miércoles, 7 de noviembre de 2012

Amor se Escribe con P - Reflexiones

Porque para amar se debe poseer PACIENCIA en los momentos en que el mismo amor te pone a prueba.
El verdadero amor se escribe con “P”, porque para olvidar un mal recuerdo debe de existir PERDÓN antes que el odio entre a aquellos que se aman.
Amor se escribe con “P”… porque para obtener lo que deseas, debes de PERSEVERAR hasta alcanzar lo que te has propuesto.
El sincero amor se escribe con “P”… porque la PACIENCIA, el PERDÓN y la PERSEVERANCIA son ingredientes necesarios para que un amor perdure.
Porque amor es también…. una PALABRA dicha a tiempo…
Es el PERMITIRSE volver a confiar…
Es PERMANECER en silencio escuchando al otro…
Es esa PASIÓN, que nos llena de estrellitas los ojos al pronunciar el nombre del que amamos…
El amor se escribe con “P”… porque son esas PEQUEÑAS cosas que nos unen al ser amado día tras día.
Existen la Fe, la Esperanza y el Amor, pero la más grande y la más importante de ellas es el Amor.
1 Corintios 13:4 (Reina-Valera 1960) El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece.
“El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí; contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22-23

¡Toma decisiones consistentes! - Reflexiones

Una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores, cuando llegó al sitio de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que se metiera en su cabaña.
Casi de inmediato llegaron los cazadores y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra.
El leñador con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba la cabaña donde se había escondido.
Los cazadores no comprendieron las señas de la mano y confiaron únicamente en lo dicho con la palabra.
La zorra al verlos marcharse salió sin decir nada.
El leñador le reprochó por qué, a pesar de haberla salvado, no le daba las gracias. A lo que la zorra respondió: “Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo”.
Moraleja: No niegues con tus actos lo que pregonas con tus palabras.
Fábula de Esopo

Cuánta gente hay a nuestro alrededor que parecen destruir con los pies lo que tanto trabajo les cuesta edificar con sus manos. Eso se llama inconsistencia. De alguna manera no han podido decidir qué camino tomar y pretenden, al igual que el hombre de doble ánimo del que nos habla la Biblia, ir en dos o más direcciones distintas.
Es evidente que necesitamos tomar decisiones y, de esta forma, ser consistentes en nuestras acciones, y que éstas respalden la intención de nuestro corazón. Cuando eso no ocurre podemos esperar momentos amargos. Tal vez hemos pasado por ese tipo de dilema.
Entonces, ¿por qué no recurrir a la Fuente que nos puede ayudar a tener paz, no sólo con nosotros mismos sino con Dios, y dar pasos concretos en pos de lo que sabemos que nos toca hacer?
De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. Mateo 23:3
Por eso sus hermanos le dijeron: Sal de aquí, y vete a Judea para que también tus discípulos vean las obras que tú haces.Juan 7:3

