Nuestro objetivo como Iglesia es llevar a la gente a la fe en Jesús e integrarla en la familia de Dios. Y que nuestro carácter se parezca al de Cristo, glorificando a Dios y sirviendo en toda buena obra.
viernes, 8 de junio de 2012
Buenas y malas decisiones
¿Qué hago aquí? ¿Por qué estoy en este lugar? ¿Qué hice para merecer esto? ¡Yo era una buena esposa! No, ¡yo era una gran esposa! Así que, ¿qué estoy haciendo sin un hogar, sin un empleo y con tres niños asustados y desplazados en el albergue de una mujer en Jacksonville, Florida?
Mi hija tuvo que esperar que la asistente a cargo del departamento le llamase de vuelta. No fue una espera larga. Su voz fue compasiva y sus instrucciones, breves. “Usted necesita irse con los niños a un lugar seguro. Haremos los arreglos. Recoja algunas cosas para un par de noches. Déjele una nota a su esposo indicándole que usted y los niños están a salvo y que le llamará en un tiempo especificado. Entonces, váyase”.
La habitación comenzó a llenarse con mujeres y niños desconcertados y estropeados. El albergue de mujeres estaba atestado al máximo aquel jueves en la mañana. La Biblia dice: “Hay un tiempo para todo”, aparentemente esa semana de enero de 1981 era un tiempo para correr.
Justo el día anterior, una de mis hijas me había confesado que mi esposo con el que yo llevaba casada diez años le molestaba. Mi espina dorsal se derritió. Me sentía caliente y fría. Iba a vomitar, pero en vez de hacerlo, llamé al Departamento del Alguacil de Jacksonville.
Ella me dio la dirección del albergue y comencé a llamar a mis amigos cercanos. En veinte minutos descubrí que no tenía ninguno. Finalmente llamé a alguien a quien apenas conocía. Ella dejó todo, y sin hacer pregunta alguna, se convirtió en una de las más grandes bendiciones de mi vida. En hora y media estábamos en el albergue.
Así que allí me hallaba yo en una fría mañana de enero, preguntándome qué giro del destino me había traído a este lugar. ¿Por qué debería pasar una hora con un grupo de mujeres sin hogar, escuchando a una extraña hablarme sobre mi vida? ¿Qué pudiera decirme ella que yo no supiese ya?
Había gastado diez años esquivando gritos y golpes, tratando con todas mis fuerzas de “hacer agradable” una vida que se había tornado una pesadilla. Le había mentido a todos, especialmente a mí misma, sobre cuán “santo” era mi esposo. Me había insinuado a mí misma entre mi esposo y mis hijos, tratando de mantenerlos a salvo, y obviamente había fracasado. Me sentía tan baja y perdida como nunca lo había estado en mi vida.
La reunión comenzó con breves presentaciones e historias de todas. Todas jadeamos al escuchar a la mujer a la que habían prendido fuego, y gemimos al escuchar a las mujeres que insistían en regresar con sus maridos o novios, sin importar cuán atroces hubiesen sido sus acciones. Finalmente, conté mi historia, jurando que nunca volvería y creyendo con todas mis fuerzas que seguiría adelante. Eventualmente, la líder del grupo comenzó a hablar.
Finalmente, la líder llegó al climax de su charla. Buscó en cada rostro en aquella habitación. Recuerdo su mirada reposando sobre mí… compasiva y determinada. “Hay una razón”, dijo ella, “por la que todas están aquí. Algo muy específico las ha traído aquí hoy. Conocemos todas las historias de amor, traición, brutalidad y dolor, pero ¿sabemos la pregunta que responderá a todas sus preguntas? Miró de nuevo a cada rostro.
Nadie comprendió la pregunta que contestaría cada pregunta. Incluso me sentí un poco irritada, como si ella estuviese “escudriñándonos”. Ella continuó. “Cada una de ustedes necesita hacerse una pregunta: ‘¿Cuáles son las opciones que he tomado en mi vida que me han traído a este momento?’ Sólo entonces podrán contestar la pregunta”. El salón se llenó inmediatamente de murmullos, luego de susurro, y finalmente de observaciones gritadas.
