martes, 21 de agosto de 2012

El Verdadero Éxito - Crecimiento Personal-vídeo

Constantemente escuchamos hablar acerca del éxito. A diario se exponen ante nosotros diversas opiniones de todo lo que nuestra sociedad actual ha incluido en este concepto. Si alguien es vistoso, si llama la atención, si puede producir un aplauso, la admiración y el reconocimiento de otros, entonces lo consideramos exitoso. También, si lo que haces produce dinero la gente te etiqueta como alguien exitoso.
En muchas ocasiones no importa quién eres realmente como ser humano; si posees riquezas materiales eres importante pues el dinero se considera un pilar fundamental del éxito en estos días.
Un científico puede pasar años enteros de su vida lidiando una y otra vez con el fracaso, hasta llegar finalmente a un descubrimiento de alcance trascendental a través del cual se puede beneficiar, literalmente, el planeta entero; sin embargo, éste nunca llegará a ganar lo que un artista de Hollywood gana con su actuación en una sola película.
Los dos pueden ser perfectamente considerados como personas exitosas, y realmente lo son. ¿Pero qué es lo que causa que en nuestra sociedad le demos mayor trascendencia al segundo que al primero?
Un deportista se forma con mucha disciplina y con grandes esfuerzos de su voluntad; son muchos años de dedicación y de sacrificios, y merecen toda nuestra admiración y respeto. ¿Pero qué hace que un gol valga más que el descubrimiento de una vacuna?  ¿Por qué una joya o un vestido de diseñador pueden tener mayor valor monetario que una cirugía capaz de devolverte la vida?

 Vivimos en un mundo de valores invertidos, le damos mayor trascendencia a las cosas más efímeras de la vida, y aquellas que realmente valen son vistas con menosprecio o dejadas de lado. 
Sólo un porcentaje mínimo de la población mundial puede llegar a alcanzar lugares de relevancia publicitaria. Sólo un grupo muy reducido es premiado por el reconocimiento de los medios audiovisuales, y un porcentaje mínimo recibe una paga justa en concordancia con lo que hace; de tal manera que si partimos de esta premisa en la consecución del éxito, muy probablemente sólo obtendremos una gran frustración y nos sentiremos desolados.
La vida se va forjando de pequeñas batallas que se libran a diario, los verdaderos retos de un ser humano trascienden la barrera de lo material. El verdadero éxito es el que se alcanza cuando logramos dominar nuestras pasiones y deseos egoístas; ése que hace que lo que hacemos por nosotros mismos redunde inexorablemente en el bien de otros; ése que se convierte en un proceso de vida más que en un logro momentáneo; esa clase de éxito, la mayoría de las veces, no puede ser apreciado por nuestros sentidos, sólo se logra captar con los ojos del alma.
Creo, sin temor a equivocarme, que todos los seres humanos tenemos un propósito que cumplir en nuestras vidas. Creo que todos somos importantes en la posición y en el lugar que Dios ha establecido para nosotros. Descubrir ese propósito, en mi humilde opinión, representa el éxito más grande que cualquier ser humano puede alcanzar y le confiere a nuestras vidas un valor sin igual.
Es algo así como ser parte de una gran orquesta y ejecutar nuestro desempeño en el tiempo correcto, en el momento perfecto en que nuestra intervención contribuye con la maravillosa armonía de la música que se produce y deleita a muchos. 


”Intenta no volverte una persona de éxito, sino una persona de valor” Albert Einstein
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Un helado para el alma - reflexión

