Uno de los enemigos del éxito es la falta de entusiasmo, y habitualmente las personas pierden el entusiasmo cuando caen en la rutina. Se dice que una rutina es una costumbre arraigada o un hábito adquirido que permite hacer las cosas repetitivamente, sin que se pueda razonarlas; algunos la llaman hacer las cosas de forma automática.
Hay muchas personas que han caído en la rutina y están viviendo sin entusiasmo. ¿Eres tú de esas personas que dicen estar cansadas, aburridas, desilusionadas, fastidiadas?
Hay quienes creen, de acuerdo con esto, que para romper con la rutina hay que despertar la pasión. Sin pasión o entusiasmo no podremos lograr nada grande ni extraordinario en nuestras vidas. En cada persona hay un toque de grandeza que no la puede activar hasta que active la pasión, hasta que genere entusiasmo en las cosas que hace.
Un entusiasmo auténtico es capaz de transformar las crisis en oportunidades. Un entusiasmo así, te lleva a hacer lo imposible, a esforzarte más por lo que quieres. Te da la inspiración para tu matrimonio o para tu trabajo.

