jueves, 16 de febrero de 2012

ÉL estaba ahí........conmigo.

El otro día me sentía mal. Me asaltó la depresión. Pensaba cientos de cosas, y todas me conducían a lo mismo. Todas me hacían sentir pesaroso. No sabía cómo salir de esa "pesadilla", cuando me dije: ¡claro, si tengo a mi mejor amigo, tengo a Jesús, debo acudir a ÉL! Pensé en ÉL, oré, le dije qué era lo que me estaba pasando, le rogué, y cuando me giré..., ÉL estaba ahí.
Dios no abandona nunca a los que le quieren, no abandona a sus siervos, no lo hace a sus hijos. Y yo noté, como dice la canción de J. A. Romero, su presencia. Ya no tenía miedo pues ÉL estaba conmigo.
"En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo". 1 Juan, 4-18

martes, 14 de febrero de 2012

DIOS NOS DIJO... ¡LUCHA!, ¡ESFUÉRZATE!


Hay dos frases bíblicas que son de gran importancia y que pueden ser aplicables a toda persona:

"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes...." (Josué 1:9)

"Y también el que lucha..., no es coronado si no lucha legítimamente." (II Tim. 2:5)

lunes, 13 de febrero de 2012

LA PREGUNTA DE UNA CAMPESINA


 Hace muchos años, en época de Navidad, un conferenciante ateo recorría las campiñas y sembraba la duda entre los sembradores. Lo hacía tratando de probar que es poco razonable creer en Dios y considerar que la Biblia es su palabra.

Una noche muy fría, el conferenciante, creyéndose dueño de la situación ante cierto número de personas, lanzó un desafío al Dios Todopoderoso, exclamando:
¡Si hay un Dios, que se revele a sí mismo y me quite la vida en este instante! Como no sucedía nada, se dirigió a sus oyentes y añadió: ¡Lo ven! ¡No hay Dios! 

Entonces, ante el silencio de los presentes, una diminuta campesina que llevaba atado un pañuelo en la cabeza, se levantó de su asiento y dirigiéndose directamente al orador, le dijo: 

Señor, usted perdone mi atrevimiento ya que soy una mujer inculta y no se replicar sus argumentos; su saber es muchísimo mayor que el mío. Usted es un hombre instruido, mientras que yo soy sólo una simple campesina. Como usted tiene una inteligencia muy grande, le ruego me responda a lo que le preguntaré.

Yo creo en Jesucristo hace muchos años, y precisamente llegando estas fechas navideñas todos los que en El creemos, recordamos que vino a nacer a este mundo para darnos la salvación de la vida eterna, quiero decirle que me regocijo en la salvación que El me dio, y aunque inculta he aprendido a leer un poquito, y hallo gran gozo en la lectura de la Biblia. Si cuando llegue la hora de mi muerte, me entero que no hay Dios, que Jesucristo no es el Hijo de Dios, que la Biblia no es la verdad y que no existe la salvación ni el cielo; dígame, ¿qué habré perdido al creer en Cristo durante mi vida?

La concurrencia esperaba ansiosamente la respuesta. El incrédulo pensó durante varios minutos y finalmente respondió:
Pues, señora, usted no habrá perdido absolutamente nada.
Caballero—continuó la campesina--, usted ha sido muy amable al responder mi pregunta.

 Pero permítame formularle otra. Cuando llegue la hora de su muerte, si usted descubre que la Biblia dice la verdad; que hay un Dios; que Jesús es el Hijo de Dios; que existe el cielo y también el infierno; dígame, señor, ¿qué habrá perdido  usted?
Inmediatamente, la concurrencia, de un salto, se puso en pie y aclamó a la campesina. El conferencista no halló respuesta. 

Cuando la Biblia habla de tales hombres los califica de necios: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmo 14:1). ¡Cuán solemne es, para aquel que está en el umbral de la eternidad, ser llamado “necio”. La verdadera sabiduría nos hace comprender que Dios, quien es justo y santo, debe castigar el pecado.

Esta sabiduría nos impulsa a creer que el juicio, anunciado anticipadamente, caerá sobre este mundo a causa de la maldad del hombre. Si tú eres sabio, busca el amparo que se nos ofrece contra ese desdichado destino, y hallarás un refugio en Cristo Jesús quien quiere ser tu Salvador.