La semana pasada llevé a mí hijo a comer a un restaurante. Mi hijo de dos años me preguntó si podía bendecir la mesa antes de comer lo que nos habían traído. Mientras inclinamos nuestras cabezas, y plegamos nuestras manos, mi niño dijo:
- Dios es bueno, Dios es grande. Te doy gracias por los alimentos que vamos a comer y te agradecería aún más si hay helado como postre. Y que haya libertad y justicia para todos. Amén.
Junto con algunas risas que provenían de las mesas de al lado, escuché a una mujer decir:
- Esto es lo malo de este país. Los niños de hoy ni siquiera saben cómo orar. Preguntarle a Dios por un helado... ¡Qué tontería!.
Al escuchar tan duro comentario, mi hijo rompió a llorar y me preguntó si había hecho algo malo y si Dios estaría molesto con él. Le abracé y sequé sus lágrimas diciéndole que había hecho un magnífico trabajo y que Dios de ninguna manera estaría molesto con él.
Tan pronto acabé de decir estas palabras, un anciano se aproximó a nuestra mesa. Le hizo un pequeño guiño a mi hijo, se agachó a su costado y le dijo:
- Estoy seguro que Dios pensó que fue muy buena tu oración.
-¿De verdad? - respondió mi hijo.
- Totalmente seguro. Luego en susurros le dijo: “Es lamentable que ella, señalando a la mujer con el dedo, nunca le pida a Dios por un helado. A veces, un poco de helado es bueno para las almas”.
Naturalmente compré helado para mi hijo, de postre. Después de terminar su helado mi hijo se quedó un poco pensativo e hizo algo que nunca olvidaré durante el resto de mi vida.
Puso un poco de helado en uno de los platos que había sobre la mesa y sin pronunciar ni una sola palabra caminó por el restaurante y se paró frente a la señora.
Con una gran sonrisa le dijo:
-Esto es para usted. A veces el helado es bueno para las almas y la mía ya tuvo suficiente.
Mateo 19:14  Y Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis venir a mí; porque de los tales es el reino de los cielos.

Hoy… No Seré Confundido, Ni Avergonzado

No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences. Isaías 54:4.
No seremos avergonzados de nuestra fe. Los escépticos pueden combatir las Escrituras sobre las cuales basamos nuestras creencias, pero el Señor demostrará de un modo cada vez más evidente que en este libro no hay error, ni exageración, ni omisión.
Ninguna deshonra hay en ser un creyente sencillo; la fe que mira únicamente a Jesús es una corona de honor sobre nuestra cabeza y que vale más que todas las condecoraciones que llevemos sobre nuestro pecho. No seremos avergonzados de nuestra esperanza. Ésta se cumplirá conforme a la promesa del Señor.
Seremos alimentados, guiados, bendecidos, y fortificados. Nuestro Señor vendrá y cesarán los días de nuestro luto. ¡Cuánta será nuestra gloria en el Señor que nos ha dado una esperanza viva y que después nos ha puesto en posesión de lo que esperábamos!. No seremos avergonzados de su amor. 

Jesús es el ser más digno de nuestro afecto y jamás nos avergonzaremos de haberle entregado nuestro corazón. 
La visión gloriosa de nuestro Bien Amado justificará nuestra entusiasta adhesión a su persona. Nadie censurará a los mártires por haber muerto por su causa. Mientras los enemigos de Cristo se verán cubiertos de vergüenza eterna, los que aman a Jesús serán honrados por todos los santos porque prefirieron seguir las enseñanzas del vituperado Cristo antes que los tesoros de Egipto.
Es por eso que no importa lo que esta sociedad haga o el enemigo intente ya que no seré avergonzado.
Señor, Gracias por levantar mi rostro resplandeciente por tu gloria y justicia. A pesar de las circunstancias, hoy sé que no seré avergonzado. Amén.

“Mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte”  Filipenses 1:20.
Hoy por la mañana estuve meditando en este pasaje y dije dentro de mí: el anhelo de Pablo es también el mío, porque hoy no quiero ser avergonzado en nada. Sé que la vida trae para mí oportunidades que parecen buenas, agradables, prósperas y hasta fáciles pero que a la postre pueden avergonzarme y hoy no quiero tomar ese camino.
Sé que me sentiré hoy avergonzado si no cedo al Señor toda mi vida. Si reservo para mí una partecita de mi vida o una parte de mi corazón, entonces llegará el momento en que me sentiré avergonzado. Hoy mi propósito final es que todo mi ser sea para su mayor exaltación y lo mejor de mí para su gloria.
¿Cómo puedo yo alcanzar en este día el nivel de entrega total al Señor?  ¿Tengo que esperar que algo sobrenatural suceda? ¿ Necesito hacer largas oraciones o promesas cotidianas?  ¿Acaso es un asunto de ser hoy más religioso que el resto del año o quizá de mi vida?  No, esto sólo lo alcanzaré cuando yo entienda que esto es un asunto de voluntad, no es un asunto de religiosidad, pensamiento nuevo y penitencias.
Necesito entregar mi voluntad al Señor y emprender el camino firme de entrega a Él, recordando que Él, primero, se entregó por mí y ahora espera que yo me entregue a Él.  Es una entrega total, absoluta e irrevocable de mi voluntad.  Cuando yo entrego mi voluntad a Él ya no queda nada para mí y todo le pertenece a Él.
Sé que mis peores enemigos en esto de entregar mi voluntad es mi egoísmo, mi autocomplacencia y mi terquedad.  Sé que muchas veces he discutido con el Señor cuando Él me pide una entrega completa, y en mis discusiones con Él me visto de religiosidad, de buena voluntad, y de comprensión hacia otros en mi necedad de entregarle mi voluntad.  Este día ya no voy a luchar más; en este día voy a tomar la  determinación de entregarle mi voluntad y así toda mi vida le pertenecerá y viviré para Él y entonces podré decir como el apóstol Pablo: en nada seré avergonzado.
Señor, Gracias por darme esta hermosa oportunidad de caminar en tu voluntad y en tu presencia.   Gracias porque sólo Tú eres  bueno.  Gracias por darme la oportunidad en este día de entregarte mi voluntad y ser tuyo en el 100 % de mi vida y así en nada seré avergonzado. Amén.
Señor, Gracias por levantar mi rostro resplandeciente por tu gloria y justicia. A pesar de las circunstancias, hoy sé que no seré avergonzado. Amén.

lunes, 20 de agosto de 2012

Cuando Dios Creó a la Mujer - Reflexiones con Vídeo

Cuando Dios creó a la mujer ya era el sexto día de la creación.
En eso llega un ángel y le preguntó:
-¿Por qué gastas tanto tiempo en esta creación?
¿Has visto las hojas de instrucciones especiales para ellas?
Según las especificaciones ella tiene que ser lavable, pero sin ser de plástico.
Tiene que funcionar aunque sea con agua y sobrantes de comidas anteriores.
Tiene que poseer un beso que pueda curar cualquier cosa, desde una rodilla raspada hasta un corazón roto.
Tener un regazo que pueda acomodar a cuatro niños a la vez, y todo esto lo hará solamente con dos delicadas manos.
El ángel se maravilló de los requisitos  -¡Solamente dos manos! -imposible…
¿Y este es solo el modelo estándar?
Es demasiado trabajo para un día, espera a mañana para terminarla.
-¡No! Estoy tan cerca de terminarla y se ha metido tan dentro de mi corazón…
Ella se cura sola cuando está enferma
Y puede trabajar días de 18 horas si su familia lo necesita.
-Pero la has hecho tan suave señor… Dijo el ángel.
-Es suave, dijo Dios, pero fuerte, no tienes idea de lo que es capaz de lograr o aguantar…
-¿Será capaz de pensar? Dijo el ángel.
Dios contestó:   -No solamente será capaz de pensar sino también de razonar y negociar.
El ángel notó entonces algo extraño y alargando la mano tocó la mejilla de la mujer, Señor parece que este modelo tiene una fuga, te dije que estabas tratando de poner demasiadas cosas en ella.
Eso no es una fuga, es una lágrima, lo corrigió el señor.
¿Para qué sirve una lágrima? – Dijo el ángel
Las lágrimas son su manera de expresar su pena, su dicha, su desengaño, soledad, sufrimiento…
Esto impresionó al ángel… -¡Señor, la mujer es verdaderamente maravillosa!
-Lo es, la mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres, aguantan dificultades, llevan grandes cargas, e incluso en su vientre crearé la vida.
Sonríen cuando quieren gritar y cantan cuando quieren llorar.
Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas.
Luchan por lo que creen y se enfrentan a la injusticia, y no aceptan un no por respuesta cuando hay una solución mejor.
Se privan para que su familia pueda tener, aman incondicionalmente, lloran cuando sus hijos triunfan…
Su corazón se rompe cuando muere una amiga y sufren con la pérdida de un ser querido.
Sin embargo son fuertes cuando piensan que ya no hay más fuerza.
Pero hay un defecto en la mujer…
Se le olvida cuanto vale…

Tomemos El Control-Crecimiento Personal-vídeo

Mamá me arropó bien.  “Mamá, ¿irá a nevar de veras?”  Ella me arropó con la sábana hasta mi barbilla y me besó en la mejilla.
“Eso fue lo que dijo el meteorólogo”.
“¿Suspenderán la escuela?”

