lunes, 13 de mayo de 2013

¿Cómo Salgo de la Rutina? - Crecimiento personal-espiritual

“El peor fracaso es la pérdida del entusiasmo.” Anónimo
Uno de los enemigos del éxito es la falta de entusiasmo, y habitualmente las personas pierden el entusiasmo cuando caen en la rutina. Se dice que una rutina es una costumbre arraigada o un hábito adquirido que permite hacer las cosas repetitivamente, sin que se pueda razonarlas; algunos la llaman hacer las cosas de forma automática.
Esto no significa que las rutinas sean malas, que puede que sean buenas; todo dependerá de la visión de ellas y el entorno en donde te desenvuelvas. Lo que sucede muchas veces, es que cuando entras en la rutina pierdes el entusiasmo y no disfrutas la vida, y al no disfrutar de la vida no alcanzas tus objetivos, tus metas, tus sueños.
Hay muchas personas que han caído en la rutina y están viviendo sin entusiasmo. ¿Eres tú de esas personas que dicen estar cansadas, aburridas, desilusionadas, fastidiadas?
Hay quienes creen, de acuerdo con esto, que para romper con la rutina hay que despertar la pasión. Sin pasión o entusiasmo no podremos lograr nada grande ni extraordinario en nuestras vidas. En cada persona hay un toque de grandeza que no la puede activar hasta que active la pasión, hasta que genere entusiasmo en las cosas que hace.
Un entusiasmo auténtico es capaz de transformar las crisis en oportunidades. Un entusiasmo así, te lleva a hacer lo imposible, a esforzarte más por lo que quieres. Te da la inspiración para tu matrimonio o para tu trabajo. 

El Camión de Basura - Reflexiones - Vídeo

Me subí a un taxi rumbo a la Estación Central del Ferrocarril, y cuando íbamos por el carril de la derecha, por poco nos estrellamos con un coche que de repente y de la nada, salió como un bólido de donde estaba estacionado.

El conductor del taxi en el que iba alcanzó a frenar a tope, el taxi derrapó y casi chocamos con el otro coche, que quedó frente a nosotros.
Después de esto, el conductor del otro coche, el tipo que casi causó el accidente, asomando la cabeza por la ventanilla, comenzó a gritarnos una cantidad horrible de insultos y majaderías.
Todavía recuperándome del susto, lo que acabó de sacarme de mis casillas fue la actitud del chófer de mi taxi, quien de forma extremadamente amistosa y cortés, le sonreía y saludaba con la mano al conductor del otro automóvil.
Yo estaba furioso y confundido, pero no me quedé con las ganas y le pregunté al chófer de mi taxi, que por qué se ponía a sonreír y saludar al tipo que casi nos hizo chocar, arruinar su taxi y posiblemente enviarnos al hospital.
Entonces, el taxista, con voz pausada, me contó lo que ahora yo llamo “La Ley del Camión de Basura”.
Mire, me dijo: ¿Ve aquel camión de basura? Sí, le dije, ¿y eso qué tiene que ver?
- Pues así como existen esos camiones de basura, también hay muchas personas que van por la vida llenos de basura, frustración, rabia, y decepción.

¿Qué pide Dios de mi? - Devocional

Somos muy buenos para pedir a Dios, y queremos que nos responda rápido; somos muy bíblicos a la hora de pedir, puesto que Jesús mismo nos dijo que si pedíamos, se nos daría, que si buscábamos, hallaríamos y que si tocábamos a la puerta, esta se nos abrirá. Pero también deberíamos ser bíblicos a la hora de analizar qué es lo que Dios pide de nosotros.
Es cierto que Dios es Todopoderoso y capaz de responder a nuestras peticiones, pero también deberíamos pensar que Él como Padre anhela, que nosotros sus hijos seamos como Él quiere que seamos.
Veamos qué dice la Palabra de Dios en cuanto a lo que Dios quiere de nosotros:

“Altísimo Dios y rey nuestro, ¿cómo podemos presentarnos ante ti? Podemos ofrecerte terneros de un año, pero no es eso lo que quieres; podemos ofrecerte mil carneros, o diez mil litros de aceite, pero tampoco eso te agrada; ¡ni siquiera esperas como ofrenda al mayor de nuestros hijos en pago por nuestros pecados! Pero ya Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios.” 

