martes, 28 de febrero de 2012

No estás solo


Sientes que luchas solo en la batalla
No estas solo, Dios va adelante de tí, abriendo puertas para que entres
Prosigue al blanco sin dudar, Que no hay un hijo suyo desamparado
No estas solo, Dios va delante de Ti y a veces hasta cargándote.

Canta: Ruth Mixter
 A veces prendemos de un hilo
La vida nos da bofetadas, y el miedo ahoga la esperanza
A veces alzar la mirada, se te hace absurdo cuando vez
Que luchas solo en la batalla
Más cuando pienses que no hay más, solo abre tu ventana
Despliegas tus alas que
No estamos solos, no estamos solos
Dios va delante de nosotros, abriendo puertas para entrar
No estamos solos, no estamos solos
Prosigue al blanco sin dudar, que no conozco un hijo suyo
Desamparado
Los días se vuelven más duros
Cuando se vive en el pasado, así no puedes avanzar
Hoy tendrás que arriesgarte, que hay que cavar lo mas profundo
Para encontrar lo que queremos
Y cuando sientas que no hay mas, sigue adelante que su gracia
No te avergonzará
No estamos solos, no estamos solos
Hay que seguir adelante, sin miedo a peder
Si Dios esta con nosotros, quien contra nosotros será
No estamos solos, no estamos solos
Dios va delante de nosotros, abriendo puertas para entrar
No estamos solos, no estamos solos
Prosigue al blanco sin dudar, que no conozco un hijo suyo
                          Desamparado


Necesito Tu Guía - Al final descubrí


Necesito tu guía para escoger el camino correcto. No quiero seguir mis deseos, sino escucharte y poder escoger lo que tu haz preparado para mí. Porque sé que tu sabes lo que es bueno para mi vida.





Yo he visto el dolor acercarse a mí
Causarme heridas, golpearme así
Y hasta llegué a preguntarme, donde estabas tú.
He hecho preguntas en mi aflicción
Buscando respuestas sin contestación
Y hasta dudé por instantes, de tu compasión.
Y aprendí, que en la vida todo tiene un sentido,
Y descubrí que todo obra para bien.

Y que al final será
Mucho mejor lo que vendrá
Es parte de un propósito
Y todo bien saldrá.
Siempre has estado aquí
Tu palabra no ha fallado
Y nunca me has dejado
Descansa mi confianza sobre  ti.

Yo he estado entre la espada y la pared
Rodeada de insomnios sin saber qué hacer,
Pidiendo a gritos, tu intervención.
A veces me hablaste de una vez
En otras tu silencio solo escuché
Que interesante, tu forma de responder
Y aprendí que lo que pasa bajo el cielo
Conoces Tú, que todo tiene una razón….

Y que al final será
Mucho mejor lo que vendrá
Es parte de un propósito
Y todo bien saldrá.
Siempre has estado aquí
Tu palabra no ha fallado
Y nunca me has dejado
Descansa mi confianza sobre  ti.
Sobre ti...

Un canto de esperanza

SEMBREMOS ESPERANZA EN NUESTRO CORAZÓN. TENGAMOS FE EN QUE ÉL ESTÁ CON NOSOTROS Y NOSOTROS EN ÉL. ¡QUE EL SEÑOR SEA EL OBJETIVO DE NUESTRA VIDA Y NOS DIRIJA EN ELLA!,


Traigo un canto de mi tierra
Un canto de esperanza
Un canto de amor
Canto de corazón, canto para el Señor
La, la, la, la...

De la tierra del fuego yo soy
Así aprendí, así te canto
De América Latina
Vengo sembrando
Las buenas nuevas
Con mi charango... así

Traigo un canto de mi tierra
Un canto de esperanza
Un canto de amor
Canto de corazón, canto para el Señor

Con alegría con mucho amor
Son mis raíces, mi emoción
Traigo mi cultura
Vengo del campo
Ábrele tu corazón
Estoy cantando... a mi Salvador

Traigo un canto de mi tierra
Un canto de esperanza
Un canto de amor
Canto de corazón, canto para el Señor

lunes, 27 de febrero de 2012

Estaré listo para que Él me pruebe


La gracia nos trueca en metal precioso: después vienen como consecuencia natural el horno y el fuego.
¿Nos espanta esta visión? ¿Preferimos ser estimados sin valor alguno, como las piedras del campo, con tal de gozar de quietud y descanso? Esto sería escoger la parte más despreciable, como hizo Esaú renunciando a la alianza por un plato de comida.
¡No, Señor, antes ser lanzados al horno que arrojados de tu presencia! El fuego afina los metales, no los destruye. Seremos pasados por el fuego, mas no quedaremos en él.
El Señor estima a su pueblo como a la plata; por eso quiere purificarlo de la escoria. Si somos sabios, sabremos apreciar el proceso de la fundición, antes que rehusarlo. Nuestra oración ha de consistir en pedir, no que seamos sacados del crisol, sino que desaparezca la escoria. ¡Oh, Señor, Tú nos pruebas de verdad!
A punto estamos de derretirnos bajo el calor de la llama. Sin embargo, éste es tu camino, y tu camino es el mejor. Sostennos en la prueba y perfecciona la obra de nuestra purificación, y tuyos seremos para siempre.
Hoy, Estaré listo a pasar por la prueba ya que se que al final seré refinado como el oro puro.
Señor, Acá estoy este día en tu presencia. No quiero la vida fácil si no voy a tener la calidad de hijo que quieres tener. Me pongo en tu altar y trátame como tu quieras. Amén.

El Himno de Victoria


Cada vez que estés atravesando un problema, llama siempre a Dios que te va a ayudar.
En la hora más difícil es cuando Él te vé, Dios tiene todo el poder.
Si tu pasas por el fuego no te vas a quemar, y si pasas por las aguas no te ahogarás.
Pasa el mar que Él te ayudará y pide con Fe y lo tendrás todo..!
Él es el hombre que tuvo poder en andar sobre el mar,
¿Quién es el que puede hacer el mar callar?
Y en el momento que la tempestad te quiera hundir,
Él viene con toda autoridad y manda a calmar.
Él es el hombre que tuvo poder de hacer a Israel
Caminar por entre las aguas del mar Rojo.
Hizo un camino en medio del mar para el pueblo de Israel pasar,
Y al otro lado con sus pies secos pudieron cantar el himno de Victoria.
Cuando estes frente al mar y lo tengas que atravesar,
Llama a este hombre con Fé, solo Él abre el mar.
Hermano no tengas temor si detrás viene Faraón,
Al otro lado tu pasarás y allí tu vas a entonar el himno de victoria.
Cada vez que el mar Rojo tu tengas que pasar,
Llama siempre a ese hombre que te va a ayudar,
En la hora más difícil es cuando Él te ve,
Llama siempre a ese hombre que tiene el poder.
Si tu pasas por el fuego no te vas a quemar,
Y si pasas por las aguas no te ahogarás,
Pasa como Israel que el mar atravesó
¡ Y en el nombre del Señor, el himno de Victoria del otro lado Cantó!

