martes, 8 de enero de 2013

Comprenderé que Dios Me Quiere Acompañar

Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas”. Juan 10:11.
Al principio fueron hechos hombre y mujer. Dios vio que no era bueno que el hombre estuviera solo. Esa era la condición en la que Él mismo había estado antes de que creara al hombre. Sabiendo cuán lleno había estado Su propio corazón con el anhelo de compartir Su amor, Él creó una compañera para Adán, y Eva llegó a ser el complemento perfecto.
De la misma manera en que Dios quiso que el hombre y la mujer estuvieran juntos, para tener comunión y conversación entre sí, así quiere que nosotros estemos juntos con Él. Al principio, antes de que las decisiones equivocadas del hombre arruinaran la profunda unión entre Dios y nosotros, Él caminaba y conversaba con Adán y Eva en medio del jardín. (Génesis 2 y 3.)
Así es como Él quiere acompañarte durante toda tu vida. Día a día, año tras año, experimentarás una revelación continua de quién y cómo es Él. De la  misma manera que Dios quiso que el hombre y la mujer estuvieran juntos, para tener comunión y conversación entre sí, así quiere que nosotros estemos juntos con Él.
Muchas veces, en las Escrituras el Señor le revela a alguien un nuevo aspecto de Su carácter al revelarse con un nuevo nombre. Cuando Moisés se encontró con Dios en una zarza ardiente, Dios le dijo a Moisés que Su nombre era “YO SOY EL QUE SOY.” ( Éxodo 3:14.) Este nombre de Dios reveló que Él es trascendente, eterno y auto-suficiente. Dios revela otros aspectos de Su naturaleza con otros nombres como:
“El Señor proveerá” “Y llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El Señor Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte del SEÑOR se proveerá”. (Génesis 22:14 LBLA); Dios le mostró a Abraham que sin duda Él proveería el sacrificio necesario para pagar nuestros pecados.
El Señor es mi estandarte: “Moisés edificó un altar y lo llamó "El SEÑOR es mi estandarte”. (Éxodo 17:15) — Dios le dijo a Moisés que Él va delante de nosotros y pelea contra lo que se nos oponga.
Dios de mi salvación: “Dios mío, Dios de mi salvación, líbrame de derramar sangre, y mi lengua alabará tu justicia”. (Salmos 51:14) El salmista aprendió que Dios nos preserva de la muerte y de la destrucción eterna. 
Dios es mi refugio: “Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro …”. (Salmos 32:7) David llegó a entender que podía encontrar seguridad y consuelo en la misericordia del Señor.
Consejero admirable: “Porque nos ha nacido un niño…, y se le darán estos nombres: Consejero admirable…” (Isaías 9:6.) El profeta se dio cuenta de que Dios escucha nuestros problemas, comprende nuestras heridas y tiene gran sabiduría para resolver nuestros conflictos.
Mi Salvador poderoso: “SEÑOR Soberano, mi salvador poderoso que me protege en el día de la batalla” (Salmos 140:7) El salmista comprendió que no importa qué dificultad nos atrape; aún cuando sea el resultado de nuestro pecado, Dios en Su misericordia nos librará. Jesucristo reveló el corazón tierno y amoroso de Dios cuando comparó Su amor con el de un pastor que defiende a su rebaño del peligro.
Por eso es que hoy quiero comprender que en este día Dios me quiere acompañar.
Señor, gracias por estar a mi lado, siempre lo has estado pero hoy quiero comprenderlo en mi alma y ser tu buen compañero. En el nombre de Jesús. Amén.

