domingo, 29 de julio de 2012

¿Te puedes imaginar un mundo sin Dios?- Reflexiones con vídeo

¿Puedes imaginar un mundo sin luz ni color, sin amor, sin perdón.
sin pasión, sin corazón, Un mundo sin Dios?
¿Qué sería de tí, sin Él?
Imagina un mundo sin amor
Imagina un mundo sin perdón
Imagina un mundo sin luz ni color
Imagina un mundo sin pasión
Imagina un mundo sin corazón
Imagina un mundo sin Dios

Porque es el Gran Yo Soy

Es el Dios de tu salvación
Quien te puede romper y hacer otra vez
Solo El es tu respirar
Es La Huella en tu caminar
Imagina, ¿qué sería de ti sin El?
Imagina un mundo sin valor
Imagina un mundo sin emoción
Imagina un mundo sin paz ni perdón
Imagina un mundo sin canción
Imagina un mundo sin dolor
Imagina un mundo sin Dios
Solo El es tu respirar
Es La Huella en tu caminar
Imagina, ¿qué sería de ti sin Él?
Solo El es tu respirar
Es La Huella en tu caminar
Imagina, ¿qué seria de ti sin Él?


La verdadera historia de Rudolph

Un hombre llamado Bob May, deprimido y desanimado, miraba a través de la ventana de su apartamento hacia la fría noche de diciembre.
Su hija de 4 años, Bárbara, estaba sentada en sus piernas sollozando en silencio. La esposa de Bob, Evelyn, estaba muriendo de cáncer; la pequeña Bárbara no podía comprender por qué su mamá no regresaría a casa jamás.  Bárbara miró a su papa a los ojos y preguntó: “¿Por qué no es mamá como las mamás de todos los demás?”  La barbilla de Bob se tensó y sus ojos se llenaron de lágrimas.  La pregunta de su hija le trajo olas de tristeza pero también de ira.  Había sido la historia de la vida de Bob; la vida siempre tenía que ser distinta para él.
De baja estatura cuando era niño, Bob fue abusado a menudo por otros niños.  Era demasiado pequeño en ese tiempo para competir en los deportes.  Le ponían a menudo sobrenombres que él quisiera no recordar.  Desde su niñez Bob fue diferente y nunca pareció encajar.  Bob  terminó la Universidad , se casó con su amada esposa y estaba agradecido por su empleo como redactor en Montgomery Ward durante la Gran Depresión.
Entonces fue bendecido con su niñita.  Pero lo bueno duró poco.  La batalla de Evelyn con el cáncer agotó sus ahorros, y ahora Bob y su hija se veían forzados a vivir en un apartamento de dos habitaciones en un tugurio de Chicago.  Evelyn falleció tan solo días antes de la Navidad de 1938.
Bob luchó para darle esperanza a su hija, a quien no podía ni siquiera comprarle un regalo de Navidad.  Pero si no podía comprarle uno, estaba decidido a hacerle uno… ¡un libro de cuentos!  Bob había creado un personaje de un animal en su propia mente y le contó su historia a la pequeña Bárbara para darle consuelo y esperanza.
Una y otra vez, Bob contaba la historia, puliéndola más cada vez que la contaba.  ¿Quién era el personaje?  ¿De qué trataba la historia?
La historia que Bob May creó fue su propia autobiografía en forma de fábula.  El personaje que creó era un paria inadaptado igual que él.  ¿El nombre del personaje?  Un pequeño reno llamado Rudolph, con una gran nariz brillante.  Bob terminó su libro justo a tiempo para dárselo a su pequeñita el Día de Navidad.
Pero la historia no termina allí.
El gerente general de Montgomery Ward se enteró del libro de cuentos y le ofreció a Bob May una suma nominal por los derechos de impresión del libro.  Los Wards imprimieron “Rudolph, el Reno de la Nariz Roja ” y lo distribuyeron a los niños que visitaban a Santa Claus en sus tiendas.
Para 1946 los Wards habían impreso y distribuido más de seis millones de copias de Rudolph.  Ese mismo año, una editorial importante quiso comprar los derechos de Wards para imprimir una versión actualizada del libro.
En un gesto de bondad sin precedentes, el gerente general de Wards devolvió todos los derechos a Bob May: el libro se convirtió en un éxito de ventas.  Muchos juguetes y arreglos de mercadeo siguieron y Bob May, ya vuelto a estar casado en el seno de una familia creciente, se hizo rico por medio de la historia que creó para consolar a su doliente hija.
Pero la historia no termina allí tampoco.
El cuñado de Bob, Johnny Marks, adaptó una canción a la historia de Rudolph.  Aunque la canción fue rechazada por vocalistas tan famosos como Bing Crosby y Dinah Shore, fue grabada por el vaquero cantante, Gene Autry.  “Rudolph, el Reno de la Nariz Roja ” fue lanzado en 1949 y se convirtió en un éxito fenomenal, vendiendo más discos que ninguna otra canción de Navidad, con excepción de “Blanca Navidad”.
El regalo de amor que Bob May creó para su hija hace tanto tiempo seguía volviendo para bendecirlo una y otra vez.  Y Bob May aprendió la lección que, al igual que su querido amigo, Rudolph, el ser diferente no es del todo malo.  De hecho, ser diferente puede ser una bendición.
Autor Desconocido
Tal vez la moraleja de esta historia sea el texto bíblico que dice: “Echa tu pan sobre las aguas; después de muchos días lo hallarás”.
Cuando estamos dispuestos a dar más allá de nuestras fuerzas y capacidades, aún en medio del dolor que podamos experimentar, Dios habrá no sólo de bendecir a quienes reciban lo que damos sino que nos bendecirá a nosotros aún más.  Esta no es una historia de prosperidad sino de gracia.  No, no es tiempo de exaltar ni al autor ni al personaje… sino de preguntarnos cuánto podemos dar de nosotros mismos aunque en el momento nos pueda doler… es increíble lo que Dios puede hacer con aquello.

Yo sólo quiero estar donde Tú estás-Reflexiones con vídeo

Yo solo quiero estar donde tú estas

viviendo a diario en tu presencia
no quiero darte solo adoración
yo quiero ser adorador.

Yo solo quiero estar donde tú estas

en tu habitación por siempre
llévame al lugar donde tú estas
yo quiero estar donde tú estas.

Yo quiero estar contigo

morando en tu presencia
unido de tu diestra
y rodeado de tu gloria.

En tu presencia

es donde siempre quiero estar.
Yo solo quiero estar
yo quiero estar donde tú estas

oh mi Dios

Tú eres mi fuerza y mi canción
y aunque débil sea
en tu presencia fuerte soy.

sábado, 28 de julio de 2012

Los Perfectos heredarán El Bien-vídeo

Los perfectos heredarán el bien. Proverbios 28:10.
El Libro de los Proverbios es también un libro de promesas. Las promesas para el pueblo de Dios deberían ser consideradas como proverbios. Y aquí tenemos una promesa digna de ser meditada. Estamos acostumbrados a creer que los bienes terrenales son reversibles y aquí se nos enseña que los tenemos como una herencia. Ni la astucia ni la mala fe de nuestros enemigos podrán arruinarnos: ellas mismas caerán en la fosa que han cavado.
Nuestra herencia se halla tan asegurada, que nadie podrá privarnos de ella, ni engañarnos para que la perdamos.
¿Qué tenemos ahora? Poseemos la sangre preciosa de Cristo que nos da la tranquilidad de conciencia; el amor de Dios que no sufre variaciones ni cambios es nuestro.
Tenemos el gran medio de la oración por la cual tenemos poder cerca de Dios; tenemos la providencia de Dios que vela sobre nosotros, los ángeles que nos sirven, su Santo Espíritu que nos santifica y mora en nosotros. Todo esto es nuestro. "Sea lo presente, sea lo porvenir, todo es vuestro". Jesús es nuestro: la divina Trinidad nos pertenece. ¡Aleluya! 
Espera, pues, todo temor, toda queja, todo llanto, todo trabajo de esclavos, porque somos herederos del bien. Vivamos en Dios y alegrémonos en Él todo el día. Ayúdanos, Espíritu Santo.
Hoy sé que no soy perfecto pero Él me da la perfección día a día como un proceso de Misericordia.
Señor, Gracias porque a pesar de mis imperfecciones sigues trabajando en mí para llevarme a la perfección. Y entonces heredaré el bien. Amén.

Mi vida entrego a ti-vídeos

Señor, sé que Tú me pastoreas y sacias mi alma. Mi vida entrego a ti.
Salmo 23:1-6

El Señor es mi pastor; nada me faltará.

 

En lugares de delicados pastos me hará yacer:

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

 

Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

 

Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno; porque Tú estarás conmigo:

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

 

Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores:

Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.

 

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida:

Y en la casa del Señor viviré para siempre.


