sábado, 17 de octubre de 2015

Viejos amigos – Nuevos amigos

El grado de su relación con Dios va a estar determinado, en gran parte, por la relación que tenga usted con otras personas. La gente tiene influencia en nuestras vidas, es algo que no podemos evitar, igual que como seres humanos, somos criaturas sociales. Y la influencia de las personas que permitimos en nuestro círculo social se verá reflejada en las decisiones que tomemos. Por ejemplo, nadie se casa con alguien que no conozca.
Las personas con las que nos rodeamos a diario son las que nos influencian más. También las personas a las que vemos en la televisión. La razón por la que un estilo de vestir puede esparcirse a través de una nación en muy poco tiempo, es porque somos influenciados por lo que vemos y oímos.
Pero ahora, como un nuevo Cristiano, usted se enfrenta al reto de cómo tratar con las relaciones que ya tiene. Probablemente esté pensando ahora en esto: “¿Cómo le digo a mis amigos, a mi familia o a mi cónyuge, que aún no han recibido salvación, lo que me acaba de pasar?”
Pues debería decirles algo como esto: “¿Sabíais que mucha gente recibe su salvación, como resultado de que alguien les habló sobre su experiencia con el señor Jesús?” Lo más importante es entender que no todos al principio, van a celebrar su nueva vida. No se sienta defraudado por ello. Es más, algunos de sus viejos amigos se van a alejar de usted. Consiga, entonces, nuevos amigos con personas que ya son cristianas y que aman a Jesús con todo su corazón.
La iglesia está llena de gente como usted que puede respaldarlo y apoyarlo. Búsquelos. No se sienta aislado para que el diablo lo desanime. Él le dirá que nadie se preocupa por usted. Si sus amigos o los miembros de su familia oyen que usted ya es salvo, y usted les habla de la salvación, y ellos reciben al Señor como su salvador personal, ¡maravilloso!; pero no se decepcione si ellos no vienen al Señor inmediatamente. Agréguelos a su lista de oración. Ellos puede que vayan a llegar al Reino de Dios más tarde, pero no permita que elementos externos influyan en su decisión de caminar con el Señor. Usted ahora es un discípulo de Jesucristo; ya no es alguien que vive sin un propósito, ni tampoco una persona que está siendo manipulada por la opinión de otros, ¡usted ahora es un hijo de Dios! Esto debería motivarlo lo suficiente para que busque un grupo de amistades cristianas, con las cuales usted se pueda sentir apoyado. Simplemente, comience ahora mismo.
Una de las mejores maneras de hacer esto, es cuando usted se rodea de cristianos sirviendo en un ministerio. Dios tiene un llamado para usted. Y la mejor forma de encontrar su llamado especifico, es empezando a servir como voluntario en algún ministerio de la iglesia a la cual usted pertenece. ¿Qué le gusta?: ¿cantar?, ¡únase al coro!; ¿niños?, sirva en el ministerio de niños; ¿ayudar a la gente que haya caído...?, hay un ministerio de Prisiones, programas de comida y ministerios de la calle. Si usted se lo propone, encontrará algo para hacer en la iglesia. Recuerde esto: nadie (incluyéndolo a usted) recibió su salvación para quedarse sentado. Todos hemos sido salvos para servir. Su satisfacción más grande será encontrar su lugar e involucrarse.
¡Bendiciones!

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