Miqueas 6:6-8 (Traducción en lenguaje actual)
Esta Palabra nos enseña que Dios no quiere sacrificios, que Dios no quiere nada material, ni humano, lo que Dios quiere en síntesis es: “Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios.”
Lo que Dios pide son acciones que sólo pueden producirse en un corazón renovado, en una persona que ha nacido de nuevo, o sea, un hijo de Dios que sabe realmente cuál ha sido su llamado y que anhela diariamente agradar a su Padre Celestial.

¿Y tu relación con Dios? - Devocionales - ¿Es Dios lo más importante en tu vida? - Vídeo

¿Y tu relación con Dios? 

A veces perdemos el rumbo que deberíamos llevar, a veces nos afanamos en otras cosas que no son el fin principal de la vida.
En ocasiones dejamos que el trabajo, el dinero y otras ocupaciones ocupen el lugar más importante en nuestra vida. Nos preocupamos por tener dinero, por vestir bien, por tener lo último en tecnología, por tener una bonita casa y muchas otras cosas materiales, pero nos olvidamos de nuestra relación con Dios, que debería ser lo más importante en nuestra vida.
Nuestro Señor Jesús nos enseño a través de un ejemplo:

“Luego les contó una historia: Un hombre rico tenía un campo fértil que producía buenas cosechas. Se dijo a sí mismo: “¿Qué debo hacer? No tengo lugar para almacenar todas mis cosechas”. Entonces pensó: “Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes. Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: ‘Amigo mío, tienes almacenado para muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete. Pero Dios le dijo: “¡Necio! Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”. Así es el que almacena riquezas terrenales, pero no es rico en su relación con Dios, es un necio.” 

Lucas 12:16-21 (Nueva Traducción Viviente)
¿Qué es lo más importante para ti en este momento?, ¿Tu trabajo? ¿Obtener bienes? ¿Relajarte? ¿Divertirte? ¿Qué es lo más importante? ¿Será que lo más importante para ti en este momento es tu relación personal con Dios?
Nos preocupamos por todo menos por estar bien con Dios, buscamos añadiduras antes que el reino de los cielos. Queremos recibir, pero no ponemos nada de nuestra parte y lo que es peor, terminamos enojándonos con Dios por no responder a nuestros caprichos.
¿El dinero es malo?, no, pero el amor al dinero si. ¿Los bienes son malos?, no, pero vivir sólo para ello sí. ¿Trabajar es malo?, no, la misma Biblia dice que el que no trabaja bueno es que no coma; es importante trabajar, pero lo malo es cuando el trabajo se convierte en tu vida, cuando ocupa el lugar que debería ocupar Dios, cuando haces de tu trabajo o de tus intenciones de querer dinero o bienes lo primordial en tu vida.
Hoy te invito a hacer de Jesús lo más importante en tu vida, pero no sólo de palabra, sino con acciones. Hoy quiero motivarte a tratar de ser rico en tu relación con Dios.
Dedícale tiempo a Dios, ora cada día, lee su Palabra, congrégate, obedece a Dios, ama a tu prójimo, ten misericordia de los demás como Dios la ha tenido contigo, no tengas mayor concepto de ti mismo que el que debes tener, pero sobre todo ama a Dios cada día y que tu vida sea un homenaje al Señor, que todo lo que hagas, hables, veas, oigas o pienses glorifique el nombre de Dios y que tu mente tenga como lo más importante de tu vida tu relación personal con Él.
Cuando nos decidimos a ser ricos en el Señor a través de lo espiritual, Dios se encargará de bendecirnos en lo material si así fuese su voluntad.

¡Seamos ricos espiritualmente y hagamos de Dios lo más importante en nuestra vida!

domingo, 12 de mayo de 2013

¿Qué dice la Biblia acerca del sexo antes del matrimonio/relaciones prematrimoniales? - Preguntas y respuestas bíblicas - Vídeo

Respuesta: Junto con todos los otros tipos de inmoralidad sexual, el sexo antes del matrimonio/relaciones prematrimoniales son condenadas repetidamente en la Escritura (Hechos 15:20; Romanos 1:29; 1ª Corintios 5:1; 6:13, 18; 7:2, 10:8; 2ª Corintios 12:21; Gálatas 5:19; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; 1ª Tesalonicenses 4:3; Judas 7). La Biblia promueve la abstinencia antes del matrimonio. El sexo antes del matrimonio es tan malo como el adulterio y otras formas de inmoralidad sexual, porque todos ellos involucran tener sexo con alguien con quien no se está casado. El sexo entre un esposo y su esposa es la única forma de relación sexual que Dios aprueba (Hebreos 13:4).

