domingo, 24 de agosto de 2014

Nacer de Nuevo

Nacer-261212
Jesús dijo: De cierto, de cierto te digo,
que el que no naciere de nuevo,

no puede ver el reino de Dios…
no puede entrar en el reino de Dios.
Juan 3:3-5.

En el texto bíblico del encabezamiento tenemos una sorprendente declaración de Jesús. Sin embargo, si decimos que somos cristianos, debemos aceptar su enseñanza.
No puedo ver el reino de Dios ni entrar en él sin haber nacido de nuevo. Esta verdad capital no siempre es comprendida, incluso por algunos que frecuentan los servicios religiosos y honestamente desean conocer a Dios. Primeramente, debemos comprender y admitir que la naturaleza humana es considerada por Dios, como condenada debido al mal que está en ella. Por lo tanto, no hay nada en ella que pueda satisfacer a Dios. Se pueden realizar muchas prácticas llamadas "cristianas", sin satisfacer nunca las exigencias de Dios ni obtener la salvación. Uno puede asistir regularmente a las reuniones cristianas, conocer la Biblia, ser amable con el prójimo, y sin embargo, no ser salvo ni tener opción a entrar en el reino de Dios. Aunque esto pueda sorprender a algunos, no existe ninguna posibilidad de convertirse en cristiano excepto por medio de la intervención de Dios.
Pero si reconozco mi falta de verdadera relación con Dios y mi incapacidad para obtenerla, una sola mirada de fe hacia Él, hacia la salvación que ofrece en Jesús, será suficiente para implantar en mí esta nueva vida por medio del poder de su Espíritu. Dios ofrece su gracia en virtud de la obra de Jesús en la cruz. El deber del hombre es simplemente, aceptarlo; decir a Dios: Creo en tu Hijo, quien murió por mí, único medio para ser salvo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario