viernes, 31 de octubre de 2014

Mal agradecidos

“Den siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre.”  (Efesios 5:20)
Se cuenta que una vez, un líder espiritual que vivía en un pequeño pueblo pesquero, después de una terrible tormenta, colocó en una de las pilastras de la iglesia, un cartel con los nombres de nueve pescadores, y sobre tales nombres la frase: “Perdidos en el mar”.
La noticia cundió rápidamente por toda la ciudad, al extremo que uno tras otro, los nueve hombres mencionados en el cartel, llegaron donde el líder a protestar porque ellos, aunque es cierto que habían naufragado, también habían sido oportunamente rescatados. Por lo tanto, no se hallaban en calidad de extraviados, como anunciaba el cartel.
mal agradecidos

Días después, en la reunión dominical, el referido líder espiritual se dirigió a los presentes diciendo entre otras cosas, lo siguiente: 
El otro día se me pidió que orara por once pescadores que habían naufragado. De esos once, solo dos vinieron después a solicitarme que le diera las gracias a Dios, por haber permitido que fueran felizmente rescatados. Por lo tanto, al haberse acercado solo dos, supuse que los otros nueve pescadores si no vinieron a darle las gracias fue porque se habían ahogado”. 

Querido amigo/a: con cuánta frecuencia en nuestra vida diaria, nos parecemos a esas nueve personas “olvidadizas” e ingratas. Diariamente, el Señor nos confiere: vida, salud, sueños, metas, triunfos, alimento, techo, familia, aire para respirar, luz para los ojos,  paisaje para los sentidos y muchísimas cosas más. También nos concede dones, y sin embargo, con una actitud miope, mezquina, o quizá llena de soberbia, nos pasamos casi toda la existencia sin agradecerle diariamente por su bondad y misericordia, pensando que seguramente, lo merecíamos porque todo radicaba en nuestros esfuerzos.
Por eso la pregunta es: Hoy, apenas abriste tus ojos a la luz de un nuevo día, cuando te levantaste y pusiste tu pie sobre el suelo, ¿le diste gracias a Dios, por el precioso regalo de un nuevo día de vida?
Sabes muy bien que a Dios no puedes mentirle.

Dad gracias al Señor, porque Él es bueno; porque para siempre es su misericordia”. (I de Crónicas 16:34)



Y también dándole las gracias por los talentos y dones que nos confirió, usándolos para su gloria.
Natalie, una ancianita australiana de 80 años de edad, es posiblemente la mejor pianista y compositora desconocida del mundo. Esta pieza musical fue creada cuando tenía 13 o 14 años de edad. ¡Qué hermoso talento le ha dado Dios!

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