lunes, 29 de octubre de 2012

Temía Hasta Que… - Crecimiento personal

Temía estar solo hasta que aprendí a gustarme a mí mismo.
Temía al fracaso hasta que me di cuenta que sólo fallo cuando no lo intento.
Temía al éxito hasta que me di cuenta de que tenía que intentarlo para estar feliz conmigo mismo.
Temía a la opinión de la gente hasta que aprendí que la gente tendrá opiniones de mí de todas maneras.
Temía el rechazo hasta que aprendí a tener fe en mí mismo.
Temía al dolor hasta que aprendí que este es necesario para crecer.
Temía a la verdad hasta que vi la fealdad de las mentiras.
Temía a la vida hasta que experimenté su belleza.
Temía a la muerte hasta que me di cuenta de que no es un fin sino un comienzo.
Temía a mi destino hasta que me di cuenta de que tengo el poder para cambiar mi vida.
Temía al odio hasta que vi que no era más que ignorancia.
Temía al amor hasta que tocó mi corazón, haciendo que la oscuridad se disipara en días soleados sin fin.
Temía al ridículo hasta que aprendí cómo reírme de mí mismo.
Temía envejecer hasta que me di cuenta que adquiría sabiduría cada día.
Temía al futuro hasta que me di cuenta de que la vida sólo va a mejor en Dios.
Temía al pasado hasta que me di cuenta de que no podía lastimarme más.
Temía a la oscuridad hasta que vi la belleza de la luz de las estrellas.
Temía a la luz hasta que aprendí que la verdad siempre me dará fortaleza.
Temía al cambio hasta que vi que aún la más hermosa mariposa tuvo que sufrir una metamorfosis antes de poder volar.

Esta reflexión, siendo increíblemente original, despierta al mismo tiempo un eco en cada una de nuestras vidas, si bien su intensidad puede variar según nuestra experiencia personal. Y es que todos tenemos temores, ya sea que lo aceptemos públicamente o no.
Es parte de la condición caída de la humanidad… pero la buena noticia es que no tenemos por qué quedar esclavizados por un temor paralizante, que se erija como obstáculo para que podamos vivir la vida abundante que Dios diseñó para nosotros.
Nuestra fe vence al mundo, pero esta victoria comienza por el escalón en el cual nos atrevemos a creer a Dios por encima de nuestros temores, y cuando damos pasos de fe para conquistar nuestros mañanas.
¿Nos atreveremos a hacerlo hoy?  Adelante y que Dios les bendiga.

Dios tiene lecciones en cualquier lugar y a cada momento, si quieres verlas - Reflexión