La historia de Fernando… Sueños rotos - vídeo

Fernando nunca pensó que Dios le fuera a dar un talento excepcional para tocar la guitarra. Escuchar a Fernando adorar a Dios con su guitarra era como escuchar a los ángeles del cielo tocar un arpa.
Cada vez que Fernando tocaba en algún servicio de la iglesia, recibía un sinfín de felicitaciones y de comentarios que le recordaban lo que Dios estaba haciendo en su vida. Fernando humildemente respondía a cada comentario con un convincente:“¡Gloria a Dios!”, como queriendo evitar cualquier atribución a su humanidad y dejando la gloria a quien realmente se la merecía.
Fernando soñaba con tocar en algún Grupo o Ministerio internacional, soñaba con viajar por muchos países usando su talento para bendecir y ministrar a otros, cada día practicaba de tres a cuatro horas con su guitarra, y oraba fervientemente para que Dios le concediera algún día el privilegio de ir por otras naciones para ministrar con su talento.
Un día, alguien que pertenecía a un Ministerio internacional escuchó como Fernando tocaba su guitarra y, al final de ese servicio, le extendió una invitación para que formara parte de ese Ministerio, convencido de que era la pieza que necesitaban para seguir ministrando por el mundo.
Fernando no lo podía creer, ¡Dios había contestado uno de sus más grandes anhelos! Ese día, al llegar a su casa, lloró de gozo, se arrodilló a un lado de su cama y le agradeció a Dios por esta gran oportunidad, la oportunidad de su vida, lo que siempre había soñado y por lo que tanto había orado.
Al día siguiente, Fernando, aún con la emoción y el impacto de aquella invitación, fue a la oficina de su Pastor, puesto que Fernando era un joven muy sujeto a sus autoridades y le gustaba hacer todo correctamente. Fernando le comentó al Pastor lo que le había pasado y cómo le habían extendido una invitación para ser parte de ese Ministerio Internacional; el Pastor, con una cara un poco seria y al mismo tiempo sorprendida, escuchaba como aquel joven con tanta emoción le contaba lo ocurrido.
Después de que el joven Fernando le comentó todo lo sucedido y le pidió su permiso al Pastor para ausentarse cuando el Ministerio lo requiriera, el Pastor muy seriamente le dijo: “No me gusta la idea, tú eres parte de nuestra Iglesia y deberías servir aquí, yo me opongo rotundamente a que andes en otros grupos, así que elige si quieres servir en ese Ministerio o en nuestra Iglesia”. Fernando no lo podía creer. Triste, al escuchar eso de su Pastor, Fernando se fue a su casa, se encerró en su cuarto y, mientras estaba sentado en su cama tocando su fiel amiga guitarra, pensaba una y otra vez en la respuesta de su Pastor, mientras lagrimas recorrían sus mejillas.
Fernando estaba agradecido por cómo la iglesia le había dado la oportunidad de desarrollar su talento, por esa razón se sentía comprometido con ellos, así que con el dolor de su corazón obvió aquella invitación que significaba todo lo que en su momento había soñado y esperado. Fernando declinó la invitación y siguió tocando su instrumento en su iglesia durante varios años.
Ahora Fernando es un adulto, los años pasaron, tiene cinco hijos, trabaja en un banco por lo que ya no le queda suficiente tiempo para ensayar, tocar su guitarra y mucho menos para asistir a la iglesia como lo solía hacer.
Al ver la cara de Fernando, podemos notar rápidamente que no es feliz con lo que es y con lo que hace, rara vez se le ve por la iglesia y cuando llega se queda mirando fijamente a los jóvenes que ahora tocan aquella guitarra que en su día era suya.
Cada noche, antes de dormir, se mira en el espejo y no se reconoce, no sabe a donde se fueron sus sueños, sus anhelos; incluso a veces se siente un poco rebelde por pensar que no tuvo que haber hecho caso a su Pastor, pero al mismo tiempo trata de sentirse bien por “haberse sujetado” a su autoridad. Su sueño fue sólo eso, un sueño, aquel anhelo murió aquel día en que el Pastor no realzó su intención de formar parte de aquel Ministerio soñado. Ahora Fernando no es ni la sombra de lo que un día fue y, a pesar que a veces desearía volver a ser el mismo de antes de aquella conversación, simplemente no puede, sus sueños fueron asesinados.
La historia de Fernando es la historia de muchos que soñaron en grande, pero la visión limitada de una autoridad hizo que aquellos sueños nunca se cumplieran.
Sin darse cuenta, aquel Pastor mató el anhelo que aquel joven Fernando tenía; quizá, si el Pastor hubiese apoyado su sueño, hoy en día Fernando sería más feliz, estaría ministrando en varios países en el mundo, tendría una escuela de música en donde muchos aprenderían a adorar a Dios en espíritu y en verdad, y en donde Fernando hubiera podido ayudar, de una mejor forma, a aquella iglesia que en su día le dio la oportunidad de tocar aquel instrumento que en su momento fue su buen amigo.
¿Por qué en lugar de matar los sueños o anhelos no los apoyamos? ¿Cuál es el miedo que tenemos de que la gente salga de las cuatro paredes? Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” Marcos 16:15 (Reina-Valera 1960).
Personalmente, hubiera sido un Fernando cualquiera, si cuando comencé con mi sueño me hubiera dejado manipular por una autoridad que se opuso a lo que el Señor me había dicho; sin embargo creí a Dios su promesa y, sin ser rebelde sino obediente a Dios, seguí en busca de mi sueño y Dios cumplió lo que a mí me había prometido.
¿Quieres ser un Fernando o quieres creerle a Dios? No se necesita ser rebelde para ser obediente a Dios, pues si Dios fue el que te dio ese sueño, tienes que perseguirlo y Dios lo cumplirá en tu vida; lo que Él mismo te prometió.

