lunes, 14 de mayo de 2012

Presencia- Reflexiones-vídeo


Los pasajeros en el bus observaban con simpatía a la atractiva joven con bastón blanco cuidadosamente tras cada paso. Ella pagó al conductor, y usando sus manos para sentir el puesto de la silla, caminó el pasillo y encontró el sitio que él le dijo estar vacío. Luego de estar sentada, puso su maletín en sus piernas y colocó su bastón contra sus piernas.
Había transcurrido un año desde que Susan, de treinta y cuatro años, quedó ciega. Debido a un mal diagnóstico médico, ella había quedado sin visión, y fue súbitamente conducida al mundo de la oscuridad, frustración, enojo.
Habiendo sido una vez una mujer ferozmente independiente, ahora Susan se sentía condenada por este terrible giro de fatalidad, de llegar a ser impotente, sujeta a la ayuda de quienes estaban a su alrededor.
“¿Cómo pudo pasarme esto a mí?” expresaba ella y su corazón denotaba un terrible enojo.
Pero no importaba cómo había llorado o suplicado, ella sabía la dolorosa realidad de que su visión jamás sería recuperada. Una nube de depresión calló sobre ella. Todo lo que ella tenía era su esposo Mark.
Mark era un oficial de la Fuerza Aérea, y amaba a Susan con todo su corazón. Al principio, cuando ella perdió la visión, él la observaba hundida en la desesperación y comenzó a ayudar a su esposa a ganar fuerzas y confianza.
Ella necesitaba llegar a ser independiente otra vez. Su trasfondo militar le había entrenado bien para lidiar con situaciones delicadas, pero él sabía que ésta era la batalla más difícil que había enfrentado.
Finalmente, Susan se sintió preparada para volver a trabajar, pero cómo podría ella llegar a ese lugar?
Ella estaba acostumbrada a tomar el bus, pero ahora era muy dificultoso circular por la ciudad por ella misma.
Mark se ofreció a llevarla al trabajo todos los días, a pesar de que trabajaban en lugares distantes de la ciudad. Al principio, esto confortaba a Susan y llenaba la necesidad de Mark de proteger a su invidente esposa, quien se sentía muy insegura de superar este aspecto.
Pronto, sin embargo, Mark entendió que este método no estaba funcionando, era costoso y extenuante.
Susan iba a tener que empezar a tomar nuevamente el bus, se decía para sí. Pero sólo el pensar mencionarle esto a su esposa le hacía temblar. Ella estaba todavía muy frágil, muy enojada. ¿Cómo reaccionaría?
Tal como Mark lo predijo, Susan se horrorizó con la idea de tomar el bus nuevamente. “¡Soy ciega!” respondió gritando. “Cómo se supone que voy a saber dónde estoy?” “Me siento como si me estuvieras abandonando”. El corazón de Mark se rompió al oír estas palabras, pero sabía que tenía que hacerlo. Él le prometió a Susan que cada mañana y tarde subiría al bus con ella, tanto tiempo como le llevara, hasta que ella lo lograra por sí misma. Y fue exactamente así como lo hizo.
Durante dos semanas, Mark, con su uniforme militar, acompañó a Susan hacia y desde su trabajo cada día. El le enseñó cómo apoyarse en sus otros sentidos, especialmente en el del oído, para saber dónde estaba y cómo adaptarse a su nuevo entorno. Él la ayudó a hacer amistad con el conductor del bus, quien podría observarla, y guardarle un puesto. Él la hacía reír, aún en esos días no muy buenos.
Cada mañana, ellos hacían el recorrido juntos, y Mark regresaba camino atrás para ir a su oficina. A pesar de que esta rutina era aún mucho más costosa y extenuante, Mark sabía que sólo era asunto de tiempo para que Susan fuera capaz de tomar el bus por ella misma. Él creía en ella, en la Susan que él estaba acostumbrado a tratar antes de que perdiera la vista, quien no temía ningún reto y quien nunca jamás renunciaba.
Finalmente, Susan decidió que ella estaba lista para probar viajar sola. El lunes en la mañana, antes de levantarse, ella colocó sus brazos alrededor de Mark, su  esposo, su mejor amigo, para tomar el bus temporalmente. Sus ojos se llenaron de lágrimas de gratitud por su lealtad, su paciencia, su amor.
Ella le dijo adiós y, por primera vez, salieron por diferentes rutas.
Lunes, martes, miércoles, jueves…. Cada día fue perfecto para ella, y Susan nunca se había sentido mejor. ¡Lo estaba haciendo! Ella estaba haciéndolo todo sola.
El viernes en la mañana, Susan tomó el bus para ir trabajar como de costumbre. Cuando estaba pagando, e iba saliendo del bus, el conductor dijo: “Hombre, de seguro que la envidio”. Susan no estaba segura si el conductor se refería o no a ella. Después de todo, quién en este mundo podría envidiar a una mujer ciega, quien luchaba por tomar fuerzas para continuar viviendo el año que acaba de transcurrir? Curiosa, ella le preguntó: “¿Por qué dice usted que me envidia? Él respondió: “Debe sentirse muy bien al ser cuidada y protegida como lo han hecho con usted.”
Susan no tenía idea de lo que el conductor estaba hablando, y preguntó otra vez: “Qué quiere decir?”
El conductor respondió: Sabe usted, cada mañana de la semana pasada, un gentil caballero con uniforme militar ha estado esperando en la esquina vigilándola cuando usted baja del bus. Él se asegura que usted cruce la calle salva, y la observa hasta que usted entra al edificio donde trabaja. Entonces él le tira un beso, le da un pequeño saludo, y se va. Usted es una dama con suerte.
La felicidad inundó a Susan. A pesar de que ella físicamente no podía verle, ella siempre sentía la presencia de Mark. Ella era bendecida, tan bendecida, porque él le había dado un regalo más poderoso que la visión, un regalo que ella no necesitaba ver para creerlo. El regalo del amor que le pudo traer luz, donde existía oscuridad.
Qué felicidad tan grande saber que tienes a alguien que te ama, y te cuida en todo momento.
Dios nos observa de la misma forma. Sólo tienes que recibirlo en tu corazón, nunca es tarde para hacerlo.Y te darás cuenta que sin verlo sientes su presencia; presencia que da paz.(Exodo 33:14)
Mi deseo para ti hoy es que seas bendecido con este pensamiento: “Dios te ama y està a tu lado aún cuando no estás viéndolo”.
Éxodo 33:14
Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

Las 7 maravillas- Reflexiones-vídeo


Un grupo de estudiantes de Geografía, estudiaban las siete maravillas del mundo. Al terminó de la clase, se le pidió hacer una lista de la que ellos consideraban deberían ser actualmente la 7 maravillas del mundo.
A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente: Las pirámides de Egipto, El Taj Mahal, El gran cañón, El canal de Panamá, El Empire State, La Basílica de San Pedro y La Muralla China.
Mientras se hacía la votación el maestro notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aun su lista. Así que le preguntó si tenía algún problema para terminar de hacer su elección. La muchacha tímidamente respondió: Si, un poco.
“No podía decidirme pues son tantas las maravillas”. “Bueno, dinos lo que has escrito y tal vez podamos discutirlo.
La muchacha titubeò y después leyó: Creo que la sietes maravillas de mundo son: Poder tocar, Poder saborear, Poder ver, Poder escuchar. Titubeando un poco continuó: Poder sentir, Poder reír, y…Poder amar.
Al terminar de leerlas el salón de clase quedó en un silencio absoluto. Son tantas las maravillosas que tenemos y no las valoramos.
Cuántas veces en la vida ignoramos las grandezas y maravillas de Dios demostradas en las cosas pequeñas de la vida pero que son impactantes.
No busques tantas maravillas afuera, cuando dentro de ti están las mejores maravillas de Dios.
¿Quién, Señor, se te compara entre los dioses? ¿Quién se te compara en grandeza y santidad? Tú, hacedor de maravillas,nos impresionas con tus portentos. Exodo 15:11.
Ciertamente ustedes han visto con sus propios ojos todas las maravillas que el Señor ha hecho. Deuteronomio 11:17.
Entonces Josué dijo al pueblo: Consagraos, porque mañana el SEÑOR hará maravillas entre vosotros. Josué 3:7.

Todos son importantes- Reflexiones

Cierto día, un capitán de barco y su rudo jefe de ingenieros conversaban.
Empezaron a discutir sobre quién era más importante de los dos para que el barco navegara.
Como la discusión se tornó acalorada, el capitán decidió que por un día cambiarían de trabajo. El jefe de ingenieros estaría en el puente de mando y el capitán en la sala de máquinas.
A sólo unas pocas horas de haber iniciado el experimento, el capitán salió de la sala de máquinas. Venía sudado y sus manos, su cara y su uniforme estaban llenos de grasa y aceite.
«Jefe», le dijo, «creo que tiene que venir a la sala de máquinas. No puedo hacer que los motores anden»

«Por supuesto que no puede», le dijo el jefe de ingenieros. «Acabo de encallar el barco».
Qué tontería en la vida es cuando comenzamos a creer que somos los únicos y que el mundo depende solo de nosotros. En la vida estamos rodeados de personas y cada uno tiene un papel vital que desarrollar. Necesitamos aprender a considerar al otro y saber que cada uno es experto en algo y cuando nos unimos el barco de la vida puede marchar. Dios nos ha dado dones y capacidades a cada uno, pero siempre dejemos que Él sea el capitán del barco.
1 Corintios 1:10
Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
Colosenses 2:2
Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo.

domingo, 13 de mayo de 2012

Ser madre es un privilegio-Familia

Recuerdo el concurso que en mi país se realizó a través de una emisora radial, donde las personas llamaban y daban su concepto acerca de lo que es SER MADRE. Mi padre fue una de las personas que llamó y expresó su sentir al respecto. El concepto dado por él fue muy aceptado y resultó ser el ganador del concurso.
¿Qué es ser Madre?  Es un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad, es sufrir, pero también gozar, es dar, pero también no recibir nada a cambio, es amar, pero también ser olvidada, es esperar, pero también confiar, es enfrentar situaciones difíciles, pero también tomar grandes decisiones, es callar, pero también hablar, es interceder por el hijo y ver la respuesta, es amar incondicionalmente, es perdonar. Ser madre es compadecerse del hijo de su vientre.
Ser madre es un gran privilegio que tiene implicaciones:
1. Un acto de gratitud. “Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 1ª Telasonicenses.5,18.  He conocido mujeres que se quejan por estar emabarazadas y por tener hijos. Los hijos son la herencia de Dios y tienen un valor incalculable.
Te pido que tomes unos minutos y des gracias a Dios por cada uno de tus hijos.
2. Aceptar la responsabilidad y no depositarla en otros. Cuando Jesús estaba en la cruz le dijo a María: Mujer: “He ahí tu hijo”
Juan 19: 26.  Hoy Dios te dice:  He ahí tu hijo.
Responsabilidad en la crianza, en la disciplina, en el dar amor  incondicional, en enseñar las verdades bíblicas, en dar un ejemplo digno de imitar.  Responsabilidad de la cual daremos cuentas a  Dios.
3.  Implica pagar un precio.  Para esto, tenemos que prepararnos espiritual emocional y físicamente.  Cuando hablo de la parte espirtual, me refiero a ese contacto con el dador de la vida, teniendo tiempos a solas con Él cada día, y pidiendo Su sabiduría en este rol tan importante. Jesús dijo:  “Sin mi nada podéis hacer”. En el área emocional, necesitamos buscar sanidad en aquellas áreas de nuestra vida que fueron afectadas negativamente desde nuestra niñez, para no repetir los patrones con nuestros hijos. Y en relación al área física, es necesario alimentarnos bien, descansar en los momentos que podemos, para así tener las fuerzas necesarias en el levantamiento de esos seres amados. Todo esto requiere pagar un precio.
Qué privilegio ser Madres.  Disfrutémoslo.
Salmo 127: He aquí, heredad del Señor son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre.

El sabio- Reflexiones-vídeo

El sabio se mantiene alejado de la rivalidad, de la codicia y de la confusión producida por los deseos.

El sabio es feliz al vivir, es bondadoso y armoniza con todos, es sincero al hablar, equilibrado y recto en el trabajo y en la vida.
Cuando acaba su obra, se retira oportunamente, su respiración es fresca como la de un niño, y busca siempre beneficiar a los hombres.
El sabio es difícil de comprender, es cauteloso como quien atraviesa un río en invierno, prudente como quien tiene enemigos, reservado como el huésped de una casa, sencillo como la madera, tranquilo como un valle y profundo como las aguas de un lago.
El sabio posee poco porque se ha olvidado de las cosas. Su presencia es modelo para todos los hombres.
No se muestra, por eso resplandece, no se vanagloria, por eso sobresale, no se exalta, por eso merece elogio,
es humilde y se mantiene íntegro.
Permanece independiente, aunque viva rodeado de gloria y esplendor nunca pierde la paz.
El sabio no es impetuoso y nunca pierde el dominio de sí mismo.
El sabio no ofende a nadie y nunca halla motivo para rechazar a nadie.
El sabio es aquel que se conoce a sí mismo, que quiere conquistarse a sí mismo más que conquistar a otros.
El sabio, contemplado, no parece digno de ser mirado, oyéndolo, no parece digno de ser escuchado, sin embargo, contiene en sí todas las virtudes.
El sabio parece que no hace nada y, sin embargo, nada queda sin realizar.
El sabio hace del corazón de los demás el suyo propio. Con el bueno obra de forma buena, con el malo obra de buena forma.
El sabio se parece a un niño, nada ni nadie le daña.
El sabio se da cuenta de las cosas que para los demás pasan inadvertidas, y estima por igual las grandes y las pequeñas.
El sabio no combate, mas siempre vence y no teme a la muerte.
El sabio es, en fin, quien está en armonía con la naturaleza.
El mejor Sabio es quién está seguro que no lo es, y depende de aquel que es verdaderamente sabio…Dios.
Y Faraón dijo a José: Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay nadie tan prudente ni tan sabio como tú. Genésis 41:39

¡Si tan sólo fueran sabios y entendieran esto, y comprendieran cuál será su fin! Deuteronomio 32:29

El Bautismo sólo se realiza cuando la persona es consciente de lo que hace.

NoticiasCristianas.net – Contrariamente a lo que muchos piensan, la Iglesia Evangélica no surgió con Lutero y la reforma protestante. Su origen es el mismo que el de la Iglesia Católica. Sin embargo, la aparición de los Papas, en el siglo IV, hizo que un grupo de cristianos prefirieran permanecer al margen, fijándose únicamente en la Biblia y en los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Esto hace que los evangélicos tengan muchas cosas en común con los cristianos de la Iglesia Católica, aunque también tengan muchas diferencias. Los sacramentos son una de esas cosas que diferencian ambas creencias, ya que los evangélicos sólo dicen tener dos: La Mesa del Señor O Santa Cena, que podría ser el equivalente a la Eucaristía y, el Bautismo.
Por tanto, el momento para bautizarse, depende de cada persona, como explica uno de los miembros de la Iglesia Evangélica de la calle Ávila, en Albacete, España, Rafael Ojeda. «Nosotros no creemos que un niño deba bautizarse, porque aún no tiene la suficiente madurez como para tomar esa decisión. Hablamos de algo muy serio y por eso consideramos que debe hacerse en edad adulta. A partir de la adolescencia o cuando se tenga madurez suficiente». Esta idea de que las personas deben bautizarse a partir de cierta edad no se ha sacado de la nada, como explica el pastor de la iglesia, José Pozo Auñón. «Nosotros creemos en todo lo que está escrito en la Biblia y todos los bautizos que allí aparecen son de gente adulta. Fue la Iglesia Católica la que empezó a bautizar a recién nacidos».
El único requisito indispensable para poder bautizarse, es creer en Jesucristo.. «Para bautizarse hay que creer y sentir la necesidad de reconciliarse con Dios, porque todos somos pecadores; pueden ser pecados grandes o pequeños, pero el que se siente pecador va en busca de Dios».
Aunque como decimos el único requisito para ser bautizado, es creer en Jesucristo y en su palabra, transmitida a través de la Biblia, lo habitual es que la gente siga un proceso antes de recibir el sacramento, bajo el asesoramiento del pastor. Se trata del denominado discipulado.. El discipulado consiste en venir a la iglesia, estudiar la Biblia y los principios de la iglesia. Cuando conoces de qué se trata y te identificas con la Iglesia, estás listo para ser bautizado. Hay que saber con qué te identificas, ser bautizado no es firmar un papel.
No existe una fecha determinada para bautizarse, cada uno lo hace cuando está preparado, sin embargo, se suelen escoger fechas cercanas al verano, ya que el bautismo en las iglesias evangélicas es por inmersión; es decir, que el bautizado debe sumergirse totalmente dentro del agua.
Esta forma de bautizarse tiene un significado simbólico. «El cuerpo debe sumergirse entero por el significado que tiene el bautismo. Cuando la persona entra dentro del agua muere. Es como si enterrara su vida pasada y al salir comenzara una vida nueva, muere por Cristo y resucita por él». Al tener que realizar una inmersión completa, muchos evangélicos optan por bautizarse en el río, en una laguna o en la playa, aunque todas las iglesias cuentan con un lugar para llevar a cabo este sacramento. Aunque cada uno puede ir vestido como quiera, lo normal es que los futuros bautizados lleven una túnica blanca, con la que nacerán a su nueva vida.
La ceremonia suele ser sencilla, como un día de culto corriente, en el que también se realiza el bautismo y donde los bautizados dicen simbólicamente a los miembros de la iglesia, que creen en Jesucristo y que por ello comienzan a formar parte de la congregación.
Aunque el bautismo no implica la salvación de la persona, si que es un paso necesario para que pueda participar en la Mesa del Señor, recordando la última cena, sacramento en el que no podían participar de forma activa hasta entonces. Tras la ceremonia no es necesario llevar a cabo una gran celebración, aunque cada uno lo festeja como quiere.

