lunes, 6 de agosto de 2012

Hoy… La Ciencia confirma lo que la Biblia dice - vídeo

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”  Génesis 1:1.
A veces he escuchado gente importante decir que todo lo que mis ojos ven salió de la nada, y que los cielos y la tierra surgieron de una explosión.  No puedo creer que a muchos se les haga más fácil creer tal historia que simplemente creer lo que la Biblia dice. Sin embargo hoy sonrío de satisfacción porque, al fin, la ciencia comienza a darle el lugar que le corresponde a la Biblia en relación a estos temas.
La revista Time, una vez, nos anunció el descubrimiento en el cielo de un agujero negro por lo menos mil veces más grande que la vía láctea. Los científicos declaraban que es difícil explicar cómo este tremendo hueco negro pudo haberse formado.
Cada día los científicos encuentran más y más galaxias mucho más grandes que la vía láctea y ellos han quedado mudos ante tan asombrosos descubrimientos. Mientras más avanza la ciencia, más se demuestra que la Biblia no miente y que Dios está detrás de toda la creación. Yo sé que hoy es un día más para que yo crea y para que la ciencia confirme que Dios es el Creador.
¿Cuánta fe se necesita para creer en Dios? Pues, realmente, menos fe de la que se necesita para creer que toda la creación que existe surgió de la nada o de una imaginaria explosión. Para creer en Dios se necesita menos fe que la que se necesita para creer que la mente humana se creó por sí sola o que la nada creó algo.
Mientras la ciencia sigue descubriendo lo que ya Dios ha creado, hoy puedo pensar con espíritu
de adoración que por su gracia y su amor yo puedo conocer más de Dios y amarle con todo mi ser y a la vez confiar en Su Palabra. Sé que esa Palabra Viva no miente y me revela la grandeza de Dios y la belleza de su amor.
“Señor:  Gracias por tu amor tan infinito y grande. Gracias por tu poder y tu gracia. Tu grandeza se ve en los cielos y se palpa en la tierra. Nada es tan grande como tu amor y tan profundo como tu misericordia. Hoy quiero gozarme en el hecho de saber que la ciencia ahora mismo se encuentra reconociendo silenciosamente que lo dicho en tu palabra es verdad, porque Tú eres la verdad.  Amén.

Sin Dolor no hay Ganador - Reflexiones con vídeo

Sientes que las fuerzas se te acaban? Sabes que para llegar a esa meta final, hay que esforzarse, porque sin dolor no hay ganador. Si quieres llegar a eso que tanto anhelas, sal de la comodidad y con firmeza llegarás a la meta. Cada vez estas más cerca. No te rindas que Dios no te dejará.
No, sin dolor no hay ganador

Todo cuesta un valor
Por el cual hay que luchar
A pesar de tropezar
De qué importaría ganar
Si fue tan fácil llegar
A la meta y al final qué más habrá
Si, lo sé
A veces hay que ser golpeado para poder crecer
Y alcanzar un poco más de madurez
Porque no habría forma de saber manejar lo que vendrá
Y aunque el dolor en esos tiempos puede ser tan cruel,
pero Dios no nos dejará permanecer
Allá más tiempo del que podamos soportar.

No quieres pasar dificultad

Pero a veces servirá
Para despertar el don que dentro hay Y salir de la comodidad
Que te aferra a ese lugar
Y  a la meta con firmeza avanzar

Extiende tu mano - Juan Luis Guerra

Extiende tu mano, Señor 

pues todo lo puede tu amor 
hoy te confieso 
mi Dios, mi Señor salvador 
ya no hay tinieblas en mí 
solo hay luz 
ahora extiende tu mano, Jesús 

Extiende tu mano, Señor 
pues todo lo puede tu amor 
hoy te confieso 
mi Dios, mi Señor salvador 
ya no hay tinieblas en mí 
solo hay luz 
ahora extiende tu mano, Jesús 

Escucha, Señor mi oración 
hoy te entrego mi corazón 
borra mis faltas, Dios salvador 
hoy te confieso, Señor 

Escucha, Señor mi oración 
hoy te entrego mi corazón 
borra mis faltas, Dios salvador 
hoy te confieso, Señor 

