viernes, 2 de noviembre de 2018

¿Qué proclama el Evangelio de Jesucristo?

Hoy en día se añaden muchas versiones al Evangelio de Cristo y tristemente se explica de maneras diferentes. 
Trataremos de resumir en cinco puntos básicos el Evangelio de Cristo.

El evangelio de CristoEl Evangelio de Cristo son noticias. El Evangelio de Jesucristo son las Bellas Palabras de Vida.
En el Evangelio se proclama la manera de Dios de reconciliarse con los hombres, y no es la manera de los hombres para conquistar el perdón o el amor de Dios hacia los pecadores. 
No podemos conmover el corazón de Dios a través de nuestros esfuerzos religiosos. No son nuestros "actos piadosos" los que nos aseguran la bondad y/o la compasión del Señor.

Punto # 1.

Nacemos con una naturaleza pecaminosa y estamos incapacitados para lograr una relación personal con Dios.
Desde la caída del hombre en el huerto del Edén, toda la tierra quedó maldecida por el pecado, y todos los hombres comenzaron a nacer con una naturaleza totalmente pecaminosa. Desde entonces la raza humana queda totalmente depravada, y la Biblia declara que todos estamos "muertos en delitos y en pecados". (Efesios 2:1).

Dios, que se paseaba por el huerto del Edén, dejó de tener plena comunión con el hombre y fuimos expulsados del paraíso por nuestra rebelión. (Génesis 3:24). 

La necedad de Adán y Eva fue tan terrible, que en su rebeldía contra Dios buscaron hojas de higuera para cubrir su desnudez física y espiritual.

Pero Dios les quita las hojas de higuera (su religión), que prepararon con sus propios esfuerzos, y los cubre de pieles. (Génesis 3:21). De esta forma, Dios lleva a cabo el primer sacrificio del universo, apuntando al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. (Juan 1:29).
Desde el huerto del Edén Dios toma la iniciativa y promete al redentor. Es Dios quien hace la promesa de conquistar otra vez la relación con nosotros, a través del Plan Divino del Redentor.  
la muerte eternaEn medio de toda nuestra desgracia Dios nos promete un Salvador, pues Él ha entendido que No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (Romanos 3:10-12).

Punto # 2.


Nuestra rebelión congénita nos condujo a una condenación y separación por la eternidad de la presencia de Dios. 
Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23).
Y esta muerte no es solo física, sino que también es una muerte eterna, donde el alma queda totalmente separada por la eternidad de la presencia de Dios, quedando en un lugar de tormento eterno llamado infierno, y la verdad es que esto es espantoso porque allí no habrá ni un ápice de luz ni de bondad.

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23).

Usted y yo nos hemos rebelado mil veces contra Dios y hemos considerado la idea de sacarlo de nuestras vidas. ¡Qué triste si usted así no lo reconoce!, porque si a usted o a mí nos hubieran colocado en el paraíso también hubiéramos hecho lo mismo que Adán y Eva, o muy probablemente algo peor.

Aprendiendo a esperar en Dios

Mi porción es Jehová; por tanto, en él esperaré, dice mi alma. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que lo busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. Lamentaciones 3:24-26
¿Por qué a veces es tan difícil esperar en Dios?
Esperar en Dios no solo es difícil, a veces parece imposible. Pero, ¿por qué es tan difícil? Porque la mayoría de las veces queremos que las cosas sucedan rápido, casi al instante. La mayoría de las veces queremos que las cosas sucedan en nuestro tiempo y según nuestros planes, y no en el tiempo de Dios que es perfecto.
Hay tres puntos muy importantes en estos tres versos anteriores. En otras palabras, el profeta Jeremías nos da tres consejos muy esenciales para nosotros de por qué esperar.
Resultado de imagen de Aprendiendo a esperar en DiosPrimer consejo, Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.” (versículo 24)
¿Qué es una porción? Se refiere a una herencia o una parte asignada para usted. Pero, ¿qué estamos esperando? ¿Sabía usted que nuestras expectativas juegan un papel muy importante en nuestras vidas mientras esperamos en Dios?
¿Estamos esperando lo mejor de Dios, o lo peor de las circunstancias? No se desespere, siga esperando y confiando en Dios, sigamos esperando en sus promesas. Si Dios le prometió sanidad espere ser sanado, si Dios le prometió salvación para sus hijos o esposo o esposa siga esperando. Espere, espere y espere, Dios honra y bendice a los que en Él esperan.
Hay una historia en 1 Reyes capítulo 17 entre una viuda y el profeta Elías, y en el verso 12 dice así: “...y ella respondió: vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir...”
¡Qué expectativa la de esta mujer!, morir, morir ella y su hijo. ¿Qué expectativas tiene usted hoy al estar esperando en Dios? ¿Fracaso, derrota, escasez, enfermedad, muerte?, o ¿abundancia, salud, vida?... Siga esperando.
Pero, ¿qué es esperar? ¿Qué significa el verbo esperar? Esperar es tener la esperanza de conseguir lo que se desea, también es tener fe, mucha fe.
¿Cómo estamos esperando? ¿Ansiosos, desesperados, nerviosos?, o ¿contentos, seguros y confiados? “Esperaré” en este verso nos da la idea de ser pacientes, de tener esperanza mientras esperamos. Mejor es esperar en Jehová que en el hombre. No se canse de esperar en su Dios; su bendición viene en camino.

martes, 30 de octubre de 2018

¿Puede un Cristiano celebrar Halloween?

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Que un cristiano pueda o no pueda celebrar Halloween es un tema muy controvertido. Algunos cristianos celebran Halloween simplemente usando disfraces y divirtiéndose, viendo (creyendo) esto como algo inocente e inofensivo. Pero otros cristianos, sin embargo, están plenamente convencidos de que Halloween es una fiesta satánica establecida para adorar espíritus malignos y promover las tinieblas y la maldad. Así que, ¿quién tiene la razón? ¿Es posible para los Cristianos celebrar Halloween sin comprometer su fe? 

La fiesta de Halloween, sin importar como sea comercializada, tiene casi completamente orígenes paganos. Muy inocente puede parecer para algunos, pero no es algo que se deba tomar a la ligera. Los cristianos tienden a tener varias maneras de celebrar o no celebrar Halloween. Para algunos solo significa hacer una “fiesta alternativa”, como todas las demás. Para otros es, manteniéndose lejos de sentimientos hacia los fantasmas, brujas, duendes, etc., usar solo disfraces inofensivos, como por ejemplo: trajes de princesa, payasos, vaqueros, superhéroes, etc. Y otros deciden no hacer nada, eligen encerrarse en sus casas con las luces apagadas. Con nuestra libertad como cristianos, estamos libres de decidir cómo actuar.

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. (Mateo 5:3).

Jesús comienza las bienaventuranzas con una declaración muy profunda, declarando que gozan de felicidad, otorgada por Dios, aquellos que son calificados como “pobres en espíritu” porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Este calificativo de Cristo “pobres en espíritu” no parece ser la primera de las bienaventuranzas por casualidad, todo parece tener un orden divino.
Jesús se refiere a una categoría nueva de pensamiento: "pobres en espíritu". Mas era de esperar que aquella multitud que lo rodeaba (sumergidos bajo el yugo del imperio romano), estuviesen anhelando un rey político que los liberara de su pobreza y de su desgracia económica. Muy probablemente muchos no entendieron para nada este concepto divino de ser pobres en espíritu.
Jesús se refiere a un nuevo tipo de pobres, a otro tipo de pobreza, dejando con sus pensamientos una profundidad teológica que nunca antes se había escuchado y que viene a ser fresca y profunda en pleno siglo XXI. 
quienes son pobres en espirituSer pobres en espíritu significa un vacío total en el corazón humano. Es tener sed de Dios, y abrigar una comprensión profunda de que nuestras más sublimes obras de piedad no son méritos suficientes que nos permitan alcanzar la bondad divina.
Es comprender nuestra naturaleza pecaminosa, es sentirnos débiles y minados por el cáncer del pecado. Pobres en espíritu es ser conscientes de la pobreza espiritual que hemos heredado por una rebelión que comenzó hace siglos, en el huerto del Edén. Y que todos somos parte de esta rebeldía. (Romanos 3:23)

👀¿Has venido con manos vacías a la presencia de Dios? Esto es parte de una pobreza espiritual.
¿O quizás tienes buenas obras y un testimonio digno para sentir que mereces la Vida Eterna?👀

Cuando el hombre es pobre de espíritu tiene hambre y sed de Dios. Es muy consciente de que no solo de pan vivirá el hombre. Somos seres espirituales, criaturas creadas por Dios, somos almas eternas que necesitamos del Pan de Vida y del Agua Viva que salta para Vida Eterna. 

Obedecer a Dios te costará todo

 Génesis 12:1-9
I. Obedecer a los planes de Dios requiere la separación absoluta del mundo1-3
Dios llamó a Abraham en Ur de los Caldeos (Hechos 7.2–4), y éste se quedó en Harán hasta la muerte de su padre (Génesis 11.27–32). Dios exige una total separación para Él, incluso si es necesaria la muerte para lograrlo. Este llamamiento era completamente por gracia, y las bendiciones de todo el pacto se debían a la bondad de Dios. Dios le prometió a Abraham:
  • (1) una tierra;
  • (2) un gran nombre;
  • (3) una gran nación; y
  • (4) una bendición que se esparciría por todo el mundo.
II. Obedecer a los planes de Dios requiere una confianza absoluta en Él.
Resultado de imagen de Obedecer a Dios te costará todoEsta obediencia implicaba:
  • Dejar la seguridad económica, política y material.
  • Dejar la seguridad familiar y social.
  • Disposición a aceptar lo desconocido.
Veamos el caso de Abram por cuanto no tenía hijos, y él y su esposa estaban envejeciendo (Génesis 11.30). Nótese la repetición de la palabra «Haré» en los labios de Dios. Él lo haría si tan solo Abraham creía.
No cabe duda que Dios ha cumplido sus promesas, porque Israel tiene su tierra (y tendrá más); los judíos han bendecido a todas las naciones al darnos la Biblia y a Cristo; y el nombre de Abraham lo reverencian judíos, musulmanes, cristianos y hasta incrédulos. Los hombres de Babel querían hacerse un nombre para sí mismos y fracasaron (Génesis 11.4); pero Abraham confió en Dios y Dios le dio un gran nombre.