viernes, 13 de julio de 2012

El Líder y la diligencia-liderazgo

Con diligencia el campesino labra y siembra la tierra. Él sabe que la negligencia es el peor enemigo de la productividad. Su diligencia se demuestra en la hora temprana de la mañana, porque él desea aprovechar bien el tiempo.
Su diligencia se demuestra en el lugar donde guarda las herramientas y las semillas. Su diligencia se ve en su pronto y rápido al caminar y jamás dará en su trayectoria un paso que eche a perder la futura cosecha. Mientras camina tiene cuidado de no deslizarse porque quiere llegar a su destino y convertir todas sus fuerzas y energías en lo que es primordial para él y su familia.
Caminando por las calles de San José, Costa Rica, en tiempo de invierno, una tarde casi pierdo el equilibrio, ya que las aceras en esa ciudad son muy lisas y al humedecerse se convierten en un sendero de alto riesgo para los transeúntes. Desde ese momento, cada vez que camino en invierno por el centro de San José, camino con mucha atención y cuidado.
El libro de Hebreos capítulo 2, verso 1 dice: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”.
Por qué Pablo comienza con un : ¿Por tanto? Porque :
1.- Dios ha hablado de muchas veces.
2.- Dios ha hablado de muchas maneras. (Profetas y finalmente su Hijo), "por lo tanto es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído". La Palabra de Dios, necesita hoy, ser más escuchada por los siervos y ministros, para que no haya un desliz y al escucharla nos podamos levantar y proceder con diligencia.
RADIOGRAFÍA DE UN SIERVO NEGLIGENTE.
En el Libro de II Reyes 5:20-27, encontramos la radiografía de un siervo que no puso diligencia y se deslizó tristemente. Giezi, siervo de Elíseo había estado rodeado de un ambiente espiritual muy rico, pero ignoró como Dios había hablado de muchas y múltiples maneras.. y al no poner diligencia. .se deslizó. La experiencia triste de Giezi nos exhorta a tener, como siervos de Dios, mucho cuidado de las siguientes cosas que nos pueden hacer deslizar y terminar siendo descalificados.
Todos conocemos el trasfondo de esta historia, cuando Nahamán fue sanado de la lepra y quiso recompensar a Elíseo por el milagro. Elíseo rehusó recibir regalo alguno. Mientras esto acontecía, internamente en el corazón de Giezi sucedían cosas muy significativas.
1. CUIDADO CON EL MONÓLOGO INTERNO. II Reyes 5:20. “Giezi dijo entre sí” Cuál es nuestro monólogo interno? Lo que estamos hablando con nosotros mismos determina lo que llena nuestro corazón. Es nuestro monólogo interno la verdad de Dios o está saturado de nuestros propios deseos y anhelos. El monólogo interno de Giezi estaba lleno de codicia: “Correré yo tras él y tomaré alguna cosa”.
El ministerio que por gracia hemos recibido de Dios puede fácilmente saturarse de codicia para lograr las cosas que fuera del ministerio nos costaría más dinero o esfuerzo. El monólogo interno nos indicará las motivaciones que tenemos para servir. ¿Por qué queremos predicar, ministrar o surgir?. Atendamos ese monologo interno.
2. CUIDADO CON USAR EL NOMBRE DE DIOS. II Reyes 5:22a. “Mi señor me envía a decirte” . No tenemos permiso ni autoridad de hablar en nombre de Dios, si Él no nos ha enviado. Cuidemos de caer en las conocidas expresiones de : “El Señor me reveló”. “El Señor me mostró” “El Señor me ha movido”. “El Señor quiere que…”
Sé que Dios revela, habla y mueve, pero debemos cuidarnos de no usar estas expresiones cuando en realidad son nuestros propios deseos y ambiciones, los que al igual que los de Giezi corren tras Nahamán. Es muy fácil usar el nombre de Dios para lograr nuestros propósitos, como Giezi, quien aprovechó su posición para hablar en nombre de su Señor. Busquemos la diligencia cuidando de no hablar en nombre de Dios para lograr ambiciones personales.
3. CUIDADO CON LA MENTIRA. II Reyes 5:22b- “He aquí vinieron en esta hora dos jóvenes”. Hablar en nombre de Dios cuando Él no nos ha mandado es caer directamente en la mentira. La mentira es una espiral incontenible que me guía de una mentira a otra para poder mantener la reputación...Es una espiral absorbente y destructiva.
Hay desliz cuando ya nuestro ministerio comienza a aceptar las mentiras en informes, falsificación de números, reportes exagerados, testimonios barnizados y manchados de exageración, y manejo fraudulento de fondos para mantener nuestra reputación. Guardemos la diligencia echando definitivamente la mentira de nuestro ministerio.
4. CUIDADO CON LAS MáSCARAS. II Reyes 5:23 a. “Y le insistió” Esta expresión “le insistió”, demuestra que Giezi se puso una máscara ante Nahaman. Nahamán le decía: No, un talento no, llévale dos. Giezi decía: “No, mi Señor dijo que uno” y Nahaman seguía insistiendo. La máscara de la inocencia y del no quiero tanto”, cuando en realidad el corazón pide más y más.
El pueblo sabe cuándo nosotros, como ministros, decimos: “No, por favor no me dé eso”. “No, por favor..no tanto..con poco tengo” y en nuestro corazón tenemos la mano extendida. Mantengamos la diligencia quitándonos la mascara y andando con integridad y originalidad.
5. CUIDADO CON USAR LA GENTE. II Reyes 5:23b- “y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él”… Un talento tenía más de 30 kilos. Los siervos llevaban la carga, mientras Giezi les dirigía. A Giezi no le importó ver el esfuerzo de esos dos criados llevando el peso de su codicia.
Oh, hermano ministro: Cuidado con usar la gente para nuestro propio provecho personal. Cuántas son las ovejas que llevan el peso de la satisfacción personal de sus líderes. Podemos manipular al pueblo y conseguir de ello todo lo que anhelamos, pero nuestra conciencia nos seguirá y el Señor un día nos lo demandará. Abracemos la diligencia decidiendo no usar jamás a la gente para nuestro provecho personal.
6. CUIDADO CON LOS LUGARES SECRETOS. II Reyes 5:24. “ y así que llegó a un lugar secreto”. Giezi tenía un lugar secreto donde guardar su pecado. Note los siguientes verbos: Llegó, Tomó, Guardó y Mandó. Había determinación, planificación y premeditación. Cuidado con los lugares secretos. En un siervo de Dios no puede haber sino un sólo lugar secreto. El lugar secreto de la oración. “Y cerrada la puerta de tu aposento ora en secreto y tu Padre que te oye en secreto te recompensará en público”
Ningún otro lugar secreto. La oscuridad y lo oculto no pertenecen al Reino de la Luz. El Señor quiere que andemos en luz como Él está en luz. Los lugares secretos son oscuros, nauseabundos, tétricos y terriblemente peligrosos. ¿Dónde estamos yendo? ¿Qué casa estamos visitando? ¿Con que propósito? ¿Qué ven nuestros ojos en la madrugada en la T.V.? ¿Qué cosas mantenemos secretas? Tomémonos de la mano, con diligencia, renunciando a los lugares secretos.
7. CUIDADO CON JUGAR CON LA INTEGRIDAD. II Reyes 5:25. “Tu siervo no ha ido a ninguna parte” Cuando Giezi entró al lugar donde estaba Elíseo, este le preguntó: ¿dónde estabas Giezi?, y él muy cínicamente respondió…tu siervo no ha ido a ninguna parte. Cuando perdemos la integridad estamos parados en la capa de hielo fino del lago de la perdición y en cualquier momento esta capa será quebrada. “No, yo no estuve allí”. “No, Hace días que no veo a esa persona”. Lo más triste de este caso es que el mismo pasaje dice: “entró y se puso delante de su señor”.
Cuántos siervos que ya tienen y visitan lugares secretos “entran y se ponen delante de su “Señor” como si nada hubiese pasado. Ministran desde los púlpitos, como si no hubiesen hecho nada indebido, levantan las manos y adoran, hasta lloran en las plataformas y hablan con un manto de quebrantamiento falso.
Necesitamos cerrar esos lugares secretos para estar íntegros delante de nuestro Señor. Al pueblo lo podemos engañar, pero jamás olvidemos que al Señor no lo podremos engañar. Remendemos la Red de la Diligencia volviendo a recobrar la integridad.
8. CUIDADO CON EL PAGO JUSTO. II Reyes 5:26-27. La Biblia dice claramente: “Todo lo que el hombre sembrare eso también segará”. Tres cosas encontramos en estos dos versos que hablan de la posición de Dios ante nuestra negligencia.
 “No estaba allí mi corazón” El corazón de Dios está con sus siervos. No podremos ocultarnos de la presencia de Dios. David lo expresó cuando dijo :”¿A dónde huiré de tu presencia?”. El corazón del Señor esta siempre con nosotros. Aún cuando estemos en nuestros lugares secretos.
“Es tiempo de tomar plata, vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas”. Estamos viviendo los últimos tiempos. Nos ha correspondido a nosotros ser protagonistas de los últimos eventos de la historia y de la vida de la Iglesia, por lo tanto ya no hay tiempo para nuestro propio provecho personal. Hay una tarea que aún no se ha terminado y nos corresponde a nosotros terminarla.
“Por tanto”…. Porque no respetaste mi presencia, estando allí mi corazón, y porque no respetaste la urgencia de la misión encomendada, no prestando atención a lo dicho, “la lepra de Nahamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre.”. Cuando resbalo no sólo me afecto yo, mi descendencia también. Y en algunos casos es “para siempre”.
En muchos casos Dios ha retirado la unción de siervos sin retorno. Amemos la Diligencia reflexionando y volviendo a las sendas antiguas. Retornemos nuestra mirada y nuestro corazón a Hebreos 2: 1 “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”.
No olvidemos el privilegio que el Señor nos ha dado de servirle en su obra. No hay lugar más hermoso que estar en el lugar del servicio santo, y no hay oficio más digno que ministrar delante del Señor y delante de su pueblo. Pero… es necesario que pongamos diligencia para servir con sinceridad y prestando atención a lo que hemos oído.
“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás” I Pedro 1:10.
Esta promesa también es para nosotros. La promesa de no caer jamás si procuramos hacer firme nuestra vocación y elección. Esto se logra, poniendo atención a lo que hemos oido. “Levantémonos y busquemos la diligencia”.

