sábado, 2 de junio de 2012

Tan bueno que era-Reflexiones

Basta con morirse para ascender al tope de la escala moral. Por lo menos, en los velatorios no hay quien pueda hablar mal de los honorables huéspedes del subsuelo.
El difunto pudo ser en vida un consumado alcohólico, todo un tabernícola, (habitante frecuente de las tabernas) pero, ahora muerto, es un borracho digno. Ya nadie parece acordarse de esas sesenta billones de células, todas ebrias, que llegaban dando tumbos a la casa; ahora, ha muerto y ¡¡ tan bueno que era!!
De este efecto benévolo posterior a toda muerte habló Jesús cuando dijo: – y si el grano de trigo no cae a tierra y muere, queda solo; pero, si muere, llevará mucho fruto- Entonces, muerte es la expresión bíblica que precisa mejor lo que le ocurre a la persona que se rinde totalmente a Dios y a su voluntad. ¨ Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo ¨ ¨ Consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús ¨
No hay nada para el grano de trigo que se resiste a morir. Solo muerto traerá fruto. No sirve aparentar muerte. Nadie dirá nada bueno de una semilla que solo quedó untada a la tierra, debe hacer su viaje al fondo con todo el cuerpo y así, dará de que hablar.
El creyente en Cristo está llamado a morir. Tristemente algunos andan por ahí como si no estuvieran ni vivos ni muertos. Son como cadáveres que se hubieran arrepentido de su muerte.
La familia, amigos, vecinos e iglesia, están esperando recoger de ellos algún fruto espiritual, decir lo bueno que es vivir, compartir, trabajar con ellos; pero, no hay fruto.
Sin morir somos nuestra propia criatura detenida. Muriendo somos una nueva criatura. 2ª Corintios. 5:17.
Por otro lado, quienes han instalado su residencia bajo tierra, son los seres más insólitamente tranquilos, entregados por entero al reposo, imperturbables. En vida, no se les podía pisar una uña, ahora puede caminarse sobre ellos y siguen cultivando su fructífera humildad, una decencia y honradez elementales, señal de que están muertos; esa es la respuesta de un muerto.
Solo en Hollywood los muertos salen a hacer maldad, a comportarse como vivos.
Estar muertos desde este punto de vista es carecer de vida en nuestras relaciones con el pecado y el mundo. Es reflejar la vida de Cristo en nosotros. Es reposar en Dios y no responder los agravios ni tomar venganza. Es mostrar quietud, tranquilidad y dominio en los momentos de adversidad. Es portarse como todo un difunto, como una semilla que, para vivir en plenitud, debe saber morir.
Iván Castro Rodelo
Pastor
Si los hacía morir, entonces buscaban a Dios; Entonces se volvían solícitos en busca suya. Salmo 78:34.
Un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar. 
Eclesiastès 3:2.

viernes, 1 de junio de 2012

Conocer a Dios es . .-por pastor Nino Sperati


¿Qué hay de las personas que están en nuestras congregaciones que dicen tener revelación de Dios?

1) CONOCER A DIOS ES TEMER

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. (Pr. 1:7)

El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. ( Pr. 9:10)

• Temor a Dios no es miedo
• Entonces, ¿qué es el temor de Dios?

El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco. (Pr. 8:13)

• Mientras más se respete y tema a Dios, más se odiará el mal.
• El amor a Dios y el amor al pecado no pueden coexistir.
• Albergar pecados secretos significa que tolera el mal en usted.
• Rompa definitivamente con el pecado y comprométase por entero con Dios.

Si decimos conocer a Dios, debemos aborrecer el mal y buscar la santidad.


2) CONOCER A DIOS ES SERVIR

Una persona que realmente conoce a Dios:

a) Pone todos sus dones y conocimientos al servicio de Dios, Saulo, cuando le conoció se puso a su disposición.

