martes, 29 de enero de 2013

La estrella más brillante del cielo - Mensaje

Superar la partida de alguien especial siempre es algo doloroso; muchos piensan que nunca se supera, sino que se aprende a vivir con el dolor o el vacío que esa persona dejó. Es algo agotador, requiere un esfuerzo enorme saber sobrellevar todos los sentimientos encontrados que siente el corazón. No es lo mismo que alguien se aleje de ti por decisión propia, que perder a un ser querido que fue llamado por el Señor.
Es realmente difícil despedirse de quien amaste un día, de aquella persona con la que tanto compartiste y fuiste feliz, ya que queda un vacío y muchos recuerdos, que si bien es totalmente cierto que nadie ocupa ese lugar y nada sustituye lo que esa persona fue en tu vida, sea poco o mucho el tiempo que lo tuviste contigo, no queda otra cosa que agradecer a Dios la oportunidad y el tiempo de haberle tenido junto a ti.
A veces nos toma bastante tiempo superar la partida de alguien que marcó nuestra vida. Normalmente tenemos momentos muy dolorosos, pero con el tiempo y la ayuda de Dios los superamos. Con el tiempo llegamos a casa y cada vez que nos viene algún recuerdo, aunque sea mínimo, pensar en lo que vivimos a su lado provoca una sonrisa en nuestro rostro y decimos: “Gracias Dios por prestarme a esa estrella durante un tiempo”.
estrella mas brillante
Tú, que sufres la partida de un ser amado, que hoy lloras y miras al cielo preguntándote cómo vas a hacer para superarlo, de dónde vas a obtener la fuerza, y por qué esa persona se fue así tan rápido, debes saber que Dios conoce tu situación, que sabe el dolor que sientes, y ha visto cada una de tus lágrimas, las que derramas a solas en tu habitación, las que escondes detrás de un “estoy bien”. Él tiene tu situación en sus manos, y, aunque parezca que hay cosas que tal vez no entiendas, quiere darte fuerzas, consuelo y llenar tu vacío con su presencia. Quiere hacerte saber que no estás solo y que con su amor sanará tu dolor.
Dios es el único capaz de transformar la tristeza en alegría; pensar en eso se ve tan imposible..., pero realmente es posible si se lo permites; los recuerdos dolorosos se vuelven vivencias que te hacen fuerte, la inseguridad que ellos nos provocan aumenta nuestra fe, y la tristeza por quien perdiste, se convierte en la certeza de saber que hoy es una estrella que brilla con toda su fuerza en la presencia de Dios.
Es necesario desahogar el dolor, sacar la tristeza, y eso lleva tiempo. Nadie puede decirte que no sufras o que no llores por haber perdido a alguien a quien amabas, pero debes saber que, sobre todas las tristezas, Dios tiene una medida tan grande de amor que te sacará de ellas, que por cada lágrima tiene un “te amo” y un “Yo estoy contigo”.

Recibe consuelo y descanso en los brazos de amor que te esperan abiertos cada vez que estás triste. Tal vez hoy las palabras no sean suficientes para aliviar el dolor, pero Dios te hará saber por todos los medios que sigue contigo, tendrá detalles para recordarte que eres su especial tesoro y que aún tiene planes hermosos para ti.

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