Le amo a Él… Porque Él me amó primero-vídeo

“Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero”  I Juan 4:19
Si yo le preguntara a usted ¿por qué Dios lo creó a usted, qué respondería? ¿Por qué nació usted?  Creo que tanto usted como yo fuimos creados por Dios sólo por amor, primero porque Él nos amó, y en segundo lugar para que nosotros podamos responder a su amor porque Él es amor, y porque amor es su  naturaleza, Él nos hizo objeto de su amor.  Por eso Él creó al hombre y a la mujer. A usted y a mí.
¿Cómo expresa Dios su amor?  De muchas maneras pero hoy quiero recordar algunas. Dios expresa su amor mediante la creación – - los árboles, las flores lindas, las montañas espléndidas, las estrellas nítidas, la luna en todas sus etapas – éstas son las expresiones tangibles de Su amor.

Dios expresa Su amor en darnos la libertad para escoger.  Y aunque suene extraño, Dios no nos hizo estrechos en nuestra libertad para escoger, su amor es tan grande que nos ha dado la suficiente libertad para que ninguno diga que se siente como un robot.  La grandeza de ese amor es demostrado cuando una persona le escoge a usted para amarle.
Dios se entusiasma cuando yo decido en ese libre albedrío que me ha dado, amarlo a Él con todo mi corazón.  Cuando Dios le dio a Adán y Eva la libertad de escoger entre obedecerlo a Él o al pecado, Él les mostró la dimensión de su amor.- Él ama a los pecadores tal como son.  Dios expresa Su amor al ponernos en "su" familia.  Usted y yo somos parte de una familia grande. – Dios es el Padre, Jesús es nuestro Hermano más mayor, el Espíritu Santo es nuestro Consolador. Además nos ha dado el Cuerpo de Cristo compuesto por hermanos y hermanas. Piense de la seguridad, la protección, y la camaradería que encontramos en la familia de Dios.
Dios expresa Su amor por diseñar nuestras circunstancias para su gloria. Romanos 8:28 es uno de grandes versículos que nos hablan del amor de Dios manifestado a través de las circunstancias.  Pablo dice: A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Casi todos los cristianos podemos citar ese verso, pero pocos realmente retienen la gran verdad de que Él nos ama lo suficiente para hacer que todas las cosas trabajen para bien. Dios se interesa vitalmente en todos los intereses que a mí me involucran.
Dios expresa Su amor hacia nosotros en involucrarse intensamente en nuestras vidas. Dios expresa Su amor hacia nosotros al proveer para nosotros un lugar en el cielo. Nosotros no hemos tenido absolutamente nada que hacer para ello. Su  Hijo Jesús está todavía ocupado preparando un lugar para nosotros, y nosotros conseguimos eso por la gracia de Dios.
Señor, Gracias por las múltiples maneras que has tenido de demostrarme tu amor, hoy quiero darte por todas esas maneras especiales de tu amor. Sólo tu amor me transforma. Amén.



No desmayes, la recompensa vendrá

Todo lo que hagamos en esta vida, hagámoslo como para Dios y no para los hombres.  Dios honra a aquellos que le honran.  Lo que sembremos, eso recogeremos.
Muchas veces hacemos cosas para bendecir a otros y nos esforzamos, y en vez de recibir un gracias, somos mal entendidos, aún así, no desmayemos, la recompensa vendrá.
No nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo segaremos, si no desmayamos.  Así que según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos. Y mayormente a los de la familia de la fe. Gálatas 6:9,10.
No desmayes amiga, (o), Dios no es injusto para olvidar el trabajo que Uds. realizan a favor de otros.

Un día Dios hablo conmigo…- Reflexiones con vídeo

Dios todo lo que hace tiene un propósito, todo es conforme a su voluntad.
Solamente necesitas 5 minutos para hablar con Dios y
Siente su amor, su gracia y su misericordia.

Titánic-reflexiones-El Arca

Titánic
El naufragio del Titanic dejó, pues, una imborrable huella en la memoria humana. El descubrimiento de los restos, hace unos años, permitió que los expertos emitieran una hipótesis que explicara cómo ese espléndido transatlántico, maravilla de la técnica, zozobró en tres horas después de chocar con el iceberg.
Muchas fueron las causas secundarias, pero una de las explicaciones de los expertos, después de haber examinado algunas muestras de los restos del buque, fue la poca resistencia de los remaches de ensamblaje del casco. Unos cuantos de ellos parece que se soltaron abriendo unas vías de agua que, inevitablemente, condenaron al naufragio al palacio flotante, reputado como insumergible.
“Dios mismo no lo podría hundir”, repitieron algunos. Tal desafío nos impresiona. Bastaron unos remaches defectuosos para que ese 15 de abril de 1912 la humanidad recibiera una severa y magistral lección de humildad, al ver que su obra de arte se hundía en las heladas aguas del Atlántico.
¡Qué contraste con el primer “gigante de los mares”, el arca, construida por Noé y dirigida por Dios mismo! Navegó cerca de un año en medio de un diluvio sin parangón en la historia, y preservó a todos los pasajeros.
A los que quieren vivir sin Dios se les dice: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban… vino el diluvio y los destruyó a todos” (Lucas 17:26-27).
Esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.
1 Pedro 3:20