Hubo una época en que mi marido decidió ser granjero. Compró un molino de viento, algunas lámparas de aceite, colmenas, y un par de cerdos a quienes nuestro hijo llamó, Lois Lane y Clark Kent.
Este par de cerditos iban a causarme muchos dolores de cabeza desde el día en que los llevaron a casa.
Los habíamos atado muy bien y metido en cajas de transporte en la parte trasera de nuestra camioneta. Estos lechones Houdini, de alguna manera, lograron liberarse, saltaron de la camioneta y echaron a correr por las colinas.
Finalmente logramos llevar esas resbaladizas criaturas a casa, pero sólo después de una dura búsqueda y persecución por el bosque.
Lois y Clark eran aventureros lechones que pronto aprendieron a escalar al techo de su casita para saltar fuera de la valla. Automovilistas, de la carretera cerca de nuestra casa, decían que frecuentemente habían visto “dos cerdos salvajes” corriendo entre los coches, y más de una vez recibí llamadas telefónicas de vecinos enfadados que encontraron al par de cerditos cuando cavaban en sus jardines de flores.
Generalmente, la única casa a la que los cerdos iban a “explorar” era la mía, de modo que tenía que arreglármelas. ¿Cómo se puede convencer a dos cerditos a que no te sigan y se queden contigo?  Se requiere una cubeta llena de queso, cáscaras de manzana, y otras sobras de comida.
Una vez que L y C habían crecido, su dieta habitual ya no era la misma; ahora consistía en camiones de rancia panadería, productos lácteos, y sobras de comida de los restaurantes locales. Mantener a ese par de cerdos alimentados era un gran trabajo. Lois y Clark comían mucho, por no decir demasiado, y usted puede imaginar lo OTRO que también hacían. Sí mucho.
El montón de estiércol se convirtió en una montaña que permaneció en el campo y lo olvidé por mucho tiempo, incluso después de que Lois y Clark ya habían sido vendidos para convertirse en tocino y chuletas de cerdo en algún congelador.
El verano siguiente decidí plantar un huerto; cariñosamente lo fertilicé, lo regué y le di el cuidado diario sólo para descubrir, al final de la temporada, que mis preciadas hortalizas eran insignificantes en comparación con los enormes tomates, pepinos y calabazas que habían surgido justo al otro lado del patio. Sí, exactamente allí donde estaba la gran pila de estiércol.
¿Por qué te cuento todo esto sobre cuidados a los cerdos y el estiércol? Porque hay algo que debes aprender aquí: Dios tiene lecciones para nosotros en todo lado y a cada momento si estamos dispuestos a verlas.
La mayoría de la gente ha sentido el dolor de ver destruidas sus esperanzas y sueños. Todos hemos sentido alguna vez que la vida es una gran pila de estiércol.
La Biblia dice que Dios puede producir belleza de las cenizas. Él puede tomar el maloliente, repugnante montón de estiércol que nuestra vida pueda ser a veces, y puede hacer crecer frutos de vida de lo que parece ser basura.
Así que hay esperanza, incluso en la cima de la pila de estiércol. Así como la basura en una pila de estiércol hizo crecer un jardín en mi patio, la basura en nuestra vida puede producir cosas buenas que también nos ayudan a crecer.
Cabe preguntarse por qué Dios permite que el estiércol a veces se acumule en nuestras vidas, pero estoy seguro de que no es ninguna sorpresa o accidente. No puede ocurrir sin su aprobación. La buena noticia es que no tenemos que subir a las montañas de estiércol solos. Los problemas siempre vienen en la vida pero tenemos una fuente de fuerza para sostenernos que nos guía, tenemos la esperanza, el ingrediente esencial para ver más allá de la pila de estiércol.
Así que agarra una pala y empieza a cavar. Hay una cosecha en el otro lado.
Marsha Jordan
Isaías 61:3
A ordenar que a los afligidos se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío del Señor, para gloria suya.