¡Que nada te desanime! ¡Créele a Dios y sigue adelante!


¡Agárrate! - Reflexiones

Una niña pequeña estaba muy nerviosa ante la perspectiva de montar a caballo por primera vez, a pesar de que iba a montar detrás de su abuelo que era un excelente jinete. Cuando sus padres le estaban ayudando a montarse en el caballo, ella gritó: ¿Qué hago ahora? ¡Yo no sé montar a caballo! ¡Nunca lo he hecho antes! ¿Qué hago?.
Su abuelo le respondió con un tono reconfortante: No te preocupes del caballo, ni de cómo montarlo. Sólo agárrate a mí, mi amor, solo agárrate a mí.
¡Qué gran consejo para nosotros hoy! Pensamos que nuestro día va a ser lento, pesado y aburrido, pero resulta un día bien movido y agitado. En esos días es cuando necesitamos aferrarnos a nuestra fe en el Señor y permanecer en la montura.
Una de las formas más importantes de aferramos al Señor es mediante la constante comunicación con Él en un flujo continuo de oración y alabanza. Podemos orar en cualquier lugar y momento. Incluso un pensamiento de oración nos lleva a centrar nuestra voluntad y atención en el Señor y a depositar toda nuestra confianza en Él. Sólo cuando perdemos el contacto con el Señor caemos en el peligro del pánico, la frustración, el frenesí y el fracaso que conllevan.
El Señor conoce el final del camino desde el comienzo de cada día y sabe cuánto va a durar la presente agitación en tu vida. Sobre todo, Él sabe cómo guiarte con seguridad a través de cada desenfrenada cabalgata, conservándote en su divina paz durante todo el camino.
Cuando te encuentres metido en situaciones difíciles y todo parezca estar en tu contra, como que sientes que ya no vas a poder aguantar ni un minuto más, no te rindas entonces, pues ese es sólo el lugar y el momento en que cambiará la marea.
Recuerda siempre que nunca montas solo en las bestias de la vida. El Señor está contigo y sostiene las riendas con firmeza en su mano. ¡Solo agárrate!
Todo lo que Dios nos llama a hacer, también hace posible que lo logremos. 
Salmo 16:1
Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.

Dime La Verdad… - Reflexiones con vídeo

¿Cuánto hace que no le buscas?
Dime cuánto hace que le añoras, te resulta fácil refugiarte en tu amargura, inventarte otros culpables.
No sabes que Él no responde a gritos ni exigencias, porque Él es Dios y tú eres hombre…
¿Cuándo le has buscado en serio?
No me estás hablando de Él si dices que no te ha escuchado
que te tiene abandonado, sin cuidar de ti,
no le conoces todavía…
Dices que te ignora, que no escucha cuando lloras
y que llegas a dudar si alguna vez estuvo aquí,
¿De quién te crees que estás hablando? Ponte a hacer balance y luego…
Dime la verdad, ¿Cuánto hace que no le buscas?
Dime sin mentir que su compañía lo fue todo para ti,
que Él es tu dueño;
déjame saber cuánto hace que no le añoras
dime que fue ayer cuando le citaste a solas por última vez,
tú no me estás hablando de Él.
Te resulta fácil refugiarte en tu amargura,
inventarte otros culpables y esperar que acuda el Rey,
no le conoces todavía…
No sabes que Él no responde a gritos ni exigencias,
que Él es Dios y tú eres hombre y no te puedes esconder
no le impresionan tus historias, ponte a hacer memoria y luego…
Dime la verdad, ¿Cuándo le has buscado en serio?
Dime sin temor, que tu alma suspira día y noche por su amor,
que Él es tu dueño;
//deja ya de huir como en una pesadilla,
vuelve a la razón, dobla un poco la rodilla y abre el corazón,
te queda mucho aún por ver//

