viernes, 8 de febrero de 2013

Del lado ganador - Mensaje de ánimo

Son maravillosas las formas en las que Dios actúa, pues a pesar de que los años pasan no deja de sorprendernos. Leer en la Biblia al Dios que creó todo lo que podemos ver, al Dios que abrió el mar en dos para que su pueblo lo atravesase o al Dios que derribó unos muros humanamente impenetrables, como lo eran los muros de Jericó, me hace pensar que Él puede utilizar cualquier método, para llevar a cabo su plan perfecto sobre nuestra vida.
A veces se nos olvida que estamos bajo las alas de un DIOS OMNIPOTENTE, a veces las situaciones de la vida nos llevan a pensar o creer que todo se está viniendo abajo y se nos olvida que el que está con nosotros es más PODEROSO que cualquier problema que se nos presenta.
La Biblia dice: “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Romanos 8:31 (Reina-Valera 1960). En pocas palabras nos recuerda que no hay nada que temer, porque si Dios está de nuestro lado, ¿qué puede ser más poderoso que Él?; todo lo demás se reduce a nada cuando Dios se pone al frente de nosotros. También dice la Biblia: “Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.” Salmos 118:6 (Reina-Valera 1960).
Lo que muchas veces nos falta es recordar de qué lado estamos; nosotros siempre estamos del lado ganador, porque Dios nunca ha perdido una batalla. Dios es poderoso en la batalla: “¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla.” Salmos 24:8 (Reina-Valera 1960). Leer su Palabra me hace entender que pase lo que pase no vamos a perder la batalla; quizá en determinados momentos nos sintamos derrotados, pero lo que sintamos no necesariamente ha de ser lo que realmente esté pasando, pues Dios es quien tiene siempre la última palabra y, por lo general, siempre nos sorprende con acciones extraordinarias.
Debes recordar que ESTÁS DEL LADO GANADOR, que si Dios está de tu lado no hay nada que temer. Venga lo que venga, pase lo que pase, Dios te sostendrá con su mano poderosa, no dejará que te rindas, porque Él te infundirá el aliento necesario para seguir adelante.
Cuando los deseos de rendirte vengan a tu vida, recuerda que estás del lado ganador, del lado del Señor, y que Dios no tardará en realizar la acción necesaria para sacarte de cualquier situación difícil en que te encuentres. Él vela por tu bienestar, no desmayes, no dudes, no cuestiones, solamente cree, confía, pero, sobre todo, reconoce que estás en el lado ganador, en el ejército de Dios.
En los momentos de flaqueza es cuando Dios quiere ver en ti la fe que tienes, para creer en que todo saldrá bien, porque si de algo debes de estar seguro, como dice su Palabra, es que: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28 (Reina-Valera 1960).

¡Adelante! ¡Estás en el lado ganador!

Ángeles en el Callejón - Reflexiones

Diana, una joven estudiante cristiana de la universidad, había marchado de su casa aquel día en aquel verano. Fue a visitar a algunos amigos y, por quedarse charlando, se le hizo muy tarde, más de lo que había planeado, y tuvo que caminar sola a su casa siendo ya de noche.
No tenía miedo porque vivía en una ciudad pequeña y vivía sólo a unas cuantas manzanas del lugar.
Mientras caminaba a su casa, oró a Dios para que la mantuviera sana y salva de cualquier peligro. Cuando llegó al callejón que le servía como atajo para llegar más pronto a su casa, decidió tomarlo; sin embargo, cuando iba por la mitad, vio a un hombre parado al final del callejón que parecía estar esperándola.
Diana se puso nerviosa y empezó a orar a Dios implorando protección. Al instante, un sentimiento de tranquilidad y seguridad la envolvió; sintió como si alguien estuviera caminando con ella; llegó al final del callejón y pasó por delante del hombre, pero no pasó nada y llegó bien a su casa.
Al día siguiente, leyó en el periódico que una chica había sido violada en aquel mismo callejón, unos 20 minutos después de que ella pasara por allí.
Sientiéndose muy mal por esa tragedia y pensando que pudo haberle pasado a ella, comenzó a llorar dando gracias a Dios por haberla cuidado y le pidió que ayudara a la otra joven; decidió ir a la policía, pensando que podría reconocer al hombre, y les contó su historia.
El policía le preguntó si estaría dispuesta a identificar al hombre que vio la noche anterior en el callejón; ella accedió y, sin dudar, reconoció al hombre en cuestión. Cuando el hombre supo que había sido identificado, se rindió y confesó.
El policía agradeció a Diana su valentía y le preguntó si había algo que pudieran hacer por ella, y ella le pidió que le preguntaran al hombre por qué no la atacó a ella cuando pasó por el mismo callejón.
Cuando el policía le preguntó al hombre, este contestó:
- “Porque ella no estaba sola, había dos hombres altos caminando uno a cada lado de ella”.
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Deuteronomio 31:8 “Y Dios es el que va delante de ti; Él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.”
Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios será contigo en donde quiera que fueres”

Hoy te Rindo mi ser - Reflexiones con vídeo

Este es mi deseo
Honrarte a ti.
Con todo mi ser
Te adoro a ti.
Con todas mis fuerzas
Te alabaré,
Mi adoración eres Tú…
//Hoy te rindo mi ser,
Te doy mi corazón;
Yo vivo para ti.
En cada palpitar
Mientras haya aliento en mí,
Dios haz tu obra en mí//
Este es mi deseo
Honrarte a ti.
Con todo mi ser
Te adoro a ti.
Con todas mis fuerzas
Te alabaré,
Mi adoración eres Tú…
//Hoy te rindo mi ser,
Te doy mi corazón;
Yo vivo para ti.
En cada palpitar
Mientras haya aliento en mí,
Dios haz tu obra en mí//

Concepto Transferible 5 Cómo puede usted ser un testigo fructífero - Vídeo


Concepto Transferible 5 Cómo puede usted ser    un testigo fructífero





¿Cuál es el momento más importante de su vida? Si es cristiano, es el momento en que aceptó a Jesús en su corazón como Señor y Salvador. "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." ¿Qué es lo más importante que usted haría por alguien? Es darle la oportunidad de aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador y que pueda experimentar una vida abundante al igual que usted. Dios le ha dado el mandamiento y la habilidad de decirles a otros sobre Jesucristo, por medio del Espíritu Santo.
Jesús le dijo a sus discípulos (nosotros) "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones" (Mateo 28:19-20). Podemos hacer discípulos cuando somos testigos de Dios, cuando les hablamos sobre Jesucristo y les decimos lo que ha hecho por nosotros. Para poder ser testigos eficaces, antes que nada, debemos estar seguros de nuestra propia salvación por medio de la fe en Jesús y estar llenos del Espíritu Santo. Siempre hay que confesar cada pecado que hemos cometido a Dios y hay que arrepentirnos y pedirle perdón; y hay que estar preparados para combatir por y para nuestra fe. Hay que pedirle a Dios que nos dé oportunidades para hablarle a otros acerca de Jesús. "El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Timoteo 2:4); así que puede ir, en el poder del Espíritu Santo, y decirle a otros sobre la salvación disponible al creer en Jesucristo.
Versículos Clave
“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8)
¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? (Romanos 10:14)
“Y nos mandó que predicáramos al pueblo y testificáramos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.” (Hechos 10:42)
“Prediques la palabra y que instes a tiempo y fuera de tiempo. Redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” (2 Timoteo 4:2)


jueves, 7 de febrero de 2013

El Mecánico - Motivacionales - vídeo


 Una vez, iba un hombre en su automóvil por una larga y solitaria carretera cuando, de pronto, su coche comenzó a detenerse hasta quedar estático. El hombre bajó, lo revisó, trató de averiguar que era lo que tenía. Pensaba que pronto sabría qué era lo que tenía el coche, pues hacía muchos años que lo conducía, sin embargo, después de mucho rato, se dio cuenta de que no encontraba la avería del motor. En ese momento apareció otro coche del cual bajó un hombre a ofrecerle ayuda.

El dueño del primer coche dijo:

- Mira, este es mi coche de toda la vida, lo conozco como la palma de mi mano. No creo que tú, sin ser el dueño, puedas hacer algo.

El otro hombre insistió con una sonrisa, hasta que finalmente el primer hombre dijo:

- Bueno, haz el intento pero no creo que puedas, pues este es MI coche.

El segundo hombre se puso manos a la obra y en pocos minutos encontró el problema que tenía el coche y lo pudo arrancar.

El primer hombre quedó atónito y preguntó:

- ¿Cómo pudiste arreglarlo, si es MI coche?

El segundo hombre contestó:

- Verás, mi nombre es Felix Wankel….¡yo inventé el motor rotatorio que usa tu automóvil!.

Cuántas veces le decimos a Dios: esta es MI vida, este es MI destino, esta es MI casa.... Al enfrentarte a los problemas y a los días difíciles, crees que nadie te podrá ayudar, pues dices: “es MI vida”.

Ahora pregúntate:

¿Quién hizo la vida? ¿Quién hizo el tiempo? ¿Quién creó la familia?.


Sólo Aquél que es el autor de la vida y el amor, puede ayudarte cuando te quedes tirado en la carretera de la vida.


Por Cristo, siempre ¡Más, más y más!


Jesús es el autor de la Vida, nuestra fuente, nuestro Redentor, nuestro Ayudador, nuestro Amigo fiel e incondicional y así podríamos seguir caracterizándole, pero no tendría fin porque Él es incomparable.
Él mismo nos dijo que tendremos aflicción en este mundo, pero también nos dijo que somos más que vencedores y que nuestra vida es una carrera.
Imita al deportista, que se esfuerza por ganar la competencia: haz todo lo posible por ser un buen discípulo de Jesucristo, y recibirás el premio de la vida eterna. Dios te llamó y te prometió esa vida cuando, delante de mucha gente, anunciaste que habías confiado en Dios. 1 Timoteo 6:12 (Traducción lenguaje actual.)
Por eso, cada vez que estemos en circunstancias que nos roben la paz, por mínima que sea, como malas noticias a nuestro alrededor, una cuenta pendiente, estrés por el estudio, y es ahí cuando empieza esa ansiedad que quiere quitarnos la tranquilidad de Dios, debemos hacer un ¡ALTO!, y ¡RESPIRAR Y EXHALAR!. Y después, solamente, ¡DESCANSAR! Y suspirar, hablar Fe; pensemos en Fe, miremos con Fe y sonriamos con Fe, ya que es lo único que nos sostiene.
Cuando te sientas ansioso o con afán, da más a aquel que nos amó primero; cuando venga ese problema combátele más, corre, anímate. Jesús caminaba y cargaba su cruz, pero Él seguía, se levantaba con más fuerza. Él es un ejemplo vivo de que cuando vuelvas a caer, cuando vayas caminando con tu cruz y te humillen como a Él, tienes que dar aún más por Él, porque Él siguió, Él sacó más fuerzas y dio más, y nosotros debemos hacer lo mismo; dar aún más de lo que tenemos, de lo que podemos, porque por Cristo siempre más, más y más.
Cuando venga algo negativo a nuestras vidas, tienes que decir ¡NO IMPORTA! ¡Aun así yo doy más para mi Cristo, yo le sirvo aún con más fuerza. Aunque me sienta agotado, yo doy más, yo le alabo más, porque Él dio todo por mí, y yo también quiero dar todo de mí y deposito mi Fe en ÉL!.
El hombre le contestó: “¡Excelente! Eres un empleado bueno, y se puede confiar en ti. Ya que cuidaste bien lo poco que te di, ahora voy a encargarte cosas más importantes. Vamos a celebrarlo. Mateo 25:23 (Traducción lenguaje actual).

Una relación de confianza - Reflexiones - vídeo

Un equipo de botánicos participaba en una investigación de flores extrañas en los Alpes. En el pequeño saliente de una roca se pudo identificar un fino ejemplar, que podía ser alcanzado solamente por medio de una cuerda salvavidas. El trabajo era demasiado peligroso para los inexpertos botánicos, por lo tanto, llamaron a un joven pastor de ovejas que conocía muy bien la región. Le ofrecieron al chico varias monedas de oro para que se deslizara por la cuerda y tomara la extraña flor.
Confianza en DiosAunque el chico deseaba las monedas con desesperación, tenía miedo, pues el trabajo era demasiado peligroso. Varias veces echó un vistazo sobre el precipicio, pero no podía ver la forma segura de alcanzar la flor. Además, él tendría que depositar su confianza en las manos de gente extraña que estarían sosteniendo la cuerda salvavidas.
Entonces, al muchacho se le ocurrió una idea. Dejó al grupo sólo por unos minutos y regresó asido de la mano de un hombre mucho mayor que él.  Entonces, el joven pastor corrió con ansias hacia la orilla del precipicio y les dijo a los botánicos:
-Ahora pueden amarrar la cuerda por debajo de mis brazos. Bajaré por el cañón, siempre y cuando sea mi padre el que sostenga la cuerda.
El chico compartía con su padre una plena relación de confianza, y estaba dispuesto a depositar su vida en las manos de él.
De la misma manera que tus hijos confían en ti, así también debes depositar toda tu confianza en tu Padre Celestial.
No trates de perfeccionar a tu hijo, insiste en perfeccionar tu relación con él.
Proverbios 15:30
La luz de los ojos alegra el corazón, y la buena nueva conforta los huesos.

¡Entiéndelo de una vez! - Mensaje

¡Entiéndelo de una vez!

entiendelo

Entiéndelo de una buena vez
Él no se ha ido y nunca se irá
Él está a tu lado y siempre lo estará
Entiendo el dolor que siente tu corazón, y 
las palpitaciones que se estrujan en tu interior.
Sé que lloras en ocasiones en la ducha o en tu habitación
Y cómo tus ojos se han hinchado, juntos con tanta emoción.
Sé que esto que pasas es como ahogarse
Y que piensas que morirás.
Sé que tienes pocas fuerzas y percibes la fragilidad que te acompaña.
Y el llanto no te deja mirar
Lo que al frente tuyo se mece, se cuece, se fortalece.
Sin embargo, y aunque no me lo creas,
Dios existe en tu corazón, vida y venas.
No te mientas ni pongas en duda
Sabes que si en este preciso momento le hablas
Con total honestidad, Él te responderá
No con un audible ¡mira hijo, mira hija!
Él tiene otra manera de hablarte
Lo hace directamente en tu corazón
Dios te ama, te espera, te quiere feliz
No pienses, ni creas
Que alguien tiene algo contra ti.
Lo que pasa, lo que sucede, es que ser de Cristo cuesta
Nadie dijo que sería fácil, ni nuestro propio Salvador lo hizo.
Entonces ¿por qué insistes en lo mismo?
Tranquila y tranquilo
Vive un día a la vez
Y ora, ora y deja tu ser, tu esencia
En las manos de Dios, sonríe
Y mira el cielo, cierra los ojos
Y empieza de nuevo, como una flor o como un hermoso bebé.

¡ENTIÉNDELO DE UNA VEZ!

El agua estancada - Devocional - vídeo

El agua estancada, como la que a veces nos toca ver en algún lugar, de color verdoso y con mal olor, no es más que agua que, al no tener movimiento, ha perdido sus propiedades, como el oxigeno, lo que la hace inútil e inservible porque se convierte en agua dañina para quien la quiere usar y ya no cumple con su función, que es dar vida a los seres humanos y algunos animales.
A veces, en nuestra vida espiritual ocurre lo que con el agua estancada, que si no hay movimiento y no corre hacia el río de Dios, pronto acaba por perder su función que es ser de bendición para los demás, es decir, Dios manda lluvia a nuestra vida, y el agua esta ahí, llega viva, lista para que la uses bendiciendo a otros, pero si, en lugar de fluir o dejar que corra, decides que se quede almacenada, pronto pierde sus cualidades y su propósito.
Jesús dijo: “De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, correrán ríos de agua viva”. Juan 7:38 (Nueva Versión Internacional). Todos sabemos que un río tiene un camino que recorrer que desemboca en algún mar; si el agua no corriera, sería solamente un estanque del que el agua no sale hacia ninguna parte, y si al estanque no se le da movimiento, mantenimiento o uso, lo único que consigue es ser un lugar desagradable al que a nadie le beneficia acercarse.
Hay veces que sin saber por qué, nos sentimos como un estanque del que el agua no está dando lo que tiene que dar, sabemos que está, pero no sentimos que fluya o tenga vida; sí, hay momentos así, y creo que todos, o al menos la mayoría, pasamos por esa situación un tanto incómoda que nos hace sentir que no estamos cumpliendo con nuestra encomienda, con el propósito por el que fuimos llamados; es muy fácil llegar a ese punto en el que nos sentimos así, pero conscientes, o no, de los motivos que nos provocan ese sentimiento de estar estancados, siempre la mano de Dios estará cerca para remover el agua y hacerla correr hacia el mar de su presencia.
Puede ser que hoy te encuentres sintiendo que tu vida está estancada, y una y otra vez te preguntas cómo es que dejó de fluir el río en tu vida, pero piensa que a veces es necesario llegar a esos momentos, para darnos cuenta de que las cosas no fluyen por nosotros mismos, sino por la gracia de Dios, que todo empieza por Dios y termina en Dios. Puede ser que un obstáculo fuera la causa de que tu vida se estancara y hasta hoy no hayas podido hacer nada, pues bien, entonces es el momento de que dejes que Dios actúe y remueva tu estanque, que quite los obstáculos y permita que el agua siga corriendo hasta llegar a donde Él quiere que llegue.
Tú naciste para ser un río caudaloso, un río que recibe y lleva bendición a su paso, hasta que llega a rencontrarse con el mar de la presencia y el amor de Dios. Es cierto que, a veces, en tu camino puedes encontrarte con obstáculos y trabas que quieren impedir que llegues a tu destino, que habrá ocasiones en las que pienses que el agua ha dejado de fluir, momentos en los que sientes que estás en un estanque al que no sabes como llegaste. Pero si de algo puedes estar seguro, es de que Dios siempre estará cerca para quitar barreras y remover tus impedimentos, de modo que vuelvas a sentir cómo el agua viva de su Espíritu sigue corriendo por tu ser.

Sentir que el agua viva, que es Dios, ya no fluye, es como perder el sentimiento de Su presencia en nuestra vida, ¿y sabes?: eso nunca sucede. Una buena forma de solucionar ese sentimiento equivocado es recordar que Dios nunca se aleja de ti; a pesar de tus errores, de tus acciones en estos últimos días o de tu falta de disposición a atender Su voz, su mano aún está extendida y dispuesta a remover tu estanque y hacer que tu río fluya y de tu interior vuelvan a brotar esos ríos de agua viva; si hubiese agua estancada, Dios está dispuesto a limpiarla, basta con tus palabras sinceras pidiendo que lo haga.