miércoles, 8 de mayo de 2013

Dúo Perfecto - Crecimiento personal-espiritual

Valiente y hermosa la historia de Margaret Patrick, una pianista estadounidense que en 1982 sufrió un derrame cerebral que la dejó inútil de su lado derecho. Después de meses de recuperación, llegó al Centro Geriátrico de Vida Independiente, en el Sudeste de EE.UU, para empezar su terapia física.
En la primavera de 1983, cuando Millie McHugh, un antiguo miembro del equipo, presentó a Margaret a la gente del Centro, advirtió la mirada de dolor que había en sus ojos cuando miraba el piano.

-¿Algún problema?, preguntó Millie. 
duo

-No, repuso Margaret en voz baja. Nada más que ver un piano me trae recuerdos. Antes de mi hemiplejia, la música era todo para mí.

Millie miró la inutilizada mano derecha de Margaret, y después de un momento le dijo: 
-Espere aquí. Enseguida vuelvo.
Volvió a los pocos minutos, seguida de cerca por una mujer bajita, de cabellos blancos y gruesos anteojos.
La mujer se ayudaba a caminar con un andador. ¡Margaret Patrick!, dijo Millie. Le presento a Ruth Eisenberg, ella también tocaba el piano, pero, al igual que usted, no ha podido tocar desde su hemiplejia. La señora Eisenberg tiene bien su mano derecha y usted tiene bien la izquierda, ... tengo la sensación de que las dos juntas pueden hacer algo maravilloso.

¿Sabes el Vals de  Chopin en re bemol?, le preguntó Ruth. Margaret asintió.
 Se sentaron juntas al piano. Dos manos sanas, una con largos dedos negros llenos de gracia, la otra con cortos y regordetes dedos blancos; se movieron rítmicamente a lo largo de las teclas de ébano y marfil.

El Zapatero - Reflexiones - Vídeo

Un joven llamado Ronaldo tenía una tía que le quería mucho y era muy bondadosa con él. En una ocasión ella llevó al joven a un zapatero para que le hiciera un par de zapatos a la medida.
El zapatero le preguntó: ¿Quieres los zapatos con puntera cuadrada o redonda? Ronaldo tartamudeó un poco, no sabía lo que quería.
El zapatero dijo: ”Está bien. Ven por aquí dentro de un par de días, me dices lo que quieres y te haré los zapatos”. Dos días después, el zapatero le vio en el pueblo y le volvió a preguntar:
"¿Quiéres los zapatos de puntera cuadrada o redonda?
Ronaldo le contestó: “No sé”.
El zapatero le dijo: “Ven dentro de dos días y tus zapatos estarán listos”.
Cuando Ronaldo, según relataba, fue a buscar los zapatos, uno de ellos tenía la puntera cuadrada y el otro redonda.
El zapatero le miró y le dijo: “Esto te enseñará que desde ahora en adelante, no debes permitir que la gente tome decisiones por ti”.
Y el joven agregó: ” Aprendí entonces a tomar mis propias decisiones; si uno no lo hace, otro lo hará por uno”
¿No sientes la suficiente confianza como para tomar una decisión, ya que tienes miedo de cometer algún error? Bueno, pues entonces recuerda, que incluso las malas decisiones pueden ser una excelente oportunidad de aprender.
Filipenses 1:9
“Que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, Para que discernáis lo mejor;”
Salmos 55:22
“Echa sobre el Señor tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.”
Proverbios 9:10
“El temor del Eterno es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia”
Proverbios 9:8-9
“Corrige al sabio, y te amará. Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber”