Unas pocas de nosotras permanecimos en silencio. Los momentos pasaron, entonces, de repente, la niebla en mi mente se disipó y ¡caí en la cuenta! ¡Realmente caí en la cuenta!. Nunca se me había ocurrido que era yo quien había escogido las opciones… la opción de no terminar la escuela, la opción de casarme con un hombre al que no conocía, opción de traer niños a mi mundo incierto. Mis hijos eran todo para mí y, si para salvarlos tenía que tomar aquella dura mirada hacia mi misma, así sería.
Desde el momento de aquella primera mirada tentativa, mi vida comenzó a cambiar. Comprendí que todo lo que pasara a partir de ese momento en adelante sería el resultado de mis opciones personales. Fue el primer pequeño paso para mí mientras comenzaba a comprender cómo cambiar mi vida y la de mis hijos. Al querer mirar hacia adelante tuve que hacer una terrible travesía a mi pasado, para comprender dónde había abdicado mi libertad para escoger.
Todavía sigo en esa travesía en el momento de escribir este artículo. En los últimos veinticuatro años, he tomado buenas y malas opciones. Todas mías. Y sí, tomo el viaje a mi pasado cada día quitando las persianas y abriendo las puertas. Dejo que el sol penetre; correteando las sombras de mi alma, y cada día la travesía se torna más victoriosa. Cada día me acerco más a comprenderme a mí misma.
Hoy la risa me viene fácil. Raras veces me siento atemorizada. Soy feliz. Puedo ver, por la gracia de Dios que ya no soy una víctima, porque me ha sido dada la victoria.
Jaye Lewis
Puso luego David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, sujetos a tributo. Y Dios dio la victoria a David por dondequiera que fue. 2 Samuel 18:10.
Puso luego David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, sujetos a tributo. Y Dios dio la victoria a David por dondequiera que fue. 2 Samuel 18:10.
Tú, el que da victoria a los reyes, El que rescata de maligna espada a David su siervo. Salmo 144:10.
A sus pies- Instrumental
Cuando El Mundo Te Inunda
De Fatalidad,
Y Te Agobia La Vida
Con Su Mucho Afán,
Y Se Llena Tu Alma
De Preocupación,
Y Se Seca La Fuente
De Tu Corazón.
Y Te Agobia La Vida
Con Su Mucho Afán,
Y Se Llena Tu Alma
De Preocupación,
Y Se Seca La Fuente
De Tu Corazón.
Cuando Quieras Huir
Porque No Puedes Más,
Porque Solo Te Sientes
Entre Los Demás,
Y No Hay Más En Tus Ojos
Brillo Y Emoción,
Y Se Cierra Tu Boca
Porque No Hay Canción.
Porque No Puedes Más,
Porque Solo Te Sientes
Entre Los Demás,
Y No Hay Más En Tus Ojos
Brillo Y Emoción,
Y Se Cierra Tu Boca
Porque No Hay Canción.
Puedes Sentarte
A Sus Pies,
Y De Sus Manos Beber
La Plenitud Q Tu Alma
Necesita,
Puedes Sentarte A Sus Pies,
Y Cada Día Tener
Una Nueva Canción
Y Nueva Vida.
A Sus Pies,
Y De Sus Manos Beber
La Plenitud Q Tu Alma
Necesita,
Puedes Sentarte A Sus Pies,
Y Cada Día Tener
Una Nueva Canción
Y Nueva Vida.
A Sus Pies Hay Paz,
Gracia Y Bendición
A Sus Pies Tendrás
Luz Y Dirección,
La Plenitud En El
Nunca Se Agotará,
Puedes Descansar
En Su Presencia.
“Te Amo Jesús!!
Gracia Y Bendición
A Sus Pies Tendrás
Luz Y Dirección,
La Plenitud En El
Nunca Se Agotará,
Puedes Descansar
En Su Presencia.
“Te Amo Jesús!!
Un sueño hermoso
Treinta hombres, con los ojos inyectados en sangre y despeinados, estaban de pie ante un juez del tribunal de la policía de San Francisco. Eran parte del grupo de borrachos y revoltosos, que a diario se presentaban ante el juez. Unos eran ancianos y endurecidos, mientras que otros dejaban caer con vergüenza sus cabezas sobre su pecho.
El desorden momentáneo que se creaba al traer los prisioneros cesó y en ese momento de calma algo extrañó sucedió. Se dejó escuchar una fuerte y diáfana voz que comenzó a cantar: Anoche mientras dormía, tuve un sueño tan hermoso…
¡Anoche! O fue una pesadilla o un estupor de borrachera para todos. La canción hablaba sobre un contraste directo y convincente: Yo estaba de pie en la antigua Jerusalén, allí junto al Templo.
