martes, 27 de agosto de 2013

Cuando busco más de Dios, más problemas vienen - Devocional

Durante mis más de dos décadas y media de haberle entregado mi vida a Dios y vivir para Él, he escuchado repetidamente esta frase: “Cuando busco más de Dios, más problemas vienen a mi vida”, y termina la frase con una pregunta: “¿Por qué?”
Realmente no sabemos en qué momento de la historia, relacionamos la cantidad de problemas que nos vienen con el hecho de estar más cerca de Dios, es decir: ¿Cómo fue el hecho de comenzar a pensar que si me acerco más a Dios más problemas me vendrán?
Esto es una constante en muchas personas, que al verse en situaciones difíciles, reaccionan creyendo que sus problemas vienen por “querer estar más con Dios”, “buscar más de Dios”, “estar más consagrados a Dios”, etc.
Es preciso desvirtuar esta mentira que viene de un pensamiento lanzado por el enemigo, porque, ¿en qué cabeza puede caber la idea de que estando cerca de Dios más problemas nos vendrán? En pocas palabras y viéndolo de otro modo: “No te metas mucho con Dios porque te ira mal”, ¿es eso lo que creemos?, y no me digas que no, porque todo el que dice que: “entre más me meto con Dios, más problemas me vienen”, lo que está transmitiendo es que estar cerca de Dios no es bueno.
Comencemos por analizar el por qué de esa frase, por qué decimos o pensamos que entre más nos acercamos a Dios más problemas nos vienen:
Ese pensamiento, además de provenir de una artimaña del enemigo para hacernos pensar que no debemos acercarnos mucho a Dios, también es el resultado de NUESTRAS PROPIAS EXPECTATIVAS.
Es decir: cuando nos acercamos a Dios pensamos que nada nos puede pasar, que no vendrán problemas, que todo se solucionará rápidamente, pero la realidad es que NO siempre pasa eso, y es que el hecho de acércanos a Dios no nos da la total seguridad de que las cosas que estamos viviendo se solucionarán o que por alguna razón desaparecerán en un instante. El hecho de creer que TODO se solucionará nos hace estar a la expectativa de las cosas y más sensibles a detectar problemas, y es porque tenemos grandes expectativas, esperamos que pasen muchas cosas; pero ¿qué tal si no pasa nada?, ¿qué tal si todo sigue igual o peor?, ¿acaso es culpa de Dios? La mayoría de problemas que afrontamos son consecuencias de nuestras malas decisiones, son consecuencias de nuestros errores y, lamentablemente, nosotros terminamos echándole la culpa a Dios por lo que nos pasa, como si Él nos obligara a tomar ciertas decisiones equivocadas.
¿Qué le pasa a una persona que no está con Él, que no quiere estar cerca de Dios?, que simplemente no espera mucho en su vida, es decir, no espera que pasen grandes cosas. ¿Está afrontando problemas?, seguramente sí, y problemas muy grandes, pero como no espera grandes cosas para su vida, simplemente se acostumbra a esos problemas sin echarle la culpa a nadie. En cambio, un cristiano que busca a Dios quiere que todo se le resuelva, y al no recibir rápidamente las respuestas que busca, opta por pensar que ahora que se ha acercado a Dios, “más problemas le vienen”; y no es que le vengan más, sino que él está más sensible a los problemas y expectante a que desaparezcan cuanto antes.
Debemos ser conscientes que diariamente afrontaremos toda clase de problemas que pondrán a prueba nuestra fe. El hecho que seas cristiano o te acerques más a Dios no significa que los problemas vayan a desaparecer, lo que significa es que ahora tienes a Dios de tu lado, que está dispuesto a fortalecerte en medio de toda tormenta que te toque afrontar.
Hay momentos en los que Dios no va a solucionar los problemas que tú quieres que solucione, sino que te va a fortalecer y proveer de lo necesario para que salgas adelante en esa batalla. No esperes que las cosas desaparezcan de la noche a la mañana, hay cosas que tienes que afrontar, cosas que tienes que sobrellevar, pero lo bello de todo es que Dios está y estará de tu lado.
No pienses que entre más te acercas a Dios más problemas te vienen, porque esa es una mentira del enemigo, porque entre más te acercas a Dios más fortalecido y fuerte deberías estar para afrontar todo lo que haya que afrontar, porque Dios te ha hecho un victorioso, y con su ayuda puedes vencer.
Jesús dijo: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15:5 (Reina-Valera 1960). En pocas palabras, Dios quiere que estemos cerca de Él.
El apóstol Pablo reconoció que sólo estando con el Señor podemos vencer: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:13 (Reina-Valera 1960). Ojo en este versículo a la frase: “en Cristo”, es decir: “estando en Él o cerca de Él”.
Hay para ti una invitación a que busques más de Dios; problemas siempre habrá mientras estemos en está tierra y con este cuerpo corruptible, pero estando cerca de Dios los problemas son solucionables. Dios ha de estar contigo en cada momento, como lo prometió, y no te dejará, por lo tanto estar cerca de Dios es una garantía de victoria final.
No te dejes engañar por las mentiras del enemigo, que te quiere hacer pensar que es mejor estar lejos de Dios en lugar de cerca, porque estando lejos de Dios estarás más propenso a caer en las garras del devorador. La Biblia dice: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quien devorar.” 1 Pedro 5:8 (Nueva Traducción Viviente).
Es hora de acercarnos a Dios, de buscarle con todo nuestro corazón, de no permitir que las circunstancias de la vida nos hagan pensar cosas equívocas; al contrario, nuestra fe tiene que mantenerse firme a pesar de cualquier situación, porque Dios prometió hacer cosas maravillosas entre nosotros.

¡Estar cerca de Dios es lo mejor!

“Un solo día en tus atrios,
¡es mejor que mil en cualquier otro lugar!
Prefiero ser un portero en la casa de mi Dios
que vivir la buena vida en la casa de los perversos.
Pues el Señor Dios es nuestro sol y nuestro escudo;
él nos da gracia y gloria.
El Señor no negará ningún bien
a quienes hacen lo que es correcto.
Oh, Señor de los Ejércitos Celestiales,
qué alegría tienen los que confían en ti.”

Salmos 84:10-12 (Nueva Traducción Viviente)

No hay comentarios:

Publicar un comentario