Borra mis faltas, Dios salvador 
hoy te confieso, Señor

Tomando promesas y concibiendo la visión-Crecimiento Personal

Es importante alcanzar grandes objetivos en la vida, pero más importante aún es disfrutar del proceso y cuando se alcanza la meta poder ser feliz deleitándose en ella. Hay gente muy inteligente, grandes estrategas, pero cuando van en busca de concretar metas, lo hacen sin sabiduría (que no es lo mismo que inteligencia), y, por eso, luchan por llegar a sus objetivos a cualquier precio; y cuando llegan a los mismos no pueden disfrutar de ello, pues han dejado en el camino una larga lista de hechos de los cuales no se pueden enorgullecer.
Se puede ser exitoso y feliz al mismo tiempo, pero también se puede ser exitoso e infeliz. La razón es, porque sencillamente quien es exitoso es aquella persona que solamente ha llegado a la meta. Pero feliz es aquel que no solo llega a la meta sino que disfruta del proceso (de llegar) y es feliz cuando llega a la cumbre.
Vamos a comenzar analizando un hecho histórico, el cual era sombra de lo habría de venir: Cómo el Pueblo de Dios en el pasado, tomó posesión de su herencia. Cómo concretó el sueño de una tierra propia, una casa propia, bienestar para sus familias, prosperidad económica, desarrollo personal, liderazgo entre naciones, y mucho más. Este hecho histórico habla de Moisés y el pueblo de Israel.
El relato no comienza precisamente con Moisés, sino con Abraham (Abram). Todo empieza con una llamada, una promesa y una visión: Pero el Señor había dicho a Abram: "Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré,  y engrandeceré tu nombre,  y serás bendición.  Bendeciré a los que te bendijeren,  y a los que te maldijeren maldeciré;  y  serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Genésis 12:1-3". 
El Señor llama a Abraham para darle una misión, que por el momento solo consistía en salir de su lugar, para pasar a una tierra desconocida.
Esta misión estaba acompañada de una promesa de bendición (v.2-3). En la promesa estaba incluida la visión. La visión comprendía los siguientes aspectos:
•    Haré de ti una nación grande.
•    Te bendeciré.
•    Engrandeceré tu nombre.
•    Serás de bendición.
•    Bendeciré a los que te bendijeren (a los que hablen bien de ti).
•    Maldeciré a los que te maldijeren (a los que hablen mal de ti).
•    Serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Ahora mi querido amigo y lector, qué tal si en lugar de escribir el nombre de Abraham en este texto bíblico escribiéramos su nombre, de tal manera que se leyera por ejemplo: 
Pero el Señor había dicho a (su nombre:………xxx……………………..): Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre,  a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande,  y te bendeciré,  y engrandeceré tu nombre,  y serás bendición.  Bendeciré a los que te bendijeren,  y a los que te maldijeren maldeciré;  y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
¿Le gustaría contar con todas estas promesas de parte del Señor para su vida? ¿Ser un Abraham del siglo XXI? ¿Transformarse en un líder de naciones? ¿Ser bendito y ser de bendición? ¿Que por voluntad de Dios su nombre sea reconocido en las naciones y quede grabado en la historia? ¿Que sus herederos posean la tierra? Pues bien, le tengo una impactante noticia… Usted es heredero de esta promesa.
Dice:
•    Gálatas 3:22  Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.
•    Gálatas 3:29  Y si vosotros sois de Cristo,  ciertamente linaje de Abraham sois,  y herederos según la promesa.
Y agrega diciendo en: Efesios 1:11  “En él (Cristo) asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, Efesios 1:12  a fin de que seamos para alabanza de su gloria”
¿Qué tal esta noticia? Sí, mi estimado amigo, usted ha sido llamado como Abraham para heredar bendición:
•    1Pedro 3:9 (b): sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
Podemos notar hasta aquí, que tanto 1 Pedro 1:5 como Gal.3:22 tienen algo en común, lo cual nos enseña el método correcto para obtener la bendición del Padre. El método correcto es, mediante la fe.