La canción continuó. El juez hizo una pausa e indagó con serenidad al respecto. Un antiguo integrante de una compañía de ópera muy famosa en toda la nación, esperaba ser enjuiciado por falsificación. Era él quien cantaba desde su celda.
Mientras tanto, la canción continuaba y cada hombre que se encontraba en fila se emocionó. Uno o dos de ellos cayeron de rodillas; un chico exclamó entre sollozos: ¡Oh madre, madre!
Los sollozos podían escucharse desde cada esquina de la sala del tribunal. Por fin un hombre protestó y dijo: ¿Señor juez, tenemos que someternos a esto? estamos aquí para recibir nuestro castigo, pero esto… Y él también comenzó a llorar. Era imposible proceder con los negocios del tribunal y sin embargo, el juez no dio la orden de detener el canto: ¡Jerusalén, Jerusalén! ¡Canta, porque la noche se acaba! ¡Hosanna en las alturas!
En un éxtasis de melodía se dejaron escuchar las últimas palabras, y luego hubo silencio. El juez miró los rostros de los hombres que estaban frente a él. No había ni uno solo, que no se conmoviera por la canción; ni uno solo en quien no se produjera un impulso de piedad.
El juez no llamó a los casos en forma individual; compartió con los hombres unas bondadosas palabras de consejo y luego los despidió a todos. Ningún individuo fue multado o sentenciado esa mañana. La canción logró hacer mayor bien que cualquier castigo.
Apocalipsis 21:10
Y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo de Dios.
Y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo de Dios.
jueves, 7 de junio de 2012
Te buscaré en tierra seca y árida-vídeo
Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua —SALMOS 63:1
No estaba llevando un mensaje que les dijera a las multitudes que eran pecadores perdidos y sin esperanza y que no eran lo suficientemente buenos como para adorar en el templo de la ciudad, un mensaje que escuchaban de los Fariseos todos los días.
Las multitudes llegaron desde millas a la redonda porque estaban escuchando de Juan, un mensaje de esperanza y perdón bastante diferente a las condenaciones religiosas que estaban acostumbrados a oír de los Fariseos.
No es casualidad que Juan se “apareció en el desierto.” Su mensaje de parte de Dios estaba dirigido a los lugares desérticos de las personas, ahí donde las cosas están mal, donde están torcidas, donde las cosas están fuera de control.
La Biblia está llena de imágenes que comunican realidades profundas de nuestra vida. Entre las más contadas está la analogía de los lugares desérticos, regiones secas y desoladas que más que sustentar la vida, la quitan por completo.
En el Medio Oriente hay un contraste muy marcado entre los jardines bien regados y los tramos abiertos de desechos de roca; entre ríos y corrientes y cañones áridos. Nadie sobrevive mucho tiempo en el desierto.
El desierto, seco y vacío, retrata una condición espiritual en la cual las personas caen a causa de su rebelión contra los caminos del Señor.
El desierto, seco y vacío, retrata una condición espiritual en la cual las personas caen a causa de su rebelión contra los caminos del Señor.
Sólo piensa en el contraste que debió haber en las mentes de las personas de Israel que estaban entre el Jardín del Edén, de cuya naciente de agua salían cuatro ríos importantes, y los vastos tramos de desierto que los rodeaban por todas partes.
Fueron guiados a través del desierto a la Tierra Prometida; una tierra que bebía “el agua de las lluvias del cielo” y era regada personalmente por el Señor. Les había sido dicho que si lo desobedecían, no habría lluvia y la tierra no produciría su fruto.
Una de las palabras más comunes que los creyentes usan para describir su condición espiritual, especialmente después de cometer errores o de ser atrapados en el remolino de esta vida en la tierra, es “sequía”.
Lo que quieren decir con sequía, como lo descubrirás en tu diario caminar, es que no se sienten cerca del Señor. Aun cuando todos nosotros sabemos que Él siempre está con nosotros y que nunca nos abandona, podemos percibir arena desértica invadiendo nuestro jardín exuberante. Así se sentía David a veces: En Su misericordia y gracia, Dios convierte nuestros lugares desérticos en estanques de agua; Él cambia los puntos vacíos y secos de nuestra vida en ríos y corrientes de agua.
Transforma el desierto en estanque de aguas, y la tierra seca en manantiales. —SALMOS 107:35
Hoy aunque me encuentre en tierra seca y árida yo te buscaré Señor. Amén.
