Mateo 2
Cuando los magos de Oriente se enteraron del nacimiento de Jesús, lo primero que hicieron fue ir a buscarlo. Verso 1 “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos…”
Algo similar sucede hoy en día cuando la gente se entera de que Jesucristo existe y que es poderoso, también acuden a buscarlo. Por esta razón vemos templos, estadios o coliseos llenos de personas que insisten en buscar a Jesús.
En este camino de la búsqueda de Jesús encontramos algunas cosas que debemos tener en cuenta.
1. Muchos no saben cómo ni dónde buscarlo. Verso 2 a “…diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?..”
2. La Adoración debe ser nuestro motivo de búsqueda. Verso 2b “…Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle…” ¿Tú por qué lo buscas? Muchos solo lo buscan porque creen que con Jesús saldrán de sus necesidades y preocupaciones.
3. Encontrarnos con Jesús debe causarnos gran gozo. Verso 10 “…Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo…”
4. El entregarnos a Jesús tiene que ser por más que solo pedir comodidad para nosotros. Verso 11 “…Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra…” Jesucristo nos dice que el verdadero culto a Dios es aquel en el que nos entregamos como ofrenda. Romanos 12:1 “… Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto…”
¿Cuando tú vas al culto vas a entregarte o vas a pedir milagros, como hace la mayoría? Recuerda que la gran mayoría solo tiene en cuenta un evangelio de comodidad y de milagros.
¿Qué ocasiona el encontrarnos con Jesús?
1. Persecución. Verso 13 “…Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y le dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo…” Muchos cristianos para evitar ser rechazados o violentados, prefieren hacerse amigos del mundo.
Pero ser discípulo de Cristo conlleva una probable persecución de los que no aman a Jesús. Mateo 5:11-12“…Bienaventurados seréis cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros…”
2. Incomodidad. Versos 14-15 “...Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo…” Esto no significa que con Jesucristo todas las cosas nos salen mal. Esto quiere decir que para servirle a Dios de manera diligente, nos tenemos que incomodar. A muchos cristianos les da pereza discipular, congregarse o estudiar la palabra.
3. Muerte. Verso 16 “…Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos…” La llegada de Jesús a la tierra y el no saber bien dónde buscar por los magos, causó muerte física en muchos niños. Hoy, la llegada de Jesucristo a nuestro corazón debe causar en nosotros, muerte a las cosas del mundo.
Muchos solo buscan a Jesucristo para vivir de manera cómoda pero no están dispuestos a renunciar a nada por amor a Cristo.
Debemos entender que una vez que disponemos nuestra vida a Cristo, Él es quien se encarga de nosotros. Por lo tanto, todo lo que nos sucede es de acuerdo a su voluntad, ya nada sucede por casualidad. Versos 22-23 “…Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno…”
Lo importante de buscar a Jesucristo es saber para qué lo estamos buscando. Si solo lo buscamos para que quite nuestras aflicciones físicas o económicas, ¿en qué nos diferenciamos del resto del mundo? Ellos, los más malos, si están enfermos quieren ser sanos y si están endeudados quieren un milagro financiero.
Tú y yo debemos buscar a Cristo para honrarlo, para adorarlo y para amarlo con todas nuestras fuerzas. Recuerda que todo lo demás vendrá por añadidura.
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