miércoles, 2 de marzo de 2016

La vasija agrietada

Un portador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban de los extremos de un palo, que llevaba encima de los hombros.Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras la otra era perfecta y conservaba toda el agua hasta el final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón. Pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.
images (3)Durante dos años seguidos esto fue así diariamente. La vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable, porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole:
“Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas, solo puedes entregar la mitad de mi carga y así solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente:
“Cuando regresemos a la casa quiero que veas las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.” Así lo hizo la tinaja. Y en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final solo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo: ¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino?
Siempre he sabido que tenías grietas y quise aprovechar eso, por lo que sembré semillas de flores a lo largo del camino por donde tú vas, y todos los días tú las has regado. Durante dos años he podido recoger esas flores para decorar la casa de mi patrón. Si no fueses exactamente como eres, él no hubiera tenido esa belleza sobre su mesa.
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. 
“Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.
“En la gran economía de Dios, nada se desperdicia”. Si sabes cuáles son tus grietas, aprovéchalas y no te avergüences de ellas.
Si se lo permitimos, Dios utilizará nuestras grietas para decorar la mesa de su Padre.”
Porque somos hechura Suya Creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Efesios 2:10.


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