Entrégale tus cargas al Señor - Meditaciones, Reflexiones - vídeo

¿Alguna vez habéis sentido que lo que estáis viviendo es más fuerte de lo que podéis realmente soportar ? Esos momentos en donde, por más que intentamos esforzarnos, parece que no se dan los resultados que quisiéramos.
Todos vamos a pasar momentos como ésos, en los cuales sentimos que lo que estamos viviendo es mucho más fuerte de lo que actualmente podemos soportar; sin embargo Dios dijo en su Palabra:“Entrégale tus cargas al Señor, y él cuidará de ti; no permitirá que los justos tropiecen y caigan.” Salmos 55:22 (Nueva Traducción Viviente). 
Cuando nosotros reconocemos que no podemos más y nos rendimos totalmente a Dios, es cuando las cosas comienzan a cambiar, Mientras nosotros nos rehusemos a ir delante de Dios para entregarle nuestras cargas, difícilmente podremos sentirnos tranquilos.
Entregarle las cargas a Dios es decirle: “Señor, ya no puedo más, esto que me preocupa, esto que me roba la paz lo pongo hoy en tus manos, no quiero seguir más sintiéndome así, confío en que tú tomarás control de esto”. Y es que entregar tu carga a Dios tiene que ver con renunciar a aquello que te hacía sentir mal, para comenzar a confiar que Dios tiene el control total de eso que te abatía.
Quizá las últimas semanas, meses y puede que hasta años, has llevado una carga muy pesada sobre tus hombros, ha habido en tu vida una preocupación constante de no saber qué harás, de no saber cómo te irá o los resultados que obtendrás de eso; sin embargo hoy Dios quiere que descanses en Él, hoy Dios quiere que puedas entregarle a Él tus cargas, Él quiere que comiences a confiar en que es Poderoso para solucionar cualquier situación que humanamente parezca insolucionable.
Hoy, por fe, comencemos a confiar en Dios, a tener esa fe suficiente como para creer y tener la seguridad de que así va ser, de que Dios pondrá todo en orden a pesar de que todo parece que saldrá mal.
Cuando le entregas a Dios tus cargas Él cuida de ti y no permite que tropieces y caigas, sino que Él hará de eso que tanto te preocupa un testimonio vivo de su PODER.
Realicemos esta oración de fe:
“Dios mío que estás en los cielos, te doy gracias por cada día que me regalas, por la oportunidad de vida que tengo y porque hoy al abrir mis ojos pude darme cuenta de lo bendecido que soy al presenciar tu misericordia hecha real en mi vida. Hoy quiero entregarte todo aquello que hasta este momento me preocupaba. Hoy quiero entregarte estas cargas pesadas que por mucho tiempo he llevado y que lo único que han hecho es amargar mi vida y entristecerla. Hoy quiero comenzar a confiar plenamente en ti; yo sé que Tú eres lo suficientemente capaz y Poderoso para actuar en esto que tanto me aflige. Hoy deposito mi confianza total en ti, sabiendo que Tú actuarás en mi vida. Ayúdame a creer sin dudar, ayúdame a confiar y sobre todo ayúdame a esperar en ti. Hoy decido entregarte todas mis cargas y me declaro libre por ti. ¡Gracias Señor!, Gracias, porque yo sé que Tú me escuchas y que tomarás mis cargas, me cuidarás, no me dejarás tropezar ni mucho menos caer, gracias por tus bondades, gracias por tus misericordias, gracias porque en ti puedo confiar. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén.”
¡Descansa en el Señor! No te sigas preocupando en extremo por aquello, porque ahora está en las manos del Señor. ¡Sonríe a pesar de todo! Porque Dios devolverá la alegría a tu vida a través de esa obra maravillosa que hoy a comenzado a hacer en ti.

¡DESCANSA! 

“Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ustedes.” 

1 Pedro 5:7 (Traducción en lenguaje actual)

Juicio de Dios a un soldado (Historia reflexiva)


Sólo Dios es el único que tiene poder suficiente para juzgar nuestras vidas, nadie más puede ni lo debe hacer. 




martes, 6 de noviembre de 2012

La Palabra Del Señor Permanecerá Para Siempre

Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y ésta es la palabra que por el Evangelio os ha sido anunciada. 1 Pedro 1:25.
Todas las enseñanzas de los hombres, y los mismos hombres, pasarán como la hierba del campo; mas aquí se nos asegura que la Palabra del Señor es cosa muy distinta, porque permanecerá para siempre. Este Evangelio es una palabra divina, porque ¿qué palabra puede permanecer para siempre, sino la que el Dios Eterno nos habló?
Este Evangelio vive para siempre tan lleno de vida como cuando salió de la boca de Dios; tan poderoso para convencer y convertir, para sostener y santificar, como lo fue en los días de los milagros. Este Evangelio es inmutable; hoy no es hierba verde, y mañana heno seco; siempre permanece la verdad del inmutable Señor. Las opiniones cambian, pero la verdad certificada por Dios no puede cambiar, como no cambia el Dios que la pronunció.
Este Evangelio que nos anuncia la Palabra de Dios es un motivo de gozo, un fundamento sólido en el cual podemos apoyarnos con seguridad. "Perpetuamente" incluye la vida, la muerte, el juicio y la eternidad. ¡Gloria sea dada a Dios en Jesucristo por este divino consuelo! Aliméntate hoy y todos los días de tu vida de la palabra de Dios.
Hoy, La palabra de Dios permanecerá firme y para siempre en mi vida.
Señor, Gracias por darme de tu presencia a través de tu Palabra. Quiero abrazarla por la fe. Amén.