El Arca
 He aquí algunas cosas que aprendí del Arca de Noé:
Uno: No pierdas el barco.
Dos: Recuerda que todos estamos en el mismo barco.
Tres: Planifica previamente. No estaba lloviendo cuando Noé construyó el arca.
Cuatro: Mantente en forma. Cuando tengas 60 años, alguien puede pedirte que hagas algo realmente grande.
Cinco: No escuches las críticas; sólo continúa con el trabajo que debe ser realizado.
Seis: Construye tu futuro en tierras altas.
Siete: Por razones de seguridad: viaja con parejas, (trabaja en equipo)
Ocho: La velocidad no es siempre una ventaja. Los caracoles estaban a bordo.
Nueve: Cuando estés estresado, flota por un tiempo.
Diez: Recuerda, el arca fue construida por principiantes; el Titanic por profesionales.
Once: no importa la tormenta, cuando estás con Dios, siempre hay un arco iris esperando.
Isaías 43:2
Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.


jueves, 12 de julio de 2012

Sembraré para El Espíritu-vídeo

El que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Gálatas 6:8.
Alguien pensará que sembrar es una ocupación vana porque depositamos buen trigo en la tierra y ya no lo vemos más. Sembrar para el Espíritu puede también parecer una quimera, un sueño, porque nos negamos a nosotros mismos y en apariencia nada recibimos.
Mas si sembramos para el Espíritu procurando vivir para Dios, obedeciendo su voluntad y esforzándonos en fomentar su gloria, nuestra siembra no será infecunda. La vida será nuestra recompensa: la vida eterna. Ahora bien, esta vida la poseemos tan pronto como comenzamos a conocer a Dios, entramos en comunión con Él, y nos gozamos con Él. Esta vida sigue su curso como un río que va ensanchándose y profundizando hasta llevarnos al océano de la felicidad infinita, donde la vida de Dios nos pertenece para siempre. 
No sembremos hoy para nuestra carne porque la siega será corrupción, ya que la carne siempre tiende a eso; por el contrario, inclinándonos nosotros mismos hacia la santidad, vivamos para fines más elevados, más puros y espirituales, buscando la gloria de nuestro Dios por la obediencia a su Espíritu de gracia.
Qué siega tan admirable será la siega de la vida eterna! ¡Qué gavillas de bendición eterna recogeremos! ¡Qué día de fiesta el día de tan hermosa siega! Si todo lo que se siembra se cosecha, entonces hoy quiero sembrar para las cosas del Espíritu sabiendo que eso producirá fruto espiritual.
¡Señor, concédenos por amor de tu Hijo, que seamos del número de estos afortunados segadores! Amén.


Caminaré como un hijo de Dios-Seré un Imitador de Dios como un Hijo Amado.

Caminaré como un hijo de Dios
“Mirad, cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es.” I Juan 3:1,2
Hoy quiero percibir en mi espíritu la manera como el Padre me ha amado. Hoy quiero considerar en su presencia quién era yo y entender en mi corazón como el Padre me adoptó. Qué gran privilegio que la Biblia dice que soy un hijo de Dios. ¡Qué relación tan alta ésta, de ser un hijo, y qué privilegios esto trae! ¡Qué cuidado y ternura el hijo espera de su padre, y qué amor el padre siente hacia el hijo!.
En lo que concierne a la desventaja temporal de sufrir con el hermano mayor, hoy acepto eso como un honor: “Porque el mundo no nos conoce porque tampoco lo conoció a Él”. Hoy estoy contento al ser un desconocido por el mundo, porque se que a Él tampoco lo conoció.
Amados, ahora somos nosotros los hijos de Dios. ” ¡Qué fácil es leer, pero no es tan fácil sentir! ¿ Cómo está tu corazón esta mañana? ¿Está usted en las profundidades del suelo? ¿Sube la corrupción dentro de su espíritu, y la gracia parece como una chispa pobre pisoteada debajo del pie? ¿Casi fracasa su fe en usted?
Con todas estas cosas contra nosotros, en las mismas profundidades de nuestro duelo, adondequiera que nosotros podamos estar – - ahora, en el valle o sobre la montaña. “Amados, ahora somos nosotros los hijos de Dios”.
Ah, pero, “usted dice: Pero, ¿cómo puedo yo ser hijo de Dios si todavía no tengo mi vida totalmente ordenada, mis gracias no son tan nítidas; mi honradez no brilla con la gloria evidente?”. Escuche entonces lo que dice el próximo versículo: Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es.
El Espíritu Santo purificará nuestras mentes, y el poder divino refinará nuestros cuerpos, entonces nosotros lo veremos como Él tal es y seremos como Él es.
Padre, Gracias por llamarme y hacerme tu hijo. Cuando no conocía la verdadera dimensión de un amor de Padre tu me amaste. Hoy soy un hijo de Dios, no porque lo digo yo, sino porque tu palabra lo dice. Amén.