Si estás dispuesto, a buscar ese refugio y recibir a Jesucristo como tu único y suficiente Salvador hoy, dile:

“Dios, creo que tu existes, que eres el creador de los cielos y la tierra, creo que todo te pertenece, incluso yo; creo además, que tú enviaste a tu Hijo Amado Jesucristo, a morir por mí en la cruz del calvario, para darme el perdón de mis pecados y la salvación eterna. Considerando todo esto, reconozco que soy pecador y necesito tu perdón, razón por la cual te pido que me perdones por todos los pecados que he cometido; acepto la invitación que tú me haces de recibirte en mi vida, y te invito a que entres en mi corazón, y seas mi único y suficiente Señor y Salvador. Gracias Señor, por haberme perdonado, por haberme salvado y dado el regalo de la vida eterna. Amén.”



domingo, 12 de febrero de 2012

Instrucciones para vivir en la tierra


Recuerdo que antes de que yo naciera, me preocupaba que no conocía el mundo al que llegaría.
Entonces le pedí a Dios instrucciones para vivir en esta tierra. Dios acercó su voz a mi oído y me dijo:
Sé como el sol.
Levántate temprano y no te acuestes tarde.
Sé como la luna.
Brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.
Sé como los pájaros.
Come, canta, bebe y vuela.
Sé como las flores.
Enamoradas del sol, pero fieles a sus raíces.
Sé como el buen perro.
Obediente, pero nada más a su Señor.
Sé como la fruta.
Bella por fuera, saludable por dentro.
Sé como el día.
Que llega y se retira sin alardes.
Sé como el oasis.
Da tu agua al sediento.
Sé como el río.
Siempre hacia adelante.
Sé como la luciérnaga.
Aunque pequeña, emite su propia luz.
Sé como el agua.
Buena y transparente.
Sé como José.
Cree en tus sueños.
Sé como Lázaro.
Levántate y anda.
Y sobre todas las cosas,
Sé como el cielo: la morada de Dios.

sábado, 11 de febrero de 2012

La lectura de la Biblia

Hoy, 11.02.2012, y siguiendo el plan de lectura diaria de la Biblia actual, deberíamos leer, entre otros, Proverbios 1, que dice en su versículo 7: "El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza".


Él es quien guarda las veredas del juicio y preserva el camino de sus santos.

jueves, 9 de febrero de 2012

lunes, 6 de febrero de 2012

Pensaba en ti - Marcela Gándara




Hoy me desperté con un concierto, con el sol
Aunque había silencio se escuchaba una canción
Llena de colores y de luz
Pues pensaba en ti, pensaba en ti.
Fueron melodías que escucho mi corazón
La creación a ti cantaba a un mismo honor
Anunciando al rey de la creación
Pues pensaba en ti, pensaba en ti.

Uno mi voz al concierto de voces que cantan,
Te quiero adorar
Canto de tus maravillas, tu misericordia,
De tu gran amor
Quiero con esta canción y desde mi corazón
Darte el honor.

Hoy me desperté escuchando una potente voz
Un lenguaje sin palabras anunciando a Dios
De un extremo al otro de su amor
Era la creación, toda la creación.

Uno mi voz al concierto de voces que cantan,
Te quiero adorar
Canto de tus maravillas, tu misericordia,
De tu gran amor
Quiero con esta canción y desde mi corazón.
Uno mi voz al concierto de voces que cantan,
Te quiero adorar
Canto de tus maravillas, tu misericordia,
De tu gran amor
Quiero con esta canción y desde mi corazón
Darte el honor, darte el honor, darte el honor.

YO SOY JESÚS Cuán grande es ÉL




Toma Mi Mano Jaime Murrell


Se que ha sido muy dificil tener fé
se que ha sido muy dificil creer en lo que no ves
pues si ves entonces no seria fé
se que ha sido muy dificil amar
que ha sido muy dificil sentir que no amas ya
pues amar no es sentir sino actuar.

Coro:
Toma mi mano y camina junto a mi
Yo he anhelado este momento junto a ti
toma mi mano
que no ves que siempre he estado aquí
/ ni un segundo me he alejado /x3
de ti. 

Y, Se que cuesta mucho poder perdonar
y desgarra tu alma y mucho mas allá
pues aun mucho mas allá me encontrarás
y se que no encuentras palabras por tu amor
que las palabras sobran cuando habla tu corazón
pues en el yo veo tu disposicion.

(Coro)

Toma mi mano y camina junto ami yo he anhelado este momento junto a ti 
toma mi mano que no vez que siempre estado aqui /ni un segundo me he alejado / x3 de ti