domingo, 26 de febrero de 2012

Mi Salvación No Depende De Mi

Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. — Efesios 2:8-9

En el reino de Dios, las cosas simples y (demasiado) fáciles generalmente son los medios mediante los cuales Dios cumple Sus deseos en nuestras vidas.
El arrepentimiento es una de esas actividades que se ven fáciles, pero nuestro orgullo personal tratará de probarle a Dios nuestra valentía y sinceridad, tal y como lo hizo Naamán. Trata de recordar las palabras del siervo de Naamán: “Padre mío, si el profeta te hubiera dicho que hicieras alguna gran cosa, ¿no la hubieras hecho? ¡Cuánto más cuando te dice: “Lávate, y quedarás limpio”! .
Recuerda que somos salvos por gracia, no por nuestra propia bondad o por nuestro propio esfuerzo. Son “las riquezas de Su [la de Dios] bondad” y Su “tolerancia y paciencia”, no Su enojo o frustración, lo que nos llevó al arrepentimiento.
Es demasiado difícil para nosotros despojarnos de nuestras nociones religiosas acerca de Dios y de Sus intenciones hacia nosotros.  Si no recordamos con cuánto afecto Él piensa en nosotros y cuánto quiere que estemos con Él todo el tiempo, sin importar lo que hayamos hecho o qué tan desesperadamente estemos perdidos por nuestra culpa, fallaremos en aprovechar este regalo tan maravilloso llamado arrepentimiento.
El arrepentimiento está representado en la Biblia la mayoría de veces como un regalo, una misericordia, o un beneficio concedido. No es una línea que Él dibuja en la arena, no es un precursor del castigo que preferiría darnos. Es un enorme error imaginar el arrepentimiento como una oportunidad para lucirnos ante Dios. Aunque hemos hecho mal, vamos a intentar “conciliarnos” con Él mostrándole lo indignados que estamos con nosotros mismos.
Una tentación sutil que todos nosotros enfrentamos en nuestra vida espiritual es tratar de “hacernos cargo de las cosas de aquí en adelante”, apreciar lo que Dios ha hecho por nosotros hasta hoy, pero tomar la carga de mantenernos a nosotros mismos en rectitud desde este momento en adelante.  Tratamos de “ser perfeccionados por la carne,” en lugar de continuar en el Espíritu. En otras palabras, intentamos comportarnos (en vano) tan bien como podemos con el fin de ser suficientemente buenos como para podernos arrepentir de lo que sea necesario por las cosas malas de nuestra vida.
Sentimos que es deshonesto contarle al Señor de nuestras malas obras antes de corregirlas. Equivocadamente suponemos que debemos esperar hasta que estemos afuera del bosque, ya no perdidos, antes de arrepentirnos por haber estado en ellos.
Por ejemplo, caemos en la trampa de llegar a la conclusión incorrecta de que es aceptable arrepentirnos de nuestra rabia sólo después de haber resistido con éxito la tentación de la furia. Esta es una de las ideas equivocadas básicas que nos impide querer arrepentirnos. Sin embargo, después de todo, el arrepentimiento dirige la atención a varios hábitos, pensamientos, comportamientos y actitudes que no pertenecen a nuestras vidas.
No es lo que sabemos que deberían ser (nuestra clave del arrepentimiento), y ya hemos tratado de detenerlos hasta donde nos es posible y sin ningún éxito perdurable. Si nos imaginamos que el arrepentimiento es nuestra promesa de nunca volver a hacer lo que hemos estado haciendo mal, sólo así tiene sentido que esperemos hasta que la tentación haya sido completamente conquistada antes de poder arrepentirnos legítimamente.
Primero queremos tener nuestro pecado bajo control para entonces poder arrepentirnos. No queremos atraer la atención de Dios al pecado antes de estar preparados para ofrecerle una garantía de nuestra victoria sobre el pecado, obtenida con mucha dificultad. Pero eso es como esperar a que tu casa se venda antes de contratar los servicios de una agencia de bienes raíces o como querer saber una canción antes de tratar de cantarla; haber recuperado la salud antes de visitar al médico. Nociones como ésta son retrocesos. Como el día de descanso, o la Biblia, el arrepentimiento fue diseñado para servirnos, y no al revés. Dios no dice: “¡Cambia! y después te puedes arrepentir legítimamente.” No. Él dice: “Arrepiéntete. Después podrás cambiar.
Hoy sé que por mi mismo no puedo cambiar; lo necesito a él.
Señor consciente estoy de que te necesito y acá estoy arrepintiéndome de lo que soy y de lo hago. Amén.

La vida cristiana no es un evento , es un proceso.


Ese proceso conlleva etapas que nos permiten considerar cuanto hemos crecido en nuestra relación con Dios.
Cuatro etapas de crecimiento están descritas en Mateo 26:26.
Dios primero nos toma, luego nos bendice, despues nos parte y luego nos comparte.


sábado, 25 de febrero de 2012

Te Amo Más que a Mi Vida


Si pudiera contar tus bondades,
los números se acabarían,
los libros no abastecerían.
Y si hubieran suficientes días,
para decir tus maravillas,
la eternidad no alcanzaría.
Y ahora el cielo es más azul,
cuando estoy junto a ti,
no me quiero separar,
te quiero en mi…
Te amo por completo,
Te amo Dios eterno
Te amo mas que a mi misma vida,
Te amo con pasión
te amo con fervor
Te amo mas que a mi misma vida.
No tengo otra razón para existir Señor
tú eres mi pasión, eres mi pasión
Mi corazón es tuyo,
mis sentimientos tuyos
tú eres mi pasión, eres mi pasión
*
Los inviernos ya no son tan fríos
porque ahora estas conmigo
ya encontré lo más querido
y aunque no sé que habrá mañana
mi corazón tiene la calma
pues eres toda mi esperanza
Y ahora el cielo es más azul,
cuando estoy junto a ti,
no me quiero separar,
te quiero en mi…

miércoles, 22 de febrero de 2012

Un hombre no es un pecador porque ha pecado, sino......

Un hombre no es un pecador porque ha pecado, sino que peca porque es un pecador.


Como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuantos todos pecaron.  Romanos 5.12