“Depende… si caen 25 centímetros de nieve, como dijo, probablemente lo hagan”.

“¡Qué bien!  No quiero ir a la escuela…quiero jugar en la nieve”.
“Bueno, Michael, no te entusiasmes tanto…pudieras decepcionarte”.
-
“Pero el meteorólogo dijo…
-”
“Michael, las tormentas son impredecibles”, me tocó en la mano.  “Duérmete y veremos qué trae la mañana”.
Ella cerró la puerta y la habitación se oscureció.  Fuera, el viento bramaba.  El aguanieve y el hielo golpeaban contra la ventana.  Oí a mamá caminar a la cocina; todo estaba bien.  Me levanté de la cama, levanté las persianas y me asomé por la ventana.  La nieve revoloteaba bajo las luces de la calle y se movía en círculos sobre el pavimento como las arenas en un desierto.  Mi pulso se aceleró… ¡no habrá escuela mañana!
-

“Michael, ¿estás en tu cama?” gritó mamá.
-“¡Sí, mamá!”  Corrí de vuelta a mi cama y me cubrí con las sábanas hasta mi barbilla.  ¿Cómo lo sabría ella? -
“¡Más vale que lo estés!”
“-¡Lo estoy, mamá! Ven y podrás verlo”.-
“¡Duérmete!”
-“¡Sí, mamá!” me encogí bajo las sábanas.
El viento bramaba y yo estaba calientito y seguro en mi cama.  Mamá y papá conversaban y veían la televisión.  Escuché el viento y deseé un día de asueto para jugar en la nieve.

-
-
“¡Michael!”  Mamá estremeció mi hombro. “¡Michael!, ¡es tiempo de levantarse para ir a la escuela!”
-“¿La escuela?” me di la vuelta y la miré.  “¿Mamá?”

-“Lo siento, Michael, la nieve nos pasó de largo… se convirtió en lluvia.  Las escuelas están abiertas”.
 -“¿No hay nieve?”
-
“Michael, llegarás tarde”.
-“Pero la nieve”.
-
“No hay nieve, Michael.  Levántate y lávate los dientes”.


Gruñí y me levanté de la cama.  En el lavabo sostuve mi cepillo de dientes y me miré en el espejo.  Mi reflejo imitaba mi tristeza y desilusión.  Me imaginaba la escuela: una prisión para niños sin un día de nieve.  En cada lado de la calle, la nieve restante se derritió creando pequeños ríos de agua enlodada.  Los observé juntarse en corrientes más grandes.  Tierra de color chocolate giraba donde el agua se empozaba antes de fluir al océano.
Las imágenes de buques luchando por mantenerse a flote pasaron por mi mente.  El timbre de la escuela sonó y me trajo a la realidad.  Mi sueño de un día de asueto se derritió como la nieve en la fuerte lluvia.
El día escolar duró una eternidad.  Las palabras de la maestra pasaron desapercibidas; permanecí en mi pupitre autolamentándome.  Seguía pensando, “¿Cómo pudo pasar esto?”  El meteorólogo dijo que nevaría… todo se arruinó”.
“¡Psst!”  Me volteé a mi derecha.  Mi amigo Justin me miró y yo miré a la maestra quien estaba de espaldas.
“¿Qué?” susurré.
-“¿Quieres jugar después de la escuela?
”
Meneé mi cabeza… -“No hay nieve”.

