miércoles, 17 de julio de 2019

El halcón que no podía volar

Un rey recibió dos crías de halcón como regalo y las entregó a uno de sus instructores, especialista en el adiestramiento de aves, para que se hiciera cargo de ellos y para que los entrenara. Pasado el tiempo, el adiestrador le comunicó al rey que solo uno de ellos había aprendido a volar y a obedecer órdenes. La otra ave permanecía firmemente agarrada a la rama de un árbol, sin animarse a volar, e incluso había que alimentarlo allí mismo.
halconEl rey llamó a todos los curanderos y sanadores del reino para que, mediante sus conjuros e invocaciones, hicieran volar al halcón, pero ninguno pudo. Entonces, convocó a los miembros de la corte, y nadie lo logró. Y se decidió el rey a emitir un edicto real, por si entre el pueblo hubiera algún súbdito capaz de hacerlo.
Al día siguiente, el monarca, desde su balcón, observó asombrado como el halcón volaba graciosamente sobre el palacio.
—Quiero que venga a mi presencia el que hizo el milagro de hacer volar al halcón, ordenó. Al poco tiempo, le trajeron a un campesino. —¿Puedes decirme cómo lo hiciste? ¿Eres un mago?, preguntó el rey. —Nada de eso, contestó el hombre, solo corté la rama en la que se sujetaba el halcón, y se acordó que podía volar. Tomando su Biblia, leyó:

Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan: cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Hechos 10: 37,38.

Se intentó todo para hacer que el halcón volara, cuando la solución era muy sencilla. Las patas, que estaban fuertemente sujetas a la rama, necesitaban ser liberadas. Son millones las personas que están sujetas a la rama, sea de la droga, del dinero, la cocaína, el alcohol, la homosexualidad, de la mentira, del adulterio..., en fin, sin poder ser libres para volar y realizarse como personas. ¿Cuál es su rama? ¿A qué rama está agarrado y no puede ser libre? ¿En cuántas personas ha puesto su confianza y aún así sigue agarrado a su rama? Acuda a Jesús. Él quiere liberarlo de toda opresión del diablo, origen de todo lo malo y perverso. El halcón sintió que ya no podía seguir agarrado a la rama del árbol e instintivamente movió sus alas y se sostuvo en el aire, y no solo eso, pudo desplazarse. Lo mismo sucederá con usted. Jesús ya cortó la rama que lo tiene inmovilizado, es una cuestión de fe. Crea en Él. Es su amigo. Es su Salvador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario