viernes, 13 de abril de 2012

El perdón y los límites en el Matrimonio- En nuestro matrimonio hay mucha falta De perdón


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Dios nos manda a perdonar y bendecir, pero si la agresión continua que hacemos?
Muchas personas que han pasado por crisis en sus matrimonios deciden en obediencia a Dios perdonar y bendecir a su cónyuge agresor, pero frecuentemente el agresor vuelve a agredir a su cónyuge y reaviva el dolor y la frustración. Que hacer?
Un agresor(a) es una persona que abusa emocionalmente de su cónyuge, que la lastima, que la ofende constantemente, que la intenta controlar, que la oprime con su actitud, que la margina de tomar decisiones en el hogar, etc.
I Pedro 3:8-9: En fin, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables. No devolváis mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados a heredar bendición,
Dios nos manda a perdonar hasta 70 veces siete, o sea siempre y además a bendecir a nuestro ofensor. No obstante la decisión de perdonar y bendecir, no obliga al cónyuge herido a permanecer expuesto a seguir recibiendo el abuso.
Si el agresor no se arrepiente de verdad y se aferra a fortalecer su vida espiritual, va a seguir cayendo en la misma debilidad. Entonces se le debe poner un límite a esta persona, manteniéndole a distancia y motivándole a que busque la ayuda necesaria para que pueda cambiar su actitud agresiva y abusadora.
La mayoría de personas que tienen esa tendencia abusadora, han vivido experiencias que programaron su mente para reaccionar así y lo que necesitan es ayuda profesional y espiritual para poder sanar su mente y poder cambiar su programación negativa a una actitud de amor de bondad y fidelidad.
Generalmente ambos cónyuges quedan muy lastimados después de una crisis, y van a necesitar pasar por un proceso de limpieza emocional, sanidad interior e inteligencia emocional bíblica para poder restaurarse sólidamente y poder volver a la relación con la seguridad de que podrán tener un matrimonio saludable. La duración de este proceso va a depender de la madurez espiritual de cada cónyuge y de la calidad de la ayuda que puedan conseguir para resolver su situación. La gran mayoría de casos que buscan la ayuda oportuna y con consejeros calificados consiguen restaurar y fortalecer la relación para siempre.
Bíblicamente el divorcio no procede, pero en algunos de estos casos es necesaria una separación temporal para tratar a ambos por separado en su proceso de restauración hasta que a criterio de su Pastor y terapeuta ya estén listos para regresar y mantener la nueva actitud de inteligencia emocional bíblica.
Si usted ha experimentado o está experimentando crisis en su matrimonio y algún tipo de abuso emocional o físico, busque ayuda calificada, póngase en contacto con su Pastor o Líder espiritual para que evalúen su caso y le guíen. Dispóngase a trabajar de inmediato en su caso antes de que llegue a un punto de no retorno!
Para Cristo no hay nada imposible, pero nosotros tenemos que hacer nuestra parte y permanecer conectados espiritualmente al Señor con la guía correcta.
Tú matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALO!

En Nuestro Matrimonio Hay Mucha Falta De Perdón
Experimentar el perdón es una necesidad fundamental de todo ser humano!
Por cuanto todos los seres humanos somos imperfectos, necesitamos experimentar el perdón para evitar que se endurezcan los corazones.
Dios nuestro Padre Celestial fue el primero en satisfacer esta necesidad humana enviando a su hijo amado Jesucristo para expiación de nuestros pecados.
 
Cuando una persona no experimenta el perdón desde niño, se crea un vacío en su corazón que provoca una actitud de venganza y generalmente de violencia.
Muchas personas no recibieron el perdón que necesitaban y hoy se han convertido en delincuentes con corazones endurecidos que hacen mucho daño en la sociedad. Simplemente porque no fue satisfecha su necesidad de ser perdonados!
En el matrimonio muchas personas arrastran falta de perdón de sus padres que los castigaron exageradamente, por el modelaje que vieron que tampoco se perdonaban entre ellos, por familiares que les causaron un daño y nunca pidieron perdón ni se les perdonó.
Todo el dolor que no pudimos resolver en su momento, a alguien se lo cobraremos! Entonces hay cónyuges que arrastran falta de perdón desde pequeños y se lo cobran “inconscientemente” a sus cónyuges.
En la vida matrimonial se presenta la posibilidad de herirse muchas veces por causa de las diferentes formas de ver las cosas en tantas decisiones que se deben tomar en el diario vivir. Esto genera una alta probabilidad de enojo y reacciones que pueden ocasionar heridas en la relación.
Por esta razón, y entendiendo que el perdón es una necesidad fundamental, los cónyuges deben entender y decidir vivir con un espíritu de perdón permanente.
Mateo 6:14-15: Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
 
El perdón es un mandato obligatorio de nuestro Padre Celestial a sus hijos, no hay opción. O perdonamos o perdonamos!
Si no perdonamos, la consecuencia es muy grave: Dios tampoco nos perdonará y entonces quedaremos desprotegidos a expensas de los ataques del enemigo y del mundo.
 
Si tienes heridas provocadas en tu infancia o en tu etapa de adolescente, debes hablar con las personas que te ofendieron y perdonar lo que sea, para quedar libres de esa presión emocional.
Si la persona que te ofendió ya no existe, igualmente preséntate ante Dios para perdonar a esas personas y quedar libre de todas esas cargas emocionales. Comparte todas esas experiencias dolorosas con tu cónyuge.
 
Mateo 18:21-22 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?
Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.
 
En este versículo bíblico queda totalmente establecido que el perdón debe ser una actitud permanente. Debemos tener un corazón entrenado para perdonar cuantas veces sea necesario. No quiere decir que vamos a permitir que abusen de nosotros, sino que vamos a perdonar, pero a la vez vamos a buscar alternativas de cambio para mejorar aquello en lo que se esté fallando.
Cuando alguno de los cónyuges cometa un error, la actitud correcta debe ser primero la de perdonar para reducir la tensión y luego conversar para buscar alternativas de como evitar que se repitan los mismos errores. Aun si se repiten los errores, se debe seguir el mismo proceso hasta que encuentren las alternativas que solucionen la situación. Pero el perdón no se puede negar jamás!
 
Necesitamos tener este espíritu de perdón permanente en nosotros para pedir perdón y para perdonar cuantas veces sea necesario, porque muchas veces nosotros seremos los ofensores y vamos a necesitar que nos satisfagan la necesidad del perdón. Y esto es una verdadera expresión de amor!
Tu matrimonio y tu familia es el tesoro mas valioso que Dios te ha dado. Cuídalo!
Luis y Hannia Fernandez
matrimonios@libresparaamar.org

Todo Mi Corazón- Reflexiones con Video

Como no hay canción y todo se acabó
Vengo ante Ti
Solo a ofrecer, algo de valor
Que te agrade Dios
Y es algo más que canción
O una simple inspiración
Estás buscando algo más
Tú eres merecedor
De mi sincera adoración
Y buscas mi corazón

Quiero volver a adorar como antes
Con el corazón, con el corazón Cristo
Perdóname, Tu eres el motivo
De mi adoración, de mi adoración Cristo
Mi Rey y Señor
Puedo expresar
Que mereces Tú
Todo lo que soy a esta humilde inspiración
Pertenece a Ti
Es algo más que canción o una simple inspiración
Estás buscando algo más
Tú eres merecedor
De mi sincera adoración
Y buscas mi corazón

Eres Santo- Reflexiones con Video

Al estar en tu Majestad,
tu presencia me iluminará,
Rey de Gloria,
Mi Dios, Mi Señor,
sea A Ti, toda adoración
Eres Santo, eres Santo, eres Santo,
Eres Santo, eres Santo, eres Santo (Santo)
Y al estar en tu Majestad,
tu presencia me iluminará,
Rey de Gloria,
Mi Dios, Mi Señor,
sea A Ti, toda adoración
Eres Santo, eres Santo, eres Santo (Santo)
Eres Santo, eres Santo, eres Santo (Santo)
Y al estar en tu Majestad,
tu presencia me iluminará,
Rey de Gloria,
Mi Dios, Mi Señor,
sea A Ti, toda adoración
A Ti toda adoración
Sea a Ti toda adoración

Libre soy-Reflexiones con Video

Tengo un corazón nuevo por Jesús
tengo alegría que no cambiaría
Me quitó el dolor, soy libre por su amor
tengo la gracia que no merecía.
Tengo un corazón nuevo por Jesús
tengo alegría que no cambiaría
Me quitó el dolor, soy libre por su amor
tengo la gracia que no merecía.
Me sacó de mi prisión.
mis cadenas Él rompió.
Y las cosas que han quedado atrás
Me ha hecho libre por su amor y compasión.
el juicio ya fue pagado por su amor
las cadenas que me ataban él rompió
Libre soy… Libre soy.
He sido justificado, su sangre me ha lavado
He sido justificado, el precio ya fue pagado.

Pensamientos Cristianos+vídeo » Ser Fructífero

“El ser fructífero es el efecto de la bendición de Dios y debe siempre estar adscrita a esto.  Así como la multiplicación de los peces, la multiplicación en nuestra vida es todavía el fruto de su bendición.  Cuando veamos que nuestra vida da fruto, démosle a Él la Gloria por el beneficio de su bendición”.   

















Un regalo especial- Reflexiones

Desde la muerte de su padre tres años antes, la familia de Roberto había luchado por subsistir. A pesar de los esfuerzos de su mamá, nunca había suficiente para todos. La pobre mujer trabajaba el turno de la noche en el hospital, pero lo poco que ganaba no le alcanzaba para más que lo estrictamente necesario.
Lo que le faltaba en lo material a la familia de Roberto, lo compensaba en amor y unidad familiar. Tanto sus dos hermanas mayores como su hermana menor ya le habían hecho a su mamá un lindo regalo de Navidad.
«No era justo», pensaba Roberto, que tenía apenas seis años de edad. Ya era Nochebuena, y él no tenía absolutamente nada que darle a su mamá.
Procurando contener las lágrimas, se encaminó hacia la calle donde él había visto tiendas. Pasó por una tienda tras otra y contempló las vidrieras decoradas. Cada una mostraba regalos que él jamás podría comprar.
Al caer la noche, Roberto se dio vuelta, cabizbajo, para volver a casa, y notó de pronto el reflejo del sol poniente en una moneda que brillaba en la acera.
¡Nadie jamás se sintió tan rico como Roberto al recoger esa moneda!
Con su nuevo tesoro en la mano, entró alegre en la primera tienda que vio. Pero su ánimo decayó tan pronto como el vendedor le explicó que allí no podía comprar nada con una sola moneda.
Así que fue a una florería que vio en frente, e hizo cola detrás de unos clientes. Cuando le llegó el turno a Roberto, el dueño del establecimiento le preguntó.
—¿En qué puedo servirle, jovencito?
Roberto le mostró la moneda y le preguntó si eso le alcanzaba para comprar una flor para su mamá como regalo de Navidad. El comerciante lo miró con ternura, se agachó para estar a su nivel y le dijo:
—Espera aquí un momento, que voy a ir a ver si hay algo que pueda servirte.
Ante el asombro de Roberto, el dueño regresó al rato con una docena de rosas rojas con hojas verdes y florecitas blancas atadas con un lindo lazo plateado.
—Ahora sí me puedes dar la moneda que tienes en la mano, jovencito —le dijo el hombre—. Imagínate que tenía estas rosas a un precio rebajado, ¡la docena por una sola moneda! ¡Menos mal que llegaste a tiempo para comprarlas; si no, nadie hubiera aprovechado esta magnífica oferta!
Roberto le dio las gracias y le pagó, dando saltos de alegría por dentro. El hombre le abrió la puerta y, mientras el emocionado niño salía con su docena de rosas, le dijo: «¡Feliz Navidad, hijo!»
Más tarde el conmovido dueño le contó a su esposa lo sucedido:
—Esta mañana, antes de abrir el local, percibí como que una voz me decía que apartara una docena de mis mejores rosas para un regalo especial. No sabía por qué, pero lo hice. Luego, antes de cerrar, un niño entró con la intención de comprarle a su mamá una flor con una sola monedita. Ese niño era como yo hace muchos años. Yo tampoco tenía nada con qué comprarle un regalo de Navidad a mi madre. Pero un desconocido me vio en la calle y me dijo que sentía que debía darme dinero. ¡Era más que suficiente para comprarle un regalo a mamá!
»Cuando vi a ese niño esta noche, supe de Quién era esa voz, así que fui y le arreglé aquellas rosas.
Lo cierto es que el dueño de aquella florería las estaba arreglando para Jesucristo mismo, el que cumplía años. Pues fue Cristo quien dijo:
«Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.» Mateo 25:1.

jueves, 12 de abril de 2012

Amarte más-Vídeo


Dentro de tu corazón esta mi libertad
En tus versos encontré lugar para posar
Humillarme por entera para escucharte
Porque entiendo que mi fe se hará gigante
Cuando me hables
Y romper mi corazón de tanto darse
De tanto entregarse a ti
Derretir como la cera mi intelecto
Y servirte con el corazón sin lógica sin argumentos
Pues total la vida misma se hace lógica
Porque te tengo a ti, te tengo a ti.
Y amarte mas poniendo entero mi corazón
Amarte siempre amarte hoy
Darte más que mis versos
Mi vida en sacrificio y ser tu templo
Amarte mas quiero que escuches la alabanza
De mi boca que brotan de mis adentros
Que pretenden llegar a ti, Señor.
Cuando me apoyo en ti entonces tengo paz
Desvaneces mi temor y mi necesidad
No me guío por mi vista solo tus preceptos
Me hacen caminar segura entre los fuertes vientos
Y me dejan ver un horizonte claro entre la tempestad
Derretir como la cera mi intelecto
Y servirte con el corazón sin lógica sin argumentos
Pues total la vida misma se hace lógica
Porque te tengo a ti, te tengo a ti.
Y amarte mas poniendo entero mi corazón
Amarte siempre amarte hoy darte mas que mis versos
Mi vida en sacrificio y ser tu templo
Amarte más quiero que escuches la alabanza
De mi boca que brotan de mis adentros
Que pretenden llegar a ti, Señor.
Y amarte más poniendo entero mi corazón
Amarte siempre amarte hoy
Darte más que mis versos
Mi vida en sacrificio y ser tu templo
Amarte mas quiero que escuches la alabanza
De mi boca que brotan de mis adentros
Que pretenden llegar a ti señor
Llegar a ti, Señor y amarte más.


Carta a Taryn- Reflexiones


Amada Taryn:
Te estoy escribiendo esta carta a las 3:00 de la mañana ya que no puedo dormir y quería compartir contigo. Hoy fue un día tan importante en tu vida al matricularte en la Universidad Estatal de Oklahoma. Este fue tu día… estabas tan entusiasmada de iniciar una nueva etapa en tu vida. Mientras escuchaba hoy en la orientación para padres, un consejero nos compartió acerca de la montaña rusa emocional en la que ustedes estaban embarcados. Como madre de una adolescente… creo que el símil se queda corto.
Lo que no comprendí fueron las emociones mezcladas que experimentaba ya que mi orgullo estaba nublado por la egoísta tristeza de perder a mi niñita. ¿Cómo saber que habías crecido lo suficiente para sobrevivir a setenta y cinco millas de mamá? Eres una persona sorprendente y la verdad es que estabas lista para tu nueva jornada, ¡era yo la que no lo estaba! Tienes una perspectiva fantástica de la vida y tu fuerte fe en Dios me da mucha paz, ¡gracias!
Todo en lo que podía pensar era qué darte para que te aferrases a esta gozosa ocasión. Estabas tan entusiasmada que seguías diciéndome que recordarías este día para siempre que me pregunté si este día exacto realmente estaría en tu mente dentro de treinta años… ya que yo no podía recordar el mío. Como te das cuenta ahora… estaba equivocada.
Así que aquí está mi regalo para ti. Estoy compartiendo tu día con todos los que escuchen. Todo el que te conoce sabrá de tu naturaleza dadora. Estoy usando tu historia para darle a otros de manera cónsona con tu hermoso corazón, sabiendo que cuando das, recibes.
Experimentamos tu último año juntas y aunque ya he pasado por esto dos veces antes con tus hermanos, su intensidad nunca disminuye. Fue un gran paseo para ti cuando pude ver tu gozo en todas las festividades de tu último año de secundaria.
El final fue un genuino clímax con tu baile de graduación: uno de los momentos más emocionantes de tu vida. Tu “grupo” de amigos estaba compuesto de nuevos y viejos; pero un denominador común era que todos eran buenos muchachos. Algunos de ellos, parejas, otros, solo amigos y un chico loco fue solo… su nombre: Matt. Eso no importó, habías estado cerca a él por mucho tiempo y recibió el afecto de todas las chicas que le amaban como tú.
Este espíritu libre, al que había conocido hacía cuatro años cuando lo trajiste a la cena de la práctica de la boda de tu hermana, pude ver claramente por qué te agradaba. Era la imagen del buen chico, íntegro, que uno aprobaría si existiese un chico digno de estar cerca de nuestra hermosa hija, nuestra bebé. Se quedó en tu vida a lo largo de toda la secundaria y no pudiera estar más contenta si todos los que llevases a casa fueran como él.
Recuerdo las fotos que tomamos en nuestra casa antes del baile de graduación y recordé sentirme triste por él, sin pareja, hasta que su fantástica personalidad le hizo el centro de atención. Sus fotos reflejaron que estaba en su elemento. Alquilaste una limosina y me sentí aliviada de que el riesgo de que tomases y condujeses fuese eliminado. El grupo satisfizo mis expectativas y todos regresaron a casa sanos y salvos a la mañana siguiente ¡habiendo disfrutado el tiempo de sus vidas! Estabas mostrando señas de crecer… eras la chica perfecta.
De camino a casa después de la matrícula hoy, el teléfono sonó. Era tu hermano y esperaba que llamaba para felicitarte en tu día especial. Su voz fue solemne, me pidió que te pusiera al auricular. Al escucharle, pude verte en el espejo retrovisor al conducir a casa. En esos pocos momentos vi en tus ojos lo que las palabras nunca podrán describir: envejeciste años en sólo momentos. Nunca olvidaré esa mirada en tus ojos. No estabas preparada, no habías sido advertida para poderte proteger. Sólo nuestra fe en Dios nos permite soportar esos momentos. Siempre recuerda que esta fe es lo que necesitas para seguir adelante.
Cuando colgaste, balbuceaste que Matt se había ido. Me tomó mil preguntas para sacarte alguna información ya que el “shock” te había atontado. Tus primeros pensamientos fueron de ira porque “alguien del grupo le hubiese permitido beber y conducir”. Los detalles de cómo murió no son importantes, lo que importa es que Matt era un buen chico que nos dejó en lo mejor de su vida. Sé que cuestionabas por qué Dios permitiría esto. Intenté imaginarme el dolor que su familia sentía y los pensamientos devastadores de todo padre que tiene que enterrar a su hijo. Cuando seas madre algún día, entonces podrás comprender que no puede haber nada peor.
Han pasado ya horas y estás exhausta y semidormida, tus ojos rojos y tu rostro triste. Mi corazón se rompe al no poder librarte del dolor que sientes. El servicio memorial de velas esta noche en la secundaria estuvo lleno de muchos que amaron a Matt. Lo único que puedo darte es el regalo de la fe. Una fe de que Dios tenía un plan especial para Matt de tocar las vidas de tantos, compartiéndolo con nosotros por breve tiempo. El don de Matt de tocar a tantos se hace evidente ahora que se ha ido.
Un mensaje para hacer saber a todo amigo que nunca está bien beber siquiera una gota y colocarse detrás del volante de un auto. No temer llamar a un padre o a un amigo y pedirles que nos recojan si hemos estado tomando. Que ninguna decisión es buena cuando la hacemos bajo la influencia del alcohol. Que todos somos capaces de tomar malas decisiones de beber sin importar cuán buenas personas seamos. Todos somos humanos y podemos ser perdonados por nuestro Hacedor, por nuestros padres y por nuestros amigos. El sacrifico final de Matt tocará las vidas tanto de ustedes como de las de muchos amigos y aquí está mi oportunidad de honrar a Matt.
Le enviaré esta carta a muchas personas que nunca tuvieron la bendición de conocer a Matt. Aun aquellos que no estén experimentando los “goces” de la adolescencia, tienen sobrinos, primos, vecinos, o conocen a alguien que los tiene. Enviemos un mensaje por Matt: no bebamos y conduzcamos. Porque cada vida a la que su historia sea contada, le estaremos enviando una bendición a alguien que puede salvarse.
Taryn, dijiste esta mañana que este sería un día que recordarías por el resto de tu vida. Ahora estoy convencida de que así será. Te ama siempre, incondicionalmente, tu Mamá.
Missy Wright, Jun 20, 2006
Siempre el alcohol deja una triste huella en el alma. Mejor es no caer en las garras del alcohol.
Andan a tientas en medio de la oscuridad,y se tambalean como borrachos. Job 12:24,25.
Pues borrachos y glotones, por su indolencia, acaban harapientos y en la pobreza. Proverbios 23:21.

Hoy… El Señor me invita a dar un paso de fe


Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y  esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. — Efesios 2:8-9
En el reino de Dios, las cosas simples y demasiado fáciles generalmente son los medios mediante los cuales Dios cumple sus deseos en nuestras vidas.
El arrepentimiento es una de esas actividades que se ven fáciles, pero nuestro orgullo personal tratará de probarle a Dios nuestra valentía y sinceridad, tal y como lo hizo Naamán. Trata de recordar las palabras del siervo de Naamán: “Padre mío, si el profeta te hubiera dicho que hicieras alguna gran cosa, ¿no la hubieras hecho? ¡Cuánto más cuando te dice: “Lávate, y quedarás limpio”! .
Recuerda que somos salvos por gracia, no por nuestra propia bondad o por nuestro propio esfuerzo. Son “las riquezas de Su [la de Dios] bondad” y Su “tolerancia y paciencia”, no su enojo o frustración, lo que nos llevó al arrepentimiento . Es demasiado difícil para nosotros despojarnos de nuestras nociones religiosas acerca de Dios y de Sus intenciones hacia nosotros.
Si no recordamos con cuánto afecto Él piensa en nosotros y cuánto quiere que estemos con Él todo el tiempo, sin importar lo que hayamos hecho o qué tan desesperadamente estemos perdidos por nuestra culpa, fallaremos en aprovechar este regalo tan maravilloso llamado arrepentimiento.
El arrepentimiento está representado en la Biblia la mayoría de veces como un regalo, una misericordia, o un beneficio concedido por Dios. No es una línea que Él dibuja en la arena, no es un precursor del castigo que preferiría darnos. Es un enorme error imaginar el arrepentimiento como una oportunidad para lucirnos ante Dios. Aunque hemos hecho mal, vamos a intentar “conciliarnos” con Él mostrándole lo indignados que estamos con nosotros mismos.
Una tentación sutil que todos nosotros enfrentamos en nuestra vida espiritual es tratar de “hacernos cargo de las cosas de aquí en adelante”, apreciar lo que Dios ha hecho por nosotros hasta hoy, pero tomar la carga de mantenernos a nosotros mismos en rectitud desde este momento en adelante. Tratamos de “ser perfeccionados por la carne,” en lugar de continuar en el Espíritu.
En otras palabras, intentamos comportarnos (en vano) tan bien como podemos con el fin de ser suficientemente buenos como para podernos arrepentir de lo que sea necesario por las cosas malas de nuestra vida. Sentimos que es deshonesto contarle al Señor de nuestras malas obras antes de corregirlas.
Equivocadamente suponemos que debemos esperar hasta que estemos fuera del bosque, ya no perdidos, antes de arrepentirnos por haber estado en ellos. Por ejemplo, caemos en la trampa de llegar a la conclusión incorrecta de que es aceptable arrepentirnos de nuestra rabia sólo después de haber resistido con éxito la tentación de la furia.
Esta es una de las ideas equivocadas básicas que nos impide querer arrepentirnos. Sin embargo, después de todo, el arrepentimiento dirige la atención a varios hábitos, pensamientos, comportamientos y actitudes que no pertenecen a nuestras vidas.
No son lo que sabemos que deberían ser, nuestra clave del arrepentimiento, y ya hemos tratado de detenerlos hasta donde nos es posible y sin ningún éxito perdurable. Si nos imaginamos que el arrepentimiento es nuestra promesa de nunca volver a hacer lo que hemos estado haciendo mal, sólo así tiene sentido que esperemos hasta que la tentación haya sido completamente conquistada antes de poder arrepentirnos legítimamente.
Primero queremos tener nuestro pecado bajo control para entonces poder arrepentirnos. No queremos atraer la atención de Dios al pecado antes de estar preparados para ofrecerle una garantía de nuestra victoria sobre el pecado, obtenida con mucha dificultad.
Pero eso es como esperar a que tu casa se venda antes de contratar los servicios de una agencia de bienes raíces o como querer saber una canción antes de tratar de cantarla; haber recuperado la salud antes de visitar al médico.
Nociones como ésta son retrocesos. Como el día de descanso, o la Biblia, el arrepentimiento fue diseñado para servirnos, y no al revés. Dios no dice: “¡Cambia! y después te puedes arrepentir legítimamente.” No. Él dice: “Arrepiéntete. Después podrás cambiar”.
Hoy se que Dios me invita a dar un paso de fé.
Señor, ayúdame a dar ese paso de fe de arrepentimiento para así ver el cambio en mi vida. Amén.