-“¿Y qué?  La quebrada tras la escuela está llena de agua y corre fuerte. Podríamos jugar con nuestros botes.  Los llenaremos con nuestros soldaditos de plástico y veremos si pueden sobrevivir en las aguas turbulentas. Podemos lanzarles piedras pretendiendo que somos piratas cañoneándolas.
--“¿Quién está hablando allá atrás?”  Justin y yo saltamos y miramos hacia adelante.
“¿Están ustedes hablando, muchachos?”  Nuestra maestra se nos quedó mirando.
-“¡No, Señorita Henneberry!” dijimos al unísono.
Ella se volteó al pizarrón.
“Te veo después de la escuela”, le susurré a Justin.  La campana sonó; Justin y yo salimos rápido por la puerta y tuvimos todo el tiempo de nuestras vidas.  Los piratas asediaron los botes en las aguas turbulentas de la corriente.  Nuestros barcos se hundieron en las oscuras aguas.  Dos muchachos rieron y jugaron hasta que sus madres les llamaron para la cena.  La tristeza que sentía en la mañana se había ido.  Arropado bajo mis mantas, aquella noche, sonreí y pensé: “¡Qué gran día!” 

Aquel día de nieve perdido quedó muchos años atrás, pero su lección está fresca.  El día comenzó con desilusión.  Un deseo, un sueño se había ido.
A lo largo de los años, he mirado mi reflejo en el espejo en la mañana y sentido el mismo dolor.  Hubo billetes de lotería que no ganaron el dinero que desesperadamente necesitaba.  “¿Por qué no gané?”  Me lamentaba; lo había deseado con tanto anhelo… ¿por qué no pasó?


Ha habido días en los que no quería levantarme de la cama porque no había nada esperándome.  El empleo que tenía había terminado el día anterior.  ¿Por qué tuvo que pasarme a mí?  Mi primera esposa murió.
Miré en el espejo al día siguiente y sentí el mismo vacío de “un día sin nieve”.  “¿Por qué tuvo que pasar?  Todos los sueños que teníamos para el futuro se habían ido”.
En cada caso, las circunstancias estaban fuera de mi alcance.  No servía de nada lamentarme.  Tenía que levantarme de la cama, afrontar el día y sacarle el máximo provecho a mi situación.  Si no lo hubiera hecho, nunca hubiese hallado un nuevo empleo.  Si no me hubiese sobrepuesto a la pérdida de mi primera esposa, nunca hubiese hallado un nuevo amor.  Si la escuela se hubiese suspendido, me hubiera perdido un gran rato con mis amigos.


Cuando nuestro día no comienza de la manera que hubiésemos deseado, necesitamos tomar el control de la única cosa sobre la que tenemos control… nosotros mismos.

Hoy… Viviré Y Ejerceré Autoridad - Delicados Pastos

“Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia”. Mateo 10:1
El Señor ejerció su autoridad en todo su ministerio. El decidió transferir a sus Discípulos esa misma autoridad y por ende a todos los creyentes. Hoy quiero comprender mi papel ejerciendo la autoridad en todas las áreas de mi vida. Este mundo no conoce lo que es la verdadera autoridad.
Autoridad no es controlar. Autoridad no es imponer. Autoridad no es gritar.               

“Dios me ha dado autoridad en el Cielo y en la Tierra” , dijo el Señor Jesús.  Pero esa autoridad no fue impuesta sino que fue demostrada en su manera de vivir. La autoridad de un creyente cuando es impuesta  destruye vidas….Para él lo más importante es el reglamento.  Para el siervo lo más importante es demostrar con su vida que la autoridad le ha sido transferida. La autoridad del siervo es demostrada en su propia vida y cuando la ejerce, aunque no guste, todos saben que es necesaria.
No hay autoridad más fuerte e impresionante que la vida misma. La credibilidad, la honestidad, la vida con carácter es la fibra central, la médula indiscutible de la autoridad. Hoy, la gente ya no busca tener líderes con carisma, verbo y estilo, lo que el pueblo busca hoy son siervos con una autoridad que fluye del corazón.
La autoridad del cielo se extiende hacia la tierra a través de hombres y mujeres que saben someter todas las áreas de su vida a la autoridad del Señor.
Señorío de Cristo en mi vida no puede seguir siendo una frase desnutrida y descolorida, sino una vivencia clara y real de someter mis anhelos, proyectos y deseos a la aprobación de Dios.
Cuando la autoridad de Dios en mí define mi existencia entonces la bendicion de Dios no se hace esperar.

Señor, Gracias por ser el Señor en todas las áreas de mi vida. Hoy me someto a ti continua y totalmente para que de esta manera pueda ejercer tu autoridad en los eventos, circunstancias y personas que quieran manipular o manejar mi vida. Creo firmemente en tu poder que actua hoy en mí. Amén.

No Puedes Olvidar…- Reflexiones con Video

Muchas veces olvidas las cosas más simples de la vida, como que Dios te hizo con amor y que quieres que seas feliz…

Dios nos dió la vida de gratis,

Dios nos trajo para jugar,
Si Dios nos puso boca fue pa´ besarnos,
si nos dió brazos fue pa´ abrazar..

Dios está pensando en retiro,

Dios está cansado y se vá,
no te dió pies pa´ que metieras la pata,
te trajo aquí para ser feliz,

Está prohibido olvidar,

que venimos del amor,
que el Mesías es uno y no son dos,
que la vida es un ratito apenas,
que hay que ganarse la eternidad.

Está prohibido olvidar,

a qué huele la libertad,
cómo usar la paciencia de arsenal,
tolerancia como contraataque,
como decreto la compasión y el amor.

Dios plantea un paro forzoso,

huelga de hambre y manifestar,
le va a echar llave a las compuertas del cielo,
y de milagros no quiere ni hablar.

Está prohibido olvidar,

que venimos del amor,
que el Mesías es uno y no son dos,
que la vida es un ratito apenas,
que hay que ganarse la eternidad.

Está prohibido olvidar,

a qué huele la libertad,
cómo usar la paciencia de arsenal,
tolerancia como contraataque,
como decreto la compasión y el amor.

De qué vale nacer si me vas a matar,

doy la vida a cambio de pan,
no hay por qué traicionar ni mentir ni callar,
si al final tendrás que pagar….

Está prohibido olvidar,

que venimos del amor,
que el Mesías es uno y no son dos,
que la vida es un ratito apenas,
que hay que ganarse la eternidad .

Está prohibido olvidar,

a qué huele la libertad,
cómo usar la paciencia de arsenal,
tolerancia como contraataque,
como decreto la compasión y el amor.

Está prohibido olvidar,

a qué huele la libertad,
cómo usar la paciencia de arsenal,
tolerancia como contraataque,
como decreto la compasión y el amor. .

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Napoleón y El Soldado - reflexiones

Se dice que en cierta ocasión el Emperador Napoleón I se encontraba delante de un grupo de soldados, cuando de repente su caballo se desbocó; entonces un soldado raso se lanzó hacia el caballo y, cogiendo el freno del caballo, pudo pronto detenerlo.
Se dice que Napoleón saludó al soldado raso y le dijo: “Gracias, mi capitán”. El soldado se sorprendió al oir a Napoleón decirle “capitán”, pues él era un simple soldado raso, pero inmediatamente pensó que se encontraba delante de Napoleón, y que si él quería, podía hacerle capitán.
Así que, saludó a su emperador y le preguntó: “¿De qué regimiento, mi emperador?” El emperador le contestó: “De mi guardia personal.”
Aquel soldado raso se presentó como capitán ante el jefe de la guardia personal de Napoleón; el oficial, viéndolo con uniforme de soldado raso, le preguntó: “¿Capitán, por órdenes de quién” – “Por órdenes de mi Emperador, Napoleón I.”
En ese momento dejó de ser soldado raso y llegó a ser capitán. Si este soldado raso no hubiese tenido fe, hubiera dicho: “Mi Emperador me dice capitán, pero yo no soy más que un soldado raso. Por el susto que le dio el caballo, se equivocó y me dijo capitán”, y se hubiera ido a tomar su lugar y habría permanecido soldado raso toda su vida.
Todos nosotros por naturaleza somos “hijos de ira”, hijos de desobediencia; pero Dios en su infinito amor e infinita misericordia quiere hacernos sus hijos. En el evangelio de nuestro Señor Jesucristo según Juan 1:12, encontramos estas preciosas palabras: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”
Además de ser hijos de Dios, hay momentos en la vida en que necesitamos mirar más alla de la condición en la que estamos y estar listos para ocupar la posición que Dios quiere que tengamos. Son muchos los que se conforman con ser simplemente soldados rasos, cuando Dios incluso les está abriendo las puertas para ser capitanes.
Si creemos… al que cree todo le es posible. Dios jamás le abre las puertas a nadie sin antes prepararlo para que entre por ellas.
Con quienes lo honran, Dios es tan tierno como un padre con sus hijos.Salmo 103:13
Si ellos cumplen con mi pacto y con mis leyes también serán reyes sus hijos y reinarán en tu lugar para siempre”. Salmo 132:12
Dios bendice a los que trabajan para que haya paz en el mundo, pues ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9