Ayúdame, Señor - Meditación, Reflexión - vídeo

Sentimientos encontrados gobiernan en este momento tu vida; no sonríes porque no hay una razón para hacerlo pero si muchas para estar preocupado, cargado y puede que hasta sin fuerzas.
Sientes que has tocado fondo, sientes que estás en una de las etapas más difíciles de tu vida, ves como todo se pone peor cada vez y realmente tu fe poco a poco se ha ido reduciendo.
Ves como los problemas se presentan en tu vida uno tras otro, has llegado a pensar que tienes como un imán para ellos y, aunque salgas de uno, pronto a parece otro y llega un momento en donde desearías huir, desaparecer hacia algún lado o simplemente olvidarte de todo, pero sabes que esa no es la solución.
A veces se toca fondo por nuestras frecuentes malas decisiones, porque sabiendo la teoría de lo bueno terminamos haciendo lo malo, porque sabiendo las consecuencias de nuestras acciones terminamos haciendo, a pesar de eso, lo que no tenemos que hacer.
Puede que hoy te encuentres en un momento muy difícil, con sentimientos negativos embargando tu ser, con pensamientos de derrota paseándose por tu mente, con un sentimiento en tu pecho de que las cosas no están como te gustaría que estuviesen y quizá, en un momento de reflexión al darte cuenta de todo lo que te está rodeando y de lo que estás haciendo al respecto, sólo puedes pronunciar un: ¡Ayúdame, Señor!
A veces, al analizar todo en nuestra vida llegamos a la sabia conclusión de que NECESITAMOS LA AYUDA DE DIOS, pues hay cosas que sólo el poder de Dios puede cambiar.
El Salmista David decía: “Escúchame, Señor, y ten misericordia de mí; ayúdame, oh Señor».” Salmos 30:10 (Nueva Traducción Viviente). David decía: “Escúchame, Señor”, ¿Acaso Dios no le escuchaba?, ¡Claro que si!, pero en momentos difíciles creemos que no nos escucha porque tal vez no nos responde como quisiéramos. Sin embargo Él esta al tanto de todo, y aunque el salmista lo sabía no tenia reparo en orar a pesar de eso porque Dios le había ayudado siempre e insistía en pedirle su ayuda; seguramente estaba pasando un episodio difícil en su vida como los que muchos de nosotros pasamos o estamos pasando.
David fue un hombre que sufrió mucho antes de que se cumpliera la promesa que Dios le había dado al ungirle como futuro rey de Israel. Sufrió persecución de muerte, desprecio, olvido, anonimato, pero, sin embargo, algo que caracterizó al salmista David era que hablaba con Dios a través de los Salmos y muy a menudo se le escuchaba decir:“Dios mío, ¡ayúdame! Por tu gran amor, ¡sálvame!” Salmos 109:26 (Traducción en lenguaje actual). “¡Ayúdame!”, era una palabra que David usaba porque sus problemas le hacían llegar a la conclusión de que sólo Dios era capaz de solucionarlos, y por eso insistía en decir: “Dios mío, ¡líbrame, por favor!, ¡ven pronto en mi ayuda!” Salmos 40:13 (Traducción en lenguaje actual).
Puede que hoy estés afrontando uno de los peores problemas que te ha tocado afrontar, puede que las fuerzas se te hayan acabado y que tu fe se tambalee, que dudes, pero aún en medio de cualquier panorama que estés afrontando, pídele ayuda al Señor, porque estoy seguro que Él vendrá en tu ayuda.
Allí donde estás, olvídate de todo lo que te rodea y habla con Dios. Di y repite esta oración con sinceridad de corazón:
“Padre Nuestro que estás en los cielos, te doy gracias por todo lo que Tú nos das sin que lo merezcamos, te doy gracias porque puedo sentir como cada mañana tu misericordia se renueva sobre mi vida, te doy gracias porque hasta aquí has estado conmigo. Padre, Tú conoces mejor que nadie mi actual estado, Tú sabes los problemas que estoy afrontando, los sentimientos que me embargan, las cargas que me preocupan, los pensamientos que desgastan mi fe; hoy nuevamente imploro tu ayuda, ¡Ayúdame Señor!, reconozco que solo no puedo, reconozco que las fuerzas poco poco se me han ido acabando, reconozco que estoy en un punto en donde sólo tu Poderosa Mano puede sacarme de todo esto y por eso hoy, con todo mi corazón, quiero pedirte que me AYUDES, que vuelvas tu mirada a mí y que tengas misericordia una vez más de mi vida y me des la capacidad, la fuerza, la sabiduría y el deseo de poder salir adelante de todo lo que en este momento se me hace difícil o imposible. Yo sé que Tú tienes el Poder suficiente para hacer que todo cambie, por eso recurro a ti, por eso imploro tu ayuda, ¡Ayúdame Señor! Te lo pido por favor. Gracias Padre, gracias porque sé que vienes en mi ayuda, porque sé que cuando te creo, Tú obras, porque sé que Tú honras la fe de los que te creen y aunque todo el panorama me quiera hacer creer que todo saldrá mal, hoy quiero creer en tu ayuda, hoy quiero confiar en que me ayudarás; deposito TODA mi confianza en ti, porque sé que nunca me defraudarás, en el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.
Dios va a comenzar a hacer cosas importantes en tu vida. Él pondrá en tu corazón el deseo de salir de eso que pensabas o creías que no podías salir, Él abrirá puertas donde parece que estaban cerradas, Él te llevará a donde parecía que era imposible que fueras y todo porque creíste en su ayuda, porque confiaste en su Poder y porque reconociste tu necesidad de Él.
Hoy un nuevo tiempo comenzará en tu vida, un tiempo de fe y respuestas, Dios comenzará a obrar en tu vida en base a la fe que le muestres y hará cosas maravillosas de las cuales te sorprenderás.