lunes, 7 de enero de 2013

Zona de confort -- Devocional

zona de confort
Buscando ideas para nuevos escritos, me encontré con varias imágenes que me resultaron desafiantes e inspiradoras. Una de ellas es la que se encuentra a la izquierda de este texto y expresa una idea que ronda mi cabeza constantemente y que no deja de inquietarme.
Tengo contacto constante con jóvenes y adolescentes, a quienes se les “acusa” de ser excesivamente soñadores, que no miden el peligro y que creen que pueden cambiar el mundo. Precisamente eso que al resto le carga, es lo que a mí más me gusta. Creo que, pese a haber abandonado la adolescencia hace varios años atrás, comparto muchos de los ideales que profesan, y me alegra que sea así. Mientras tengamos sueños e ideales seguiremos estando vivos.
La “zona de confort” es precisamente lo opuesto a esta idea, es no tener ideales, no tener ganas de seguir avanzando, es sentarse a disfrutar de lo que tenemos o hemos alcanzado sin ninguna emoción, sin pasión ni expectativa. Esa es una manera prematura de morir.
Desde mi perspectiva, esta “zona de confort” se asemeja más a un término clínico conocido como “anhedonia”. La anhedonia es la incapacidad de una persona para experimentar placer, perdiendo de esta manera interés por todo y siendo incapaz de ser feliz o de sentir satisfacción al realizar cualquier tipo de actividad. Constituye uno de los síntomas o indicadores más claros de depresión, entre otros cuadros psicopatológicos. Si nos descuidamos, todos podríamos, potencialmente, estar allí, acomodándonos y justificándonos permanentemente.
Si hay algo que me parece más peligroso que este estado de falso bienestar, es la serie de excusas y justificaciones que podemos desplegar para no aventurarnos a nuevos desafíos o por no atrevernos a hacer ciertas cosas. La comodidad, en algún momento, nos debe incomodar y de esa forma alentarnos a avanzar hacia nuevos rumbos y producir cambios internos, verdaderas revoluciones internas.
Es cierto que lo que esta posición de comodidad ofrece es certero y sobretodo seguro, pero también es cierto que la vida no es sólo eso, también es desafíos, incertidumbre, necesidad de cambios, flexibilidad y una lista aún más extensa de características o habilidades que orientan nuestras prácticas y sazonan la rutina.
Parece ser, entonces, que los adolescentes y jóvenes no están tan equivocados y la vida es más que pura seguridad. Necesitamos retos nuevos que requieran del desarrollo de competencias distintas y que generen un cambio en nosotros, un “movimiento interno” que definitivamente no nos deje iguales.
La próxima vez que te estés acomodando, que pienses que ya lo lograste todo…examina si estas no son justificaciones para no hacer, para no crecer, para no arriesgarse y para no vivir. De ser así, tienes la oportunidad de reemplazarlas por un:

Quiero HACER

Quiero CRECER

Quiero ARRIESGARME

Y quiero VIVIR

No te detengas - Video Reflexivo






Nunca te detengas, agárrate fuerte de la mano
 de Dios y continúa siempre adelante.