La Vasija de Misericordia - Reflexiones

El maestro estaba buscando una vasija para usar. En el estante había muchas. ¿Cuál escogería? Llévame, gritó la dorada. “Soy brillante, tengo un gran valor y todo lo que hago, lo hago bien; mi belleza y mi brillo sobrepasa al resto y para alguien como tú, Maestro, el oro sería lo mejor”.
El maestro pasó sin pronunciar palabra; él vio una plateada, angosta y alta; “ Yo te sirvo amado Maestro, vertería tu vino y estaría en tu mesa cada vez que comieras; mis líneas son agraciadas y mis esculturas son originales, y la plata te alabaría para siempre”.
Sin prestar atención el Maestro caminó hacia la de bronce. Era superficial, con una boca ancha y brillaba como un espejo: “ Aquí.. Aquí”- gritó la vasija. “Sé que te seré útil, colócame en tu mesa donde todos me vean”.
“Mírame”, gritó una copa de cristal muy limpia. “Mi transparencia muestra mi contenido claramente, soy frágil, te serviré con orgullo y sé con seguridad que seré feliz de morar en tu casa”.
Vino el Maestro seguidamente hacia la vasija de madera, sólidamente pulida y tallada: “Me puedes usar Maestro amado, pero úsame para las frutas dulces y no para el insípido pan”. 
Después el Maestro miró hacia abajo y fijó sus ojos en una vasija de barro, vacía, quebrantada y destruida; ninguna esperanza tenía la vasija de que el Maestro la pudiera escoger para depurarla y volverla a formar, para llenarla y usarla.
"¡Ah!, esta es la vasija que he deseado encontrar, la restauraré y la usaré, la haré toda mía”. “No necesito la vasija que se enorgullezca de sí misma, ni la que se luzca en el estante, ni la de boca ancha, ruidosa y superficial, ni la que demuestre su contenido con orgullo, ni la que piensa que todo lo puede hacer correctamente, pero sí esta sencilla vasija llena de mi fuerza y de mi poder”. Cuidadosamente el Maestro levantó la vasija de barro; la restauró y purificó y la llenó ese mismo día. Le habló tiernamente diciéndole: “Tienes mucho que hacer; solamente viértete en otros como yo me he vertido en ti”.
Y mientras leía y meditaba en estas palabras recordé que soy simplemente una vasija que por misericordia Dios me ha llenado. Por lo tanto, no debo olvidar que sigo siendo la vasija de misericordia, para que el orgullo no se eleve por encima de mi corazón y termine perdiendo fácilmente lo que por misericordia he recibido. 
“Señor: Para mostrar tu amor y tu misericordia, un día tomaste mi vida quebrantada, inútil, destruida y tristemente deshecha, pero en tus manos toda mi existencia cambió. Hoy. soy lo que soy sólo por misericordia. Ayúdame en este día a no creerme la vasija de cristal, de oro o de plata, sino recordar en mi diario caminar que soy simplemente una vasija quebrantada, mas en tus manos restaurada.
Romanos 9:22-23
“ Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria”.

Comprometidos con la visión de Dios - vídeo

¿Qué es la visión?
Es la revelación del plan y el propósito de Dios para una persona, una iglesia o una casa.
Una persona puede decir que obtiene visión cuando Dios le revela qué hay que hacer. Por consiguiente Él nos revela a dónde nos tenemos que dirigir, nos da instrucciones específicas para poder introducirnos y nos revela el plan y el proyecto que tiene para con nosotros en ese lugar.
Para poder establecernos y tener el propósito de Dios, es importante tener un padre, iglesia y visión. Jamás podremos estar sin ninguno de éstos.
Tenemos que estar unidos a personas que tengan visión. Un jefe de hogar es indispensable que tenga esto.

¿Qué produce la visión en la vida de uno y en la Iglesia?