Amistad, quizás sea eso - Reflexión

Quiero ser para ti como un puente sobre el río. De este lado, tu hoy. Del otro lado, tu mañana.
Entre ambas orillas, el río de la vida: a veces está calmo, a veces turbulento; algunas veces traicionero, otras profundo y embarrado.
Es necesario atravesarlo.
No soy Dios ni pretendo jugar a Dios. Sólo Él puede llevarte con seguridad a la otra orilla.
Pero sí quiero ser el puente que haga más fácil tu trayecto.
Si tienes miedo, pasa sobre mis hombros. Si no quieres correr riesgos, usa mis hombros.
Si encuentras que no conviene pasar solo, usa mis hombros. Si me balanceo, no tengas miedo.
Dios me colocó en tu camino para ayudarte a cruzar el río de la vida. No vaciles en pisar solamente en mí. Y cuando te decidas por llegar, si quieres, recógeme. Pero si no me entiendes bien, déjame en donde estoy: otros pasarán por mí, como tú pasaste.
Pero quiero que continúes en tu caminar. Soy tu puente para muchas travesías de la vida. Si me quieres, entonces, puedes llamarme amigo.
Ten calma.
Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente.
Afirma tu paso con la visión del futuro.
Encuentra la calma de las montañas.
Rompe la tensión de tus nervios y músculos con la dulce música de los arroyos que viven en tu memoria.
Vive intensamente la paz del sueño.
Aprende a tomar vacaciones de un minuto, a detenerte a mirar una flor, a conversar con un amigo, a contemplar un amanecer o a leer algunas líneas de un buen libro.
Recuerda cada día la fábula de la liebre y la tortuga, para que sepas que vivir más intensamente no quiere decir vivir más rápido y que la vida es más que aumentar la velocidad.
Vuélvete hacia las ramas del roble que florece y comprende que creció grande y fuerte porque creció despacio y bien.
Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra, siembra de lo que realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.

Hellen Keller (ciega, sorda y muda de nacimiento)

Nuestro viaje - Motivacional - Vídeo

SóIo he de pasar por este mundo una vez. Todo el bien que pueda hacer, cualquier gesto de bondad que pueda mostrar a un ser humano, ayúdame a hacerlo ahora y a no aplazarlo, pues nunca volveré a pasar por aquí.

La razón de ser de la vida no es llegar al destino, es el viaje.
No pienses, pues, que tienes que apurarte por llegar al destino.
Lo que importa es el viaje, a qué dedicas el tiempo, la influencia que tengas en otros, y lo que aprendas y experimentes por el camino.

El viaje es también lo que te permite encontrar a Dios y aprender de Él.
En eso consiste la vida, y si no te tomas el tiempo para conocerle, pasarás por alto el sentido de todo el viaje.

Las cosas no ocurren al azar o por casualidad. Todo sucede de acuerdo con un plan maravilloso y más profundo de lo que sabes.
Su fuerza se manifiesta a través de la vida, afecta a tu destino personal y el del mundo en el que vives.
No te tragues esas mentiras de que todo ocurre por casualidad, de que no hay propósito ni razón de ser y que no estás llegando a ninguna parte.
El plan de Dios marcha según lo previsto y todo ocurre en el momento y lugar precisos, en los que Él sabe que debe ocurrir.

Todo tiene su razón de ser.
Y tú puedes ser una influencia positiva.
No te preocupes, pues en este viaje estás bajo el cuidado de Dios y Él te ama.
No hay belleza tan llamativa como la de Dios, poder tan grande como el Suyo, sentimientos tan estimulantes como los Suyos, palabras tan ciertas como las Suyas, estabilidad tan resistente como la Suya, protección tan confiable como la Suya, obsequios tan valiosos como los Suyos y amor tan perdurable como el Suyo.
Recuerda:
El amor que Él te tiene no puede medirse, contenerse, explicarse, comprenderse, compararse, ni verse. Acéptalo simplemente como lo que es: El amor más puro y auténtico que habrás de conocer.

Así que no vivas a la carrera ni descuides el tiempo que te corresponde pasar con El Señor y disfrutando de tu familia y amigos, o no llegarás a entender, y todo lo que logres y experimentes será en vano.
Saca el máximo provecho a tu viaje pasando tiempo con Dios, amándole, buscándole, descubriéndole y ayudando a otros.
Antes de que te des cuenta habrás llegado a la última estación…

Y Él estará allí esperándote.

martes, 7 de mayo de 2013

¿Cuál es el punto de vista Cristiano acerca del suicidio? - Preguntas y respuestas bíblicas - Vídeo

Respuesta: De acuerdo con la Biblia, el que una persona cometa suicidio no es lo que determina su entrada al cielo. Una persona no salva que comete suicidio, no ha hecho más que “facilitar” su trayecto al lago de fuego. Sin embargo, la persona que cometió suicidio, a la larga irá al infierno por rechazar la salvación a través de Cristo, y no por cometer suicidio. La Biblia menciona cuatro personas específicas que cometieron suicidio: Saúl (1ª Samuel 31:4), Ahitofel (2ª Samuel 17:23), Zimri (1ª Reyes 16:18), y Judas (Mateo 27:5). Ellos fueron hombres crueles, malvados, pecadores. La Biblia ve al suicidio de igual forma que al asesinato, eso es lo que es, asesinarse uno mismo. Dios es quien va a decidir cuándo y cómo va a morir una persona. De acuerdo con la Biblia, tomar ese poder en sus propias manos, es blasfemia contra Dios.

¿Qué dice la Biblia acerca de un cristiano que comete suicidio? No es de creer que un cristiano que cometa suicidio pierda la salvación y vaya al infierno. La Biblia enseña que desde el momento en que una persona cree en Cristo verdaderamente, está eternamente segura (Juan 3:16). De acuerdo con la Biblia, los cristianos pueden saber que poseen vida eterna más allá de cualquier duda, sin importar lo que suceda. “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios” (1ª Juan 5:13). ¡Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios! “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38-39). Si “ninguna cosa creada” puede separar del amor de Dios a un cristiano, y si incluso un cristiano que comete suicidio es una “cosa creada”, entonces ni siquiera el suicidio puede separarle del amor de Dios. Jesús murió por todos nuestros pecados…y si un verdadero cristiano atraviesa un tiempo de ataque espiritual y debilidad y comete suicidio, ese sería un pecado por el cual murió Jesús.

Lecciones de la derrota - Devocionales - Caminos de Dios

Lecciones de la derrota

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
Romanos 8:28 (Reina-Valera 1960)
La mayoría de las personas prefieren levantar sus manos en señal victoria que pasar por el trago amargo de la derrota. No obstante, se aprende más de las derrotas que de las victorias. Y para los creyentes hay otra garantía, a los que aman a DIOS todas las cosas les ayudan para bien. Es en las derrotas cuando uno reconoce que sus esfuerzos son insuficientes comparados al poder de DIOS. Es en ellas donde se comprueba la fidelidad del Señor, quien le sostiene. Durante la derrota se entiende que los pensamientos y caminos de DIOS están muy por encima de los nuestros.  Es en esos momentos donde las palabras del Señor abren camino en medio de la confusión.
El Apóstol Pedro  aprendió acerca del amor inagotable y perdón infinito de Jesús después de negarle. Jacob se convirtió en Israel después de ser derrotado por el Señor. Y todo aquel que entregue sus derrotas a DIOS encontrará la victoria.
No permitas que las derrotas de la vida amarguen tu corazón; por el contrario, reconoce todas las victorias que te ha dado el Señor. Sácale el mejor provecho a las derrotas al aprender de ellas. Las derrotas te ofrecen lecciones, apréndelas.
De una u otra manera el Señor se encargará de convertir tus derrotas en grandes bendiciones. Sólo dispón tu corazón.

Ama realmente a DIOS y todo te ayudará para bien.


Caminos de Dios



“Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos, dice el Señor. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse.”
Isaías 55:8 Nueva Traducción Viviente (NTV)
Los caminos de DIOS siempre serán más altos que los de cualquier persona. Están muy por encima de lo que un ser humano pueda imaginar.
El pueblo judío esperaba un mesías que les liberara del yugo del imperio romano, no obstante DIOS escogió enviar a Jesús, el Mesías, para liberar a la humanidad del yugo del pecado y la muerte. Los hombres esperaban que el ungido de DIOS unificara el imperio caído de Israel y afianzarlo como una potencia política, no obstante DIOS escogió a un solo pueblo al ofrecer su salvación a los gentiles.
Donde el hombre ve limitaciones, DIOS ve oportunidades. Donde el hombre ve temores y dudas, DIOS ve la manera de manifestar su gloria. Donde el ojo humano observa cinco panes y dos peces, DIOS ve un banquete ilimitado. Donde el ser humano ve a un grupo de pescadores, DIOS ve a los mensajeros del mensaje más grande, la buena nueva.
Los pensamientos de DIOS no se parecen en nada a los pensamientos del hombre. ¿Qué hay de bueno en ese sinvergüenza?, piensa un hombre. Pero DIOS piensa: él es mi instrumento elegido (Hechos 9:15). El hombre pobre y lisiado piensa: dame una limosna para vivir. El Espíritu Santo dice: ¡levántate y camina! (Hechos 3:6)
Cuando tus caminos y pensamientos no estén ocurriendo en tu vida, alégrate. Porque es DIOS quien está bendiciéndote con lo mejor. Si tu sueño no se ha cumplido, es solamente porque es pequeño en comparación al sueño de DIOS. Si el camino por el que andas parece que se está alargando, alégrate, porque significa que ya no estás en lo que pensabas era el camino correcto, sino en el de DIOS.


Cuando se trate de escoger un camino, siempre escoge el camino de DIOS, pues es el mejor. No te limites al andar por tus caminos. Cuando DIOS dice que sus caminos son más altos que los tuyos, Él habla en serio. Créelo.

Confía en DIOS cuando sea difícil hacerlo y hónrale al andar alegre por sus caminos.


La pregunta que todos nos deberíamos hacer - Meditaciones, Reflexión - Vídeo


En nuestro andar por esta vida nos formulamos miles de preguntas; por ejemplo: ¿Por qué nací en esta familia? ¿Por qué no nací rico? ¿Por qué no tengo hermanos? ¿Por qué me siento tan solo? ¿Por qué no tuve éxito en el trabajo? ¿Por qué me equivoqué en la pareja que elegí?, en fin, son tantas las preguntas que cotidianamente nos hacemos y de las cuales muchas veces no tenemos respuesta, que terminan generando una gran incertidumbre en nuestro corazón; cuánto más nos preguntamos, más confundidos nos sentimos. Por eso te invito a que te hagas una pregunta que te va a guiar a la fuente de quién tiene todas las respuestas, una pregunta que vale la pena que te hagas, porque cuando te la puedas responder, entenderás rápidamente todo lo que hasta ahora no comprendías.
“Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar a Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo a tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿QUIÉN ERES SEÑOR?” Hechos 9. 1:5
Pablo estaba convencido de que conocía al Señor, porque creía que persiguiendo a los cristianos y consintiendo en la muerte de ellos “servía al Señor”; él mismo dijo: “circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo, en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible”. Era un legalista hecho y derecho, pero un día TUVO EL GRAN ENCUENTRO DE SU VIDA en “pleno servicio a Dios”.
Mas cuando Pablo iba por el camino, Jesús le preguntó: “¿POR QUÉ ME PERSIGUES?”, porque perseguir a su Iglesia, a su novia, era lo mismo que perseguirle a Él. Pablo le contestó con otra pregunta: “¿QUIÉN ERES SEÑOR?” ¿Es que acaso todavía no lo sabía? ¿No era un fariseo de fariseos? Ellos SABÍAN TODO acerca de Dios, pero sólo intelectualmente, ellos amaban la letra pero no el espíritu de la letra. Así mismo, Pablo era un hombre irreprensible en cuanto a guardar todos los preceptos y mandamientos de Dios, o sea, un hombre a quien nadie podía señalar de negligente o descuidado en sus deberes religiosos; Pablo, en ese sentido, era digno de elogiar, pues era fiel en todas sus actividades eclesiásticas.

El billete estropeado - Mensaje reflexivo


Un reconocido conferenciante dio inicio a su seminario mostrando un billete ante las doscientas personas que le escuchaban, y les preguntó: “¿A quién le gustaría tener este billete de cien dólares?”
Las manos del público de inmediato comenzaron a levantarse.

El conferenciante continuó:  “Muy bien, voy a entregarlo a uno de ustedes, pero antes, déjenme hacer esto…”: entonces tomó el billete entre sus  manos, y como si fuera un papel para lanzar al cubo de la basura, lo estrujó. Y nuevamente preguntó: “¿Y ahora quién quiere el billete?” Muchas manos continuaban todavía alzadas en señal de aprobación.

billete arrugadoBien, replicó el conferenciante, y ahora, ¿qué tal si hago esto?“… Y  arrojando el billete al suelo,  comenzó a pisotearlo. Después lo levantó, arrugado y sucio, para insistir en la pregunta: “¿Qué dicen: alguien aún lo desea?” Las manos del público asistente permanecían levantadas.