Valores sólidos-vídeo
Marshall Field en una ocasión ofreció doce recordatorios para ayudar a las personas a obtener un sentido sólido de valores:
5. El valor del carácter.
Y entonces entendí que cuando una persona le es infiel a su cónyuge, cuando un político cede ante la corrupción, en el momento en el que un joven prueba las drogas, el instante en el que alguien se quita la vida, cuando los hijos ignoran a sus padres ancianos y, como muchos, se dejan vencer por el consumismo, podemos afirmar que los valores no se han perdido sino todo lo contrario: han sido reenfocados hacia el placer y la satisfacción personal.
1. El valor del tiempo.
2. El éxito de la perseverancia.
3. El placer del trabajo.
4. La dignidad de la simpleza.
6. El poder de la bondad.
7. La influencia del ejemplo.
8. La obligación del debe.
9. La sabiduría del ahorro.
10. La virtud de la paciencia.
11. La mejoría del talento.
12. El gozo de existir.
¿Puedes establecer hoy el núcleo de los principios de tu sistema de valores?
Para algunos, puede que sean los Diez Mandamientos. Para otros, los dichos de Jesús. Los valores sólidos son como las piedras sin manchas, lisas por completo. No importa lo que edifiques con ellas, puedes estar seguro que de seguir las leyes básicas de construcción, la estructura será sólida y todas tus decisiones permanecerán firmes.
Salmo 32:8: “Tú me dijiste: “Yo te voy a instruir; te voy a enseñar cómo debes portarte. Voy a darte buenos consejos y a cuidar siempre de ti.”
Isaías 48:17 “Yo soy el Señor tu Dios; yo te enseño lo que es para tu bien, yo te guío por el camino que debes seguir”
Reflexiones – Valores
Una reciente investigación del Deutsche Bank concluyó que “la poca relevancia de las instituciones religiosas se muestra en cuanto a la formación de valores. Sólo un 14 % de los jóvenes encuestados menciona a su comunidad religiosa, a las bases de su religión, como fuentes de las cuales más aprendieron sobre las reglas y valores sociales, con lo cual, en la formación de valores, las instituciones religiosas se encuentran en el penúltimo lugar, entre 8 opciones presentadas”
Tiempo atrás una profesora de filosofía dijo algo que me llamó poderosamente la atención. “Me molesta cuando alguien se lamenta diciendo que los valores de nuestra sociedad se han perdido”, afirmó bastante airada, y añadió: “esto es absurdo, porque nadie puede vivir sin valores”. Y siguió explicando: “El problema no es la ausencia de valores, sino los diferentes objetos en torno a los cuales enfocamos nuestros valores”.
Quienes lamentan la aparente pérdida de los valores, intentan expresar su tristeza porque la fidelidad, la integridad, la sana diversión, la religión, la vida, la familia y el contentamiento, han dejado de ser motivos por los cuales sacrificar los deseos personales, y se ha reincidido (como humanidad) en la práctica del hedonismo.
Uno de mis autores favoritos, Ernesto Sábato, escribió: “les pido que nos detengamos a pensar en la grandeza a la que todavía podemos aspirar si nos atrevemos a valorar la vida de otra manera [...] Hay algo que no falla y es la convicción de que únicamente los valores del espíritu nos pueden salvar de este terremoto que amenaza la condición humana”.
El libro de Proverbios dice: “La sabiduría y el conocimiento valen más que las piedras preciosas; ¡ni los tesoros más valiosos se les pueden comparar! Aprende a tomar buenas decisiones y piensa bien lo que haces. Hacerlo así te dará vida y los demás te admirarán. Andarás por la vida sin problemas ni tropiezos. Cuando te acuestes dormirás tranquilo y sin preocupaciones” (Proverbios 3:15, 21-24, 35).
¿Y usted? ¿Qué toma en cuenta a la hora de establecer sus valores?
Perfil de una gran persona (aprendamos, pues)
Éste es el perfil de una gran persona.
Mantiene su modo de pensar independientemente de la opinión pública.
Es tranquilo, paciente; ni grita, ni se desespera.
Piensa con claridad, habla con inteligencia, vive con sencillez.
Es del futuro, no del pasado.
Siempre tiene tiempo.
No desprecia a ningún ser humano.
Capta la impresión de los vastos silencios de la naturaleza: el cielo, el océano, el desierto.
No siente vanidad. Como no busca alabanza, no se le puede ofender. Siempre tiene más de lo que cree que merece.
Está siempre dispuesto a aprender, aunque sea de los niños.
Trabaja por el placer del trabajo no por la recompensa material.
Vive cierto aislamiento espiritual a donde no llega ni la alabanza ni la censura. Sin embargo, su aislamiento no es frío: ama, sufre, piensa, comprende.
Lo que usted tiene, dinero o posición social, no significa nada para él.
Le importa sólo lo que es usted.
Cambia su opinión fácilmente en cuanto ve su error.
No respeta la consistencia venerada por los espíritus pequeños.
Respeta sólo la verdad.
Tiene mente de adulto y corazón de niño.
Se conoce a sí mismo tal cual es y conoce a Dios.
No se conforme con ser una persona mas. Sea uno grande. La grandeza no se compra, se obtiene con un corazón pequeño ante Dios.
Genésis 12:2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
Mateo 20:26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.
El evangelio es buena noticia de Dios para el hombre y las cosas que me sucederán en este día. Sin duda, tendrán una oportunidad para compartir ese mensaje con el necesitado. Cuando entiendo esta verdad, entonces ya no estaré preocupado por lo que me ha de pasar, mas al contrario veré oportunidades que son preciosas para mí y para otros.
Ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, 2 Timoteo 1:10.
Un día mejor- Reflexiones con Video
No le digas a Dios que tienes un gran problema, dile a tu problema que tienes un gran Dios y recuerda Él te dice: NO TEMAS.
Ya no recuerdes lo que DIOS olvidó
ya no te acuses por algo que pasó
nunca digas que nada cambiará
porque lo que envíes siempre a ti volverá.
Que hoy solo lo bueno, sea lo que salga de tu boca.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu propia prudencia.
Proverbios 3:5
ya no te acuses por algo que pasó
nunca digas que nada cambiará
porque lo que envíes siempre a ti volverá.
Es como un eco que responde
es como un eco que responde
de seguro si te acusas
también te acusará
de ti depende la felicidad.
es como un eco que responde
de seguro si te acusas
también te acusará
de ti depende la felicidad.
El presente es el momento
de olvidarse del sufrimiento
DIOS ha prometido un día mejor.
de olvidarse del sufrimiento
DIOS ha prometido un día mejor.
El presente es el momento
de cambiar en gozo el lamento
de alzar tu rostro en busca de algo mejor.
de cambiar en gozo el lamento
de alzar tu rostro en busca de algo mejor.
Levántate – alégrate
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate
recibe fuerzas, llénate de valor.
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate
recibe fuerzas, llénate de valor.
Levántate – alégrate
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate.
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate.
No le digas a DIOS que tienes un gran problema
dile a tu problema que tienes un gran DIOS
recuerda la palabra que te dice NO TEMAS
que solo sea bueno lo que diga tu voz
dile a tu problema que tienes un gran DIOS
recuerda la palabra que te dice NO TEMAS
que solo sea bueno lo que diga tu voz
Es como un eco que responde
es como un eco que responde
de seguro si te acusas
también te acusará
de ti depende la felicidad.
es como un eco que responde
de seguro si te acusas
también te acusará
de ti depende la felicidad.
El presente es el momento
de olvidarse del sufrimiento
DIOS ha prometido un día mejor.
de olvidarse del sufrimiento
DIOS ha prometido un día mejor.
El presente es el momento
de cambiar en gozo el lamento
de alzar tu rostro en busca de algo mejor.
de cambiar en gozo el lamento
de alzar tu rostro en busca de algo mejor.
Levanta tu rostro al cielo
y recibe consuelo, llénate de su amor
levanta tu rostro al cielo
y aunque pases por fuego
no sentirás dolor.
y recibe consuelo, llénate de su amor
levanta tu rostro al cielo
y aunque pases por fuego
no sentirás dolor.