Veamos la historia de Saulo de Tarso:

y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. ( Hch. 9:4-6)

Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 15Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. 16Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, 17librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, 18para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
(Hch. 26:14 – 18)

b) Se transforma en un Evangelista

Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret. Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos, y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos. (Mt. 14:34-36)

35Al siguiente día estaba otra vez Juan, y con él dos de sus discípulos. 36Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: «¡Este es el Cordero de Dios!». 37Los dos discípulos lo oyeron hablar y siguieron a Jesús. 38Volviéndose Jesús y viendo que lo seguían, les dijo:
—¿Qué buscáis?
Ellos le dijeron:
—Rabí—que significa «Maestro»—, ¿dónde vives?
39Les dijo:
—Venid y ved.
Fueron y vieron dónde vivía, y se quedaron aquel día con él, porque era como la hora décima. 40Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. 41Aquel encontró primero a su hermano Simón, y le dijo:
—Hemos encontrado al Mesías—que significa «Cristo»—.
42Y lo trajo a Jesús. Mirándolo Jesús, dijo:
—Tú eres Simón hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas—es decir, Pedro— (Jn. 1: 35 - 42)

   1. El que se encuentra con el Señor, predica en todo tiempo.
   2. En esto podemos discernir si la persona conoce o no a Dios.
   3. Andrés se encontró con Jesus, y fue a buscar a su hermano Pedro.
   4. Sabe poner las prioridades.

Yendo por el camino, uno le dijo: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. Jesús le dijo:
Las zorras tienen guaridas y las aves de los cielos nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. Y dijo a otro: Sígueme. Él le respondió: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios. Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Jesús le contestó: Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrás es apto para el reino de Dios.
(Lc. 9:57-62)

   1. El que conoce al Señor no pone excusas.
   2. El que conoce al Señor, tiene bien en claro quien es el que manda.
   3. El que conoce a Dios es enseñable.

Pasando Jesús junto al Mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores. 19Y les dijo:
Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
20Ellos entonces, dejando al instante las redes, lo siguieron. 21Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan, en la barca con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. 22Ellos, dejando al instante la barca y a su padre, lo siguieron.
(Mt. 4:18-22)

   1. Contrastan totalmente con los anteriores personajes
   2. Esta actitud habla de una disposición de corazón
   3. Los fariseos no eran enseñables y además se enojaban cuando Jesús les corregía.

Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: 11No lo que entra por la boca contamina al hombre; pero lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Entonces, acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?
Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guía al ciego, ambos caerán en el hoyo.
(Mt. 15:10-14)

3) CONOCER A DIOS ES CONFIAR

En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. (Sal. 9:10)

Confiar es: Apoyarse, Creer, encargar, Encomendar, Entregar, Tener Fe

Esto es más que un confiar de labios. 

Es dejar la carga y olvidarme. 
Es dejar la carga y esperar respuesta pacientemente.


4) CONOCER A DIOS ES AMAR

7Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor... 20Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

• Ama a tu hermano.
• Ama la obra de Dios
• Ama tu iglesia
• Enamórate de los proyectos de la iglesia
• Y así vas a estar demostrando tu amor a Dios y vas a demostrar que le conoces.

CONCLUSIÓN


Recuerda que para reconocer a una persona que ama a Dios, tienes que ver estos frutos:
1) Teme a Dios
2) Sirve a Dios con un corazón sincero
3) Confía en Dios (le cree A Dios)
4) Ama a Dios, a sus hermanos y a la obra de Dios.

Pastor Nino Sperati
Cordoba - Argentina

Tenemos tanto, pero…¿Somos felices?-R.Personal-vídeo

La vida… para muchos de nosotros es tan complicada.  Todos tenemos nuestra propia perspectiva de la vida.  Ella comienza con amor, demanda amor y siempre busca amor; tan hermoso, tan sencillo, aunque tan difícil de comprender para nosotros.
Arrastrándose dentro del límite de aquellas cuatro paredes, rodeado de papá, mamá y otros miembros de la familia, cuán felices éramos. Cuán entusiasmados solíamos estar viendo las películas cómicas en TV, recibiendo juguetes, comiendo chocolate, etc.
Con una frontera ampliada en la vida y con más amigos a nuestros alrededor, ¡se supone que deberíamos ser aún más felices!  Pero, ¿realmente lo somos?
Antes de que desarrollásemos sistemas de educación, buenos medios de transporte y comunicación, etc., éramos felices.  Pero ahora, con todos estos avances, ¿por qué no podemos ser felices?
Tenemos la habilidad y tecnología para alcanzar el espacio exterior… y sin embargo no podemos desarrollar una tecnología para traer una sonrisa al rostro de alguien. Las necesidades y quereres nos impulsan hacia todos estos descubrimientos y nos llevan hacia el lujo.  Estos son los mismos quereres que, en un extremo, se convierten en deseos… deseos ilimitados en los que nos ahogamos. 
Pero..."La felicidad no depende de lo que nos falta, sino del buen uso que hacemos de lo que tenemos" 

Nos estamos ahogando deseando más amor, más lujo, más comodidad y más éxito.
Hemos acumulado vastos conocimientos aunque fallamos en comprender la sencilla verdad de la vida: la vida es una travesía y tenemos que aceptar todo lo que nos sale al encuentro.  La única manera de sonreír es aceptar lo que somos y lo que tenemos… nunca correr y lamentarnos por lo que no tenemos.

El pensamiento de hoy, casi un clamor existencialista que me recuerda la angustia de muchos en la década de los setenta en el siglo pasado (el XX), pareciera dar en el blanco para muchos en medio del Occidente.  Animados por la cultura que nos rodea, ¡nos hemos lanzado en búsqueda de un sueño colectivo que jamás lograremos alcanzar porque es irreal!  Y es que, como bien dice el autor, la vida nos brinda en medio de su evidente complejidad, la oportunidad de ser felices si la sabemos vivir con sencillez, con una actitud agradecida al Señor por quienes somos (en vez de quejarnos por quienes no somos ó por quienes nos hubiera gustado ser) y lo que tenemos (en vez de lamentarnos por lo que no tenemos ó hubiésemos querido tener).  No hay sustituto para una vida de genuino contentamiento delante de Dios.  Atrevámonos a abrazar ese estilo de vida… que no sólo nos bendecirá a nosotros sino también a todos los que nos rodean.  Adelante y que Dios les bendiga.

Sólo aquellos que están contentos con su vida, que se sienten felices con la felicidad de otros, realmente han comprendido en qué consiste la verdadera felicidad. 
“Felicidad” es un estado mental. Es decir: Felicidad es un estado subjetivo, es decir, uno puede ser feliz cuando nuestros parientes o amigos alcanzan un buen nombre o fama y, también, la misma persona puede no sentirse feliz cuando alguien más la obtiene.
La verdadera felicidad se disfruta por dentro. Sólo entonces, podremos disfrutar de la verdadera felicidad. Busquémosla, preferentemente, en los placeres internos. Hagamos hincapié, pues, en el versículo 33 del capítulo 6 de San Mateo que dice textualmente: Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Por lo tanto, y por último, deciros que la gente grande es aquella que se siente feliz cuando los demás son felices, y que cree, fundamentalmente, en la dicha interna como la primera fuente de felicidad. En el nombre de Jesús, amén.
M.G.L.