Trae consigo: Orden,  Metas,  Éxito,  Prosperidad, y propósito.
Cuando tenemos visión vamos a tener la revelación de Dios, con el que, al tener orden, vamos a poder fijar metas personales, como también las fijará la Iglesia; por consiguiente tendremos éxito en lo que hagamos, que era el propósito de Dios desde un principio para nuestras vidas.
La visión funciona bajo un gobierno
Todo lo que Dios quiere hacer en la Tierra lo hace a través de sus hijos, a los que da propósitos específicos.
Hebreos 3:4
“Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios.”
Cuando recibimos un proyecto de parte de Dios para nuestras vidas o para la Iglesia, es necesario expresarlo y hacerlo fluir libremente. Como resultado, él mismo llevará su estilo y manera de hacer las cosas.
Números 11:16-17
“Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo”.
Es importante que estemos apegados al ADN de nuestro líder. Para poder llevar a cabo todo lo que Dios tiene para nosotros.

¿Qué impide llevar a cabo la visión?

1- La resistencia al cambio
Hay personas que no quieren cambiar su forma de pensar y trabajar; no quieren ser incomodadas en su manera de vivir. Se aferran a los viejos patrones y no quieren ver las cosas nuevas que Dios está haciendo.
Marcos 2:22
“Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.”
2-  El conformismo
Cuando un creyente está conforme con el nivel espiritual en que se encuentra, llega a un punto en el que ya no le interesan las almas, ni conocer su llamado, ni cumplir la voluntad de Dios; se conforma con lo que tiene y no le importan los demás, ni las multitudes, ni la multiplicación, nada.
3- El miedo a pagar el precio de cumplir la visión
Hay un sinnúmero de creyentes que sienten miedo de comprometerse con una visión, porque creen que les demandará mucho trabajo.
Lucas 14:16
“Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos.”
Temen que esto destruya su familia por el tiempo que hay que invertir en ello; tienen miedo de desviarse al fanatismo; sienten temor ante la posibilidad de llegar a ser el tipo de creyente y líder que Dios desea.
4-  La comodidad (y equivocación) de aferrarse a las cosas de la tierra más que a las de Dios.
Mateo 6.33
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.


Dios también disciplina - Devocional

Yo soy un fiel defensor de que Dios es puro amor y misericordia, pero eso no significa que en un momento determinado ese mismo Dios lleno de Amor, precisamente por el mismo amor que nos tiene, nos discipline.
La Biblia dice: “Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni te enojes cuando te corrige. Pues el Señor corrige a los que ama, tal como un padre corrige al hijo que es su deleite.” Proverbios 3:11-12 (Nueva Traducción Viviente). En pocas palabras, Dios también puede corregirte y esa corrección a veces puede ser dolorosa y puede causar que nos enojemos o que la rechacemos, pero si Dios nos va a disciplinar o a corregir siempre será por nuestro bien.
Tengo dos hijos, Valentina de un año y cuatro meses y Uziel de cuatro años y cuatro meses. Uziel se porta muy bien, su comportamiento es ejemplar pero, a pesar de su buen comportamiento, a veces he tenido que disciplinarle, quizá no con golpes o varas, pero sí con ciertas prohibiciones que me han dolido en el corazón hacerlo, pero que lo he soportado por amor a él para que sea un hombre de bien en el futuro.
No voy a dudar de que siempre que corrijo a mis hijos en algo me duele el corazón como no tienen ni idea, Les amo tanto que no querría tomar ciertas decisiones, pero comprendo, al mismo tiempo, que si no lo hago, lejos de hacerles un bien les haré un mal y no estaré cumpliendo con mi papel de padre. Así que, aunque me duela y no quiera hacerlo, a veces tengo que disciplinar o corregir a mis hijos; quizá ellos no lo entiendan y lloren en algunas ocasiones, pero sé que ese momento de corrección quedará en sus mentes, para que la próxima vez que hagan algo indebido piensen en la consecuencia que tendrá.
Pienso que a Dios quizá le duela a veces corregirnos de formas que nosotros sentimos que son dolorosas pero, aún con el dolor de su corazón, lo hace porque sabe que es lo mejor para nosotros, porque sabe que hay limites y que esos limites al ser sobrepasados pueden llevarnos a la perdición. Por eso Dios, aunque no quisiera hacerlo, nos corrige o nos disciplina y lo hace por amor, por nuestro bien, por un  futuro mejor para nosotros.
Quizá las últimas semanas has sentido la corrección de Dios en tu vida, quizá ibas por el camino equivocado y has sentido como Dios ha tensado la cuerda con la que te tiene amarrado, para no dejarte ir lejos del limite establecido. Como dice la Palabra:“Con lazos de ternura, con cuerdas de amor, los atraje hacia mí; los acerqué a mis mejillas como si fueran niños de pecho; me incliné a ellos para darles de comer” Oseas 11:4.
Paradójicamente, deberíamos sentirnos contentos cuando Dios nos corrige o nos disciplina, porque cuando lo hace está mostrando su interés por nosotros y nos está preparando para ser mejores hijos de Él.
No te enfades con Dios por su disciplina, no pienses que no te ama sólo porque a veces te corrige, y si la corrección o disciplina del Señor duele, entonces ¡mejor!, porque estoy seguro que la próxima vez que vayas por el camino equivocado recordarás la corrección que recibiste del Señor la última vez que decidiste ir de esa forma.
Si hay alguien que realmente te ama, ese es DIOS, y Él hará cualquier cosa para hacer de ti una persona de bien, un buen hijo de Él.  Para que seas alguien que refleje la imagen de Dios en tu vida, y si lo que se necesita para ello es corrección o disciplina no lo pensara dos veces, lo hará porque, en primer lugar sabe que eres lo suficientemente fuerte para soportarla, y en segundo lugar porque esa disciplina o corrección te hará tanto bien que no volverás a ser el mismo.