Seré un imitador de Dios como un hijo amado
“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.  Y andad en amor, como también Cristo nos amó” Efesios 5:1,2.
Yo pienso  frecuentemente que nosotros somos como el pobre muchacho que se sentaba a lo largo del camino jugando en el lodo.  El  Rey de la tierra vino por allí y preguntó al muchacho qué hacia él tan lejos de su  pueblo.  El Rey le preguntó  “¿saben tus padres que estás aquí?”  El pobre muchacho contestó  “Yo no tengo padres, ellos se mataron en un  accidente”. El Rey dijo  “quién es tu tutor?”  El muchacho  dijo  “Yo no tengo a nadie y vivo fuera de aquí en campo abierto ” .
El Rey entonces preguntó al muchacho si a él le gustaría tener unas  ropas bonitas  y limpias para vestir. 
El muchacho contestó, “¿quién querría darme eso?”  El Rey entonces contestó,  “Yo  quiero que vengas a vivir conmigo como mi hijo” .    El muchacho se abrumó. Preguntó: ¿Debo darme un baño y tener nuevas ropas para ser su hijo?  El Rey contestó, “Nadie tiene que darse un baño ni ponerse ropas limpias para ser mi hijo”. El muchacho decidió ir con el Rey para ser su hijo.


Cuando ellos entraron al palacio, el Rey pidió sus sirvientes lo necesario para dar al muchacho un baño y que le pusieran nuevas y limpias ropas. El muchacho dijo: “Espere un minuto, usted me dijo que yo no tenía que tomar un baño ni ponerme ropas limpias para ser su hijo”. ” Estas en lo correcto “, dijo el Rey,” pero, ahora que eres mi hijo, yo quiero que te sientas como tal.  “Hoy he meditado en este hecho y cuán frecuentemente mi caminar no refleja que soy un hijo del Rey más grande. Hoy, quiero caminar y comportarme como un hijo del Rey de Reyes y esto no tiene nada que ver con riquezas, ni posesiones, sino con mi conducta.


Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.  En su gran perdón Él me ha dado un nuevo nacimiento, una esperanza viva mediante la Resurrección de Jesucristo, y una herencia que jamás perece y que nadie puede estropear ni robar, es una herencia guardada en el cielo y mediante la fe puedo ser un hijo de Dios guardado para la pronta venida del Rey.  Ahora, por haberme aceptado 
como hijo, puedo regocijarme. He llegado a ser, 

por fe
, su hijo para alabanza de su gloria.  Aunque no lo he visto físicamente le amo . Sé que un día le veré tal como Él es y entonces mi alma quedará extasiada hasta la eternidad y solo le exaltaré en agradecimiento. Sin embargo, mientras llega ese día, hoy quiero vivir caminando como un hijo del Rey.

Señor, cuando no merecía ser aceptado por ti, tú me aceptaste. Cuando no merecía ser perdonado, Tú me perdonaste.  Cuando no merecía ser amado, Tú me amaste y ahora por tu gracia soy hecho tu hijo. Por amor mi única respuesta hoy es….vivir, caminar y hablar como tu hijo. Ayúdame a serte fiel y mantener mi condición acorde con la posición que me has dado.  Amén.

Vive tu día- Reflexiones con vídeo

Vive tu día, como si fuera el último.
Ríe hasta no poder más, que nadie reirá por ti con tanta libertad y solo vive con el coraje, que no te has dejado vencer.
Siente el aire que te envuelve y dale tu alegría y vive cada día con esa pasión. Aprende a dejar el pasado atrás para así poder vivir.
Vive tu día, como si fuera el último, día de tu vida.
Vive sin preguntarte tonterías, vive feliz que los demás vivan su vida.
Prende tu imaginación, imaginando que tus dedos tocarán el sol.
Solo te queda esta vida, para hacer de tu pentagrama melodías.
Y así saber que realmente vives, vive con ganas de sentir.
El aroma del amor, el sabor de perdonar.
Aunque no creas olvidar ya tus heridas sanarán.
Deja al alma recitar, lo que nunca antes cantó.
Deja que el niño que enterraste, juegue en el jardín de tu imaginación.
Y solo vive tu día.
Ríe hasta no poder más, que nadie reirá por ti con tanta libertad.
Tú eres el dueño de tu risa, reír será a tus heridas medicina.
Has lo que tengas que hacer, que nadie robe de tu tiempo un minuto más.
No esperes que lo que tu quieres llegue hacia ti, vive tus sueños desde ahora.
Y así saber que realmente vives, vive con ganas de sentir.
El aroma del amor, el sabor de perdonar.
Aunque no creas olvidar ya tus heridas sanaran.
Deja al alma recitar, lo que nunca antes canto.
Deja que el niño que enterraste, juegue en el jardín de tu imaginación.
Y solo vive con el coraje, con que lo hace el, que no se ha dado por vencido.
Siente el aire que te envuelve y dale tu alegría y vive cada día con esa pasión.
Tienes que aprender a dejar el pasado atrás para así poder vivir.

La actitud-Reflexión

Hace unos veinte años yo estaba viviendo en Seattle y pasaba por tiempos difíciles.
No había podido encontrar un trabajo satisfactorio, aún con mucha experiencia y maestría.
Para mi vergüenza conducía el autobús de una escuela tratando de llegar a fin de mes mientra vivía con unos amigos. Yo había perdido mi apartamento.
Había tenido ya cinco entrevistas con una empresa, y un día trabajando en el autobús y en una parada, recibí una llamada para decirme que no había obtenido el empleo. Fui al garaje de autobuses como un zombi de la decepción que tenía.
Más adelante, aquella tarde, mientras estaba haciendo mis rondas atravesando  un tranquilo barrio suburbano, tuve un pensamiento interno, como un grito primitivo. Surgió de lo más profundo de mí y pensé “¿Por qué mi vida ha llegado a ser tan dura?”
“Dame una señal” , le pedí a Dios … una señal física – no una voz interior o ese tipo de cosas.”
Inmediatamente después de este grito interior detuve el autobús para dejar a una niña en su casa. Cuando ella pasó frente a mí, me entregó un arete diciendo que lo había encontrado en el piso del bus y que me lo entrgeba en caso de que alguien lo viniera buscando.
El arete tenía un estampado de metal, pintado en negro, y decía “SÉ FELIZ”.
Al principio me enfadó – sí, sí, pensé. Entonces comprendí. Había estado poniendo todas mis energías en lo que es malo en mi vida y no en lo que estaba bien.
Decidí, entonces, hacer una lista de 50 cosas por las que estaba agradecido.
Al principio fue difícil, después empezó a ser más fácil. Un par de días después decidí que mejor llegaría la lista hasta a 75.
Esa noche recibí una llamada telefónica en la casa de mi amigo. Era una directora de un gran hospital.
Cerca de un año antes yo había presentado un plan de estudios a un colegio comunitario para enseñar un curso sobre gestión del estrés. 
Ella me preguntó si me gustaría hacer un seminario de un día para 200 trabajadores del hospital.
Le dije que sí y obtuve el trabajo.
Mi día con los trabajadores del hospital fue excelente. Recibí una gran ovación y muchos más días de trabajo.
Hasta el día de hoy SÉ que fue debido a que cambió mi actitud hacia AGRADECIMIENTO.
Por cierto, al día siguiente me encontré a la niña del arete y me preguntó si alguien lo había reclamado. Le dije que no y ella dijo “supongo entonces que era para usted.”
“LA UNICA ACTITUD ES EL AGRADECIMIENTO” ha sido mi lema desde hace años y sí que cambió completamente mi vida.
Davy Jones
“Y todo lo que hacéis, sea de palabra, o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por él.”
Colosenses 3:23