Con mi corazón y mis manos- Reflexiones-vídeo

Meditaba en su cuarto de estudio un predicador, buscando una ilustración sobre el amor.
De pronto entró en el cuarto su hijita pequeña, diciendo:
-Papá, siéntame un poco sobre tus rodillas.
-No, hijita, no puedo ahora; estoy muy ocupado -contestó el padre.
-Quisiera sentarme un momento en tus rodillas, súbeme, papá -dijo ella.
El padre no pudo negarse a una súplica tan tierna, y tomó a la niña y la subió a sus rodillas, y dijo:
-Hijita mía, ¿quieres mucho a papá?
-Sí que te quiero -contesta la niña-, te quiero mucho, papá.
-¿Cuánto me quieres, pues? -preguntó el padre.
La niña colocó sus manecitas en las mejillas de su padre, y apretándolas suavemente, contestó con afecto:
-Te quiero con todo mi corazón y con mis dos manos.
Esta respuesta encerraba en pocas palabras lo que debe entenderse por una dedicación completa, y dio al predicador el ejemplo que buscaba.
A veces no tenemos palabras para expresar cuánto es el amor que sentimos por alguien, pero aun con todo eso podemos echar mano de la imaginación del niño para expresar lo que sentimos.
Dios quiere que le amemos a él con todo el corazón y con las dos manos…pero que amemos a quienes nos rodean con todo el corazón y con las dos manos.
Génesis  24:18
Sírvase, mi señor le respondió.Y en seguida bajó el cántaro y, sosteniéndolo entre sus manos, le dio de beber.

Génesis 49:24
Mas su arco se mantuvo poderoso, Y los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob.
Éxodo 29:24
y lo pondrás todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Dios
.

Pasa un tiempo en familia- Reflexiones con Video

Jesús Adrián Romero canta a sus hijas.  Cuán importante es poder sacar el tiempo para los hijos. Analiza tus prioridades…
Letra: Mágicas Princesas – Jesús Adrián Romero
Tengo dos excusas en mi mente,
para recordar mi vida y a mi casa regresar,
son un par de mágicas princesas,
con pijamas y con trenzas que juegan a ser mamá.
Ya se han dado cuenta que soy débil,
y con solo una sonrisa pueden todo conseguir,
de mi corazón se han vuelto dueñas
y me alegran la existencia con solo en ellas pensar.
Entre gimnasia y la tarea,
van creciendo muy de prisa.
Hay hay hay.
Las quisiera detener,
Pero un día se irán de casa
y en sus cosas llevarán un pedazo de mi vida
que jamás regresará,
mientras tanto quiero darles tantas cosas,
quiero darles tanto amor tanta atención,
y enseñarles cada día su importancia y su valor,
quiero cuidarles el corazón.
Son como un jardín en primavera,
que se viste cada día de belleza y esplendor,
son como palomas mensajeras
que el Señor mando del cielo
para hablarme de su amor.
Entre gimnasia y la tarea,
van creciendo muy de prisa.
Hay hay hay.
Las quisiera detener,
Pero un día se irán de casa
y en sus cosas llevarán un pedazo de mi vida
que jamás regresara,
mientras tanto quiero darles tantas cosas,
quiero darles tanto amor tanta atención,
y enseñarles cada día su importancia y su valor,
quiero cuidarles el corazón.
Hay hay hay.
Las quisiera detener.

Alaba… y Espera la victoria- Reflexiones con Video

”Y cuando comenzaron a entonar cánticos y alabanzas, el Señor puso emboscadas contra los hijos de Amón, de Moab y del Monte Seir, que habían venido contra Judá, y fueron derrotados”.  2 Crónicas 20:22
Hoy tenemos una gran lección del poder que se experimenta cuando el pueblo alaba y glorifica al Señor. No hay nada que pueda asustar y amedrentar a un pueblo que sabe en quién ha creído y a quién le ha creído. Los enemigos eran fuertes pero ellos sabían que Dios era mas fuerte. Nuestros problemas hoy, las angustias de hoy y las soledades son muy grandes, pero mas grande es nuestro Dios. Judá fue confrontado por mortales enemigos como lo eran Amón y Moab. El rey Josafat los conocía, por ello en el verso 3 dice:  “Y Josafat tuvo miedo”.
Sí; el miedo se apodero de él porque sabía la clase de enemigos que ellos eran. Cuántas veces nosotros también hemos sentido miedo porque sabemos la clase de enemigos que son la enfermedad, la derrota económica, la pérdida de la familia, un hijo que cae en drogas o perversión sexual, la pérdida de la salud mental y emocional. Esos son enemigos que nos infunden miedo, como lo sintió Josafat, pero ¿qué hizo Josafat cuando sintió miedo?. El mismo verso 3 dice: “Y Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al Señor…” ¡Y se dispuso a buscar al Señor! ¡Oh que gran lección!
Cuando el miedo nos invade el mejor camino fue el que tomó Josafat, buscar al Señor. Hoy quizá el miedo ha tocado la puerta de tu hogar o ha llegado a tu oficina, o simplemente se asoma a la ventana de tu mente; puedes retroceder, puedes temblar,  puedes decir ya no hay remedio; pero mejor es buscar al Señor.
Cuando buscamos al Señor nuevas fuerzas vienen y la orientación que necesitamos viene de Él, y en esa búsqueda, Josafat dijo: No tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer, pero nuestros ojos están vueltos hacía ti. En esta oración Josafat conoció:
  • Primero la magnitud del problema.
  • Segundo la magnitud de su incapacidad.
  • En tercer lugar reconoció la magnitud y magnificencia de Dios cuando dijo: “pero nuestros ojos están vueltos hacia ti”.
¿Están nuestros ojos hoy vueltos a Dios o están en nuestros problemas?. ¿Están nuestros ojos solo mirando nuestra incapacidad o están mirando la capacidad de Dios?. ¿Cual fue la respuesta de Dios?: la misma que es para ti para hoy , también para mi. Escúchala, no temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud porque la batalla no es vuestra sino de Dios.
¡Oh Señor!… Hoy venimos a ti porque la multitud, es mucha y nosotros no tenemos fuerzas y no sabemos qué hacer, pero nuestros ojos están vueltos a ti, solo a ti queremos verte, en estos momentos difíciles.
Amén

Cómo puede dirigir usted a otros a Jesucristo-Concepto Transferible 6


Cómo puede dirigir usted a otros a Jesucristo
Una de las cosas más valiosas que puede usted hacer por otra persona es decirle sobre Jesucristo y la manera cómo ha sido salvo de sus pecados por medio de su fe en Él. No tiene que ser un pastor o un excelente orador para poder dirigir a otros a Jesús. Si usted es cristiano y está lleno del Espíritu Santo por medio de su fe, tenga la seguridad de que tiene la habilidad de dirigir a otros a Jesucristo y ver a mucha gente poner su fe en Él. Jesús le dijo a sus discípulos "Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…" (Hechos 1:8)
La Biblia nos dice que Dios quiere que cada persona crea en su Hijo y sea salvo (Juan 3:16) “¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?” (Romanos 10:14) Hay muchas maneras de compartir nuestra fe con otros y nosotros como cristianos debemos decirles sobre Jesús. Una de esas maneras es usando las cuatro leyes espirituales con alguien que no conoce a Jesús como Señor y Salvador. Es un folleto que explica el mensaje del evangelio de una manera fácil de entender. Si le gustaría recibir esta herramienta para ayudarle a compartir el evangelio o quisiera recibir más entrenamiento de cómo hacerlo, le invito a que visite nuestra página Web: www.gmounete.com. Como cristiano puede confiar en el Espíritu Santo como su ayuda y poder para lograr ser un testigo fructífero de Jesús.
Versículos Clave
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15)
“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” Hechos 1:8
“Porque serás testigo suyo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído.” Hechos 22:15

jueves, 31 de mayo de 2012

CRISIS… ¿Quién podrá defenderme?-Crecimiento Personal -vídeo

Esta palabra es muy conocida, y muy proclamada en el mundo hoy. Usted puede encender la televisión, ver las noticias, y encontrará un mundo en crisis de cualquier índole: financiera, alimentaria, climática, inseguridad, y qué decir de la crisis que usted atraviesa en su hogar: matrimonial, relaciones con los hijos, desempleo, deudas, bancarrota, de identidad, de personalidad, son cientos los correos de personas que a gritos  piden  ayuda buscando solución a su problema. ¿Y qué decir de la crisis de valores en la que estamos inmersos?
¿Quién podrá defenderme?
La Biblia enseña en el Salmo 46: “Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, 
nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra  y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes.” Vers.1-3 (NVI)
Definitivamente Dios es nuestro defensor y nuestro ayudador en esos tiempos de crisis. No me queda duda de eso, lo he experimentado en mi vida y en mi familia, pero he de reconocer que muchas de las crisis que viví fueron creadas por mí y es allí donde hay que trabajar, en mi vida. Dios no tiene problemas con el mundo o con el diablo, pero sí tiene problemas con cada uno de nosotros que queremos vivir la vida a nuestra manera y por ello nos encontramos en momentos de angustia y nuestro mundo desmoronándose.
La palabra crisis significa un estado temporal de trastorno y desorganización caracterizado, principalmente, por la incapacidad del individuo para abordar situaciones particulares utilizando métodos acostumbrados para la solución de problemas, y por el potencial para obtener un resultado radicalmente positivo o negativo.
Crisis significa al mismo tiempo peligro y oportunidad. Usted debe entender que todas las crisis no son negativas, también  representan oportunidades. Alguien dijo: “Todo conflicto es una gran oportunidad de crecimiento. Si se le niega, se le esconde, se le huye, trae estancamiento, resentimiento y mayor dolor.” ¿Crees que eso pueda estar pasando en tu vida? ¿Has llegado a ver la crisis como una oportunidad?
¿Cómo puede hacer de su crisis una oportunidad?
De la misma manera como creamos una crisis podemos crear oportunidades. Las oportunidades no llegan hay que crearlas, hay que generarlas y eso se logra con el compromiso de lo que tú quieres ver. Francis Bacon decía: “Un hombre sabio se procurará más oportunidades de las que se le presentan.”
¿Qué oportunidades has procurado en tu matrimonio? ¿En tu relación con tus hijos? ¿Qué oportunidades estas creando con tus finanzas? ¿En tu trabajo? ¿En tus estudios?
La diferencia entre crisis y oportunidad es nuestra mirada. ¿Qué estoy mirando? ¿Peligro u oportunidad? Deberíamos enfocarnos en ser hacedores de posibilidades, en buscar siempre un ganar-ganar en nuestras relaciones.
Me encanta la palabra de Jeremías en Lamentaciones 3:22,23 “El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!”. (NVI)
Cada día Dios renueva su bondad y amor hacia nosotros. A pesar de los errores que usted hizo en el pasado y de las malas decisiones que tomó, Dios cada día nos da la oportunidad de cambiar y crear un destino diferente. Cada día usted puede elegir, puede cambiar, puede generar cambios a su alrededor.
Hay un relato que nos habla acerca del cambio.
“Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vió que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar durante varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir del capullo.
El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado.
Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo mas grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir.  Sin embargo al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.
Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.
La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha, y al privar a la mariposa de la lucha, también le fue privada su salud. Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si nos permitiesen progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiríamos en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.
Las crisis nos hacen fuertes y forjan nuestro carácter, y nos llevan a salir de nuestra zona cómoda a una zona de expansión o crecimiento, aunque muchas veces si no estamos dispuestos al aprendizaje podemos quedarnos estancados en la zona de pánico y allí necesitas de la ayuda de un entrenador que te ayude a ver lo que no estás viendo y te haga llegar a la zona de crecimiento.
Dios en medio del caos pudo crear todas las cosas y vio que todo era bueno,  Jesús en medio del caos en que vivimos vino a darnos vida cuando lo único que merecíamos era la muerte.  A veces la crisis, el caos, es la única oportunidad de estallar y convertimos en la clase de persona que deseamos ser. Todos en lo profundo de nuestro corazón queremos ser mejores esposos, padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo, todo eso es posible pero hay que provocarlo, no basta con desearlo. Es un viaje que toma su tiempo.
Hoy es el mejor día para comenzar a ver las crisis como oportunidades para cambiar, mejorar nuestra vida, generar posibilidades.
Recuerda, Dios no puede cambiar tu pasado (aunque tiene el poder de hacerlo), pero sí puede mejorar tu FUTURO. La elección es tuya.