•    Hebreos 11:8  Por la fe Abraham,  siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia;  y salió sin saber a dónde iba.
¿Qué es la fe?
•    Hebreos 11:1 : Es,  pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Muy bien, quizás este versículo hebreos 11:1, lo haya oído en repetidas ocasiones en las reuniones de su iglesia, o lo habrá leído muchas veces en su Biblia. Sin embargo, es necesario comprenderlo exegéticamente para poder ampliar el entendimiento de lo expresado aquí. Lo cual, es de vital importancia entender, pues, la Palabra de Dios dice: El justo por su fe vivirá (Gal.3:11), y agrega la palabra Hebreos 11:6  Pero sin fe es imposible agradar a Dios;  porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay,  y que es galardonador de los que le buscan.
Si usted quiere vivir, y vivir una vida plena y bendecida (la vida en abundancia que Jesús compró a precio de sangre para nosotros), debe necesariamente conocer y asimilar de qué estamos hablando cuando nos referimos a la fe ya que es mediante ella que usted la obtendrá. Para esto, le invito a hacer un pequeño ejercicio explicativo o, más bien, de lectura comprensiva comparando la misma expresión en  diferentes versiones bíblicas:
•    (Biblia Latinoamericana rev.95) La fe es como aferrarse a lo que se espera, es la certeza de cosas que no se pueden ver.
•    (Biblia Lenguaje Sencillo) Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no podamos verlo.
•    (Dios Habla Hoy)  Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos.
•    (Jerusalén 1976) La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven.
•    (Nueva Biblia de los Hispanos)  Ahora bien, la fe es la certeza (sustancia) de lo que se espera, la convicción (demostración) de lo que no se ve.
•    (Palabra de Dios Para Todos) Ahora bien, tener fe es estar seguro de aquello que esperamos; es creer en algo que no vemos.
En todas las versiones podemos notar que tienen un punto en común: Hay algo que se espera y eso que se espera, no se ve. Es decir, hay una convicción interna sobrenatural de que lo que deseo viene en camino y eso que deseo, no lo puedo ver con mis ojos naturales, sino con los ojos del espíritu (esto involucra el intelecto). Por lo tanto, lo que está en mi intelecto, y en mi espíritu, como concepción de la fe es UNA VISIÓN.
Esta visión no es del tipo de las que recibían los videntes (profetas) del pasado en un estado de éxtasis, aunque esta también es una visión recibida por fe, sino que es una fe puesta sobre algo que se ve con claridad en el plano espiritual acerca del futuro, como lo describe:
•    Hebreos 11:9  Por la fe (Abraham) habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa;
•    Hebreos 11:10 porque esperaba la ciudad (él veía una ciudad) que tiene fundamentos,  cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Hay muchas definiciones de lo que es visión, ya que es una palabra utilizada en ámbitos empresariales, de negocios, organizaciones, etc. En este caso, usaremos una que creo que es muy simple de comprender y muy práctica:
VISIÓN: Es una descripción explicita de un futuro deseado difícil de conseguir pero no imposible.
Es decir que, una visión se puede describir en tiempo presente, en forma detallada y se entiende que involucra una acción o unas acciones que pueden significar sacrifico pero que, al fin, logran su cometido.
En muchas ocasiones, he escuchado a algunos “creyentes” decir: “Por la fe voy a comprarme una casa”, “por la fe voy a ser un profesional”, “por la fe voy a tener un ministerio poderoso”. Pero cuando les he preguntado qué están haciendo para que este deseo que tienen se haga realidad, suelen contestarme: “estoy esperando en Dios”. Me pregunto: ¿es esta la actitud que Dios espera de nosotros?
Una cosa es esperar el tiempo de Dios para obedecer a su orden, y otra muy distinta es quedarse de brazos cruzados “esperando en Dios” y que las cosas ocurran como por arte de magia. Este es un concepto que lamentablemente predomina en las mentes de muchos cristianos alrededor del mundo.
Vale aclarar que hay situaciones en las que ciertamente debemos esperar en Dios, porque justamente Él, es la garantía de que llegaremos hacia donde avanzamos, pero esta no deja de ser una posición activa. Estoy haciendo algo, estoy esperando (vigilante) que Dios me dispare hacia el próximo nivel.
No es una actitud pasiva, inerte, sino que sigue siendo fe en acción. Tal como lo describe Salmo 25:5  Encamíname en tu verdad,  y enséñame,  porque tú eres el Dios de mi salvación;  En ti he esperado todo el día.
David sólo esperaba para ser encaminado en el camino correcto. Esto no es lo mismo que permanecer de brazos cruzados esperando que algo ocurra repentinamente.
¿Qué hizo Abraham cuando Dios le habló?  Gen 12:5  Tomó,  pues,  Abram a Sarai su mujer,  y a Lot hijo de su hermano,  y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán,  y salieron para ir a tierra de Canaán;  y a tierra de Canaán llegaron.
Dice este versículo que Abraham obedeció: Salió para ir (muchos han llegado hasta este punto, “salen para ir”, es decir, se quedan en que sólo salieron para ir, pero nunca llegan a sus objetivos). Luego el versículo dice: “y a tierra de Canaán Llegaron”, Abraham no solo salió, sino que también llegó a destino. Esta era solamente una actividad intermedia que Abraham debía realizar para que se le revelase el Plan completo.
En ciertas ocasiones el Señor nos hace dar pequeños pasos de fe para que, luego de haber sido obedientes y haber demostrado que somos hombres y mujeres de acción, el Señor nos revele una gloria mayor.
¿Recuerda el pasaje de Juan 9:6? Dice: Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, (Juan 9:7)  y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es,  Enviado).  Fue entonces,  y se lavó, y regresó viendo.
En relación a esto, voy a compartirte un testimonio personal para ilustrar de alguna manera lo que estamos analizando.
Estaba predicando en una cruzada de milagros en el sur de Argentina, cuando fui guiado a hacer algo que jamás me hubiera atrevido si Dios no hubiera estado conmigo, y el don de fe, absolutamente activado. Estaba enseñando sobre este principio.
Que la fe, y nuestra acción en obediencia desatan la gloria de Dios en nuestras vidas. Entonces, pregunté a la congregación presente: ¿hay alguien aquí que tenga pie plano? Entonces, varias personas levantaron las manos.
Mirándoles les dije: el que crea que Dios puede hacerle la curvatura en sus pies ahora, póngase de pie en el lugar donde está. Así lo hicieron aquellos que creyeron, si mal no recuerdo sólo uno se quedó sentado. Entonces, les dije: Ahora quiero que pasen aquí adelante, y frente a toda la audiencia se quiten el calzado y me muestren la curvatura que el Señor les hizo en sus pies.
¿Qué estaba probando con esto?, que la fe en una palabra alineada con la voluntad de Dios, y acompañada de acción en obediencia, activa al poder Dios y se producen los milagros.  Sólo en aquellas cinco personas  que se atrevieron a pasar adelante y descalzarse (ante la sorpresa de ellos mismos y de toda la congregación), sus pies mostraban ahora unos hermosos arcos en sus plantas. Ante lo cual estallaron los aplausos al Señor.
No hace falta orar a gritos, ni zapatear, ni dar grandes saltos para que los milagros se desaten. Aunque a veces la emoción nos lleva a hacerlo, no estoy dogmatizando. La clave fue, simplemente, la llamada a un acto fe, y la consecuente obediencia a la llamada entrando en acción. Esto desató el milagro de Dios y la gloria cayó sobre todos los presentes, a tal punto que cuando hice la llamada para orar por los enfermos, la gente caminó hacia el frente en forma apresurada, casi corriendo a recibir su milagro de salvación y sanidad.
Lo que había ocurrido, era que la fe se había activado en todos ellos. Y ahora estaban imitando la fe de los hermanos que habían tenido pie plano.  Tal cual como ocurrió con el ciego que sanó Jesús y con Abraham. ¡Gloria a Dios!
Pastor Maximiliano Contreras.