domingo, 19 de agosto de 2012

Algo Hicimos Mal… Algo Hicimos Mal - vídeo

Desde que comenzó a hablar conmigo, lo único que salía de sus labios era una continua queja de todo lo que había sufrido y cómo le habían ultrajado y abusado.  Después de escucharle comencé a decirle lo que dice la Biblia :
“En Él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduría y entendimiento”. Efesios 1:9.
“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano para que las pongamos en práctica”. Efesios 2:10.
Procedí a mostrarle que a la luz de la Biblia, a nosotros no nos daña lo que la gente dice de nosotros o nos hacen, sino cómo reacciono a lo que me dicen o me hacen. Mientras le seguía hablando, secó sus lágrimas y se levantó de la silla y dijo: Es cierto Pastor, estoy perdiendo el tiempo mirando a otros lugares en vez de mirar dentro de mí.
A veces nos vemos como las víctimas en vez de ver lo que Dios ha puesto dentro de nosotros.
Los judíos componen el 1 % de la población mundial y sin embargo 176 de los ganadores del Premio Nobel han sido judíos. Un 25 % de las Organizaciones que han recibido el Premio Nobel de la Paz fueron fundadas por Judíos. Mientras que el 67 % de los graduados de la Secundaria en los Estados Unidos asisten a la Universidad, el 80 % de los judíos graduados de la Secundaria asiste a la Universidad.  Grandes negocios están en manos de judíos. ¿Y qué pueblo ha sufrido tanta persecución, martirio y asesinato? Si, ya usted contestó, el Pueblo Judío.
¿Donde está la diferencia?. Y nosotros, por qué parece que siempre estamos en el fondo, sin salir adelante, con índices de pobreza importantes?. Creo que una gran respuesta a estas preguntas está en el Discurso que el Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, Premio Nobel de la Paz, pronunció en la Cumbre de Las Américas y que por su contenido, quiero compartirlo con ustedes.
“Sr. Presidente de la República
Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.
No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750, todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.
Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.
Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.
¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad media de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan en la secundaria en América Latina, en algunos países latinos sólo uno termina esa secundaria.
Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10. Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interior bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.
En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra. En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población mundial –en un planeta que tiene 6.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.
Como dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.
Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo. ..), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo .
Por sólo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que le habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xiaoping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.
Muchas gracias”.
Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas
Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009
Definitivamente, necesitamos ver lo que Dios ha puesto en nosotros. El mal nuestro está dentro, no fuera. Cuando dejemos de mirar afuera y miremos adentro no sólo veremos nuestros pecados, errores y descuidos , sino que también veremos las bendiciones, los recursos y los milagros que Dios ha colocado en nuestro corazón.
Algo hicimos mal. Hicimos mal en no tomar en cuenta a Dios, hicimos mal en no vivir los principios de su Palabra Eterna, hicimos mal en no amar a nuestro prójimo, hicimos mal en no ser fieles a nuestro cónyuge e hijos, hicimos mal en no tener tiempo para orar, hicimos mal en esperar que la riqueza venga con la lotería o la rifa en vez de trabajar, hicimos mal en no estudiar, hicimos mal en no ser buenos administradores, hicimos mal en endeudarnos, hicimos mal…hicimos mal… pero hoy es el día para tomar una decisión y comenzar a hacer el bien.
“Ven, buen siervo fiel, en lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré ¨ Jesús.