 NAHUN ESCOTO - VINE A ALABAR A DIOS

Perdido en el mar- Crecimiento Personal

“El orgullo lleva a la deshonra, pero con la humildad viene la sabiduría.”
Proverbios 11.2
El orgullo y la vergüenza, ambos vienen de una visión distorsionada de uno mismo.
El orgullo dice, “Quien yo soy es mejor que los que me rodean”. Este es un problema obvio. Cuando conocemos a alguien orgulloso, es fácil identificar inmediatamente su engaño. Ellos transmiten un aire de “soy mejor que”, el cual nos irrita, porque después de todo, ¿quien se cree esa persona para pensar que es mejor que yo?.
La vergüenza dice, “Quien yo soy es un defectuoso. Quien yo soy es anormal e intrínsecamente soy menos que los que me rodean”.
Este es a veces mas difícil de descubrir en los demás pero es fácil de sentir en nosotros mismos.
La interacción entre ambos, orgullo + vergüenza, es más bien como un matrimonio, están casi siempre juntos.
Se puede decir que vienen en olas y, como una persona perdida en el mar, ellos experimentan la altura de un oleaje, sintiendo como si estuvieran en la cima del mundo o en lo bajo de una trinchera, sintiendo como si hubieran fracasado y el mundo se les viniera encima. El problema es que ellos simplemente están dejándose llevar por la marea y cada experiencia y relación los lleva más y más adentro de su propia tormenta perfecta.
La persona humilde dice, “Soy quien Dios me creó para ser, un siervo de los demás, un conquistador, un hijo de Dios, un esclavo de la justicia, dispuesto a pararme firme por quien soy CON y EN Dios”. Esta persona es amada, buscada y bienvenida por aquellos que le rodean. Esta persona puede conseguirse en el medio de aguas calmadas o en el medio de una tormenta. La diferencia entre esta persona y los demás, es que esta persona no está a la misericordia de las olas, sino que más bien está segura, mientras el Capitán de su vida navega seguramente, y a menudo llevándole a través de aguas inexploradas.
Yo no sé en qué viaje te encuentras, si estás siendo tirado por el mar del orgullo y la vergüenza, o si estás sentado seguro y humildemente a bordo, mientras el Señor te dirige. Tú sin embargo, si sabes donde te encuentras porque lo sientes en tu corazón.
Sientes la ansiedad de estar perdido o el consuelo de ser dirigido.
Empieza hoy con una perspectiva sana de ti mismo. Lo eres todo en Cristo pero estás en aguas profundas y oscuras sin Él.

¿Cuánto hace que no escuchas a Dios?

¿Cuánto hace no escuchas a Dios?
¿Cuánto hace que no tienes un tiempo íntimo con Él?
¿Has perdido el gozo, la paz, el entusiasmo en servirle, la pasión para que otros le conozcan a Él?
¿Ministras sin frescura? ¿Sin resultados?
¿Por qué es importante escuchar  a Dios?
He encontrado por lo menos 6 razones que deben llevarnos a la reflexión:
  • La Biblia  lo ordena.  Deuteronomio 13:4
    En pos de  vuestro Dios andaréis; a Él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a Él serviréis, y a Él seguiréis.
  • Hay promesa de bendición. Si escuchares fielmente la voz del Señor  tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy,  Deuteronomio 15:5,  
  • Deuteronomio 28:3, 6.Bendito serás tú en la ciudad y bendito en el campo. Bendito serás en tu entrar y bendito en tu salir………..
  • Dios hablará paz a su pueblo y a sus santos, para que no se vuelvan a la locura.  Salmos 85:8.
  • Dios será nuestro Dios y nosotros seremos Su pueblo.
  • Jeremías 7:23 Pero esto les mandé, diciendo: escuchad  mi voz, y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo; Porque nos irá bien.  Andad en todo  camino que os mandé para que os vaya bien.
Necesitamos tener un tiempo diario para escuchar a Dios.  Si no lo hacemos, nuestra vida entra en confusión
Jeremías 3:25
Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre; porque pecamos contra Jehová nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud y hasta este día, y no hemos ESCUCHADO LA VOZ DE NUESTRO DIOS.
El no escuchar a Dios nos impide conocer el camino por donde debemos andar.
Hay confusion en las relaciones interpersonales, en las decisiones que hay que tomar, en la vida familiar, en el ministerio.
Perdemos el gozo
Cuántas veces nos quejamos por no tener lo que queremos o por perder de vista que cada situación que afrontamos trae una enseñanza si escuchamos a Dios.
Él nos dice: Contentos con lo que tenéis ahora, porque Él dijo: nunca te dejaré ni te desampararé.
Gozaos en el Señor siempre, otra vez os digo: Regocijaos.
Perdemos la paz.
Salmos 85:8
Escucharé lo que hablará Dios; Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, Para que no se vuelvan a la locura.
Las crisis vienen a nuestra vida, y perdemos la paz, pero si no escuchamos a Dios, no tendremos suficientes defensas  para afrontarlas con paz, y terminamos quejándonos, culpando a Dios y a otros, y cometiendo locuras.

Deuteronomio 30:17-20.

Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella.
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a tu Dios, ATENDIENDO A SU VOZ, y siguiéndole a él; porque Él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró El Señor a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.
Dios nos hace una llamada:   
Levántate.
Isaías 60:1.  Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria del Señor ha nacido sobre ti.
Ven.
Mt. 11:28. Venid a mi todos los que estéis trabajados y cargados y yo os haré descansar.
Muéstrame tu rostro.
Ex.34:35;  Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.  
Hazme oír tu voz.
Clama a mi y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.  Jeremías 33:3
Destinemos tiempo para escuchar a Dios.  Dejemos de correr y de hacer las cosas a nuestra manera.  Dios tiene mucho para decirnos y mucho para nuestro bien porque nos ama.
Dios te bendiga.

Úsese no sólo en casos de emergencia- Evangelismo

Esta historia es verdadera y dejó una gran lección en la vida de esta mujer a quien llamaremos Marisol.  Hace un par de meses, el jefe de Marisol le pidió que le acompañara a dar una vuelta en su automóvil.  El hombre era un exitoso empresario que al día siguiente sería intervenido quirúrgicamente.  Él había estado muy delicado de salud y aunque contaba con mucho dinero, no tenía el apoyo de su familia. Él le confesó a la joven que tenía mucho miedo de la operación.
Temía no salir bien y de hecho, le dijo, casi prefería morir en el quirófano. Mientras recorrían la ciudad sin rumbo fijo, Marisol trataba de animarle, trataba de recordar mensajes optimistas de los que se reciben por la red, en fin, hacía lo mejor que podía.  De pronto, al pasar por un templo, el hombre pidió que se estacionaran y solicitó que ella le acompañara al interior. Estando allí, el hombre, acongojado, le dijo: “y ahora, ¿qué tengo que hacer?”  Aunque Marisol practicaba su religión no supo qué decirle.  Afligida, miró a su alrededor para ver si veía a alguien que los asistiera.  Pero el templo estaba solo y un encargado dijo que el sacerdote llegaba más tarde.
Marisol estaba perpleja, ¿no había algún manual, un informativo colgado en la pared… algo así como un extintor espiritual que cualquiera pudiera tomar en un caso de emergencia como ése?  Se sintió desvalida para ayudar a su jefe y simplemente le dijo: pues… ore. Él preguntó cómo se hacía eso. Ella, haciendo su mejor esfuerzo le dijo: hable con Dios, así como lo hace conmigo y dígale a Él cómo se siente. El hombre bajó la cabeza y Marisol, supo que su patrón lloraba.
Luego de un rato, salieron del templo.  El empresario parecía más tranquilo.  Le llevó a su casa y le deseó lo mejor para la operación.  Pero fue la última vez que le vio con vida.  Así como él había temido, sucedió. Las cosas se complicaron en la operación y falleció.  Marisol se acercó después de esto a creyentes que conocía y les pidió que le dieran una guía; no quería sentirse incapaz como ese día, ¡como una niña pequeña guiando a otro niño por un camino desconocido! No es que quisiera un curso de tanatología, sino algo sencillo que esos creyentes consideraran que era lo más importante.  Y, a petición de ella, hoy ponemos también en tus manos estas verdades que cualquiera puede usar, aunque no sea un caso de emergencia:
-Dios te ama y desea tener una relación contigo, pero
-El pecado nos separa de Dios y no hay nada que el ser humano pueda hacer para tener comunión y amistad con Dios porque no es santo como es ÉL.
-La buena noticia es que Jesús murió en la cruz para que quienes crean en Él, puedan ser perdonados y entrar en amistad con Dios. Sólo basta recibir ese regalo, con un corazón sencillo y una oración como ésta:
Dios, yo he pecado y me arrepiento de toda mi vida. Quiero ser tu hijo y saber que el día que mi cuerpo deje de funcionar estaré contigo. Creo que resucitaste de los muertos a Jesús y que su sacrificio fue por mí.  Jesús, entra en mi corazón, límpiame y perdóname. Gracias por el regalo de la vida eterna. Quiero Tú seas mi Señor y declaro que eres mi único y suficiente Salvador para reconciliarme con Dios.
En el nombre de Jesús, Amén.

viernes, 27 de julio de 2012

Los obstáculos – Reflexión-vídeo


Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino.
Luego se escondió y observó para ver si alguien quitaba la roca.
Algunos de los comerciantes más adinerados del reino y otros cortesanos pasaron por el camino, simplemente giraron y pasaron al lado de la roca.
Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados pero ninguno hizo algo para sacar la piedra del camino.
Luego pasó un campesino con una carga de verduras.
Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga en el piso y trató de mover la roca a un lado del camino.
Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró.
Mientras recogía su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo donde había estado la roca.
Abrió la bolsa y, dentro de ella, encontró una cartera que contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino.
El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.
Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar, si se actúa en vez de quejarse.
Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.”
No permitas que los obstáculos que se te presenten el dia de hoy se salgan con la suya, al contrario mira más allá y sácales provecho.