La Gente Que Me Gusta - Reflexiones - vídeo

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace. Me gusta la gente justa con los demás y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar. –Mario Benedetti
Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser. –Gabriel José García Márquez
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.  Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde. –Facundo Cabral
Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.  Si me das fortuna, no me quites la razón.  Si me das éxito, no me quites la humildad.  Si me das humildad, no me quites la dignidad.  Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.  Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.  No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. Más bien, recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. –Mahatma Gandhi
La vida es una obra de teatro que no permite ensayos…  Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida… antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos. –Charles Chaplin
Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.  No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.  Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimentarlos morirán. Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos. –Pablo Neruda
Quien conoce a los hombres es inteligente.  Quien se conoce a si mismo es iluminado.  Quien vence a los otros posee fuerza.  Quien se vence a si mismo es aún más fuerte.  Quien se conforma con lo que tiene es rico.  Quien obra con vigor posee voluntad.  Quien se mantiene donde encontró su hogar, perdura largamente.  Morir y no perecer, es la verdadera longevidad. –Lao Tse
Todos los días Dios nos da un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.  El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia. –Paulo Coelho
Admitamos que hayas resuelto el enigma de la Creación.  Pero ¿cuál es tu destino?  Admitamos que hayas despojado de todas sus vestiduras a la Verdad.  Pero ¿cuál es tu destino?  Admitamos que hayas vivido cien años felices y que te esperen cien más.  Pero ¿Cual es tu destino? –Omar Khayyam
Si en verdad queremos amar, tenemos que aprender a perdonar. –Madre Teresa de Calcuta
Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.  Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.  Quien no ha tenido tribulaciones que soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad.  Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos.  Cuando oramos hablamos con Dios, pero cuando leemos su palabra es Dios quien habla con nosotros. –San Agustín
¿Quieres ser feliz por un instante?  ¡Véngate!  ¿Quieres ser feliz para siempre?  ¡Perdona! –Tertuliano
La colección de opiniones sobre la gente que agrada a los demás es sumamente interesante, porque nos permite focalizar en lo que los demás valoran realmente como importante. Es interesante que ninguno de los pensadores citados hizo referencia alguna al número, magnitud y alcance de los logros de una persona como elemento fundamental que lleva a ganarse el favor de los demás. Interesante, ¿verdad?  Y como quiera que Dios nos creó para habitar en familia, bien haríamos en poner atención al clamor del corazón de la humanidad que, a pesar de hallarse sumida en un frenesí por alcanzar el éxito, sabe reconocer lo primordial de los valores básicos. Sepamos aprender y poner en práctica estos principios.

Señor, enséñame a Orar - Cristianos

“Señor, enséñanos a orar lo mismo que Juan enseñó a sus discípulos”  Lucas 11:1
Sé que hablando de oración, todavía no se orar. Yo no puedo considerarme un experto guerrero de oración ni un profundo intercesor, porque sé que mientras más aprendo en el mundo de la oración más convencido estoy de que aún necesito ser enseñado. Hoy recuerdo la explicación o interpretación que Francisco de Asís hizo del Padre Nuestro y quiero aprender de ella.
S. Francisco oró así: “Padre Nuestro, el más Santo, nuestro Creador y Redentor, Nuestro Salvador y Consolador , que estás en los cielos con todos los ángeles y los santos dándole a ellos luz y dándote a conocer, ya que Tú eres luz y declarándoles que Tú les amas. Ya que Tú eres amor: habitando en ellos y dándoles la plenitud de gozo; ya que Tú eres el Señor, Supremo, Eterno y Bueno y todo lo bueno viene de ti.
Santificado sea tu nombre para que nosotros podamos crecer y conocerte más y más y así apreciar la extensión de tus favores y la magnitud de tus promesas, la sublimidad de tu majestad, así como la profundidad de tus juicios. Que tu Reino venga para que Tú reines en nosotros por tu gracia y nos atraigas a tu Reino, donde nosotros te veremos claramente, te amemos perfectamente, estemos felices en tu compañía y nos gocemos en ti por siempre. 
Que tu voluntad sea hecha en la tierra como en el cielo y así nosotros podamos amarte con todo nuestro corazón. Siempre teniendo en ti nuestra mente. Con toda nuestra alma determinando ver tu gloria en todo y con todas nuestras fuerzas, sirviéndote a ti solo.
Que podamos amar a nuestros vecinos como a nosotros mismos y animarles a ellos a amarte a ti. Que podamos compartir con ellos en los gozos y en las tristezas. Danos el pan nuestro de cada día, tu amado hijo, nuestro Señor Jesucristo. Que podamos recordar y apreciar cuanto Él nos amó. Que podamos recordar y apreciar todo lo que Él dijo y cuanto  sufrió. Perdónanos nuestras ofensas en tu inmensurable misericordia, danos virtud de la pasión de tu hijo, amén".
Así como nosotros perdonamos a nuestros deudores ya que si nosotros no perdonamos perfectamente no podremos recibir ese perdón tampoco. Señor, ayúdanos a olvidar perfectamente lo que nos ha herido y a perdonar a nuestros enemigos y orar fervientemente por ellos no retornando mal por mal pero sirviendo a todos. Amén.

Lo que yo soy, es lo que importa - Reflexiones - vídeo

Una maestra decidió llevar un proyecto-estudio a su clase para ver qué clase de influencia tendría en ella. Dio a cada uno de sus estudiantes tres cintas, y les dijo que fueran e hicieran conocer y probar en otros esta ceremonia de reconocimiento personal.
Entonces tendrían que hacer un seguimiento de los resultados, ver quiénes honraron a la clase la semana siguiente. Uno de los chicos de la clase fue a donde un joven ejecutivo de una compañía cercana, y le reconoció por haber planificado su carrera. Colocó una cinta azul en su camisa, y luego le dio otra de las cintas.
- Estamos haciendo en la clase un proyecto sobre reconocimiento, le dijo, y nos gustaría que usted busque a alguien que admire para que le dé una de las cintas azules, y la otra para que esa persona haga lo mismo con alguien más a fin de mantener esta ceremonia en marcha. Una vez hecho esto, por favor, infórmeme de qué sucedió.
Más tarde, ese mismo día, el joven ejecutivo fue a ver a su jefe, quien, a propósito, tenía fama de ser un individuo gruñón y de mal humor. Le hizo sentarse y le dijo que le admiraba profundamente por ser un genio creativo. El jefe se sorprendió. El joven ejecutivo le preguntó si aceptaría la cinta azul como regalo, y le pidió permiso para colocársela en el pecho.
- Seguro, hazlo, contestó su sorprendido jefe.
El joven ejecutivo tomó la cinta azul y la colocó en la chaqueta del jefe, sobre su corazón.
- ¿Me haría un favor?, le dijo mientras le daba la última cinta. ¿Querría tomar esta cinta extra, y dársela como prueba de admiración a alguien más? Es que el chico que me dio estas cintas está llevando a cabo un proyecto de su escuela. Queremos mantener en marcha esta ceremonia de reconocimientos, y ver cómo afecta a las personas.
Esa noche el jefe llegó a su casa, se dirigió a su hijo de catorce años de edad y se sentó con él.
- Hoy me sucedió algo increíble, le dijo. Estaba en mi oficina, cuando uno de los jóvenes ejecutivos entró, me dijo que me admiraba y me dio una cinta azul por ser un genio creativo.
Después la puso en mi chaqueta, sobre mi corazón; es esta cinta azul que dice “Lo que yo soy, es lo que importa”. También me dio una cinta extra y me pidió que encontrara a alguien más a quien reconocer. Mientras conducía para casa esta noche, empecé a pensar a quién honrar con esta cinta, y pensé en ti.
Quiero darte este reconocimiento. Mis días son realmente agitados y cuando llego a casa no te presto mucha atención. A veces te grito por no sacar buenas notas en el colegio y por tener tu dormitorio echo un desastre, pero esta noche quiero sentarme aquí contigo y hacerte saber que tú eres importante para mí. Tú y tu madre sois las personas más importantes de mi vida. Eres un gran chico y te amo.
El sorprendido muchacho comenzó a sollozar, y no pudo contener las lágrimas. Todo su cuerpo se sacudió.
- Papá, le dijo llorando y mirándole firmemente, estaba planeando suicidarme mañana porque pensaba que tu no me querías. ¡Pero ya no necesito hacerlo!
Marcos 6:34
Y saliendo Jesús vio gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas.
Proverbios 12:26
El justo sirve de guía a su prójimo: Mas el camino de los impíos les hace errar.
Lucas 10:27
Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y a tu prójimo como a ti mismo.
Romanos 15:2
Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en bien, para edificación.