 NUESTROS BAUTIZOS EN VIGO EL 29.01.12

El perro fiel- Reflexiones-vídeo

Una pareja de jóvenes llevaba varios años de casados y nunca pudo tener hijos.
Para no sentirse tan solos compraron un cachorro Pastor Alemán, el cual criaron como si fuera su propio hijo.
El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso Pastor Alemán. El perro salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atacada por los ladrones. Siempre era un perro fiel a sus dueños contra cualquier peligro.
Después de 7 años de tener al perro, la pareja logró tener al hijo tan ansiado; la pareja estaba tan contenta con su nuevo hijo que disminuyeron las atenciones que tenían para con el perro. Éste se sintió relegado y comenzó a tener celos del bebé. Gruñía cuando sus dueños paseaban al bebé y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante 7 años.
Un día la pareja dejó al bebé plácidamente durmiendo en la cuna, mientras preparaban una carne en la terraza, y cual no sería su sorpresa, cuando al dirigirse al cuarto del bebé, vieron al perro con la boca ensangrentada moviendo la cola.
El dueño del perro pensó lo peor, sacó un arma y en el acto mató al perro. Corrieron al cuarto del bebé y con gran asombro lo encontraron tranquilamente durmiendo. En la parte debajo de la cuna del bebé encontraron una serpiente degollada.
El dueño lloró amargamente lamentándose: “He matado a mi perro fiel”.
Cuántas veces hemos juzgado injustamente a las personas. Lo que es peor, las juzgamos y las condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos.
Muchos amigos fieles hemos “matado” por no aclarar una situación, muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario. La próxima vez que nos sintamos tentados a juzgar y condenar a alguien recordaremos La Historia del Perro Fiel.
No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo. Levítico 19:15.
No hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? Santiago 4:12.

La roca- Reflexiones-vídeo

Después de un naufragio en una terrible tempestad, un marino pudo llegar a una pequeña roca y escalarla, y allí permaneció durante muchas horas.
Cuando al fin pudo ser rescatado, un amigo suyo le preguntó:
–¿No temblabas de espanto por estar tantas horas en tan precaria situación, amigo mío?.
–Sí –contestó el náufrago–, la verdad es que temblaba mucho; pero… ¡la roca no…! Y esto fue lo que me salvó.
Salmos 18:2
Roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él
confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
Salmos 31:3
Porque tú eres mi roca y mi castillo; Por tu nombre me guiarás y me
encaminarás.
Salmos 61:2
Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayaré.
Llévame a la roca que es más alta que yo,
Salmos 71:3
Sé para mí una roca de refugio, adonde recurra yo continuamente. Tú has
dado mandamiento para salvarme, Porque tú eres mi roca y mi fortaleza.


Dios está hasta en los días nublados- Promesas de Dios para Ti-vídeo


Así como las flores anhelan los cálidos rayos del sol, nuestra alma tiene hambre por la presencia amorosa de Jesús.
Sin embargo, a diferencia de las flores, podemos encontrar al Hijo aun en los días nublados de desesperación.
Apocalipsis 23
La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
Salmos 84:11
Porque sol y escudo es el SEÑOR Dios; gracia y gloria da el SEÑOR; nada bueno niega a los que andan en integridad.
Isaías 60:20
Nunca más se pondrá tu sol, ni menguará tu luna, porque tendrás al SEÑOR por luz eterna, y se habrán acabado los días de tu luto.
Apocalipsis 22:5
Y ya no habrá más noche, y no tendrán necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará, y reinarán por los siglos de los siglos.