viernes, 4 de enero de 2013

¡Súbete a la silla! - Reflexiones - vídeo

"La característica que diferencia de verdad a las personas alegres u optimistas de las que están sumidas en la desdicha, es la forma de interpretar y procesar las circunstancias de la vida”.
¡SÚBETE A LA SILLA!
Hoy pensaba en la superación, ¿qué es realmente?
Hago memoria de algunos momentos de mi vida en los cuales me sentí diferente o especial: fundamentalmente cuando no podía alcanzar algo, como el vestido del armario, encender la luz, abrir el grifo de la ducha, tocar el timbre de la casa, marcar un teléfono público, etc… Todos podían hacerlo, excepto algunos niños pequeños y yo, una mujer en un cuerpo de niña.
En mi mente siempre ha existido un pensamiento positivo y dentro de mí predomina un fuerte espíritu luchador, con un corazón soñador que no cree en la limitación. Ante estas pequeñas dificultades encontré una solución: LA SILLA; era fácil tomar una, coger una cuerda y alcanzar aquello que quería o necesitaba…
¿Y los demás? Me aplaudirían como si hubiese hecho una gran hazaña… ¿por qué?
¡Si no había en ello ninguna dificultad, ni mucho menos limitación!… Estamos en un mundo construido por gente grande… es sólo eso… pero Dios a todo nos da la solución, aunque muchas veces estamos ciegos y no lo vemos. Subirse a la silla implica otro gran paso:
Pensarlo
Decidirse
Atreverse
Hacerlo
Pensarlo: hay que ser creativo, no decir simplemente "no puedo" y esperar a que otros nos realicen aquello; debemos crear recursos, ver en ello la posibilidad de alcanzar lo que queremos.
Decidirse: Vemos la silla, sabemos lo que puede servirnos, pero no nos decidimos porque hay quienes nos ofrecen otras opciones: esperar, pedir el favor, renunciar… ¡Es necesario tomar la decisión!
Atreverse: Porque el qué dirán se convierte en una piedra en el zapato: ¡qué pena que me vean!, ¿qué dirán de mí?, ¿se reirán, se compadecerán?… ¿qué pensarán? Ahí los demás pueden ser obstáculos para ese gran paso que me ayudará a hacer realidad lo que espero.
Hacerlo: de una vez, sin darse la vuelta…; tomar la silla, subirse a ella y luchar por lo que se quiere. Continuar: porque podemos caernos, pero no detenernos; al subirnos en la silla pueden surgir muchas cosas que pueden estancarnos, pero la vida sigue y una meta alcanzada no es el final, es el inicio de otra y otra meta más…
Y surge una pregunta: ¿Cómo superar aquellas cosas que no se alcanzan subiéndose a una silla?
Haciendo referencia a la sociedad, debemos superar las miradas, las risas, los comentarios, la falta de fe de algunos, el que nos midan por nuestro tamaño... y mucho más. Pensándolo bien, son cosas que no sólo los pequeños y especiales tenemos que afrontar, es algo con lo que vive toda la humanidad.
Estas cosas de la vida diaria se logran superar con el amor de la familia. Se logran superar al sembrar sentimientos de fe, esperanza y paz, al creer que al lado de Dios todo se puede lograr.
Y ¿qué es la superación? ¿Acaso hacer una hazaña que el mundo cree que no puedo hacer? Superarse es lograr llegar mucho más allá, es aprender a no dejarse vencer por los obstáculos, es hacer realidad los sueños, es sentir que se alcanza lo que se ha propuesto no para que ser aplaudido, sino para sentirse realizado.
Superarse es saber caer y levantarse, es madurar, actuar por mí misma, confiar en Aquel que nos creó y que me hizo pequeña para cosas grandes. Todos los seres humanos tenemos limitaciones, en ello está nuestra humanidad. Todos tenemos cosas que no podemos hacer, pero hay algo...¡nada es imposible para el que tiene fe!
Es el momento para que quienes nunca se han creído pequeños y se hayan sentido como los dueños del mundo, tan sólo porque tal vez nunca han necesitado subirse a una silla para alcanzar algo material, piensen en aquellas cosas que en su interior sienten que no han podido lograr porque han tenido miedo, han pensado en el que dirán o no han creído en los sueños…
Súbanse a la silla de la superación, aquella que mantiene su equilibrio en la fe para que no se voltee, para aprender a levantarse si, tal vez, han de caer. Superarse es ser capaz de subirse a la silla… y alcanzar los sueños…continuar la vida... luchando por llegar más lejos. "Y cuando esté allá arriba y toque con mis manos el firmamento, sentiré que desde abajo se ve más la grandeza del cielo".
Y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella. Josué 3:3
Entonces marchó el resto de los nobles; El pueblo de Jehová marchó por él en contra de los poderosos. Jueces 5:13
Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena; ¿y vosotros no haréis nada? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesión de la tierra. Josué 18:9

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