Humor sano - "Nuestro pan diario"

Abraham LIncoln afrontó enormes presiones cuando era presidente durante la guerra civil norteamericana. Sin humor es seguro dudar que hubiera podido soportar la presión. Cuando las emociones se exacerbaban en las reuniones de gabinete, a menudo, contaba una historia jocosa para rebajar la tensión. Reírse de sí mismo le impedía volverse defensivo. Y una buena historia con un punto fuerte, a veces, le hacía ganar un acólito.
La espontaneidad del humor refleja la manera en que Dios creó al hombre. Es beneficioso tanto física como emocionalmente. La risa puede impedir que una situación tensa acabe en palabras amargas o en resentimientos.
Aunque Jesús era "varón de dolores y experimentado en aflicción" (Isaías 53:3), es creíble que se riera a menudo. A veces Jesús usaba el humor para enseñar algo. ¡Imagínate un camello  tratando de escurrirse por el ojo de una aguja! (Mateo 19:24).
Pero  también existe un lado oscuro en el humor. Pablo lo llamó "chistes groseros", y dijo que no deben tener lugar en la vida del creyente (Efesios 5:4). Estos chistes deshonran, denigran y contaminan a los que los usan y a quienes los escuchan.
Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse ninguna clase de impureza o de avaricia...Tampoco conversaciones necias ni chistes groseros (Efesios 5:3-4)
Entonces, ¿de qué nos reímos? ¿Qué clases de historias nos contamos unos a otros? ¿Se reiría Jesús con nosotros? Yo creo que sí... siempre que el humor sea sano.


