miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Se Acabó Mi Vida? - Crecimiento Personal

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.”
Uno de los grandes desafíos por los cuales atraviesa la sociedad hoy en día es el divorcio. Parece ser que ya no se ve mucho eso de: “fueron felices para siempre”. Algunos datos nos dicen que en Estados Unidos se separan una de cada dos parejas. En Europa y en América Latina una de cada cuatro. Lo más triste es que es una tendencia en aumento.
No pretendo escribir acerca de las causas del divorcio, o si se debe o no divorciarse. Mi posición es no al divorcio, hay que salvar el matrimonio, pero entiendo que hoy en día muchas personas no tienen las herramientas adecuadas, ni buscan la ayuda necesaria para poder rescatar su matrimonio del “fuego”, y terminan separados o en divorcio. El matrimonio no es fácil, requiere compromiso, trabajo y dedicación diaria de los dos, no sólo de una persona.
Muchos piensan que al divorciarse su vida se acabó, que todo se ha derrumbado y su vida nunca será igual y, de esto sí estoy seguro, que su vida nunca será la misma. Indudablemente nadie se casa para luego divorciarse; todos soñamos con ser felices en el matrimonio, y al acabarse el matrimonio de nuestros sueños lo que pensamos es que hasta allí llega nuestra vida y que no vamos a poder rehacerla. Comenzamos a ver el vaso medio vacío, en vez de verlo con optimismo y pensar que ahora nuestra vida puede ser mejor porque ahora tenemos la oportunidad de decidir cómo queremos que sea nuestra vida.
Del dolor podemos aprender para no volver a pasar por situaciones que no nos gustan o no queremos. ¿Qué puedes aprender del fracaso? ¿Qué cosas no harías nuevamente? ¿Qué harías a la hora de establecer una nueva relación?
Respondiendo estas preguntas te encontrarás con respuestas:
  • “Debí haber escuchado a mis padres.”
  • “No debí tomar una decisión apresurada al casarme.”
  • “No unirme en yugo desigual.”
En fin hay mucha experiencia que queda del dolor para construir una nueva vida. Tu vida no termina hasta que Dios decida llamarte.
“Cada día es el comienzo de una nueva mañana”.
El siguiente paso que debes dar es mirar hacia el futuro. La realidad es que el tiempo no se detiene, y tú debes diseñar cómo quieres que sea tu nueva vida. Necesitas establecer un plan donde puedes disfrutar de la vida que Dios preparó para ti. No te quedes en el dolor, no te estanques en tu pasado. Busca crecer como persona, conoce gente, haz amistades que sean de apoyo para tu vida.
Comienza a visualizar tu vida para los próximos años, no tomes lo primero que venga, planifica a donde quieres llegar, enfócate y ponte en movimiento. ¿Qué cosas harías a la hora de establecer una nueva relación?
Entiendo que muchos no creen en la planificación, y se escudan en “Que se haga la voluntad de Dios” como si Dios estuviese jugando a los dados con nosotros. Cuando pensamos así es porque no sabemos quienes somos, porque hemos perdido nuestra identidad y vivimos atemorizados por temor a equivocarnos. Otros viven pensando que Dios está molesto con ellos porque fracasaron en su matrimonio y se dicen a sí mismos que no tiene sentido planificar el futuro.
Hoy tengo buenas noticias para ti: “El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!”   Lamentaciones 3:22,23
Tú puedes elegir cómo quieres vivir la vida, cuando haces una buena elección vas a ser feliz.
Hoy es el mejor momento para salir de ese dolor que hay en tu corazón, hoy tú puedes comenzar a vivir una vida nueva.

Tú Por Mí -- Reflexiones con Vídeo

Cuando pienso en las palabras ‘Tú por mí’

El contraste más distante se halla allí
Cuando pienso que te diste Tú, Tú por mí
Mil batallas son un juego infantil.

Coro:

Y cuando pienso (cuando pienso)
Lo que has hecho (Tú por mí)
Siento tanta gratitud
Y pienso que la sombra y la luz
Y pienso que el norte y el sur,
No son tan distantes (no, no lo son)
Cuando pienso que por mí fuiste a la cruz.