¡ACEPTA LA DISCIPLINA DEL SEÑOR TANTO COMO ACEPTAS SU AMOR INCOMPARABLE!

Monterroza

Por el Sueño de Dios -Vídeos cristianos

Hay alguien aquí, 
que está siendo tocado por el Sanador.
Hay alguien allí,
 que se está levantando de su depresión
.
Hay una mujer
 que ha soñado a sus hijos en casa otra vez
 y esta vez te será porque ese también
 es el sueño de Dios.
Un niño ya ve,
 y el que no caminaba ya empieza a correr, 
el cáncer se va,
 y el que antes no hablaba ya empieza a gritar
, a un lado de Dios
 arrancarle a este mundo lo que me robó,
 este es el día de restitución
 por el sueño de Dios.
Por el sueño de Dios, 
el oprimido es libre,
 y el que no tiene ahora tiene mucho 
y el que es débil se hace fuerte,
 por el sueño de Dios
 los cielos son abiertos,
 y al que le cree todo le es posible 
y en su nombre ya está hecho, 
por el sueño de Dios.
Levántate hoy
, deja a un lado las dudas que Cristo está aquí
, atrévete a ir 
a tocar el borde del manto del Rey,
 que en Él hay poder 
y poder de Él saldrá cuando sienta tu mano cargada
 de fe en que Él lo va a hacer, 
si le puedes creer.
Por el sueño de Dios, 
el oprimido es libre,
 y el que no tiene ahora tiene mucho 
y el que es débil se hace fuerte,
 por el sueño de Dios
 los cielos son abiertos,
 y al que le cree todo le es posible 
y en su nombre ya esta hecho.
Por sus heridas yo sano fui,
 por su vida que hoy estas allí,
 Él fue el primero que contigo soñó,
 para hacerte libre de esa maldición
.
Él hace ríos en la sequedad,
 mueve montañas en la adversidad,
 si alguien le cree nunca tropezará, si alguien le busca Él le responderá.
Por el sueño de Dios, 
el oprimido es libre,
 y el que no tiene ahora tiene mucho 
y el que es débil se hace fuerte,
 por el sueño de Dios
 los cielos son abiertos,
 y al que le cree todo le es posible 
y en su nombre ya está hecho. Por el sueño de Dios.