El sexo antes del matrimonio se ha vuelto tan común por muchas razones. A menudo nos concentramos en el aspecto de “recreación” del sexo, sin conocer realmente el aspecto de “re-creación”. Sí, el sexo es agradable. Dios lo diseñó de esa manera. El quiere que los hombres y las mujeres disfruten de la actividad sexual (dentro de los límites del matrimonio). Sin embargo, el propósito primario del sexo no es el placer, sino más bien la reproducción. 


Dios no declaró ilegal el sexo fuera del matrimonio para quitarnos el placer, sino para protegernos de embarazos no deseados y de niños nacidos de padres que no los desean o no están preparados para ellos

Imaginen cuán mejor sería nuestro mundo si fuera seguido el patrón de Dios para el sexo: menos transmisión de enfermedades sexuales, menos madres solteras, menos embarazos no deseados, menos abortos, etc. 
La abstinencia es la única norma de conducta de Dios cuando se trata del sexo antes del matrimonio. La abstinencia salva vidas, protege a los bebés, da el valor adecuado a las relaciones sexuales, y lo más importante, honra a Dios.

Unas Palabras Especialmente para ti - Con amor eterno te he amado



Durante este día, Dios puso en mi corazón escribir estas líneas especialmente para alguien; te pido que si te identificas con ello, no trates de dudar de que Dios quería hablarte en este día; no necesariamente es sólo para una persona, puede ser el caso que haya varias personas que se identifiquen con lo que Dios puso en mi corazón escribir.

Esto fue lo que Dios puso en mi corazón escribir, y lo escribiré como que si fuera una carta de Dios especialmente para ti:

Hijo mío, te conozco a perfección, sé cuándo estás feliz y se cuándo estás triste, te he visto los últimos días cómo has estado meditando mucho y por momentos, dudando de muchas cosas y hasta de tu llamado. 
Cuando yo te llamé, no te vi como eras, sino que te vi como llegarías a ser y si por un momento evalúas, te darás cuenta de que tu vida ahora tiene sentido. Hace dos días te vi llorar, me dolió mucho porque no me gusta verte sufrir y no entiendo por qué llorabas. Hay momentos que preparo especialmente para ti, en donde anhelo encontrarme contigo, pero siempre hay algo que evita encontrarnos; hay momentos en que les pones más atención a las cosas negativas que te rodean, en lugar de venir delante de mí y contarme tus problemas, pues pese a que lo sé, me gustaría mucho que me los contaras personalmente.

Te he visto reír cuando has querido llorar y eso me duele mucho, sé que las personas te tienen respeto y por eso tratas de demostrarles tu fortaleza, pero tú sabes muy bien que esas sonrisas muchas veces son fingidas y la verdad, yo anhelo ver esas sonrisas sinceras en tu vida. ¿Por qué te sientes solo, si yo estoy contigo?, ¿Por qué dudas, cuando soy yo quien estoy ahí?

Quiero Aprovechar Bien El Tiempo - Reflexiones - Vídeo

“Mirad, pues con diligencia como andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo porque los días son malos”  Efesios 5:15.16


Hoy he estado pensando en el tiempo que creo que preciso. Cuando salí a trabajar me dije: ¡Caramba!, cuánto necesito yo de más tiempo, pero lamentablemente tengo sólo 24 horas al día. Pensaba que la gente más ocupada, parece como si tuvieran más tiempo que los menos ocupados. Y la gente con menos compromisos y responsabilidades en la vida, parece que nunca tienen tiempo suficiente. ¿Por qué es así?
Entiendo que mi responsabilidad hoy es economizar tiempo; muchas veces lo he empleado y perdido con las cosas menos importantes. He notado que la gente ocupada tiende a organizar sus vidas de manera que quieren aprovechar cada minuto disponible. Muchos de ellos se desenvuelven en intrincadas organizaciones cívicas y además, tienen tiempo para sus familias, tiempos de ocio y recreo, e incluso tienen tiempo para la iglesia. 
La Biblia declara que nosotros, como cristianos, tenemos que aprovechar bien el tiempo porque los días son malos. Una persona que ha aprendido a aprovechar cada minuto del día, ha aprendido a emplear la sabiduría de Dios. Sé que hoy yo debo emplear tiempo suficiente, que sea como una oportunidad para servir a Dios y cumplir sus mandamientos en mi vida.
Hoy he descubierto que en verdad tengo tiempo para todo y sobre todo para lo que es más útil y provechoso. Cuando mi mente no está enfocada en las cosas del Señor, en la Palabra de Dios y en la oración, entonces siento que mi vida parece un pequeño barco dando vueltas en medio de un lago, una vida sin sentido. La manera como nosotros usamos el tiempo, es un indicativo de la clase de calidad de nuestro caminar con el Señor.

Un pedazo de pastel - Reflexión


A veces nos preguntamos, ¿qué hice para padecer esto?, o ¿por qué tenía que hacerme esto Dios? Aquí hay una explicación maravillosa.

Una hija le cuenta a su madre que todo esta mal, está suspendiendo álgebra, su novio cortó con ella y su mejor amiga se esta cambiando de ciudad.

Mientras, su mamá está preparando un pastel y le pregunta a su hija que si quiere comer algo. La hija le dice, "Claro mamá, me encanta tu pastel, pero aún no lo acabaste".

"Ten, tómate mientras esta torta de aceite," le ofrece su madre.

"Guagggg", dice la hija.


"¿Qué tal un par de huevos crudos?"


"Qué asco, Mamá"


"¿Entonces, quieres algo de harina? o ¿qué tal bicarbonato ?"


"Mamá, todo eso es asqueroso"


A lo cual la madre responde: "Sí, todas esas cosas parecen malas por sí solas. Pero cuando las unes de la manera adecuada, hacen un pastel maravillosamente delicioso.

Así trabaja Dios... Muchas veces nos preguntamos por qué nos permite pasar por tiempos tan malos y difíciles. Pero Dios sabe que cuando pone todas estas cosas en su orden, siempre trabajan para bien. Sólo tenemos que confiar en Él y tarde o temprano, estas cosas harán algo maravilloso.

Dios está loco por ti. Te manda flores cada primavera y un amanecer cada mañana. Cuando quieres hablar, Él te escucha. Puede vivir en cualquier lugar del universo y, sin embargo, escogió tu corazón.

Puede ser que la vida no sea la fiesta que imaginamos, pero ya que estamos aquí es mejor que bailemos...

Espero que tu día sea "un pedazo de pastel".

Aceptaré Las Herramientas de Quebrantamiento - Devocional - Vídeo

“Hermanos míos, Consideren profundamente con gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Santiago  1:2-4.

Dios, como el artesano eterno que es, tiene sus propias herramientas para llevarnos al quebrantamiento y así poder moldearnos con facilidad. Hoy aceptaré estas herramientas.
delicados-herramientas6La Primera herramienta que Dios usa es Su Dulce susurro en el corazón humano. Dios sabe, y le gusta, hablar en susurros al corazón. Su dulce y tierna voz, su gentil y caballerosa manera de comunicarse, llega primero al corazón para producir en nosotros un voluntario quebrantamiento. Sin embargo, estamos tan ocupados tantas veces en nuestros propios proyectos, sueños y ambiciones, que no le escuchamos o no le queremos escuchar.
“El ojo ve bien a Dios solamente a través de las lágrimas”. Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés
La segunda herramienta que Dios usa, si ignoramos su susurro en nuestro corazón, es LA PALABRA. Hebreos 4:12.  Dios, para quebrantarnos, usa su propia palabra a través de versos, que sabemos que Dios nos está hablando directamente a nosotros. Dios espera que liberemos nuestro corazón en respuesta a su palabra. Si nos resistimos, Él usará la próxima herramienta.
La Tercera herramienta son los amigos y familiares. Personas que reciben de Dios una palabra para nosotros, y desfilan lentamente ante nosotros, para convencernos de que hay algo que necesitamos modificar, restaurar o quebrar dentro de nuestra vida.