Cuando pienso en las palabras ‘Tú por mí’

El amor más grande puedes recibir
Cuando pienso que te diste Tú por mí,
Mil batallas son un juego infantil.

Coro:

Y cuando pienso (cuando pienso)
Lo que has hecho Jesús (Tú por mí)
Siento tanta gratitud.
Y pienso que la sombra y la luz
Y pienso que el norte y el sur,
No son tan distantes (no, no lo son)
Cuando pienso que por mí fuiste a la cruz.

Cuando pienso que por mí fuiste a la cruz, oh Jesús

Y pienso que la sombra y la luz no son tan distantes
Cuando pienso que por mí fuiste a la cruz.


…Una historia.


Si hay algo que me conmueve hasta llorar es ver a adolescentes y jóvenes servir a Dios. No sé si tendrá que ver con la llamada que tengo, o es más bien mi corazón de madre que aflora en todo su esplendor, pero me estremece.
Acabo de regresar de una reunión de jóvenes que parecía “normal”  hasta que dos adolescentes, Diego y Camila, tomaron el micrófono y comenzaron a hablar al grupo, de Dios y sobre todo, procuraron no alejarse de Él. De que Él es nuestro verdadero Padre y quien nos ha dado el libre albedrío para tomar nuestras propias decisiones. Me impresiona aún más porque conozco un poco sobre las historias de la vida de ambos, sobre todo de Diego, y pienso que tienen cientos de razones para NO creer en Dios, e incluso, justificarlo a través de eventos extremadamente dolorosos que les han tocado vivir. Cuando veo esto, pienso en que no estoy equivocada, pienso en que estoy en el lugar en que Dios quiere que esté y haciendo aquello para lo cual Él mismo me diseñó.
Detrás de cada uno de los rostros de nuestros adolescentes hay una historia. Muchas veces juzgamos con demasiada ligereza actitudes que ellos tienen o su misma forma de adorar a Dios, pero no nos damos cuenta de que detrás de cada joven hay una historia, que hay un sinfín de experiencias y de momentos que ha vivido que han ido formando su identidad y su forma de relacionarse con el mundo y con los demás. Existe un pasado, existe una familia, existe un colegio, existe un barrio, existen infinitas situaciones que pueden haber impactado en su vida tanto de manera positiva como también negativa y eso, claramente, define (no para siempre, pero sí define hasta HOY) lo que él o ella es, piensa y siente. Lo que me impresiona de todo esto es que aún con lo que menciono, deciden estar cada sábado u otro, sirviendo a Dios y escuchando de Él…y eso para mí es una tremenda bendición.
Si me preguntan a mí, la victoria de cada sábado es que lleguen los adolescentes a la iglesia y estén dispuestos a escuchar a un montón de gente que les hable y enseñe sobre Cristo, algunos más divertidos que otros, por cierto; que en vez de escuchar la radio decidan seguir la letra de nuestras canciones y aplaudan cuando les solicitemos que lo hagan, y aunque rara vez pidamos su opinión cuando lo hagamos nunca nos la nieguen. Eso me emociona hasta llorar. Esa ya es una victoria y no tiene nada que ver conmigo o contigo, pero sí tiene todo que ver con Cristo.

Detrás de mí que estoy escribiendo hay una historia de vida que no conoces; hay alegrías, hay penas, hay dolores profundos y heridas que aún no sanan por completo; detrás de ti que estás leyendo; hay anécdotas, sufrimientos, pesares, cicatrices y recuerdos llenos de significado que te hacen sonreír y emocionar, Cuando yo soy capaz de pensar en esto y “verlo”, tú que lees te me haces más real y más humano, y yo que escribo te parezco más cercana y parecida a ti…Sólo así puedo conectarme de manera “fraternal” contigo; sólo así puedo entenderte y aceptarte como creación de Dios, como obra suya. Si lográramos vernos de esta forma, si consiguiéramos tener esta visión y voluntad estoy segura que conseguiríamos más victorias y más satisfacciones, no sólo para nosotros, sino para quien motiva y mueve nuestras vidas…

Autora: Poly Toro

martes, 4 de septiembre de 2012

Acción de Gracias

Cada día al despertar puedo darme cuenta de cómo su misericordia ha sido renovada en mi vida, de cómo su perfecto amor es una realidad en mí.
Abrir mis ojos, y observar las maravillas que Dios ha hecho y que, a pesar de cualquier situación, siempre está a mi lado es un privilegio que cada uno de sus hijos tenemos.
A veces nos enfocamos más en lo que no tenemos, en lo que nos hace falta o en lo que quisiéramos tener o hacer,y perdemos el enfoque en que de DIOS PROCEDE TODO.
Si eres bueno para eso o para aquellos, fue DIOS quien te dio esa capacidad.
Si tienes lo que puedas tener, es porque DIOS te lo dio.
Si hay un hermoso talento en ti para algo, en porque DIOS se está luciendo en ti.
Si estás rodeado de personas que te aman a pesar de que muchas veces no haces méritos para recibir su amor, es porque DIOS te ha rodeado de esa gente.
Si algo has avanzado en la vida o si algo has conquistado, es porque DIOS ha estado detrás de toda esa capacidad que te ha dado para salir adelante.
A veces se nos olvida que TODO proviene de Dios, la Biblia lo describe de esta manera:

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.

Santiago 1:17 (Reina-Valera 1960)
Seguramente muchos de los que hoy me leen están pasando situaciones muy difíciles en su vida; quizás están a la espera de un milagro, de una sanidad o de una respuesta de parte de Dios a sus peticiones más anheladas, pero cambiando un poco el enfoque y dejando en segundo plano todo aquello que de una u otra forma te quita un poco o mucho la paz, hoy quiero que nos enfoquemos en lo que Dios ya ha hecho.
Y es que sin duda todos tenemos algo de lo que agradecer a Dios, estoy seguro que Dios ha hecho cosas hermosas en tu vida, estoy seguro que Él ha sido fiel en medio de todo, estoy seguro que te ha guardado, te ha protegido, pero sobre todo te ha dado el mayor regalo que el ser humano puede obtener: La vida eterna, por medio del perdón de tus pecados a través de Cristo Jesús Señor nuestro.
Desvía tu mirada de todo lo que te preocupa este día y dedícale al Señor una oración de agradecimiento, reconociendo sobre todo que ÉL SIEMPRE HA SIDO FIEL.
Cuando nosotros nos enfocamos en la fidelidad de Dios y en reconocer su grandeza, pero sobre todo agradecerle por todos sus favores, en el ámbito espiritual se desata una paz sobrenatural que gobierna toda nuestra vida y nos da fortaleza y confianza en medio de cualquier circunstancia.
¿Por qué no le dedicas este día al Señor unas palabras de agradecimiento?
Más allá de pedir o interceder cambiemos un poco nuestra oración y AGRADEZCÁMOSLE  A DIOS por lo bueno que ha sido en nuestra vida.

¡Gracias Dios por toda su bondad, por su misericordia pero sobre todo por su amor eterno!

¡A ti sea la Gloria, Honra y Alabanza!

“Y aprovechando que tenía al pueblo reunido, David bendijo a Dios con estas palabras: «¡Bendito seas, Dios de Israel; Dios de nuestro antepasado Jacob; bendito seas para siempre!»¡Dios mío, a ti te pertenecen la grandeza y el poder, la gloria, el dominio y la majestad! Porque todo lo que existe es tuyo. ¡Tú reinas sobre todo el mundo!»Tú das las riquezas y el honor, y Tú dominas a todas tus criaturas. Tuyos son el poder y la fuerza, y das grandeza y poder a todos.»Por eso es que hoy, Dios nuestro, te damos gracias y alabamos tu nombre glorioso”.

1 Crónicas 29:10-13 (Traducción en lenguaje actual)

No darse por vencido - vídeo

Si cada vez que me he sentido triste, sin fuerzas y derrotado me hubiera dado por vencido creo que hoy no estaría escribiendo esto. Si cada vez que las cosas no han salido como yo he querido hubiese renunciado, ya hace muchos años que estaría lejos de Dios.
Lo que quiero decir con esto es que cada uno de nosotros afrontamos situaciones que nos son muy difíciles, tiempos de silencios de Dios, en donde, por alguna razón, sentimos que Dios no nos quiere hablar o simplemente no le escuchamos lo que nos está diciendo. Periodos de desiertos, en donde el sol y el calor son tan fuertes que sentimos que desfallecemos. Momentos de tormentas, en donde las aguas son tan fuertes que por poco morimos ahogados, sin embargo aquí estamos.
Cada uno de nosotros sería capaz de contar por lo menos una historia en donde estuvimos a punto de darnos por vencidos, pero no lo hicimos porque Dios nos dio fuerzas de donde no las había y puso en nosotros el deseo de seguir luchando.
Cada uno de nosotros podría contar, con un gozo indescriptible, como Dios usó su creatividad ilimitada para ayudarnos en los momentos que sentíamos que ya no podíamos mas. Cómo Dios envió la palabra exacta que necesitábamos en el momento exacto, cómo Él propició todo para que no nos diéramos por vencidos y que esa experiencia nos ayudara a crecer espiritualmente.
NO DARSE POR VENCIDO tendría que ser la insignia de todo hijo de Dios, de todo aquel que ha conocido el amor incomparable de Dios. Y no porque no queramos darnos por vencidos, porque habrán muchos momentos en nuestra vida en donde el deseo de rendirnos querrá apoderarse de nuestra vida, pero nosotros no nos rendimos, porque nosotros somos hijos de Dios, hijos de un Rey, hijos del Señor de señores y no nos damos por vencidos nunca: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”. Hebreos 10:39 (Reina-Valera 1960).
DARSE POR VENCIDO para nosotros jamás será una opción; darse por vencido no tiene que estar en nuestro lenguaje, porque Dios nos ha hecho más que vencedores, pues la Biblia lo declara: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Romanos 8:37 (Reina-Valera 1960).
Es posible que los últimos días te hayas sentido debilitado, sin fuerzas, cansado y con pensamientos constantes sobre rendirte y alejarte de Dios, sin embargo este día Dios había preparado todo para que leyeras exactamente esta frase y supieras que ÉL NO TE HA DEJADO SOLO, NI TE DEJARÁ, ¡Avanza! ¡No te des por vencido!
A veces estamos a punto de obtener la victoria, pero estamos tan centrados en rendirnos que la dejamos escapar, sin embargo Dios quiere mostrarnos cada día que si nuestra confianza está puesta en Él, podemos alcanzar la victoria, no por nuestros medios, sino por medio de su Poder a través de la fe que tengamos en Él.
Dios no te llamó para que te des por vencido, no te llamó para que digas o pienses que no puedes más, porque en realidad SÍ PUEDES, sí puedes porque ÉL ES TU FORTALEZA, porque sin Él junto a TI NO HAY NADA, y si estás con Él NADA NI NADIE QUE PUEDE DERROTARTE , porque Él te da fuerzas, pues la Biblia lo declara: “Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas” Isaías 40:29 (Reina-Valera 1960).
Nunca habrá una excusa válida para darse por vencido, pero sí sabemos que es Dios quien nos da fuerzas, es Él quien nos ha hecho victoriosos y sobre todo es Él mismo quien estará de nuestro lado en cada momento difícil o crítico que pasemos.

¡Con Dios de tu lado no puedes darte por vencido!

“En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total”.

Romanos 8:37 (Traducción en lenguaje actual)


Sólo Una Batalla… - Fracaso


Fracaso no significa que estemos derrotados:
significa que hemos perdido solo una batalla.
Josué 1:9
Fracaso - Reflexiones - pensamientos Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente;
no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios
estará contigo en dondequiera que vayas.
Isaías 41:10
No temas, porque Yo estoy contigo;
no desmayes, porque Yo soy tu Dios que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré
con la diestra de mi justicia.

Fracaso no significa que estemos derrotados:
significa que hemos perdido sólo una batalla.
Fracaso no significa que no hemos logrado nada:
significa que hemos aprendido algo,
No significa que hemos sufrido el descrédito:
significa que estuvimos dispuestos a ensayar.
No significa falta de capacidad:
Significa que debemos hacer las cosas de una manera diferente.
No significa que no hayamos puesto todo nuestro empeño,
no nos consideremos así si la batalla que perdimos fue por otra persona.
Fracaso no significa que seamos inferiores:
Significa que no somos perfectos.
No significa que hayamos perdido nuestra vida:
significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.
No significa que debamos echarnos atrás:
significa que debemos luchar con mayor ahínco.
Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras metas:
significa que tardaremos un poco en alcanzarlas.
Fracaso no significa que Dios nos ha abandonado:
significa que Dios tiene una idea mejor.
Filipenses 3:13
Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
Isaías 41:10
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:13
Porque yo soy tu Dios, que te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudaré.


Mentir - Reflexión

“Yo tenía 16 años y estaba viviendo con mis padres en el Instituto que mi abuelo había fundado a 25 kilómetros, en las afueras de la ciudad de Durban, en Sudáfrica, en medio de plantaciones de azúcar.
Estábamos bien en el país y no teníamos vecinos, así que a mis dos hermanas y a mí siempre nos entusiasmaba poder ir a la ciudad para visitar a los amigos o ir al cine.
Un día mi padre me pidió que le llevara a la ciudad para atender una conferencia que duraba el día entero y yo salté de entusiasmo con la oportunidad.
Como iba a la ciudad mi madre me dio una lista de cosas del supermercado que necesitaba, y como iba a pasar todo el día en la ciudad, mi padre me pidió que me hiciera cargo de algunas cosas pendientes como llevar el coche al taller.
Cuando despedí a mi padre, él me dijo: -Nos vemos aquí a las 5 P.M. y volvemos a casa juntos.-
Después de completar muy rápidamente todos los encargos, me fui hasta el cine más cercano. Me enfrasqué tanto con la película, una película doble de John Wayne, que me olvidé del tiempo. Eran las 5:30 P.M. cuando me acordé. Corrí al taller, recogí el coche y me apuré hasta donde mi padre me estaba esperando. Eran casi las 6 P.M.
Él me preguntó con ansiedad: -¿Por qué llegas tarde?- 
Me sentía mal por eso y no le podía decir que estaba viendo una película de John Wayne. Entonces le dije que el coche no estaba listo y tuve que esperar. Esto lo dije sin saber que mi padre ya había llamado al taller.
Cuando se dio cuenta de que había mentido, me dijo: -Algo no anda bien en la manera que te he criado que no te ha dado la confianza y seguridad de decirme la verdad. Voy a reflexionar qué es lo que hice mal contigo. Voy a caminar los 25 kilómetros que hay hasta la casa y pensar sobre esto.
Así que vestido con su traje y sus zapatos elegantes empezó a caminar hasta la casa por caminos que ni estaban cementados ni iluminados. No le podía dejar solo… Así que yo conduje 5 horas y media detrás de él. ¡Viendo a mi padre sufrir la agonía de una mentira estúpida que yo había dicho!.
Decidí desde entonces que nunca más iba a mentir.
Alguien le preguntó una vez al gran Aristóteles:
- “¿Qué se gana con la mentira?”.
- “Que no te crean cuando dices la verdad” respondió el filósofo.
Salmos 119:29
Aparta de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley.
Proverbios 13:5
El justo aborrece la palabra de mentira.
Salmos 32:2
Bienaventurado el hombre a quien Dios no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño.
Salmos 34:13
Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.

Una Cruz muy Pesada…- Reflexiones con Vídeo

Tus dificultades y retos presentes son la manera de prepararte y fortalecerte para afrontar las futuras situaciones.