REÍRSE ES SER PLENAMENTE HUMANO

domingo, 5 de agosto de 2012

No pelees conmigo - vídeo

Estaba a 4000 pies de altura en un aeroplano sin motor impulsado por el viento en la Costa Central de California. Una firme y clara exhortación vino a mis oídos de parte de Gary, mi instructor de vuelo.
Yo había estado haciendo las cosas a mi manera y no había seguido sus instrucciones. Había tomado en mi mano el instrumento que el instructor usa en caso que los novatos olviden lo que tienen que hacer. Gary me confrontó con la expresión. “No pelees conmigo”
Sorprendido, y en shock al oír sus palabras, rápidamente solté el instrumento.  Y él me dijo: “Intentémoslo otra vez". Adelante es abajo. atrás es subir, izquierda es izquierda y derecha es derecha. Con lentitud, puse mi mano sobre el instrumento sosteniéndolo con toda mi mano, y cuando lo hice volví a escuchar las mismas palabras: “No pelees conmigo.”
Gary me explicó que cuantas menos maniobras tengamos que hacer para volar con uno de estos aeroplanos, mejor vuelo tendremos . “Suavemente mantenga la nariz de la nave arriba y la cabeza hacia esa montaña”, me dijo la voz detrás de mi. “Suavemente”.
A la tercera y última vez, Gracias a Dios, asumí el control del pequeño aeroplano con mi pulgar y dedo índice sosteniendo el instrumento. Durante los siguientes 15 minutos cabalgué sobre los aires.  Gary me siguió diciendo dónde conducir el avión mientras las alas del aeroplano sin motor flotaban hacía diferentes puntos del horizonte.
Y eso fue algo maravilloso.
Cuando alguien le dice a una persona “No pelees conmigo” o “No pelees con eso” es porque algo no está en el camino correcto. Imagínese a un doctor tratando de sacar una espina del brazo de un niño con una aguja o a una madre tratando de sacar una espina del dedo de la hija. “No pelees conmigo” significa sufrimiento, inconformidad, que son necesarias para que las cosas positivas puedan ocurrir.
Cuántas veces estamos peleando con Dios porque algunas cosas parecen dolorosas y olvidamos que Dios está removiendo la espina de nuestra alma. Nos retorcemos y Dios tiene que decirnos con voz firme. “No pelees conmigo”
¿Qué quiere decirnos Dios con esa expresión?:
•    No pelees con mis propósitos en tus circunstancias..
•    No pelees el crecimiento que quiero darte.
•    No pelees con mi providencia en tu vida.
•    No pelees mi autoridad en medio de tus expectativas..
•    No pelees con mi voz cuando te pido ir contra tus sentimientos.
•    No pelees cuando te pida que te rindas en este proceso.
•    No pelees cuando mi mano toca tu vida..
•    No pelees con mi voz..
•    No pelees con el hombre nuevo o la mujer nueva que yo estoy haciendo.
¿Qué está diciendo el Espíritu Santo a la generación actual del Pueblo de Dios que está afrontando los desafíos económicos, culturales, relacionales, emocionales y espirituales?
¿Qué me está diciendo a mí y a ti?
¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra?
No desfallece ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna.
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;  pero los que esperan en el Señor
 tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
Esta promesa está dirigida al pueblo de Dios en medio de tiempos de desafío, cuando pareciera que se está experimentando el infierno en la Tierra o como cuando se siente uno cautivo en tierras extrañas o lejos de casa y no viendo el futuro claro.
• Cuando tus decisiones parecen ser desafiadas.
• Cuando tu carácter parece ser confrontado.
• Cuando tu habilidad para permanecer como un creyente en Dios es desafiada.
• Cuando tu conexión con Dios parece estar bajo ataque.
• Cuando tu fortaleza emocional parece estar en decaimiento.
• Cuando has sido llamado en medio del infierno para levantar el ambiente.
• Cuando eres desafiado a entrar en otra dimensión.
En medio de la desilusión y la incertidumbre de los tiempos todos necesitamos hacer ajustes. El principal ajuste es cómo estoy procesando lo que me está ocurriendo a mí personalmente y descubrir el más amplio contexto que le dé significado a mi vida en medio de esos desafíos.
Entonces necesitaremos estar bien alineados, balanceados y ajustados para volar por encima de los vientos contrarios. Si no lo hacemos perderemos altitud, caeremos de los cielos y sucumbiremos en las gravedades de la vida en esta tierra.
Esto es lo que Dios te está diciendo a ti que lees estas palabras:
• Tú puedes decidir volar en medio de estos vientos.
• Recuerda quien soy yo.
• Llámame
• Escúchame
• Espera la Palabra que tengo para ti.
• Recibe esa Palabra.
• Déjame hacer ajustes en tu vida para que puedas volar sobre estas circunstancias.
• Haz los ajustes que te diré que hagas.
• Yo te estabilizaré, te fortaleceré y te afirmaré para que puedas levantarte por encima de estos vientos severos.
No mucha gente te invita a volar directamente dentro de las tormentas de la vida.  Cuando nosotros decimos "sí" a los propósitos de Dios es importante recordar que también estamos diciendo "no" al mismo tiempo. Si decimos Sí a Dios, a la vez estamos diciendo No al impulso propio, a la Cultura, a la Auto Complacencia o al mal.
En esto pensemos  ¿Quién es el jefe realmente?
¿Quién nos está llamando?
¿Quién está en Control?
Recordemos que algunas veces el instructor de vuelo nos dirá estas palabras: “No Pelees Conmigo.”
Escrito por Kenny Luck

Bendito Jesús - Reflexiones con vídeo

Por Ti es mi clamor y sin ningún temor

en Ti puedo confiar, Bendito Jesús
Hoy puedo escuchar tu voz de sanidad
restaurando mi ser, Bendito Jesús

Mi deseo eres Tú mi momento de amor

la alegría de vivir, Bendito Jesús
Eres mi fuente de amor
eres aire y eres sol
el latir del corazón, Bendito Jesús

Bendito amor de mi Señor

bendito amor de mi Señor

Tu gracia y favor conmigo puedo ver

saturando mi ser Bendito Jesús

Y hoy mi voluntad se rinde a tu verdad

tu amor y tu bondad Bendito Jesús

Mi deseo eres Tú mi momento de amor

la alegría de vivir Bendito Jesús

Eres mi fuente de amor, eres aire y eres sol

el latir del corazón Bendito Jesús

Bendito amor de mi Señor bendito amor

de mi Señor Mi deseo eres Tú
mi momento de amor la alegría de vivir
Bendito Jesús

Eres mi fuente de amor eres aire y eres sol

el latir del corazón Bendito Jesús

Bendito amor de mi Señor

bendito amor de mi Señor

¿Qué tipo de Hombre estás Buscando? - PowerPoint

En una breve conversación, un hombre le pregunta a una mujer:
¿Qué tipo de hombre estás buscando?
Ella se quedó un momento callada antes de verlo a los ojos y le preguntó
¿En verdad quieres saberlo?
El respondió “Si”
Ella empezó a decir:
“Siendo mujer en esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí”.
“Yo pago todas mis facturas.
Yo me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre”.
Yo estoy en la posición de preguntar,
¿qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?”
El hombre se la quedó mirando.
Él claramente pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.
Ella, rápidamente, sabiendo lo que él estaba pensando dijo:
“No me estoy refiriendo al dinero.
Yo necesito algo más.
Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.”
Ella añadió:
“Yo busco a alguien que luche por superarse, a alguien con quien conversar y que me motive a ser cada vez mejor.  Yo necesito a alguien que no sea mentalmente simple e inmaduro..
Quiero a alguien a quien admirar y que me admire por mi misma”.
“Yo estoy buscando a alguien que luche por la perfección espiritual, porque yo necesito a alguien con quien compartir mi fe en DIOS
Un hombre que me ame, pero que ame a Dios por encima de todo.”
No necesito a un hombre que luche por la perfección financiera porque yo no busco riquezas.
Busco a alguien que se esfuerce y trabaje hombro a hombro conmigo para sostener nuestro hogar, que no sea una carga más en espera de ser mantenido.
Yo necesito a alguien suficientemente sensible para que me comprenda por lo que yo paso en la vida como mujer, pero suficientemente fuerte para darme ánimos y no dejarme caer.
Yo estoy buscando a alguien al cual yo pueda respetar.
Alguien que sea mi complemento en la vida.
Para poder apoyar a ese hombre, debo respetarle y que me respete por lo que valgo.
Yo no puedo ser sumisa con un patán.
“Busco a alguien en quien pueda confiar, que me respete como su pareja y mejor amiga.  No a un hombre infiel, con un alma tan pobre que me desprecie y se desprecie a sí mismo entregándose a cualquiera sólo por un momento de placer banal y animal.
Busco a un hombre que pueda ser digno ejemplo para nuestros hijos, pero no una vergüenza para ellos.
“Yo aspiro a atender a mi pareja, simplemente él tiene que merecérselo.  Dios hizo al hombre y a la mujer en iguales condiciones para apoyarse mutuamente. Yo no puedo ayudar a un hombre inútil, que no se puede ayudar a sí mismo.
“Yo busco a un hombre sensible y con buenos sentimientos, porque él conocerá mis sentimientos con sólo mirarme a los ojos”. Busco ternura.
Cuando terminó, ella le vio a los ojos y él se veía muy confundido y con interrogantes.
Él le dijo: “Estas pidiendo mucho”.
Ella le contestó
“Yo valgo mucho”.
Pásalo a toda mujer excepcional que te venga a la mente y no olvides pasárselo a los hombres para que sepan el valor de una Verdadera Mujer
Descarga esta dispositiva aquí:     Powerpoint – ¿Que tipo de Hombre estás Buscando?

No Somos accidentes… Somos sorprendentes

¿Nos ha dicho alguien alguna vez que somos realmente sorprendentes?
Probablemente no, a menos que seamos de aquellos pocos bendecidos que tienen al menos un poderoso animador en sus vidas al que realmente le importamos.
Medía 1.80 cuando estaba en el séptimo grado y pesaba 68 Kg. El ser “delgaducho” no me describía del todo bien; “mondadientes” se acerca un poco más. Con el cabello crespo, que tenía largo y que luchaba por mantener recto, la mayoría de mis amigos me llamaban “Q-Tip”.  Pueden imaginarse cómo aquello hacía maravillas a favor de mi auto estima… la verdad no mucho. 

Mi padre me recordaba que mi nacimiento no había sido planeado y así parece. Tres chicos en menos de tres años: mi hermano tenía dos años e iba para tres.  Mi hermana tenía un año, faltándole 9 días para llegar a los dos.
Mi padre sufrió la mayor parte de su vida de lo que ahora se conoce como desorden bipolar.  Serios cambios de ánimo y una abundancia de actitudes que no me ayudaban (ni a nadie más).  Constantemente me recordaba que yo era un “accidente”, y con el abuso psicológico constante al que me sometía, me sentía más como un intruso en el planeta que como un niño.
Al crecer y comenzar a descubrir el desarrollo personal y qué podía hacer por mí para sanar mi pasado y crear mi futuro, comencé a desarrollar nuevas creencias sobre mí mismo.
Lo que descubrí cambió mi vida… descubrí que los hechos probaban que yo no era un “accidente”, sino en realidad que mi vida era, y es, un milagro.
Descubrí al leer varios libros sobre el desarrollo personal, que, en primer lugar, las probabilidades de que yo fuese concebido eran de decenas de millones contra uno.  De hecho, aprendí que había vencido a entre 10 y 90 millones de otras “semillas” que luchaban por fertilizar un huevo.
Decenas de millones de candidatos posibles y sólo uno iba a obtener la cita, es más, los demás iban a morir.
No era sólo una carrera por afecto… era una batalla por la vida.
Detengámonos y pensemos en esto.  Si cualquier otra semilla hubiese fertilizado ese huevo, ni usted ni yo estaríamos aquí ahora.  ¿Nos hemos preguntado por qué siempre nos sentimos “especiales”?  ¿Tal vez nos sentimos “afortunados”?  Bueno, obtuvimos acceso al santuario interior para fertilizar el huevo y millones que no lo lograron murieron.
No sé ustedes, ¡pero solo ese hecho me hacer sentir bastante sorprendente!  Ahora, no les pido que crean esto como algún concepto esotérico, metafísico o espiritual.
Les comparto ésto como un hecho comprobado.  Pueden confirmar estas estadísticas con un médico.  Ahora bien, si estas probabilidades no le hacen sentir tan sorprendentes como a mí, entonces piensen sobre esto.
Vayamos cinco generaciones atrás en nuestra familia.  Aquello serían nuestros tatara-tatara-tatara abuelos.  Al tener extensos registros de mi genealogía familiar, sé quién fue mi tatara-tatara-tatara abuelo y dónde nació.
Él nació en 1795 en Kentucky. Tan sólo 18 años después de que nuestra nación declarase su independencia, conoció a su futura esposa debido a unas circunstancias que desconozco.  De todas maneras, pueden imaginar, según su propia experiencia, que las probabilidades de seguir adelante juntos no eran buenas.
Ahora agreguemos a la ecuación las probabilidades de que jamás concibieran y tuvieran el hijo particular que tuvieron. Esa probabilidad era de uno contra varios millones.  Ahora, ese niño creció y conoció a alguien más y el proceso sigue hasta nuestros días.
¿El punto?
Imaginemos las probabilidades de que llegásemos a este planeta… trillones a uno.  Nuestra vida es sorprendente.  Tal vez no nos sintamos así… tal vez sintamos las emociones más bajas que un humano pueda experimentar, pero el hecho sigue siendo que ¡somos un milagro!
Tal vez, en otra ocasión, tocaremos la sorprendente composición biológica, ósea y muscular de nuestro cuerpo, que de por sí es otro milagro.  Pero por ahora, démonos tiempo para pensar y considerar cómo llegamos aquí.
Mis queridos amigos, no somos un accidente.  ¡Somos sorprendentes!
Fuimos un milagro desde el día en que comenzamos nuestra existencia en este planeta y todavía lo somos.  La mayoría de la gente nunca es enseñada a amarse a sí misma ni tampoco a comprender realmente cuán sorprendentes somos. Como consecuencia del mucho daño emocional y psicológico que recibimos de fuentes mal informadas en este mundo, nunca afrontamos la realidad de quienes somos realmente.
¡Somos sorprendentes!  Lo sé… tenemos talentos, habilidades, inteligencia y corazón para hacer milagros en nuestra propia vida. Tenemos un potencial que ni siquiera hemos comenzado a destapar.
Probablemente hemos olvidado o nunca sabido los hechos que apoyan la tesis de que somos seres fenomenales. Tómense un tiempo hoy para pensar sobre todo ésto. Piensen en los sueños, esperanzas, deseos y la increíble visión dentro de nuestra mente… No les estoy pidiendo que crean algo. Tan solo les estoy dando los hechos… ¡somos sorprendentes!
Podemos hacer, ser y tener más de lo que jamás hemos soñado posible. Despertemos a la verdad.  Retiremos nuestros sueños del estante y desempolvémoslos para que puedan vivir de nuevo en nuestro corazón, alma y mente. Sigamos creyendo que podemos y lo lograremos.  Entonces esperemos que se cumplan y observemos cómo se desarrolla nuestra sorprendente vida.
Michael Murphy
Si bien esta reflexión puede ser un tanto existencialista, no cabe la menor duda que no deja de hacer eco a la maravilla de la creación de Dios que en realidad somos.  La verdad es que cada uno de nosotros fue creado y traído al mundo por Dios con un propósito específico.  Si abrazamos los planes de nuestro Creador y Salvador, entonces descubriremos el significado de la vida abundante… y si no lo hacemos, acabaremos por desperdiciar nuestros años sobre la Tierra, y al final nos sentiremos frustrados y amargados.
Sí, la verdad es que ¡somos sorprendentes!  Pero todo lo que podemos llegar a ser y hacer sólo podemos encontrarlo siendo fieles a Cristo.  Atrevámonos a aferrarnos a Él y a sus planes para nuestras vidas.  Adelante y que el Señor les continúe bendiciendo.