¡DIOS ES QUIEN TE AYUDA!


Yo Soy Dios - Te oigo y oro

Buenos días, yo soy Dios.
El día de hoy me encargaré de todos tus problemas.
Por favor recuerda que no necesito de tu ayuda.
powerpoint problemasSi el diablo, por casualidad, te puso en una situación que no puedes manejar NO intentes resolverla.
Ponla amablemente en la caja CPHD (Cosas para hacer DIOS).
Esto se arreglará en MI tiempo, no en el tuyo.
Ya que Aferrarte o Sacarlo solo demoraría la solución del problema.
Si es una situación que tú piensas que eres capaz de manejar, por favor consúltame en una oración, para asegurarte que es la solución correcta.
Debido a que no duermo, ni dormito, no es necesario que pierdas tu sueño, yo me encargaré de velarlo.
Descansa hijo.
Si necesitas contactarme, estoy sólo a una oración de distancia.
Exodo 3:14
Y dijo Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: “YO SOY me ha enviado a vosotros.
Juan 8:24
Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados.
Juan 8:28
Por eso Jesús dijo: Cuando levantéis al Hijo del Hombre, entonces sabréis que yo soy y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó.
Juan 8:58
Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy.

domingo, 28 de octubre de 2012

¿Y a mi Qué me Importa? - Reflexiones con Vídeo

En la vida hay muchas cosas que nos parecen sin importancia,
hasta que las circunstancias nos obligan a recapacitar y tomar una decisión al respecto.
¡No esperes más, todavía estás a tiempo de cambiar!


Problemas - Reflexiones

Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol tocando las puntas de las ramas con ambas manos.
Cuando se abrió la puerta ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba llena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.
Posteriormente me acompañó hasta el coche. Cuando pasamos cerca del árbol sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que yo le había visto hacer un rato antes. “Oh, ese es mi árbol de los problemas”, contestó. “Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo pero una cosa es segura: Los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos, así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego, por la mañana, los recojo otra vez. Lo divertido es, dijo sonriendo, “que cuando salgo por la mañana a recogerlos no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior.”
Este buen hombre me hace recordar que tenemos mucho más que un árbol para despojarnos de las aflicciones, tenemos al Padre celestial a nuestro lado que nos ayuda a llevar la carga por más pesada que ésta sea. Sólo entrégasela a El.
Salmos 55:22 “Echa sobre el Señor tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.”
Mateo 11:28 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar”

No se trata...- Devocionales, Poesía - vídeo


No se trata de cuántas veces has caído, Dios mira el arrepentimiento verdadero, no te quedes en el suelo, no te excuses, cree que Él ya venció por ti.
No se trata de cuantas veces te han engañado y lastimado, se trata de que confíes en que Dios te ha hecho fuerte y que sólo Él no te falla, pero las personas te seguirán fallando por más que te quejes.
No se trata de que tengas baja autoestima, se trata de que has sido redimida o redimido con la sangre de un Cordero sin mancha.
En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas. Isaías 61:10
No se trata de que tengas muchos o pocos dones, se trata de que los utilices con Jesús para su gloria, porque sin ÉL sería vanagloria.
No se trata de que tengas mucho o poco dinero, se trata de que Él de te da el pan de cada día que nunca te falta.
No se trata de si tienes muchos o pocos amigos, se trata de que tienes al mejor de tu lado, quien ha dado la vida por ti.
No se trata de que sientas todo en tu contra, sino de ir contra la corriente, de nadar contra ella y sonreír para que el enemigo llore.
No se trata de que le digas a Dios que tienes un gran problema, se trata de que le digas al problema que tienes un gran Dios.
Se trata de Su presencia en ti, renovándote cada día más y más, hasta llegar un día a la estatura de Cristo.
No se trata de cuantas humillaciones has pasado, se trata de que Jesús las sufrió por ti primero, y hoy Él te dice: "si Yo estoy en ti, yo te doy las fuerzas para que lo soportes así como yo lo hice, no tienes que utilizar ni una gota de tus fuerzas".

Todo lo puedes en Cristo que te fortalece (Filipenses 4:13) ¿Ya lo olvidaste?



Es por fe, no por obras - Evangelismo


“Obviamente, la promesa que Dios hizo de dar toda la tierra a Abraham y a sus descendientes no se basaba en la obediencia de Abraham a la ley sino en una relación correcta con Dios, la cual viene por la fe.” Romanos 4:13 (NTV).
Es por medio de la fe como el creyente obtiene las bendiciones de parte de DIOS. Y no por obedecer mandatos o la ley. Más bien por mantener una relación correcta con DIOS, de Padre e hijo. Pretender obtener bendiciones de parte de DIOS por medio de obras es sumamente desgastante. Lo correcto es entrar en el reposo que Cristo da a los suyos por medio de lo que Él ya hizo (Hebreos 4:10). Alguien que está enfocado primordialmente en no pecar y acatar mandatos, crea en sí mismo una fuerte conciencia del pecado, crea el lugar de una conciencia justa y purificada por la sangre de Cristo (Hebreos 10:22). Todo creyente debe arraigar en su corazón el regalo de justicia que ha recibido de parte de Jesús para así vivir en victoria sobre el pecado y la muerte. Repetimos: es un regalo de parte de DIOS por el cual no debe intentar pagarse por medio de obras, sino solamente recibirse por medio de la fe (Efesios 2.8-9).
Vivir por medio de la fe y no tratar de justificarnos ante DIOS por determinadas obras, trae alivio y vida a nuestra alma (Gálatas 3:10).
Dimensiona ésto: si tú has aceptado a Jesús en tu corazón Él te ha posicionado en un lugar perfecto ante DIOS como hijo suyo. Dentro de ti existe un vínculo directo al Padre Eterno (Romanos 8:15-17). Siendo Él tu Padre, ¿no te dará por amor todas las cosas si ya te ha dado lo más valioso en Jesús?
No trates de guardar una ley y a un juez duro, mejor agrada de todo corazón a tu Padre que te ha dado todo por amor. Así realizarás buenas obras por amor y para obtener el favor de DIOS.
Enfócate por medio de la fe en lo que Jesús ya hizo, y no en el límite que representan tus esfuerzos y buenas obras.

RECIBE TODO LO QUE TIENE DIOS PARA TI POR MEDIO DE LA FE.

Quiero Llevar Mucho Fruto - Devocional - vídeo

Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Juan 15:2.
He aquí una promesa preciosa para quien desea llevar fruto. De momento presenta sólo un carácter de posibilidad.
¿El pámpano que lleva fruto ha de ser podado?
¿Deberá cortar el cuchillo lo mejor y más provechoso?
Así debe ser, podar el pámpano que lo lleva, porque la mayor parte de la obra purificadora del Señor se lleva a cabo por medio de aflicciones, cualesquiera que sean sus naturalezas.
No son a los malvados sino a los justos a quienes les han sido anunciadas las tribulaciones en esta vida. Pero el fin compensa sobradamente lo doloroso de los medios. Si por ello resulta mucho fruto para el Señor, poco nos importará la poda y la pérdida de algunas hojas.
Sin embargo, en ocasiones, esa limpieza es hecha por la Palabra, sin necesidad de que vengan las pruebas; este pensamiento lima todo lo áspero de la promesa. 
Por medio de la Palabra llegaremos a ser más suaves y más útiles. El Señor, que ha hecho que nosotros llevemos algún fruto, obrará en nosotros hasta que logremos una mayor prosperidad.
¿No es esto motivo de alegría? En verdad hay más consuelo en la promesa de que hemos de llevar mucho fruto, que si nos hubieran prometido riquezas, salud y honores.
Hoy quiero ser tierra fértil para poder dar mucho fruto.
¡Señor Jesús, cumple pronto la palabra misericordiosa que me has dado, y haz que abunde yo en frutos. Amén.