No exaltes al problema
sino a tu DIOS
grita la victoria
usa tu voz
proclama el nombre del
DIOS de la biblia
Su amor es la barrera
que protege a tu familia
pa bendecirte
nunca resesa
siempre tiene un plato sobre tu mesa
el será tu paz en la tormenta
si lo llamas por ti se despierta
no te rindas yo vine animarte
en el nombre de JESÚS
sé que puedes levantarte…
sino a tu DIOS
grita la victoria
usa tu voz
proclama el nombre del
DIOS de la biblia
Su amor es la barrera
que protege a tu familia
pa bendecirte
nunca resesa
siempre tiene un plato sobre tu mesa
el será tu paz en la tormenta
si lo llamas por ti se despierta
no te rindas yo vine animarte
en el nombre de JESÚS
sé que puedes levantarte…
levántate – alégrate
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate
recibe fuerzas llénate de valor
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate
recibe fuerzas llénate de valor
levántate – alégrate
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate
hoy se abre el cielo a tu favor
levántate – alégrate
El principio del boomerang-Pensaré en el principio de sembrar
El principio del boomerang
Estoy convencido de que cuando las motivaciones de la gente son puras y genuinamente desean agregar valor a los demás, no pueden ayudar a otros sin recibir algún beneficio. La retribución pudiera ser inmediata o pudiera tomar largotiempo en llegar, pero ocurrirá. Y cuando lo haga la relación comienza a resonar como consecuencia. Ustedes están probablemente familiarizados con la historia de Helen Keller, la muchacha sorda y ciega cuya vida fue transformada gracias a los esfuerzos de Anne Sullivan. Keller, quien solo tenía siete años cuando Sullivan llegó a su vida, vivía casi como un animal. Pero Sullivan la enseñó a comunicarse y le abrió el mundo a ella. Para cuando Keller llegó a ser adulta ella podía cuidarse a sí misma. Ella llegó a recibir un grado del Radcliffe College y se convirtió en una famosa escritora y conferencista. Lo que tal vez no sepan es que cuando Anne Sullivan enfermó años más tarde, la persona que cuidó de ella no fue otra que Helen Keller. La ayudadora se convirtió en la que necesitaba ayuda, y aquella a quien ella había agregado valor se volteó y agregó valor a su vida. Invirtamos en los demás, y tal como un “boomerang”, tal inversión regresará, a veces de la manera menos esperada.
Echa tu pan sobre las aguas; después de muchos días lo hallarás.Ecle 11:1
Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Sal 126:5
Pensaré en el principio de sembrar
“Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará: Gálatas 6:7
La mayoría de la gente en este mundo tiene miedo al fracaso. De hecho compañías de seguros o programas de jubilación envían cuestionarios para averiguar qué inversiones de riesgo estamos teniendo.
Una siembra que se multiplique maravillosamente. Si conectamos estos ejemplos al crecimiento y vida de la iglesia, entenderemos que es necesario que sembremos muchas semillas del evangelio en muchos corazones. La mejor siembra es la siembra espiritual.
He pensado últimamente que hemos sido bombardeados con estos versículos que hablan de la siembra y de la cosecha sólo para hablar de dinero, pero ahora sé que no sólo es aplicable al dinero sino a las diferentes áreas de la vida. Hoy quiero pensar en el valor de la siembra espiritual.
Si yo siembro la semilla del evangelio en un amigo, familiar o vecino, un día esa semilla germinará. Un día una señora a quién yo no conocía sembró la semilla de la fe en mi corazón siendo un adolescente. Ella me regaló una Biblia y me dijo: Léela, porque este libro te guiará en tu camino de joven. Esa semilla unos meses más tarde dio su fruto en una conversión.
Hoy quiero entender el principio de siembra en términos de la siembra espiritual en un corazón hambriento.
En este día entiendo que una de mis labores principales en la vida es sembrar semillas. Este pensamiento es simple. Hoy sembraré semilla de fe y esperanza y del crecimiento se encarga Dios. Es el Señor quién envía el Espíritu Santo para que haga germinar la semilla.
Mi única labor es sembrar y regar y el crecimiento de la vida la dará el Señor. Sé que los corazones están hambrientos de Dios y cuando existe hambre el terreno del corazón se encuentra ampliamente preparado. Todo lo que el hombre sembrare eso también segará.
Hoy quiero sembrar la semilla del evangelio en un corazón dispuesto y un día cosecharé esa semilla.
Gracias Señor por este principio de la semilla. Sembrar una semilla de fe y esperanza en un corazón hambriento es una de las más grandes experiencias que le has dado a tus hijos.
Hoy quiero sembrar esa semilla en un corazón hambriento. Señor, como un sembrador de tu palabra te pido que me des sabiduría para entender cuales son los corazones que están listos y abiertos para responder a la semilla del evangelio de la paz. Amén.
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