  “Amigos míos, dijo el conferenciante, todos ustedes han aprendido una lección muy valiosa: no importa lo que le pasara al billete; ustedes lo querían igualmente, porque su valor, pese al maltrato, jamás disminuyó.

¡Qué buena lección para aplicarla a nuestra vida cotidiana!, pues cuántas veces a lo largo de la existencia somos golpeados por los problemas, maltratados por las crisis, pisoteados por las calamidades... ¿O cuántas veces hemos sido objeto de traiciones, vejaciones, deslealtades, abusos y demás por parte de quienes nos rodean, sintiéndonos en esos momentos despreciados, disminuidos,  sin valor?
Es bueno que recordemos entonces, que pese a lo maltrechos que nos encontremos en el camino, si bien para unos podríamos ser objeto de desprecio, en cambio para Dios, por su infinita bondad, siempre seguimos manteniendo el mismo valor.

 “Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme”.(Salmos 40:1,2)

Mi Milagro -Crecimiento personal-espiritual - Vídeo

Hace 4 años, estando en el mar con el servicio de Guardacostas, nos topamos con un oleaje de 7 metros y, bueno…  para hacerles la historia corta, esa fue la tormenta que me lesionó la espalda.  Me sometí a cirugía en diciembre de 2008: 2 pernios y 6 tornillos.

Estuve en el hospital durante 5 días aprendiendo a caminar de nuevo; 5 pasos hacia adelante, 5 hacia atrás y luego dormir 24 horas.  Al día siguiente, 3 metros hacia adelante, 3 metros hacia atrás, luego dormir…
Finalmente, para finales de abril caminaba 8 Km . seguidos sin problemas.  Tenía programado volver a mi barco en agosto de 2009, ya sin dolor alguno y en franca recuperación, 
El cirujano me mandó montar en bicicleta para fortalecerme.  Dos días después, el sábado 2 de mayo, mientras montaba mi bicicleta, fui arrollado por un camión Dodge que se dio a la fuga.  Primero me hallé en el suelo, luego de regreso al hospital, teniendo que aprender a caminar de Nuevo.  Fue tan doloroso, y todavía lo es, que me resultó muy difícil.  La policía jamás encontró al que me arrolló; mi vida como capitán del Guardacostas en el mar había llegado a su fin.
Hacia el mes de julio, tanto el dolor como la angustia mental sobre mi futuro eran extremos, lo que me llevó a arrodillarme pidiéndole ayuda a Dios.  Poco después, comencé a ver señales de parte de Dios de que me quería hablar, pero yo no sabía qué hacer.  Señales tan pequeñas como una matrícula  de coche que decía “CIELOS” o un aviso del camino en el que se leía “Camino a la Rendición ” (por el que había pasado cada día sin haberle visto antes) y nunca se me había ocurrido rendirle mi corazón a Dios.
Un día , caminando por el bosque, ya habiendo avanzado kilómetro y medio, me detuve ante el mismo banco donde antes me había detenido cientos de veces y vi las palabras escritas en el mismo: “Jesús te ama”.   Puse mi mano sobre esas palabras y pude sentir algo moverme en ese momento; Dios me estaba llamando.
Le conté a mi esposa que durante esas semanas, en más de una ocasión, Dios me estaba llamando.  Ella me preguntó: “¿Para qué?”  Le dije que no lo sabía, pero que me estaba llamando.  Así que llamé al único amigo que conocía que había entregado su vida a Cristo, precisamente en medio de  nuestros locos días de fiestas, y le dije: “Dios me está llamando y no sé qué hacer”.
Me preguntó si había invitado al Señor a mi vida, y sí que lo había hecho.  Entonces procedió a decirme que Dios estaba haciendo por contestar a mi petición y que necesitaba acercarme a Él también.  Me habló acerca del libro de John Bevére, “Acercándonos”, así que leí el preámbulo y el primer capítulo del mismo.  Inmediatamente fui profundamente conmovido por el amor de Cristo y las lágrimas fluyeron en mí durante una hora.  El Espíritu Santo había descendido sobre mí.  Las últimas palabras que leí después de la oración fueron: “Bienvenido a casa”.