Raíces de la vida- Reflexiones-vídeo

Pocos días atrás mi esposa y yo nos deleitamos al compartir una tarde con mis abuelos maternos. Era algo que deseábamos hacer desde hace algún tiempo: conversar, hacerles preguntas, “tomar nota” de la diversidad de experiencias que les ha tocado vivir en sus ocho décadas de vida… y aprender de ellos.
¡Qué satisfacción fue escucharlos hablar! Sus historias y anécdotas nos “trasladaron” mentalmente a la época en la que llegaron de Europa como inmigrantes… al tiempo de su adaptación a estas tierras sudamericanas… a los momentos de estrechez económica que los llevaron a migrar nuevamente entre países y provincias de habla castellana.
Distintas situaciones personales y familiares entrelazadas a modo de intrahistoria con los acontecimientos históricos internacionales.
En todo esto, lo que cautivó nuestra atención de manera particular fue redescubrir un concepto muchas veces olvidado: nuestras vidas constituyen un “continuo” en el devenir de la vida humana.
El ritmo vertiginoso con que se desarrolla nuestro mundo actual constituye, sin duda, uno de los principales escollos a la hora de apartar el tiempo necesario para pensar en esta realidad y aprender de las lecciones que tiene para ofrecernos.
Es obvio: el individualismo y la búsqueda del placer inmediato, al estilo hedonista, no dejan sitio posible para la recuperación de la memoria ni para la proyección integradora hacia el futuro.
Digámoslo de una manera más llana: todos tenemos una historia personal. Nuestro “aquí y ahora” no se debe a una suerte de “generación espontánea”.
Usted y yo constituimos un presente continuo que se basa en el pasado de quienes nos anteceden y al mismo tiempo se desarrolla como el “pasado” de las futuras generaciones.
La Biblia señala: “Pregunta a las generaciones pasadas; averigua lo que descubrieron sus padres. Nosotros nacimos ayer, y nada sabemos; nuestros días en este mundo son como una sombra. Pero ellos te instruirán, te lo harán saber; compartirán contigo su experiencia” (Job 8:8-10, NVI).
Esta visión, que para los amantes de la inmediatez puede significar algo muy parecido al tedio, llega a nosotros como una oportunidad de considerar nuestras vidas con una mayor conciencia histórica, esa que mira hacia el pasado con gratitud y actitud crítica de aprendizaje, y a su vez toma decisiones responsables, asumiendo la permanente construcción del futuro.
No estamos aislados de nuestros antepasados. Necesitamos con frecuencia sentarnos con nuestros padres y abuelos para conectarnos con las raìces de nuestra vida. De seguro que saldremos muy enriquecidos.
Tú, en cambio, te reunirás en paz con tus antepasados, y te enterrarán cuando ya seas muy anciano. Génesis 15:15.
Ya tengo ciento treinta años respondió Jacob. Mis años de andar peregrinando de un lado a otro han sido pocos y difíciles, pero no se comparan con los años de peregrinaje de mis antepasados. Génesis 47:9.
Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el límite de los collados eternos; sean ellas sobre la cabeza de José, y sobre la cabeza del consagrado de entre tus hermanos. Génesis 49:26.