domingo, 22 de enero de 2017

Optimismo - Sonreír

OPTIMISMO 

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Romanos 8:28

Es difícil ser optimista en medio de una sociedad pesimista, donde la radio, la televisión, las noticias nos hablan de crisis, de problemas, de violencia y nos atrae muchas veces seguir la corriente de los comentarios de los que tenemos al lado. Así, poco a poco vamos metiéndonos en el mundo del pesimismo, en el mundo de la desolación y desesperanza…. 


Optimista, del latin Optimum, significa “lo mejor”; el optimismo es una emoción pasajera pero que podemos conservar a lo largo del vida, recordando estas palabras en Romanos 8:28 todas las cosas ayudan a bien… Cuánta falta hacen en este mundo que haya personas que busquen el lado positivo de las cosas, que sustituyan lo negativo por lo positivo, que no vean siempre lo que les falta sino que vean todo lo que tienen, personas que marquen la diferencia, que muestren con sus palabras y acciones que para los que aman a Dios ya no existen las cosas malas, sino las buenas y las que obran para bien. Recuerda sacar lo mejor de toda situación, buscar el punto positivo, el lado bueno de las cosas, ¡todo obra para bien Dios nos ama!

Señor llénanos de optimismo, controla nuestras emociones negativas, sella en nuestro corazón estas palabras: TODO OBRA PARA BIEN. Los momentos difíciles, la enfermedad, las contradicciones de la vida, todo obra para mi bien; Tú no quieres lo malo para mí porque me amas y yo confío en ti. Ayúdame a encontrar lo bueno, lo mejor en toda situación, a ver las cosas de forma optimista, a ver el futuro con esperanza. Aunque la situación que esté viviendo no sea la mejor, yo se que Tú sí sacarás lo mejor de todo lo que vivo para ayudarme y para hacerme una mejor persona, un poco más como Tú. Amén.


SONREÍR

“El corazón alegre hermosea el rostro” Proverbios 15:13

¿Has sonreido hoy? Según un artículo de patología, utilizamos 15 músculos para sonreír, 40 para llorar y 43 para fruncir el ceño… No en vano la palabra de Dios nos dice que el corazón alegre hermosea el rostro; si sonreímos más nos arrugamos menos. El corazón alegre es un corazón que internamente tiene un banquete continuo con SU Dios, que confía en Él, que espera en Él. 
Muchísimas veces en la vida no tendremos motivos para sonreír, pero el gozo interno no debe depender de las situaciones externas sino de la confianza en el Señor. Los niños son el mejor ejemplo de la sonrisa, un bebe... no necesitas mucho para hacerle sonreír, no cuestiona en su mente si debe sonreír o no, es espontaneo… 
Hoy es un día nuevo, la misericordia del Señor hoy es nueva, respiras, ¡estas vivo! Sonríe, regálales una sonrisa a los que están cerca de ti, sonríe al verte al espejo, verás que no requiere mucho esfuerzo, sonríe, ¡El Señor está contigo hoy y todos los días de tu vida!
Señor, gracias, gracias por estar vivo, por tener un día más la oportunidad de vivir y ser alguien diferente, te pido que pongas una sonrisa en mi rostro, alegra mi corazón, alegra mi vida, no quiero depender de las cosas que me rodean, no quiero cuestionarte Señor. Tú sabes lo que haces y cómo lo haces…Ayúdame a ser como un niño, a sonreír sin pensar en el futuro, sin pensar en el pasado, sin angustiarme por mi presente, hoy respiro profundo, te digo confío en ti… dibuja una sonrisa en mi rostro. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario