sábado, 23 de marzo de 2013

Honor - Reflexiones

El ambiente estaba cargado de mucha tensión. Rosa Elliot llegó a la cuarta ronda del concurso nacional de ortografía en Washington. Se le había pedido a la pequeña de 11 años, de Carolina del Sur, que deletreara la palabra “admisión”. Ella lo hizo con su suave acento sureño, pero los jueces no fueron capaces de determinar si había pronunciado una “o” o una “a” como letra al lado de la última.
Debatieron entre sí durante varios minutos mientras escuchaban las grabaciones. Sin embargo, la letra decisiva tenía un acento demasiado marcado como para descifrarla. Finalmente, el jefe de los jueces le preguntó a la única persona que podía conocer la respuesta.
- ¿Era una letra “a” o una “o”?, le preguntó a Rosa. En ese momento, estando rodeada de jóvenes concursantes que murmuraban entre ellos, Rosa sabía el correcto deletreo de la palabra. Pero, tranquilamente, sin titubear, contestó que había pronunciado mal la palabra y se fue del escenario.
Todo el auditorio se puso de pie y aplaudió, incluyendo unos cincuenta reporteros gráficos. El momento fue emocionante y lleno de orgullo para sus padres. Aún vencida era victoriosa. En efecto, con el pasar de los años, ¡se escribió más acerca de Rosa Elliot que sobre el “desconocido” ganador del concurso!
Ser una persona que ama la verdad, aun cuando ésta vaya en contra de uno, nos reviste de gran honor…
…EL HONOR PROPIO ES MEJOR QUE LAS LISONJAS AJENAS
I Samuel 2:30
…Porque yo honraré a los que me honran…
Salmos 25:21
…Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.
Salmos 84:11
…Porque sol y escudo es Dios: Gracia y gloria dará el Señor: No quitará el bien a  los que en integridad andan.
Proverbios 20:7
…El justo que camina en su integridad, bienaventurados serán sus hijos después de él…

Deja a un lado tu orgullo y reconoce tu necesidad - Devocional - Vídeo

A veces somos tan orgullosos, que no podemos reconocer que no estamos llevando la vida que deberíamos llevar delante de Dios.
Tal parece que hubiera momentos en los que creemos que todo está yendo bien, cuando la realidad es que nuestra vida se está yendo, poco a poco, en picado en el sentido espiritual.
Cuando nos irritamos más fácilmente, cuando no sentimos el mismo gusto al cantar una alabanza, o cuando leer la Palabra de Dios se convierte en tedioso, es hora de parar y darnos cuenta de que algo anda mal.
El mayor problema de nosotros es estar mal y no reconocerlo. Creemos que porque en un tiempo  atrás fuimos muy espirituales, siempre seremos así; pero la espiritualidad será el resultado de una comunión diaria y real con Dios, y cuando esa comunión deja de ser diaria y real, es cuando la convertimos en una simple rutina que con el transcurrir de los días se irá perdiendo, hasta convertirse en algo que haremos cada cierto tiempo o que simplemente dejaremos de hacer.

Hoy… Seré Fiel En Mi Ministerio - Devocional - Vídeo

“ y el mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”  Efesios 4: 11,12.


Al pasar el tiempo en el caminar de mi vida cristiana, he llegado a convencerme del hecho de que cada Cristiano debería entender y comprender cuál es su ministerio, y estar envuelto productivamente en el mismo. Ya sea en el ministerio de la oración, como el de la enseñanza de los niños, visitando enfermos, sirviendo como uno que atiende a los que llegan por primera vez a la iglesia, o atendiendo a las viudas.
delicados-ministerio27bEl ministerio debe ser parte de la vida espiritual del creyente.  Esto comprende también la realización del crecimiento espiritual. La Biblia nos habla del carcelero de Filipos, quien al convertirse, inmediatamente comenzó a ministrar a Pablo y Silas. Él lavó las heridas de ellos, y ese día toda su familia se bautizó junto con él. El ministerio de lavar las heridas tiene un profundo efecto en el testificar a los miembros de la familia.
Sin duda, la familia del carcelero dio el paso a su conversión, porque cada uno de ellos vio un cambio real en el líder de la casa y ese cambio se tradujo en una vida de ministerio y de servicio. El ministerio tiene un profundo efecto en aquellos que lo reciben, así como en quien lo ejerce. La Biblia dice que el carcelero de Filipos tomó a Pablo y a Silas, les llevó a su hogar y les dio comida.
delicados-ministerio27FBNo solamente lavó sus heridas, sino que fue mucho más allá que eso. De todo esto, encontramos que el ministerio del carcelero de Filipos tuvo un profundo efecto en su familia. Él se involucró en el ministerio tan pronto fue salvado.  No esperó, su disposición fue inmediata. Hizo las cosas que eran urgentes en ese momento. 
Hay muchos que no quieren ejercer sus ministerios libremente, porque piensan que lo que ellos hacen no es tan importante como lo que hacen otros. Es maravilloso saber que en el ministerio no hay jerarquías, en lo referente a los ministerios que Dios da. Todos los ministerios son igualmente bendecidos y recompensados, si están bajo el liderazgo del Señor Jesús. Lo único que el Señor quiere es disposición.
Él ha constituido ministerios especiales, como pastor, profeta, maestro, evangelista, para que equipen a todos los santos. Para que todos los santos ejerzan el suyo, su ministerio. Hoy quiero ser fiel a ese ministerio que he recibido de Dios.
Gracias Señor, por darme la oportunidad de servirte y servir a tu pueblo. Hoy quiero ser fiel a ese ministerio y saber que todo lo que hago lo hago para ti.  Que hoy pueda entender donde está la necesidad y pueda invertir esos dones para bendición de otros.  Amén.


¿Qué significa aceptar a Jesús como su Salvador personal? - Preguntas y respuestas bíblicas - Vídeo

Respuesta: ¿Alguna vez ha aceptado a Jesucristo como su Salvador personal? Antes de responder, se debe explicar la pregunta. Para entender bien esta pregunta, primero usted debe entender el significado de las palabras “Jesucristo,” “Salvador” y “personal.”

¿Quién es Jesucristo? Mucha gente reconoce a Jesucristo como un buen hombre, un gran maestro, e incluso un profeta de Dios. Estas cosas son realmente ciertas de Jesús, pero realmente no definen, por sí solas, quién es Él. La Biblia nos dice que Jesús es Dios en carne, que Él llegó a ser un ser humano (Juan 1:1,14). Jesús vino a la tierra para enseñar, sanar, corregir, perdonarnos y, aun más, para morir por nosotros. Jesucristo es Dios, el Creador, el Señor Soberano. ¿Ha creído usted en este Jesús?


¿Qué es un Salvador y por qué necesitamos un Salvador? La Biblia nos dice que todos hemos pecado, hemos cometido actos malvados (Romanos 3:10-18). Como resultado de nuestro pecado, somos merecedores de la ira y el juicio de Dios. El único castigo justo por los pecados cometidos contra un Dios infinito y eterno, es un castigo infinito (Romanos 6:23; Apocalipsis 20:11-15). ¡Esa es la razón por la cual necesitamos un Salvador!

Jesucristo, vino a la tierra y murió en nuestro lugar. La muerte de Jesús, como Dios en la carne, fue un pago infinito por nuestros pecados (2ª Corintios 5:17). Jesús murió para pagar la penalidad por nuestros pecados (Romanos 5:8). Jesús pagó el precio para que nosotros no lo tuviésemos que hacer. La resurrección de Jesús de entre los muertos probó que Su muerte, fue suficiente para pagar la penalidad por nuestros pecados. ¡Esa es la razón por la cual Jesús es el único Salvador! (Juan 14:6; Hechos 4:12) ¿Está usted confiando en Jesús como su Salvador?

¿Es Jesús su Salvador “personal”? Mucha gente ve al Cristianismo como el acto de asistir a la iglesia, la celebración de rituales, o el hecho de no cometer ciertos pecados. Pero eso no es el Cristianismo. El verdadero Cristianismo es una relación personal con Jesucristo. Aceptar a Jesús como su Salvador personal es poner su fe y confianza personalmente en Él. Ninguno es salvo por la fe de otros. Nadie es perdonado por hacer ciertas obras. El único camino para ser salvo, es aceptando personalmente a Jesús como su Salvador, confiando en Su muerte como pago por mis pecados, y en Su resurrección como su garantía de la vida eterna (Juan 3:16). ¿Es Jesús personalmente su Salvador?




viernes, 22 de marzo de 2013

La vida es un regalo - Devocional - Vídeo

“Mi propósito es darles una vida plena y abundante.”
Juan 10:10 (Nueva Traducción Viviente)
DIOS creó al hombre para alabarle, y cuando una persona recibe a Cristo en su corazón, recibe poder de DIOS para hacerlo. El creyente alaba al Creador viviendo su propósito, ofreciéndole sacrificios de gratitud y disfrutando todo lo que Jesús pagó por él. No obstante, el creyente puede poner sobre sí  mismo peso que no le corresponde y convertir el regalo de la vida en una pesadumbre.
Las Escrituras, en el Salmo que escribió Moisés, Salmo 90, nos invitan a reconocer la brevedad de nuestras vidas en cuanto a que nuestro corazón adquiera sabiduría. La estancia del creyente en la tierra es fugaz en comparación con la eternidad. Entonces, ¿por qué perder parte de ella afanados, preocupados, angustiados, o tomando las bendiciones que DIOS nos da como si fuesen cargas?
La manera en que un padre encuentra contentamiento, es viendo cómo su hijo/a disfruta de lo que con esfuerzo él le da. Lo cual no es diferente con el Padre Celestial, quien espera que disfrutemos lo que a Cristo le costó tanto en la Cruz.
Si tú has permitido que en tu corazón entre amargura por las diversas pruebas o circunstancias que has vivido, es momento de acercarte a DIOS y arrepentirte. Entrégale cualquier peso que te ha separado de Él o que te impide ver las bendiciones que a diario tiene para ti.
Jesús pagó el precio más grande por ti en la Cruz, el precio de tu paz (Isaías 53:4-5). Esto significa plenitud, incluyendo salud, bienestar, y todo lo que necesites. Jesús pagó el precio para darte un fresco y nuevo comienzo y para que disfrutes la vida como el regalo que es.
Si últimamente no miras la vida como un regalo, haz esta oración:

“DIOS, perdóname por convertir el regalo que me has dado en una carga. Por favor ayúdame a mostrar un cambio genuino y a vivir de una manera que te glorifique. Permíteme ver lo afortunado y bendecido que soy. Sé el poder que necesito para vivir plenamente en Cristo Jesús. Amén.”


“Carpe diem” - Mensaje


Según Wikipedia, Carpe diem es una locución latina que literalmente significa “aprovecha el día”, es decir, "aprovecha el momento, no lo malgastes". La traducción menos literal y más comprensible para el hablante moderno sería, “Aprovecha el día y no confíes en el mañana”. 
Se puede entender como “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” o también como “vive cada momento de tu vida como si fuese el último”.
Es bonita esta frase, porque deberíamos aprovechar y disfrutar cada día de nuestras vidas como si fuera el primero y también el último. Esperándolo con energía, alegría, ganas de aprender y vivir. No queriendo que se acabe, porque ha sido demasiado bueno para dejarlo pasar u olvidar. Disfrutando de todas las cosas, desde las más sencillas hasta las más sofisticadas.
Debemos disfrutar con la gente que amamos, decir más las palabras “te quiero”, ser más agradecidos y agradables. También debemos intentar sonreír más, restando tristezas y multiplicando alegrías. Abrazando y besando más, discutiendo menos y siendo más positivos. Debemos ver cada día como uno que nos ofrece la oportunidad de amar, corregir y vivir con intensidad. Debemos acercarnos más a Dios, con entusiasmo, en intimidad y siendo Él nuestro primer gran amor. Hablándole sin miedo y construyendo sueños.
Pero haciendo las cosas a conciencia. No se trata de perder el tiempo y una filosofía de vida simple y barata, donde se malinterprete el concepto y se utilice para hacer cosas vanas. Y esto es porque hace unos días a alguien se le ocurrió dar una fecha para el fin del mundo. Muchos dejaron de pagar las cuentas, abandonaron o renunciaron a sus trabajos, se fueron a hacer viajes que realmente no podían y ahora deben estar pasando una de las más grandes depresiones de su vida.
Consiste, más bien, en que tomemos conciencia de aprovechar el día al máximo; es compartir, tratar de vivir sin acumular sentimientos y cosas que hagan que los días se conviertan en rutinarios, poco atractivos y martirizantes. Es vivir en una libertad que la sientes en el alma y se transmite hacia fuera porque estás en paz contigo mismo y con los demás.
Así que es deseable que disfruten sus días al máximo y que los aprovechemos de la mejor manera posible. Cuando algo malo quiera pasar y pasen por tu mente ideas, queriendo enfurecer o entristecerte, recuerda la palabra “Carpe diem” y piensa que cada día puedes escoger con qué actitud vivir.

¡Dios te Bendiga!

¿Cómo Salir del Pozo? - Crecimiento Personal -espiritual - Vídeo

“El error más grande de la vida es estar constantemente pensando que se cometerá uno.” Anónimo
¿Estas desesperado(a) porque nada te sale bien?
Es probable que te encuentres en una situación desesperante con tu cónyuge, puede ser que sea con tus hijos o cualquier otra relación, como puede ser un problema financiero o laboral. Otros pueden estar desesperados porque necesitan tomar una decisión y no saben qué hacer; están cansados de luchar, de intentar, lo han hecho todo, pero ¡nada!, que no salen del pozo y sienten que cada día se hunden más.
La verdad es que estar en el pozo no es bueno, allí todo es oscuridad y sólo se respira angustia, miedo y muerte.
Salir del pozo requiere paciencia y espera en Dios. Un ejemplo muy reciente es el caso de los 33 mineros enterrados en vida en Chile, que en medio de las dificultades desarrollaron paciencia y no se dejaron vencer. Recuerda las palabras del Salmista:
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová” (Salmo 40:1-3).
Salir del pozo requiere que te conviertas en protagonista y que dejes de ser víctima. Tú has sido llamado a ser el protagonista de tu vida, el protagonista espera en Dios pacientemente antes de actuar, el protagonista no es pasivo, el protagonista ve la vida con optimismo y se convierte en el gerente de su vida, es proactivo.
Hay un cuento de la tradición judía que nos ilustra si somos protagonistas o víctimas.
“Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal rebuznó durante horas mientras el campesino trataba de buscar la forma de ayudarle, pero finalmente decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo necesitaba ser tapado con urgencia, así que echando tierra podría solucionar los dos problemas a la vez. Con ese fin pidió ayuda a sus vecinos.
Cada uno tomó una pala y empezaron a echar tierra al interior del pozo. El burro, al notar lo que se le venía encima, empezó a rebuznar con más fuerza pero después de un rato se calmó. La gente no lo veía y pensaba que habría quedado enterrado, pero lo que realmente sucedía era que el burro estaba ocupándose de sacudirse la tierra que le arrojaban con cada palada.
Al poco tiempo, para sorpresa de todos, empezaron a verse las orejas del asno que, apoyándose en la tierra que se sacudía y caía al suelo, estaba logrando elevarse. Cuando llegó a la altura de la boca del pozo, dando un salto, salió corriendo alegremente dejando boquiabiertos a sus supuestos enterradores.”

El tren de la vida - Esperanza



 
La vida se asemeja a un viaje en tren. Con sus estaciones y cambios de vía, algunos accidentes naturales, sorpresas agradables en algunos casos, y profundas tristezas en otros… Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, creemos que siempre viajarán a nuestro lado… Pero en alguna estación ellos se bajarán dejándonos seguir el viaje; de pronto nos encontraremos sin su compañía y sin su amor irreemplazable...

No obstante, muchas otras personas, que nos serán muy especiales y significativas, se irán subiendo al tren de nuestra vida... Nuestros hermanos, amigos y en algún momento, el amor de nuestra vida... Algunos tomarán el tren para realizar un simple y alegre paseo… Otros, durante su viaje, pasarán por momentos de oscuridad y tristeza… Y siempre encontraremos quienes estén dispuestos ayudar a los más necesitados…

Muchos, al bajar, dejan un vacío permanente… Otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon sus asientos... Es curioso ver como algunos pasajeros, incluso los seres queridos, se acomodan en coches distintos al nuestro… Durante todo el trayecto están separados de nosotros, sin que exista ninguna comunicación…

Pero en realidad, nada nos impide que nos acerquemos a ellos si existe buena voluntad de nuestra parte… De lo contrario, puede ser tarde y encontraremos a otra persona en su lugar…

El viaje continúa, lleno de desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas... Tratemos de tener una buena relación con todos los pasajeros, buscando, en cada uno, lo mejor que tengan para ofrecer. En algún momento del trayecto, ellos podrían titubear y probablemente precisaremos entenderles… pero recordemos que nosotros también, muchas veces, titubeamos y necesitamos a alguien que nos comprenda.

El gran misterio para todos, es que no sabremos jamás en qué estación nos tocará bajar. Como tampoco dónde bajarán nuestros compañeros de viaje, ni siquiera el que está sentado a nuestro lado. A veces pienso en el momento en el que me toque bajar del tren. ¿Sentiré nostalgia, temor, alegría, angustia...? Separarme de los amigos que hice en el viaje será doloroso y dejar que mis hijos sigan solos será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, tendré la gran emoción de verles llegar a la estación principal con un equipaje que no tenían cuando iniciaron su viaje.

 Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré para que ellos crecieran y permanecieran en este tren hasta la estación final. Amigos… Hagamos que nuestro viaje en este tren tenga significado, que haya valido la pena. 
“Vivamos de manera que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío deje bonitos recuerdos a los que continúan viajando en el Tren de la Vida”
Feliz viaje

La Vida de Dylan -Reflexiones - Vídeo

El bebé se encontraba acostado en una cunita del hospital para poder respirar. Tenía neumonía, lo cual hacía que, para su pequeño cuerpo de ocho meses de edad, permanecer vivo fuera una dura lucha.  Los médicos, los enfermeros y la familia pelearon por salvar la vida de este débil bebé.
Algunas personas decían que él nunca debió haber llegado a los ocho meses. Otros, que este querido niño no debió haber nacido, o que debieron haberle dejado morir después de que nació.
Bebé¿Por qué diría alguien algo así?  Por una sencilla razón: Dylan tenía el síndrome de Down.  Aunque no fue su culpa ni la de sus padres, mi sobrino nieto tiene un cromosoma de más, y va a tener que afrontar duramente las dificultades extras en su vida.
Pero ¿no es su vida tan valiosa como la de un bebé enfermo sin el cromosoma de más?  ¿No somos todos de igual valor a los ojos de nuestro Creador?  ¿No somos todos de alguna manera deficientes?
Nuestra falta de perfección debería recordarnos que nadie tiene derecho a juzgar la valía de otro.
Nuestras imperfecciones son oportunidades para que Dios obre en nuestra vida. Eso fue lo que Jesús dijo a sus discípulos, cuando ellos le preguntaron por qué un hombre había nacido ciego.  Dijo que sucedió para que las obras de Dios se manifiesten en él. Juan 9.3
Dios obrará en la vida de Dylan. Para eso está aquí… como todos nosotros
Si Dios no tuviera un propósito para nosotros, no estaríamos aquí.
Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él.  Juan 9:3