Dice una antigua leyenda que Dios primero creó aves sin alas. A su debido tiempo Dios hizo alas y les dijo a las aves: Vengan, tomen estas cargas y llévenlas con ustedes.
Al principio las aves vacilaron, pero pronto obedecieron. Intentaron levantar las alas con sus picos, pero eran demasiado pesadas.  Luego intentaron tomarlas con sus garras, pero eran demasiado grandes. Por fin una de las aves logró levantar las alas sobre sus hombros, donde era posible llevarlas.
Poco tiempo después les comenzaron a crecer y pronto se habían pegado a sus cuerpos.  Una de las aves comenzó a mover sus alas y se elevó por los aires.  Muy pronto las demás siguieron su ejemplo.  Lo que antes había sido una pesada carga, ahora se había convertido en el instrumento que les permitía ir a donde antes no podían, cumpliendo de estar manera el destino para el cual fueron creadas.
Los deberes y las responsabilidades que como padre te han sido confiados, son muchos y valiosos.  A veces te sentirás como que no podrás llegar a ver el próximo día, y mucho menos el próximo año.
Las noches sin poder dormir a causa de la alimentación del bebé y los cólicos, esos interminables días durante la etapa de los terribles años, las tareas escolares, conferencias de padres, la preadolescencia y los adolescentes; todo esto en combinación puede parecer una inmensa carga.  Sin embargo, debes recordar la leyenda de las aves y sus alas, y reconocer que Dios siempre estará de tu lado.
Dios no requerirá más de ti como padre, de lo que Él mismo te ayudará a hacer.
Lucas 1:37
Porque nada hay imposible para Dios

lunes, 3 de septiembre de 2012

La gratitud te acerca a Dios - vídeo

“Haz que sea la gratitud tu sacrificio a Dios y cumple los votos que le has hecho al Altísimo.” Salmo 50:14 (Nueva Traducción Viviente)
La gratitud hacia Dios mantiene una buena comunión con Él. Un creyente agradecido siempre tendrá claro en su corazón que ya ha recibido la más grande dádiva de Dios y que, si bien pueden existir pruebas en su exterior o carencias de algún tipo, su mayor bien jamás le será quitado. Cuando un creyente desvía su mirada de Dios y se enfoca en sus aparentes carencias se empieza a formar amargura en su corazón. Éste comenzará a compararse con otros creyentes en referencia a bendiciones recibidas de parte de Dios creando en sí un hueco vacío.
Existirán además ocasiones en las cuales las promesas de Dios no llegarán a la vida del creyente en el tiempo que éste quiera, y ello puede ser un catalizador de duda y falta de gratitud a Dios si el creyente lo permite. Un creyente con falta de gratitud, constantemente se quejará de sus circunstancias y restará mérito a los logros de las demás personas. Todo lo anterior dicho, lejos de hacer que Dios bendiga al creyente, sólo retrasa lo que éste anhela y lo aleja de Él.

Por el contrario un creyente agradecido intentará alabar a Dios en todo lo que haga, con un entendimiento correcto de Él, tanto que verá todo como un regalo y oportunidad de ser mejor para Dios.
En este versículo Dios nos invita a practicar la gratitud primeramente porque ello le honra, y segundo porque es un beneficio para los que lo practican. Algunos científicos afirman que la gratitud genera endorfinas que es un componente del cuerpo que está relacionado con estar contento y alegre.
Cada vez que dedicamos tiempo a enumerar las bendiciones que hemos recibido de parte de Dios y le damos la gloria por ello, estamos construyendo un puente de comunión hacia Él. Y dentro de nosotros se producirá alegría.
Si en ti hay síntomas de corazón mal agradecido, te invito a hacer memoria de todo lo que has recibido de tu Dios, comenzando por Él y la salvación de Jesucristo. Recuerda cómo era tu vida sin Dios y reconoce todo el bien que te ha hecho.
Día a día da una ofrenda agradable a Dios en todo lo que hagas. Practica la gratitud como un hábito y obtén todos sus beneficios.

Acércate más a Dios, haciendo que sea la gratitud tu sacrificio a Él.